sábado, marzo 31, 2012

Performance en el aeropuerto: los autores Boreales









-- Sent from my Palm Pixi

Giselle Mena, escritora boricuo-dominicana entrevistada

Giselle Mena, poeta puertorriqueña nacida en República Dominicana, es participante del Taller de Cuerpo y Erótica que imparto los sábados en Viejo San Juan.  Acaba de ser seleccionada finalista del Certamen Grito de Mujer 2012.  Como parte de un ejercicio literario, nos ha engalanado con este poema.  Incluyo además una entrevista que por estos días se le fuera realizada.


Ejercicio del Taller Literario con Yolanda Arroyo Pizarro:

TUS VARICES Y SU MÁS ALLA

                                                    A mi madre…



Mirar tus varices
es encontrar a la musa oculta de Monet,
los jardines impresionistas de Singapur,
la silueta azul de la primavera
intercalada por relámpagos púrpura del otoño.
 
Hay un paisaje latiendo en tu pierna,
echando raíces a las manos que la rozan,
adornando tu cuerpo de tormenta eléctrica,
alumbrando tus cosechas,
coloreando los pasos de tu sombra.
 
Los laberintos enramados a tu lienzo
se tornan en alas de mares,
caminos de neuronas explosivas,
soles soñando.
 
Giselle E. Mena


viernes, marzo 30, 2012

Cachaperismos 2012

Dos féminas se conocen y nace la llama del amor, mientras una de ellas va descubriendo el elemento tabú que hasta hace poco creía inalcanzable.  
Una mujer casada cumple su fantasía con permiso de su marido, sin sospechar que el evento va a cambiarles la vida a ambos.
Seres que se pierden en el sufrimiento y la incomprensión, en medio del desalojo emocional que puede volver loca a cualquiera. 
La emigración sin esperanza de vuelta atrás, reúne sin querer los lazos afectivos de otras tantas. 
Alcohol, drogas, senilidad, margaritas que pierden frente a rosas de elegancia.
Mujeres del margen, de la diáspora, atormentadas, felices, abandonadas, abandonadoras, profesionales, indigentes, madres, madrastras, hijas, penitentes, agonizantes… todas se mezclan en una madeja de intensidades transgresoras desde la pluma de 13 autoras boricuas, en el nuevo volumen de
Cachaperismos 2012

A la venta en Librerías de Puerto Rico
a partir del 20 de abril de 2012 



El Libro Que No Puede Esperar


Agencia DraftFCB y Eterna Cadencia Editora presentan una edición especial del libro
El futuro no es nuestro. Nueva narrativa latinoamericana, de Diego Trelles Paz (comp.)
Una selección de nueva narrativa latinoamericana en una edición que desaparecerá en dos meses.
El contenido de este libro fue impreso con una tinta que se borrará completamente a los cuatro meses de abierto el embalaje, con el objetivo de que sea leído al poco tiempo de ser adquirido.


Mucho se puede decir del libro como objeto, de su amenazada existencia por distintos peligros. Los que amamos los libros sentimos que nunca van a desaparecer.  

Todo surge de una anécdota durante la última feria del libro en Santiago, Chile. Allí, un panel de autores latinoamericanos intentó contestar la pregunta “¿Por qué no nos leemos?”. La idea resultante de la mesa fue que era difícil conectar a los autores latinoamericanos con sus lectores de habla hispana por fuera del propio país.

La Agencia de Publicidad DraftFCB tuvo entonces la idea de crear un libro que tuviera que leerse con urgencia, para ayudar a la difusión de estos autores. Para dramatizarla, imaginó un libro cuyo contenido tuviera una fecha de vencimiento y salió luego a la búsqueda de algún título de literatura latinoamericana ya existente que pudiera protagonizar el proyecto. Ese libro es El futuro no es nuestro. Nueva narrativa latinoamericana, una compilación de narradores jóvenes de distintos países del continente, seleccionados por Diego Trelles Paz y editado por Eterna Cadencia Editora en 2009. Este libro, que fue editado en distintos países de América por distintas editoriales independientes, cumplía con la intención de dar a conocer de modo novedoso y urgente una literatura excelente que poco a poco se está abriendo paso entre los lectores de habla hispana y más allá. La impresión se hizo en serigrafía en Papelera Palermo.

Pensamos que es una manera mágica y poética de contar un problema real. Quisimos hacer un libro que fuera un mensaje en sí mismo. Que nos incentivara a leer a estos autores antes de que sus relatos desaparezcan de verdad, ahí delante de nuestros ojos”, cuenta Javier Campopiano, Director General Creativo Regional de  DraftFCB.

Con motivo de presentarles esta mágica propuesta literaria, los invitamos al desayuno - presentación que estará a cargo de Silvia Hopenhayn y de Javier Campopiano. La cita es el viernes 30 de marzo a las 11 de la mañana en Eterna Cadencia, Honduras 5582.


jueves, marzo 29, 2012

Llegó el banquetazo: Biografías de Maricones Eminentes



-- Sent from my Palm Pixi
 

Maricones eminentes:

Arenas, Lorca, Puig y yo
Impresión original:
Front Cover
El autor relata momentos claves en la vida privada y literaria de tres importantes escritores hispanos. El argentino Manuel Puig, el cubano Reinaldo Arenas y el español Federico García Lorca eran maricones (gay). Maricón es una palabra con connotación peyorativa. Teóricamente, un maricón es una persona a quien no hay que tomar en serio. Los tres escritores de los que habla este libro, las vidas que llevaron, la naturaleza de sus logros, y la sustancial contribución que hicieron para alterar y expandir la conciencia de nuestra cultura, aparecen como lo exactamente opuesto a lo que se supone que debe ser y hacer un maricón. Al mismo tiempo Manrique narra su propio viaje intelectual y emocional hasta convertirse en un autor. Por medio de un recuento de sus primeros años en Colombia, presenta una visión sincera sobre lo que significa crecer como homosexual en América Latina.

Reseña a Caparazones: un diario de navegación y espera

Por: Nadya Echevarría
Publicado el marzo 25, 2012 por nadjamelissa
En el Blog Decadentia // pretextos y nervaduras //



 El libro es negro como algunas ausencias extendidas y en su portada expone una piel desnuda con un único elemento agregado en una mano. Desde la portada se nos muestra elementos que formarán parte de analogías diversas tejidas en una especie de diario de la espera. Podría ser también una bitácora de navegación de una tortuga que en el espacio surca un porvenir para una vida después de la vida. Caparazones, novela de Yolanda Arroyo Pizarro (2010), contiene cinco capítulos dispuestos en una sucesión de caparazones (primer caparazón, segundo, tercero, cuarto y quinto caparazón) en los que la voz de una mujer con el nombre de Nessa, reportera freelance puertorriqueña, reúne memorias de su enigmática y magnética relación con Alexia: fotógrafa, activista de derechos de animales y del ambiente, también practicante de filosofías de la nueva era.



En total son 52 los registros acumulados en los que se nos ofrece una descripción abarcadora, primordialmente, de la personalidad de Alexia, de los espacios en los que ambas se encuentran, el toque de sus cuerpos y de una correspondencia de obsesiones entre ambas que incluye una paridad entre sus cuerpos y los de otras especies en constante asecho (tinglares,  por ejemplo) por las que entregan y dedican sus energías evitando la extinción, posibilitando el apareamiento y el desove según los hábitos naturales de las tortugas. La autora extrae el elemento migratorio de las tortugas y lo pone a girar junto a su pasado de relaciones fusionándolo a su actual adicción en la que se batalla hasta su espíritu siguiendo esa misma ruta nómada y discontinua del movimiento de seres (ese zigzagueo).



Son varios los tiempos que se conjugan paralelamente en la escritura, sumado al del deseo constante de un regreso, de una vuelta al placer de esos cuerpos que se entregan hasta el punto de la posesión imaginaria de uno sobre otro. Sobre el nomadismo, Gilles Deleuze(1) expone:



El nómada tiene un territorio, sigue trayectos acostumbrados, va de un punto a otro, no ignora los puntos (punto de agua, de habitación, de asamblea, etc.) Pero la cuestión es lo que es principio o sólo consecuencia en la vida nómada. En primer lugar, incluso si los puntos determinan los trayectos, están estrictamente subordinados a los trayectos que determinan, lo contrario de lo que sucede con el sedentario. El punto de agua no está más que para ser dejado, y todo punto es una parada y sólo existe como parada. Un trayecto es siempre entre dos puntos, para el entre-dos ha tomado toda la consistencia y goza de una autonomía como de una dirección propia. La vida del nómada es intermezzo. Incluso los elementos de su hábitat están concebidos en función del trayecto que no deja de movilizarlos.



Traigo esta cita de Deleuze colocándome otras gafas para entender el tránsito que va desarrollando Nessa cuando recuerda sus travesías profesionales, los puntos donde chocaría con el flujo de Alexia (por ejemplo esa casa a la que Nessa le confiere carácter de patria) donde Alexia experimenta otro tipo de poderío afuera de aquella estancia familiar, que nunca precisa como primaria o secundaria. Hasta su fin Alexia vive entre distintos planos a los que da continuidad a pesar de la espera de Nessa y de su rencor por su matrimonio oficial. La persona de Alexia se hace mito en las palabras de Nessa; la casa misma está organizada de acuerdo a parámetros de geomancia y de hacer que el flujo prosiga por sus rutas naturales de entrada y salida.



En una misma tela son representadas ambas figuras de mujeres, movimientos en guerra constante y común entre defensores de causas asumidas, el recuerdo punzante de su madre, el trauma con la presencia de ciertos hombres y el contexto confuso en que canaliza sus recuerdos. Todo esto hace que el lector, en lugar de leer en modo lineal asumiendo posiciones únicas en temas tan diversos como la experiencia homosexual y varias trabas presentes en pluralidad de formas en que se organizan los afectos, amplifique el espectro de percepción. En mi caso, problematizo la duda de si la voz narradora (Nessa)  a causa de la falta de un orden autoritario en su vida como adjudica en el número 34 de sus escritos, repara tal falta en Alexia convirtiendo esas lagunas en deseo y entregando decididamente su voluntad a la de ella, al punto de inseminarse y acceder a concebir un hijo. Constantemente le pide que se divorcie como persiguiendo una plenitud de agua donde beberá Alexia cuando por fin se instale, como promete y a la vez evade.



En una primera vista antes de la inmersión en los distintos caparazones que soportan y cuentan la trama, nos encontramos con una cita sugerente de Salman Rushdie (2) que la autora y luego la voz de Nessa atrapan como lo lógico para entenderse a sí misma o si es preciso hará que su espíritu, como inscribe en el número 17:  quiera ser lanzado en proyectil, con el viento solar […] como si pudiera ver los gases y materiales del universo que me traspasarían y yo los traspasaría a ellos. Las orbitas de otros cuerpos que esquivo…



Casi al final de los caparazones lo que se asume y se sintetiza es un manifiesto y una rebelión contra la ausencia, esa que la deja siempre justo al filo de su pensamiento, sintiéndose como un caleidoscopio que deshace implacablemente hacia el cosmos. Con el fluir de la escritura proveniente de Nessa permea un juego que se vale de todo para mantenerse: espíritus, memorias, visiones, reconciliaciones, incluso el mismo dolor y la angustia conforman toda la expresión que desea mostrar y desnudar tal como en la fotografía de la portada. En el ser de lo escrito todo converge y se equilibra por la organización espacial de los elementos en Alexia y con su anhelo por escapar hacia otro planeta. La novela se convierte pues en una metáfora de la ausencia y el amor, hasta el punto de la muerte, que brilla como amuleto proveniente desde todos los puntos a los que remitieron ambas su devenir migratorio.







1 Citado en: Maite Itarrugi, El deseo según Gilles Deleuze. Tàndem Edicions. Valencia, 2000. 95 pp.

 2 “The human being is a storytelling animal, or, actually, the storytelling animal, the only creature on Earth that tells itself stories in order to understand what sort of creature it is.”








martes, marzo 27, 2012

Caribe en clave de género: Mayra Santos en Madrid con Yosoyelotro

26/3/2012.
El Caribe no se limita a unas islas, el Caribe abarca muchos países, muchas lenguas... Tres mujeres explican en este vídeo cómo a través de la experiencia, la poesía y la performance se manifiesta el poder de las caribeñas, su posición en un mundo en el que las fronteras no las decide el mar, sino que se extiende.

Una de los mejores ejemplos de que el Caribe se mueve es el Festival de la Palabra de Puerto Rico, y en esta entrevista lo explica su creadora, la escritora Mayra Santos-Febres.

Mientras, Josefina Báez habla de la base pentatemática de su arte (género, clase, migración, negritud y espiritualidad) y Lilian Pallares de AFROLYRICS, su espectáculo en el que fusiona poesía con tambores en vivo. Todas ellas, junto a la poeta Rosa Silverio, participarán en 'Espacios confluyentes: el Caribe en clave de género', el miércoles 28 de marzo en Casa de América.

domingo, marzo 25, 2012

4to Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico:19-24 marzo 2012

Yolanda lee de La Macacoa
Fotografía: Sally A.

El Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico (FIPPR) es una actividad cultural que busca crear en nuestro país un espacio permanente en donde converjan los mejores talentos poéticos de todas las latitudes. Permite, a través de la poesía, contribuir espiritualmente a la creación de un mundo mejor.

Necesitamos crear en nuestro país un un espacio permanente donde converjan poetas de todas las latitudes para compartir, desde la palabra y la sensibilidad poética, nuestras inquietudes, sueños y esperanzas. Durante la semana del 19 al 24 de marzo de 2012, se llevó a cabo en distintas localizaciones de Puerto Rico este festival, siendo algunas de ellas el Poet's Passage, la Universidad Interamericana, Casa de los Poetas, Amadeus Bistro y Bamboo Bay en Piñones.

Para más información visite: http://www.festivaldepoesiapuertorico.com

Fotografías: Sally A.

Fotografías: Angie Camacho


Fotos cortesía Festival de Poesía de Puerto Rico

Destellos de la Negritud: reseña por Daniel Nina


Autora: Dra. Marie Ramos Rosado
Isla Negra editores
2011

El libro se divide en un prólogo y 12 ensayos. Los ensayos varían en temas sobre aspectos en torno a la creatividad, literatura y pensamiento negro en el Caribe/Puerto Rico. Como a su vez, y de forma sumamente curiosa, la autora hace “matrimonios” entre escritores tradicionales y no tan tradicionales: ¿es decir, que tiene que ver la escritora [blanca] establecida Rosario Ferré, con la escritora [negra] emergente Yvonne Denis? A parte de ser escritoras, lo relevante es que ambas cuentan la historia desde miradas complejas en torno a las relaciones raciales. De igual forma, en la exploración que hace Ramos de nuevas narradoras y talentos literarios [siempre mujeres], destaca la contribución de nuevas narradoras, mujeres, negras, lesbianas, siempre activistas – como Angie Gutiérrez, Yolanda Arroyo Pizarro, Mirta Nieves y Ana C. Rodriguez de Gonzalez. Y por otro lado, explora sus diálogos con América Latina y otras pensadoras/escritoras latinoamericanas como Maria Luisa Femenías.

Lo interesante del libro es que algunos de estos capítulos manejan con gran sabiduría una reflexión crítica de lo que en literatura tomamos como base sin cuestionarlo: como contar un cuento. A esta reflexión inicial se le añade, la mirada racial/liberadora que imprime la forma/valor de la crítica narrativa. En algunos de los capítulos esto se realiza con mayor éxito que en otros, pero en general el libro logra su cometido.

No obstante lo anterior, en algunos de los primeros ensayos, Marie Ramos logra narrar experiencias de vida de ella, en la cual explora el mundo que nos ha tocado vivir. Es este su contribución más interesante y genuina, pues a ritmo anecdótico, nos comparte como es vivir a partir de ser negro. Su contribución personal en la academia, la música y la danza, todos dentro de la familia de la creatividad, se han visto matizados a partir de la experiencia racial.

Este texto no puede pasar desapercibido. En un país donde los negros y las negras vienen, a paso firme pero lento, haciendo un progreso sistemático para su visibilidad social, Ramos se junta a la contribución que en los últimos 50 años han hecho escritores y pensadores como Isabelo Zenón, Ángel “Chuco” Quintero, Lydia Milagros González, Roberto Ramos Perea, Yvonne Denis, Carmen Centeno – en fin, un fracatán de mulatos y mulatas, todos negros, que vienen forzándonos a contar la historia desde una mirada racial/crítica. ¡Gracias Marie!

LEA EL ARTÍCULO COMPLETO EN http://www.elpostantillano.com/creativo.htm#857877736

Destellos de Negritud en el Parque de La Abolicion en Ponce 2012

La noche del 21 de marzo de 2012, los recintos de Ponce de las universidades Interamericana y de Puerto Rico celebraron la abolición de la esclavitud negra, alcanzada en PR en 1873, con la presentación del libro 'Destellos de Negritud' de la Dra. Marie Ramos Rosado, en el Parque de La Abolición. Luego se colocó una ofrenda floral en la estatua del esclavo liberto en dicho Parque ponceño.

Participaron además el Dr. Daniel Nina, la folkorista Norma Salazar, el Prof. José Raúl Cepeda, la Dra. Ileana LaTorre, miembros del Ateneo de Ponce y del Municipio.

Música: Colectivo Folklórico Afro Caribeño bajo la dirección de Pascual Flores Mejías.

Video aficionado tomado por Vivien Mattei

viernes, marzo 23, 2012

Ponencia sobre Arroyo Pizarro en el II Congreso Internacional sobre el Caribe: Cartografías de Género(s)

II Congreso Internacional sobre el Caribe:
Cartografías de Género(s) | (España - Getafe y Madrid)
del 26 al 29 de marzo del 2012

(Día 2) Martes 27 de marzo de 2012
Dra. María Teresa Vera Rojas (Universitat de Barcelona): “Deseo homoerótico, violencias identitarias, transgresiones espaciales: hacia una lectura de Caparazones de Yolanda Arroyo Pizarro




Para ver el programa completo ir a http://congresocaribe2012.blogspot.com/

jueves, marzo 22, 2012

Congreso de La Negritud 2012

"Narradoras y la Negritud: Mayra Santos-Febres, Yvonne Denis-Rosario y Yolanda Arroyo Pizarro: Narradoras Afrodescendientes que desafían jerarquías de poder"
por la Dra. Maria E Ramos Rosado
Universidad De Puerto Rico Rio Piedras

CONFERENCIA CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS DE PUERTO RICO Y EL CARIBE. Marzo 22, 2012





Conversatorio en la Asociación de Estudiantes Afro-descendientes, Negros y Negras de la UPR

Ayer se llevó a cabo la actividad de la Asociación de Estudiantes Afro-descendientes, Negros y Negras de la UPR en la Biblioteca Lázaro como parte de la serie de conversatorios que pretenden problematizar y promover los diálogos sobre la "etnia", "la negritud" y la marginalidad en Puerto Rico.  Hablamos sobre el "género", los "cachaperismos" y las pieles.





martes, marzo 20, 2012

Conferenci​as en marzo 2012 en conmemorac​ión de la Abolición de la Esclavitud


Aquí un compendio de algunas actividades en conmemoración de la Abolición de la esclavitud en PR (139 años) en el mes de marzo 2012:

Exhibición Afrolatinos abrirá el día 22 de marzo en el Museo de Arte de Caguas a las 6:30pm..como parte del Congreso Negritud.


África en mi piel, África en mi ser el día 20 de marzo de 2012 en la UPR de Cayey en el Salón 119 del edificio Morales Carrión a las 10:30 AM.

Conversatorio: De Cachaperismos, Género y Pieles
con Yolanda Arroyo Pizarro
MIÉRCOLES 21 DE MARZO DE 2012 - 5:00 PM
Como parte de la serie de conversatorios que pretenden problematizar y promover los diálogos sobre la "etnia", "la negritud" y la marginalidad en Puerto Rico, AEAN les invita a compartir con la reconocida escritora Yolanda Arroyo Pizarro, una amena conversación sobre el "...género", los "cachaperismos" y las pieles.
   La autora expondrá brevemente una temática a raíz de los siguientes textos:

*Cachaperismos 2010: Poesía y narrativa lesboerótica
*Caparazones
*La Macacoa

Todos incluyen las dimensiones del conflicto "racial", de "género" y la marginalidad.
  Ven y conversa con nosotros en la Sala de Video-conferencias en la Red Graduada. La misma se ubica en el segundo piso de la biblioteca Lázaro en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

El miércoles 21 de marzo de 2012 a las 7:00 p.m. con el coauspicio del Ilustre Colegio de Abogados de Puerto Rico, su Comisión de Actos Públicos y la Comisión para Propiciar la Igualdad Racial, en el Salón Félix Ochoteco de Miramar, habrá un ciclo de conferencias sobre el papel de los esclavizados, principalmente la mujer en la lucha por su liberación, el aspecto legal y jurídico de la esclavitud, por distinguidos profesores y estudiosos de la historia como el Dr. Jalil Sued Badillo: El Pleito de Pedro Carmona por su libertad; Dr. Carmelo Rosario Natal: “¡Soy libre!” El grito de Agripina, la esclava rebelde de Ponce; Dr. Juan M. García Leduc: La lucha tenaz de Benita Hernáis, La coartación: una fisura legal; Dr. Juan Manuel Delgado: El grito revolucionario de Maria Mota y otras pinceladas contra la Esclavitud. 


CONFERENCIA CENTRO DE ESTUDIOS AVANZADOS DE PUERTO RICO Y EL CARIBE
Thursday March 22
(Center for Advanced Studies for Puerto Rico and the Caribbean)
9:00 - 10:15
José Campeche – room # 2
Narradoras y la Negritud
chair- Patricia Gonzalez
Maria E Ramos Rosado, Universidad De Puerto Rico Rio Piedras
Mayra Santos-Febres, Yvonne Denis-Rosario y Yolanda Arroyo Pizarro:
Narradoras Afrodescendientes que desafían jerarquías de poder
Ana Isabel Bourasseau Álvarez, Universidad de Puerto Rico Bayamon
“Yvonne Denis Rosario, Mayra Santos Febres: la lectura en la piel esclava de la
otra cara de la historia”
Elhadji Amadou Ndoye, Université Cheikh Anta Diop de Dakar
Romanticismo y Esclavitud a Través de "El Baul de Miss Florence" de Ana Lydia
Vega”
Alejandro Tapia y Rivera - room # 3
Afro Latin American Spirituality
chair- Alma Alfaro
Félix Omidire, Humboldt Universität
Os Obas de Xango and the re-invention of Yoruba Nobility and Cultic Titles in
Latin America and the Caribbean: Brazil, Cuba and Venezuela
Niza Fabre, Ramapo College of New Jersey
Afro-Caribbean Religion: Main Features of Palo Monte Mayombe, or “Rule of
the Congo”
Norma Salazar, Universidad del Este
La cultura de la espiritualidad caribeña
Ramón Baldorioty de Castro – room # 4
Politicas Raciales y su Desarollo en la Literatura y Sociedad
chair- Manuel Apodaca
Adelia Esperanza Parrado-Ortiz
Domingo del Monte:El costumbrismo, la tertulia delmontina y el tema de la
esclavitud en la literatura cubana”
Melina Pappademos- University of Connecticut
Rethinking Black Politics in Cuba after the Partido Independiente de Color
Clicie Nunes Adao, Universidad de Concepción
Quarto de despejo de Carolina María de Jesús: el diario de vida de la “negra perdida”
José Julián Acosta – room # 5
Collective Memory in Music and the Carnival
chair- Norma Rosas Mayén
Omaris Zamora, University of Texas-Austin
Dancing with the Dead: Mambo violento, sujetos fronterizos y conciencia negra
en el “Diálogo cantado” de Juan A. Alix
Suelin Maria Low Chew Tung, Independent scholar
Our Present Image: The Grenada ShortKnee, Instrument of History
Silvia Regina Lorenso Castro – Brasil, University of Texas
Music as Epistemology in Nuyorícan and Cooperifa poetry: Salsa Aesthetics vs.

Schedule for the closing ceremony on Saturday, March 24 at the Ateneo Puertorriqueño. Starts at 7:00 pm
Itinerario de la ceremonia de clausura el sábado 25 de marzo en el Ateno Puertorriqueño. Empieza a las 7:00 pm
Presenter, Daniel Nina
Maestro de ceremonia, Daniel Nina
Kenynote speaker, Dr. Roberto Ramos Perea speaks about his book “Black Intelectuals in 19th Century Puerto Rico .
Orador, Roberto Ramos Perea – en torno a su libro sobre los intelectuales negros de puerto rico del siglo 19.
Play/ obra teatral
Manuel Alonso’s I hit the lottery Manuel Alonso (19th Century)
Me gané la lotería, de Manuel Alonso (Siglo 19).
Music- Tepeu (musical Group)
Música con el grupo Tepeu
Cocktails
Coctel



BEMBÉ ¡FIESTA DE LA NEGRITUD!
CASA ABOY, AVENIDA PONCE DE LEÓN 900, SANTURCE
Sábado Marzo 31, 2012 6:00 PM - 11:00 PM

MÚSICA Y POESÍA EN VIVO
GASTRONOMÍA AFRO CARIBEÑA

Errol Montes Pizarro, José Emmanueli,

Angie Camacho Rivas, Bombazo Educativo, Liga de Poetas del Sur,

Los Majaderos de Cachete Maldonado, Bombayá, José Algarín,

Asociación de Estudiantes Afrodescendientes, Negros y Negras de la UPR,

Enid Cartagena y otros

PRO FONDOS LA NUEVA ESCUELA

lunes, marzo 19, 2012

Confesionario de Belia Segarra

En la foto: Nelson del Castillo, Belia Segarra y Yolanda Arroyo Pizarro
Foto por Zayra Taranto

El libro tiene personalidad propia: se estira, se ladea y él solito mueve sus propias páginas, si se coloca sobre una mesita cercana al mar. El libro te besa los lóbulos de las orejas cuando te descuidas y además, se hace llamar Confesionario.  Pienso en el ejercicio tan íntimo de decirle a algún clérigo cosas que jamás pensaría uno admitir, o pensarlas siquiera.  O desearlas.  Pienso en los conjuros y maldiciones que en secreto anhelamos como saetas para derrocar la iniquidad.  E inequidad. Me ha dicho la portada de Confesionario, al oído, que antes de volver blur la silueta de una mujer frente a un locutorio telefónico rojo, este libro provocará la creación de un ente para revelar secretos. 

Sus páginas son tejidos inflamatorios que parten de la esencial colaboración y amorosa edición de otra gran poeta puertorriqueña, Maribel Sánchez-Pagán.  En el comentario de cierre del repertorio, el antiepílogo, la colaboradora indica: “Constantemente recibo misivas de Belia Segarra Ramos. Durante los últimos ocho años he guardado todos sus escritos. Somos amigas desde hace tres décadas. Ella es mi confesora en la religión de la poesía.” Pues, desde allí ya leemos el propósito místico y ecuménico del Mea Culpa versado. 

Fragmento de Crítica al poemario de Belia Segarra
Literatura para confesarse… (los versos de Belia Segarra)
Por Yolanda Arroyo Pizarro
El libro fue presentado el 10 de marzo de 2012 en Poets Passage, en Viejo San Juan
Lea el artículo completo en http://www.conboca.org/2012/03/19/literatura-para-confesarse/
Album por Zayra Taranto

Carta a Antonia Martínez Lagares por Roberto Ramos-Perea

Me ha conmovido tanto este escrito, que lo incluyo en Boreales para que, como dice el Maestro Ramos-Perea, te conozcan Antonia...


"Antonia, tu nombre es una historia de un pueblo que se busca y se ha encontrado en tí. Antonia, tu nombre es como un alba los pájaros desatan la luz del porvenir Antonia, los pueblos no perdonan un día esa ley se ha de cumplir. Aquellos que un día derramaron tus pétalos de sangre no sabían que así echaban las semillas en el aire y a la vista del pueblo habrían de surgir. Antonia, los pueblos no perdonan un día esa ley se ha de cumplir. Tu muerte la juventud la canta es bandera en sus labios y ..." - Antonio Cabán Vale, El Topo



Antonia… o si será inútil larabia.

Carta a Antonia Martínez Lagares, a los 42 años de su vil asesinato impune.

Por Roberto Ramos-Perea
Dramaturgo Puertorriqueño


QueridísimaAntonia:

            Ayer andaba por Río Piedras y medetuve justo frente a tu hospedaje de hace 42 años. Miré largamente tu balcón,el del segundo piso de la Ponce de León, allí, por las librerías, y un amigocon quien siempre comparto cuando voy por ese barrio, me dice, “ahí mataron aAntonia”.
            Yo no le había hablado del tema,pero salió de su boca con una brillosa certeza inesperada. Es que el trabajapor allí, y todos los días, cada vez que ve el balcón, se acuerda. Y yo porende también. Es ese balcón, sí, justo allí. Deberían poner una placa o algo.Sé que hay murales en tu nombre, con tu bello rostro reluciente de juventud,que acompaña versos de poetas guerreros. Pero allí donde caíste, no hay nadaque te recuerde.
            Cerré los ojos un instante,pretendiendo, como hago a veces, reconstruir en mi oscuridad, las emociones dealgún pasado importante que no haya vivido. Pretendo oír las voces de ese mismopasado resucitando en el presente, como una vieja película que se torna depronto reluciente, o una obra de teatro en la que me siento en primera fila. Ydesde mis lecturas, mis imágenes, mis sentimientos más íntimos depuertorriqueño… escuché.
            Escuché el calor pesado de aquellas6:15 de la tarde, cuando las ordas policíacas perseguían a tiros a cientos deestudiantes que durante ese día, el 4 de marzo de 1970, se habían levantado enarmas, gritos y furia contra el militarismo en la Universidad de Puerto Rico.
            Escucho los disparos a lo lejos, laspatadas en el suelo de los que corren y gritan, siento el picor agrio del gaslacrimógeno que me irrita y me enfurece. Siento también el sordo golpe de lamacana en una espalda, el furioso ay, el coño, el cabrón… el grito salvaje delque oprime, del que mata.
            Allí, en tu balcón, estás hablandofuriosa con tus amigos, con Celestino, con las demás muchachas… Hay en tu dulcerostro transfigurado una rabia de siglos que se va retorciendo en tu gesto,como un espasmo cósmico de ira, como si fuese el estruendo de un astro enllamas, el grito de un semidios enbravecido por la injustica… porque allí justofrente a tus ojos, un bárbaro macanea sin piedad a un estudiante, en medio dela calle, otros más patean sus testículos, le gritan, le pegan duro con lasmacanas y las botas con puntas de acero… te agarras de la baranda del balcón,con aquellas delicadas manos convertidas ahora en garras… te inclinas hacia elfrente, como si tu mirada fuese una llamarada, y tu pequeñita voz estruendea enhuracán de rabia… ¡ASESINOS!!! ¡ASESINOS!!!
            Luego acompañaste esas dos saetas defuego con otras frases rabiosas, para que no golpearan más al pobre compañeroque yacía sangrante en medio de la calle.
El bárbaromira rápido; es tan magna la fuerza de tu grito, tan magnificiente elestentóreo gemir de tu dolor de mujer y de patriota, que el salvaje no puedeevitar en reflejo cobarde, llevarse la mano al cinto, sacar la pistola ydisparar intencionalmente contra tí, como si el estruendo de aquella bala tepudiese haber callado.
            La sucia bala atraviesa tu cabeza deun lado a otro, y también hiere en su cuello a Celestino Santiago Díaz, queestaba junto a ti. Los pétalos de sangre derramada, como dice El Topo… hicieronque este pueblo no perdonara.
Lo demás yalo sabemos. Aunque yo no estuve allí, todavía lo escucho en mi cabeza. La genteque te llevó al Auxilio Mutuo, tu muerte decretada al filo de la medianoche. Tuentierro doloroso, acudido por miles que cantaban La Borinqueña. Escuché entre balbuceos el duelo de FlorencioMerced, de Rubén Berríos y del Comandante Marí Brás. Tu paso a la inmortalidad.Y esas tantas canciones a ti… ¡debe ser lindo eso de que te canten!
Yo no sécómo es el sitio donde tú estás ahora, pero hasta allá deben llegar esos versostan luminosos que te ha escrito El Topo… ese que dice, “Antonia, tu nombre esuna historia de un pueblo que se busca y se ha encontrado en ti”, uf, ¡me gustatanto esa canción!, porque con ella sé quién eres; y cantándola te amamos,Antonia.
            De cómo te convertiste en un signode esperanza, podemos dar fe todos los que hemos participado en los movimientosestudiantiles universitarios. Aquel militante que no sepa quién tú eres, deberemediar esa carencia ahora mismo, punto. Todos los que saben de ti, saben loque es el valor y la rabia. Y cuando acepté hablar de ti, pensé, ¿que decir de Antoniaque no sepamos ya?
Los datosde tu vida, que naciste aquí en Arecibo en abril del año 1949; que cuando temataron, apenas te faltaban dos meses para graduarte de Maestra. Que tu crimenquedó impune porque quisieron culpar a un policía de plantón, de nombre MarcosA. Ramos, para ocultar el envolvimiento de otras agencias represivas que laborabancon la Policía de Puerto Rico. Y esto se supo en medio de las Vistas deMaravilla. Que el Policía que haló el gatillo anda por las calles, y aunque yahoy deba estar viejo, enfermo o muerto, sigue impune y la impunidad noprescribe.
 Que los verdaderos responsables de tu muertelo fueron el Superintendente de la Policía, Luis Torres Massa, que ordenó laentrada de la Policía en el Recinto y protegió a tu asesino; el Dr. Jaime Benítez,Rector de la UPR que pidió la entrada de la Polícía para macanear a losestudiantes y el Gobernador de entonces, el anexionista Luis Antonio FerréAguayo que condonó y permitó todo esto. Todos con sus manos tintas de tusangre, Antonia.
Si fue larabia la que llevó tu corazón a abrir tu pecho de redención, es a lo que quisieradedicar la reflexión que me impongo hoy. Yo siempre he querido saber si larabia es inútil.
Y para averiguarlonecesito tu rabia, Antonia. Resucitar la fuerza de tu voz, tu gesto, tucontrita ira embravecida de tus 21 años de ilusiones y utopías.  El valor, el coraje, los ovarios bien puestospara que aún a costa de tu vida, apostaras a una extraña rabia que nos ofrecióla crudeza de la injusticia en toda su vergüenza. Ah, descubro algo importante.Un hondo sentido de justicia puede provocar una rabia iluminada. ¿Que puedecostarnos la vida la expresión de esa rabia, como te la costó a ti? Tu vida de21 años…
Imaginemostu vida entonces, si esa bala no hubiese atravesado tus sueños… los desórdenesde la Universidad se hubieran calmado, tu coraje indómito habría encontrado unapausa. Te hubieras graduado, hubieses encontrado un trabajo de maestra aquí entu Arecibo natal. Hoy tendrías 63 años. Creo que siempre hubieras sido independentista, pipiola, hostosiana osocialista, eso a la larga importa poco. Los que son independentistas deverdad, no cambian su sentir por estar en esta o aquella izquierda. Descubrootra cosa… tu rabia, motivada por la injusticia, supera las pequeñas parcelasde nuestras ideas políticas.
¿Cómo fuetu rabia? ¿La habías reprimido en palabras y gestos hasta ese día? O como la demuchos, fue creciendo, echando raíces, y a veces flores, soltándose en las conversacionesde la cafetería, en el hospedaje, mientras lees el periódico, o vas a clase contus amigos…
 Se dice que marchabas y militabas y lo hacíascon una profunda convicción de la necesidad de un Puerto Rico libre, de nuestraansiada República.
La rabia estambién sorpresiva; vemos algo que nos aprieta el alma, vemos el sin sentido,el abuso, la violencia y allí sale, llena de su natural color humano; unarabia, que de pequeña, en un trino se vuelve rayo… y estalla sobre las cosaspara que nunca más vuelvan a ser iguales. Esa rabia que nos cambia, que nos alerta,que nos agobia, rabia insomne que día a día nos despierta prestos a una nuevalucha.
De algúnlado nació esa rabia tuya, Antonia. Del hastío de ver un mundo donde las cosascambiaban tan lento, de ver tanto valor y coraje reprimido. En tu época, la República no era tan ilusa y elusiva como lo es ahora. En tu momento la Repúblicaera algo tangible, real, algo que podía llegar mañana mismo. Hoy casi nadie usaesa palabra… República. Y a mi me place mucho como suena: la República dePuerto Rico. Porque es la frase sencilla, real y justa del destino de estepueblo nuestro y de todos los pueblos oprimidos y colonizados por un imperio.
Y esafrase, cuando se duerme en los intereses de unos pocos, cuando se mancha con lapolítica sucia y electorera que vivimos, cuando las bravías acciones delpasado, se someten a la “revisión” de programas de partido y a “nuevasvisiones” de la lucha… no sé; me da miedo pensar que tambien esa frase –Repúblicade Puerto Rico- pueda perder sentido, como me parece que a veces le quierenhacer perder el sentido a la rabia. Yo como buen anarquista, creo en ella. Mela cuestiono, pero creo en ella.
Mucha gentecuestiona la rabia y la indignación. No le ven posibilidades electoreras o detriunfo. La rabia no produce votos, porque todo el mundo ahora es muy mesurado,muy imparcial, muy balanceado y moderado, cosa de no ofender a nadie. Como sipara la ofensa, el ataque, la disidencia… hubiese que pedir permiso. Tú nopediste permiso para gritarle al asesino, él no pidió permiso para matarte.
Tú, amadaAntonia, que con tu rabia te jugaste la vida, si hicieras hoy lo que hicistehace 42 años, te ganarías muchos epítetos de parte de esa caterva de cobardesque solo buscan la mínima oportunidad de aparentar que luchan. Incluso teganarías que te llamaran a capítulo algunos compañeros de la izquierda –como sino fuera suficiente la jodedera de la derecha-, y te dirían, oye, baja el tonoque te enajenas, que nos separamos del pueblo, que los que expresan su rabiason tomados por locos, desorganizados y anarquistas.
¿Cuál es elmiedo de nuestro pueblo a expresar indignación como lo hiciste tú? ¿Qué cosa serompió en nuestro corazón que nos volvió a todos cobardes medidores de cadapalabra que decimos? Ahora no ofender al enemigo es casi una consigna. Entre lamisma izquierda, ¡cuestionar una injusticia de algún compañero, o la irracionalestrategia de algún partido, es un pecado supramortal!
Inclusosomos tan educaditos y civilizados a la hora de hablar de la dictadura. Miratú, la cantidad de gente que me pide que no use esa palabra cuando hable deeste gobierno, porque les parece que estoy “exagerando”. Lo siento, soyanarquista, me fastidia que me den órdenes.
Y yo nohablo de tomar armas. Creo que esa discusión nos ha dividido más de lo que nos haunido. Y el mismo Comandante Filiberto Ojeda Ríos, antes de lo mataran a tiroslos salvajes del FBI, nos había pedido Unidad independentista. Y esa unidad nollega, y como van las cosas, creo que no llegará nunca.
Entonces mepregunto, ¿puede unirnos la rabia? ¿Puede volver a juntarnos la indignacióncontra la injusticia? Esa fuerza sobrehumana, sencilla y directa, que tú ytantos otros nos enseñaron, de gritarle asesino al que mata, corrupto al queroba, hipócrita al que condena lo que él mismo hace, buscón al que engaña…gritarlo, sí. Bien duro, señalarlo, directamente, sin temor, a riesgo de que tedisparen o te golpeen, o te boten de algún programa de radio. Esto último lodigo con conocimiento de causa.
¿Es útilgritar la indignación si luego de ella serás un perseguido, un marcado, quepuedes quedarte sin trabajo, sin el sustento de tus hijos, sin casa, sin nada…?Que incluso por gritar tu indignación pueden sencillamente matarte o desaparecerte?Porque si eso pasa, Antonia, es humano e inevitable preguntarse si valió lapena gritar la rabia para con ella perder todo lo que se había ganado.
Oye, perotampoco podemos vivir una rabia “light”, “posmoderna”, esas rabias de café, amedias, sin calorías, edulcoradas con farragosa intelectualidad o peor aún,llena de complicidades y eufemismos. Eso y el silencio es casi lo mismo.
La preguntaes, antes de la rabia… ¿qué realmente hemos ganado con nuestro silencio? ¿Acasono hemos aprendido que todo silencio es cómplice?
Oye estecuento: En junio de 1867, en la Hacienda El Cacao,  Betances se reúne con los tres comisionadosque habían estado en las Cortes de España pidiendo reformas para Ultramar. Conél y de su lado, Segundo Ruiz Belvis y muchos otros puertorriqueños deseosos desaber cuál era el verdadero panorama para una reforma en Puerto Rico. JoséJulián Acosta explica como puede, que las cosas no salieron bien, que había quebuscar otras estrategias para que la reforma se pudiera negociar, pero que nohabía ambiente para ello. Betances, enfurecido, en rabia, irreductible, selevanta y pide que los que están reunidos allí, hagan el solemne compromiso deluchar por la independencia del país. Que ya bastaba, que era suficiente eso deandar mendigando reformas a España y que era hora de que se trabajara por la República,antes de tener que seguir soportando impuestos, persecuciones, leyes omnímodase injustas contra nuestro pueblo. Luego del violento exabrupto de su rabia, unsilencio se apoderó de todos. José Julián Acosta toma la palabra y se distanciade Betances de medio a medio. La reunión se divide entre reformistas y separatistas:fue un momento complicadísimo en la historia de este pueblo nuestro. Losreformistas quieren negociar. Los separatistas quieren la revolución. Fueentonces que aprendimos de Betances que la libertad no se negocia, se toma. Yde Acosta aprendimos que no puedes confiar en lo que te promete quien teesclaviza. A los reformistas los metieron presos por el Motín de los Astilleroscon el que nada tuvieron que ver. Betances y Segundo se lanzan alclandestinaje. Segundo a Chile y Betances a armar la revolución desde SanThomas.
¿Qué habríapasado si Betances no hubiese hablado desde su rabia?
La rabiatiene en su corazón de furia un sentido, una dirección y sobretodo una causa.Mira, Antonia, otra palabra limpia:  causa. ¿Tienen una justa causa todas las rabiasque nos aguantamos hoy? El joven por quien gritaste… ¿qué fue de él? ¿Acasocambió su segura muerte por la tuya? ¿Fue tu intención y tu causa de justicia ylibertad, tan grande y suficiente para que tu hermosa vida valiera tanto comola hermosa de él, abatido y sangrante en medio de la calle? O acaso… y esto meconmueve mucho pensarlo…. ¡Ambos dolores se hicieron uno en el dolor de la Patria!
Tú,oprimida, gritaste para salvar a otro oprimido. A ti te mataron, pero tu  muerte le salvó la vida a ese estudiante queno conocemos, cuyo nombre es cualquiera, cuyo nombre es pueblo.  Ah, ¿ves Antonia? ¿Cómo empieza a ser útil larabia?
Y trasperderte, al perder la tersa mano tuya que les daba cariño, la mirada tierna yamorosa de una hija sacrificada y dedicada… ¿qué ganó tu familia? Y alguien mecontó que tenías un novio. No sé si es cierto ni pude saber como se llamaba, nicuánto lo querías… pero ¿qué ganó él? ¿Le fue útil tu rabia? Tal vez, en lalimpieza del amor, se preguntaron, ¿por qué le gritaste a ese maldito policía?¿Por qué no te metiste dentro del hospedaje a esperar que pasaran los tiros…¿por qué a ti, si con tu muerte se perdieron tantas esperanzas? ¿Qué ganó tufamilia con tu muerte?
Yo no losé. Pero son preguntas tan dolorosas, tan directas… pero tan necesarias paracalmar el alma. Considerar y aceptar que el ser amado tiene su propiaselecciones, sus propios rumbos, sus propias rabias que lo llevan a hacer esto oaquello, es una tarea de desapego enorme, pero aún más, de respeto por lo quecada quien decide hacer con su vida.
 Yo tengo historias de éstas. Mi tío, UlpianoPerea, desobedeciendo la orden seca de mi abuelo- se fue a Ponce el 21 de marzode 1937. Se puso su uniforme de Cadete de la República y allí lo sorprendió lamuerte a manos de un vengativo policía puertorriqueño que lo partió en dos conuna metralla. Desde ese día, a mi familia materna le dio mucho trabajolevantarse de su miseria –Ulpiano era el único sostén económico- y con su muertese instaló para siempre en nuestra casa una continua evaluación delpatriotismo.
No esconsuelo tampoco decir que tu familia te perdió, pero que nosotros te ganamos.No me parecería noble ni justo, sino utilitario. El héroe de la Patria es útil,ante todo, a los que le aman.
Estas preguntaspodría contestarlas con poesía… a veces la poesía es mucho mejor que cualquierargumento de último minuto. 
Concluyoque tu rabia fue útil. Es la rabia que marca las bofetadas de la historia, laque mueve las montañas, la que preña los vientres de la revolución.
Es difícilpensarte solo como una jovencita de 21 años que fue asesinada por el tiro deun vil. Que estaba en el sitio equivocado a la hora equivocada, allí, sinresponsabilidad alguna… o que te mataron por inocente.
No,Antonia, gritaste aquel día porque eras mujer, porque eras puertorriqueña,porque eras maestra, porque habías venido al mundo a construir y a mejorar,porque eras libertaria y justa, gritaste porque no hay espacio en la bondad delser para la vileza. Gritaste Antonia, porque en tu voz, gritó tu pueblo.
Y además,¡basta ya de eufemismos cobardes! Gritaste porque la rabia no es inocente. Y tú, Antonia Martínez Lagares, tú con tu actonos enseñaste que la rabia que sale de la entraña de la Patria SIEMPRE ES JUSTAy SIEMPRE ES ÚTIL.
La preguntaes ahora para nosotros, puertorriqueños que vemos el carnaval de asesinos de lajusticia gobernándonos. La pregunta es para los que nos encogemos de hombroscada vez que sale una nueva noticia del robo de millones del pueblo, delchantaje de las religiones, del maldito chisme político banal, de lasatrocidades de nuestra actual dictadura… ante todo este desastre, ¿qué hacemoscon nuestra rabia?
¿Podemosdesde nuestros balcones gritar ASESINOS!!!, como gritaste tú? Y los que lohemos hecho ya, ¿de qué nos ha servido?
Entoncesnos piden que nos organicemos, que hagamos partidos y movimientos para darcanal a esa rabia diaria que nos agobia… pero nuestros partidos también tienenque moderar sus lenguajes para no enajenar. Las organizaciones políticas tienenque hacer estrategias, concesiones, alimentar líderes que den guía y direccióna esta rabia alocada y anarquista. No sé… entre tanta condición impuesta, larabia se congela en mueca triste y vacía.
A mi, miquerida Antonia, déjame tu rabia útil y pura. Déjame tu rostro en los murales, déjame tu pequeña pero vitalhazaña en los libros… abrázame con ella, enséñame a deletrear esa palabra- ¡¡¡ASESINOS!!!-para poder decirla siempre en furia vengadora. Haz mi rabia útil como la tuya.Porque la tuya fue útil. No solo te sembró frondosa en la historia de estaNación nuestra, no solo te ganó el merecido espacio de mártir de la Repúblicasoñada, me dió a mi, a los míos, a los niños del futuro, esa dulce y susurradapregunta… “¿Quién fue Antonia?”
Antonia fuela que nos enseñó a gritar la rabia. Antonia nos enseñó que los pueblos noperdonan ni olvidan. Antonia es una historia de un pueblo que busca y se hayaen su finos labios que nos besan en huracán. Antonia es tantas cosas del almaungida de revolución, que recordarla todos los años, más que una obligación,será un privilegio para el alma. Bella mujer puertorriqueña, patriota entera,ovario fuerte y generoso, que da a luz al retoño de la esperanza, tú, queridaamiga y compañera, me quedo con tu imagen reluciente, me quedo con tu grito, mequedo con tu savia, porque sí, tu rabia es útil. Ha sido útil porque nos traeaquí a recordarte. A recordarte la falta que hoy nos hacen puertorriqueños como tú.
Por favor,guerrera, renace en los vientres de nuestra nación, sigue gritando tan altocomo pueda tu memoria, porque esa rabia, querida mía, ¡es santa!
Y si laRepública ha de vivir en el corazón del grito, que sea tuyo el grito en furiala que la proclame. ¡Viva la República, abajo los asesinos!
Quedo deti, siempre tuyo.


--
Prof. Roberto Ramos-Perea
Director General del Archivo
Nacional de Teatro y Cine
Rector del Conservatorio de Arte Dramático
Ateneo Puertorriqueño
POBOX 9021180
San Juan de Puerto Rico 00902-1180
ramosperea@gmail.com

jueves, marzo 15, 2012

Conferencia dictada por Leticia Ruiz Rosado sobre Historias para morderte los labios


Los signos que muerden en Historias para morderte los labios de Yolanda Arroyo Pizarro
Conferencia dictada por Leticia Ruiz Rosado, Catedrática de la Universidad de Puerto Rico
el 18 de febrero de 2010 celebrado en la Biblioteca Carnegie de San Juan

                                                                                 
       

Yolanda Arroyo Pizarro sorprende nuevamente con su nueva propuesta narrativa al fabular hechos que según Aristóteles se suceden con sentido lógico, tanto que su descenlace emana de sí misma; incluso construye un texto híbrido al tomar de la tragedia, esa imitación de acciones con la amplitud de un lenguaje sazonado que cietamente aglutina personajes que nos mueven a compasión, incluso, temor. Historias para morderte los labios (2010), bajo el sello de la Editorial Pasadizo, traza con la pluma y los labios poéticos de Pizarro los juegos de la imagen como percepción de la escritura icono céntrica. Retratan  una nueva cultura que inserta  el hiper consumo, el hastío existencial, las agresiones físicas sexuales de todo tipo, incluso, los disparates de los Cohetes de Baudelaire destaca  el crítico, Mario R. Cancel en “Para morderte mejor: lugares imaginarios” (2010).

La literatura nuestra rompe con las barreras del tiempo y espacio, a fin desde mi modo de leer, colocar las letras en esa nueva manera audiovisual de concebir la vida, o sea, “la era de la imagen”, reflexiona el escritor en su texto Literatura y narrativa puertorriquena (Cancel 21). Confirmamos, por tanto, que Arroyo Pizarro ajusta su sistema de signos para  elucubrar una gesta significativamente situada en la invención circunstanciada y  construida por juegos de un lenguaje pragmático, cuyo misterio dejó de ser el del intelectual según destaca Arturo Torrecilla  en su ensayo, “La ansiedad de ser puertorriqueño: etnoespectáculo e hiperviolencia en la modernidad líquida” (Torrecilla106). De esta manera, engloba fundamentalmente unas ficciones de este siglo XXI y muestra la nueva cultura en la que diversas voces femeninas trágicas se expresan como lunas en su tiempo… Nos parece, que es precisamente ése su gran acierto: mirar con ojos de aurora; una mirada ciertamente alentadora a pesar de tantas desdichas e historias, pero que en el ahora, Yolanda desinhibida reescribe la narrativa inconclusa cuyos rostros muerden desenmascaradamente, y he aquí su segundo gran acierto.  

Esta celebración de los signos de la nueva narrativa de las postrimerías del pasado siglo XX y los albores del nuevo XXI, plantea una revisión que ya  han hecho otros; y que retomo para recordar a la escritora y poeta, galardonada precisamente por  Nuestra Señora de la Noche en el 2006 y quien señala en la Antología de la nueva literatura puertorriqueña, Ma(l)hab(l)ar, que:la nueva literatura puertorriqueña no define nada, se libera de dicha tarea para describir y ejercitar ese otro dominio de la libertad que es la imaginación(Santos 19). Incluso, Rita De Maesseneer en “El cuento puertorriqueño a finales del noventa”, establece que a diferencia de los años setenta, los nuevos personajes de los textos no representan a grupos específicos, como los negros,  nuyorricans,  drogadictos y otros marginados como la mujer misma; no obstante, en el caso de nuestra escritora, no ocurre así. Yolanda precisamente regresa a esa narrativa, ella trabaja todos estos grupos, incluso añade a los enfermos. Si bien es cierto lo que plantea Santos Febres con relación a los textos narrativos,  de entre tantos destaco los de, Pedro Cabiya, porque coversan y trazan  la gran “incertidumbre”(Morales 31) de los personajes; pero distinto al narrador puertorriqueño, afincado en República Dominicana, Yolanda nos va llevando a través de los intrincados laberintos por donde anda esta humanidad globalizada y “atroz” tal cual la metaforiza Pedro Cabiya en sus Historias atroces (2003), “vaciados de identidad”, (Morales 32) explica Cynthia Morales Boscio en su tesis, La incertidumbre del ser (2009), publicado con la editorial  Isla Negra.

 Estos planteamientos nos conducen a focalizar dos cuentos y citaré a Julio Ortega para signar como a mi modo de leer, Yolanda Arroyo emplea:

una metafísica del transcurrir: una breve, inquieta pregunta por el sujeto que asume el tránsito y la transición, la instancia del instante, esa vibración de lo vivo y lo sobreviviente, frente a la historia, como una mascarada del discurso entre los discursos de que estamos hechos. (Ortega 12)

Esta nueva mirada de la historia es otra provocación a fin de ajustar cuentas con la trayectoria literaria iniciada en los setenta por Rosario Ferré en su revista, Zona de carga y descarga y continuada por figuras de la talla de Magali García Ramis, Ana Lydia Vega, Mayra Montero, Carmen Lugo Filippi, Marta Aponte Alsina, Angela López Borrero, Tina Casanova, Mayra Santos Febres, Ana María Fuster, Awilda Cáez, Yvonne Dennis, entre otras voces emergentes. Me  atrevo a afirmar que es una invitación a que continúen las mordeduras en la escritura.  Yolanda Arroyo Pizarro  está dispuesta a proseguir esta herencia entre versada de prosa poética y ajusta cuentas con sus antecesoras. Ese entonces es su tercer acierto, por ello, Historias para moderte los labios se abre enunciando o mordiendo provocativa y eróticamente con la voz de Anais Nin:

Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica. No me adaptaré al mundo. Me adapto a mí misma. (Arroyo)

Esta manera de hablar o de contar es el juego de los signos de la existencia de mujeres que traen nuevas formas de mirar, tocar, acariciar, incluso, escribir. Es la  erotización de una narrativa que se ejercita a base de la imaginación como había establecido Santos Febres y, que en el caso de este libro, añade la enfermedad del AH1N1 y la de la sirrosis que en vez de repugnar como en la literatura naturalista de finales del siglo XIX, trastoca la prosa para dotar de tecnicismos científicos el lenguaje de una nueva época técnógrafa en que todo se explica sin emoción o ternura; esa vuelta a la narrativa naturalista de una historia pasada, remite al lector a convivir con su mundo, el de una nueva ciudad enferma; que insisto no es nueva en la literatura; pero que ahora, parece ser parte de la nueva sociedad que inmersa en la tecnología gravita sin recuperación y añade nuevos males, a veces tan cercanos a los trabajados por Víctor Hugo en Los Miserables (1862),  incluso en  Germinal (1885) de Emile Zola.

 Podemos preguntarnos qué trata de provocar Yolanda Arroyo Pizarro con estas historias que rompen y muestran toda referencia a los males de fin de siglo y trabaja a base de la individualidad y el yo de los sujetos y, reniega los colectivos como los del siglo XIX y los de principios del  XX, incluso los setenta en Puerto Rico. Intuimos que retoma la historia, la marginalidad y entre versa todo ello para formular una nueva escritura cercana a lo que se había perdido como si  buscara el tiempo  perdido que Marcel Proust  enlazó en la historia literaria de siempre. Entonces  valida la tesis de Luis Felipe Díaz quien afirma en La na(rra)ción en la literatura puertorriqueña (2008) por un lado que, los del ochenta y noventa continúan la trayectoria del setenta y, por otro lado, valida la  de Juan Gelpí quien documenta antes que el anterior, en  Literatura y paternalismo (1993), que la trayectoria literaria isleña resalta las imágenes patológicas desencadenadas de la situación del colonizado, y que con La Charca (1894) del médico, Manuel Zeno Gandía nuestras enfermedades se hacen evidentes.  Debemos nuevamente cuestionarnos si Arroyo desea quedarse en ese discurso o como los posmodernos, obviar la cuestión política. Entendemos que ella como feminista, recurre a toda la trayectoria literaria porque la conoce y propone una nueva escritura basada en ese pasado que no se puede borrar, pero le da voz a la mujer como otra marginada más; y continúa reformulando en su tiempo, la escritura con sus signos y ambigüedades otras historias que de alguna manera llevan a los lectores a plantearse las cuestiones sociológicas, históricas, raciales, culturales, literarias, míticas y todo aquello que puede potenciar el espíritu para desde allí mirar porque ella sí mira con ojos de luna.  Esos ciclos lunares tan de su estado certifican las neurosis femeninas que no oculta a lo largo de los relatos.

 Esta era tan globalizada había comenzado en Puerto Rico sin que se hubiese planteado desde el punto de vista sociológico actual,  pero sí de manera particular en los países africanos,  asiáticos y americanos esa cuestión que desde el siglo XVII se venía debatiendo situaciones coloniales, y que nosotros habíamos soslayado. Aclaramos que los temas en torno a la homo erótica también habían formado parte de  relatos dentro de nuestra literatura, precisamente en los setenta cuando Manuel Ramos Otero los despliega sin inhiciones, que  ya para los ochenta, Mayra Santos Febres en Pez de vidrio (1995) y en los noventa con Sirena Selena vestida de pena (2000) revistiera la escritura transgresora.

 La signatura expresionista de Arroyo Pizarro a lo largo de Historias para morderte los labios nos obliga a mirar las mordeduras de unas  mujeres cuyos viajes por los labios de una escritura sin fisuras, se apoderan de un nuevo siglo en que el cantante Michael Jackson acaba de morir y junto a su pérdida, por encima de una sobredosis del rey del pop, se yerguen con otros signos de muerte, que aunque no nueva, en Puerto Rico, colonia americana, parece ser una nueva influenza, la AH1NI. Entonces en el nuevo orden del siglo, tres acontecimientos inauguran lo que parece inverosímil al género, mas parece morir u agotarse de tan espantoso; primero, por el revuelo de alguien que ha acaparado los medios de comunicación; segundo, porque la droga continúa haciendo estragos y ya hasta los médicos matan a sus pacientes con su permiso; y, tercero, porque una enfermedad de principios del siglo XX usurpa la tranquilidad de un mundo cibernético donde nada pasa y todo pasa sin freno. Ante estos retos, la joven protagonista del cuento inicial, “Delineador” vive una historia especial con su padre en un hospital y su casa; la sangre gotea a lo largo de la historia; lo que sorprende irónicamente en Vannesa, el personaje femenino del relato, es su enajenación ante una gran incomunicación disfrazada de tecnología. Su padre alcohólico y comelón y camaleón de Mc’ Donalds es el otro contraparte de la historia junto a un tal Tom, Tomás o Tommy, da igual; el gótico con una bola, es la mar de caricaturesco junto a su novia enferma. La historia está anclada en la cultura del maquillaje, la moda, la música rock, todo es muy tecno, sin embargo, las enfermedades y las muertes siguen siendo transmitidas de igual manera porque estos personajes como los de La Charca de Manuel Zeno Gandía siguen aislados del conocimiento y cada vez son más vulnerables a ella. Lo que había señalado como tesis Juan Gelpí, se continúa fundamentando dentro de nuestra sociedad cada vez más aislada del saber y el conocer a pesar de tanta información. Es como si el individualismo se hubiese tragado el espacio de su cerebro.  Estos personajes son todos los solitarios del siglo XXI que se creen dueños del saber sin saber, a pesar de los grandes avances científicos, pero el aislamiento y la desinformación permea la vanidosa era de la cosmética de la imagen y este cuento, en los labios de la narradora articulan el acontecer del otro  globalizado.

El cuento final de Historias para morderte los labios, “Niña Bawana nos enfrenta, tal vez, al mejor cuento del texto de Yolanda Arroyo Pizarro. “Niña Bawana” nos recuerda “Los ojos de la luna”, sin embargo, en éste delínea  los más oscuros, remotos y profundos rituales de dos culturas cuyos ancestros desafían con la mirada y la marca, en este caso, la ablación en Africa subsahariana y la magia de los wangas en Haití. Este texto es un abierto desafío iconoclasta, en  que batallan fuerzas maléficas que se repetirán siempre cuando la pasión y la sangre son las coordenadas del connaisaance. Y es éste el quinto acierto del texto, el cuarto es el de la imagen y la tecnología. “Niña Bawana” es un juego  con el doble sentido de las palabras, aborda la pederastia tan de moda en estos tiempos. La historia es la de un amor pasional que enfoca las más oscuras máscaras y, como en el carnaval, se ejecutan las perversidades para imponer otras ideologías dentro de los clanes. La historia de la niña Bawana debe ser la de tantas otras como la del niño, Aztemis quien será otro tipo de víctima del supuesto misionero médico quien se impondrá gracias a los poderes aprendidos en Haití. La atrocidad de esta historia es que un ritual se traga otro ritual, y las víctimas siguen siendo los niños.

Puedo entonces concluir que, la escritora continúa con el tema de la sangre y la luna como tropos de aquello que se hace difícil  descifrar, por lo tanto, la escritura de Arroyo Pizarro continúa la línea de los que como Cabiya transitan la ruta de la incertidumbre ante lo caótico y  que Cynthia Morales explica en su tesis reciente, La incertidumbre del ser, en cuanto a los nuevos narradores del siglo XXI:

Aunque estos escapan de la visión insular y dejan de lado el problema del coloniaje, no abandonan la imagen patológica pues sus escritos constituyen el ritual de la carencia, de la sol  edad, o de la incertidumbre. Aunque en estos escritores se primigenia la fantasía y la imaginación, se vive igual de preso por la lógica fatalista, aunque ésta se mueva a planos metafísicos. (Morales 34)     

 Yolanda Arroyo Pizarro, sin lugar a dudas, primero se remonta a los ancestros de la creación , por eso el signo de la escritura es su medio, a fin de imaginar una historia mítica de los puertorriqueños y, desde allí demuestra nuestro origen primigenio como el de  otras culturas; segundo, su impostura es una nueva épica donde los márgenes se encuentran y dialogan a fin de mirarse como en un espejo de la historia que se repite y, parece duplicarse por sus ambigüedades y tradiciones; tercero, rubrica la escritura femenina como un signo a lo largo del tiempo porque los hombres han ido mancillando con sus crueldades la voz de la mujer. Por eso, la voz de una  narradora transgresora de los planos temáticos por cuanto aquéllos lo han hecho a lo largo de los tiempos…; cuarto, lleva al lector a viajar  por los más intricados orificios del cuerpo de la historia cultural y humana para recrear la vida;  también aunque lo quiera negar, a   repensar dónde se está parado ante rituales que magnifican la tortura aún dentro de este siglo. No creo que como advierte Morales Boscio, Arroyo se sienta ajena a lo metafísico, me parece que lo está cuestionando en sus relatos desde siempre y, tal vez esto sea lo que la separa de su generación de los ochenta. Si bien es cierto que se da la ambigüedad y la polisemia en su estilo, no es menos cierto que su poética lunar  celebra con autenticidad las carencias de que han sido objetos todas las féminas a lo largo de las letras y de la historia humana, por ello su reto en su nueva colección de cuentos es que sus signos nos muerdan con historias. Historias para morderte los labios precedido por Ojos de luna, demuestra el trabajo de un escritora dentro de la globalizada narrativa isleña del nuevo siglo con títulos anteriores de igual raigambre caribeña; en especial su novela, premio del  Pen Club de 2005, Los documentados donde testimonian las voces de los marginados a lo largo del tiempo de los tiempos.





Referencias

Arroyo Pizarro, Yolanda. Ojos de luna.San Juan: Terranova Editores, 2006.

---. Historias para morderte los labios. San Juan: Editorial Pasadizo, 2009.           

Cancel, Mario R. Literatura y narrativa puertorriqueña/la escritura entre siglos. San Juan:                        Editorial Pasadizo, 2006.

De Maeseneer, Rita. El cuento puertorriqueño a finales de los 90: sobre casas de locas en Marta Aponte Alsina y verdaderas historias en Luis López Nieves. Bélgica: Universidad de         Amberes, Departement Romaanse, Otoño, 2001.

Gelpí, Juan G. Literatura y paternalismo en Puerto Rico. San Juan: La Editorial Universidad de Puerto Rico, 2005.

Morales Boscio, Cynthia. La incertidumbre del ser/ Lo fantástico y lo grotesco en la narrativa de           Pedro Cabiya. San Juan: Isla Negra Editores, 2009.



  

            

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"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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