Decálogo de escritura afrofeminista menos radical (PG13) por Yolanda Arroyo Pizarro
1. Contar una historia es irte en contra del mundo; escribe desde tu negritud siempre.
2. Una historia finaliza con el lector; escribe desde los abusos que el racismo te ha costado.
3. Conviértete en Eleguá para tus personajes, abre sus caminos; escribe desde tu afrovisibilidad.
4. La voz narrativa o poética debe ser intensa y a la vez sosegada; escribe desde una identidad afrofemenina o asúmela.
5. Haz uso del erotismo intencional; escribe desde el atrevimiento de la identidad afrofemenina o asúmela.
6. Resiste desde las palabras; escribe desde tu piel, tu cabello, tus facciones. Recuerda que todo eso ha sido invisibilizado.
7. Lucha desde las palabras; escribe siempre desde la denuncia del machismo.
8. No escribas nunca a favor de los poderosos; escribe siempre desde la afrojusticia y la afroreparación.
9. Donde no puedas amar, no te detengas; no pases tiempo allí. Escribe desde tus posibilidades de querer.
10. Todos los decálogos que conozco, escritos antes que este, son de hombres cis; escribe en contra del Cis-tema patriarcal y desde la denuncia de todas las lgbttqfobias.
Lectura del microtexto 'El pezón' de Luis Enrique Tite Vázquez por Yolanda Arroyo Pizarro
#VlogBoreales #NuevoproyectodeDifusión
#Season1 Episodio1
#YolandaArroyoPizarro #Literatura2018
Editorial EDP University
La narración que estrena la Cátedra de Mujeres Negras Ancestrales en el segundo semestre del año 2018, es de la autoría del dramaturgo Efraín Torres y se titula "Nicanor". Este libro se convierte en la publicación número 33 del gremio de autores e investigadores de la Negritud puertorriqueña. La historia está basada en hechos de la vida real que se dieron a principios de siglo.
Fragmento:
Nicanor
era un niño preguntón, travieso, divertido, curioso. Con cabellos ensortijados,
tez acaramelada, ojos saltones y una sonrisa inmensa.
Su abuelo Bernabé era un tallador de santos, hombre humilde, que buscaba
el sustento de su familia entre pedazos
de madera rústica, cultivada en los campos de su Isla pequeña y caribeña, pero repleta de mucha costumbre,
tradiciones, cuentos, leyendas e historias.
Hay mujeres que desarman el día a fuerza de sonrisas,
mujeres de honor,
mujeres de sal,
mujeres de azúcar,
mujeres contra la
pared.
Hay mujeres que arrastran lágrimas en soledad.
La mañana apenas grita,
la tempestad acaricia mi piel.
Dónde está la ternura,
a dónde fueron a parar las emociones.
Te cuelga el orgullo
afanoso por crecer en mis
manos,
frialdad entre las sombras
camino perdido,
la noche no descansa.
Hay mujeres
que si no corren, vuelan.
Estrellas poetas
perdidas en la noche,
estrellas sin luces,
abandonadas en los sueños.
Hay mujeres que aman en la oscuridad,
mujeres recordadas enpáginas,
mujeres que danzan sobre las
mentiras,
mujeres que cabalgan sin llorar.
Hay mujeres que no conozco
pero confío en sus sentidos,
mujeres que no preguntan,
que no responden, pero amo
igual.
Mujeres que me parten el alma,
mujeres que chupan mi dolor.
Hay mujeres que se alimentan
de semillas,
verdes,
azules,
el mar,
la
noche,
la lluvia.
Hay mujeres que nunca alcanzan
la victoria,
pero tampoco abandonan la
causa,
mujeres que viven en la luna,
mujeres que se aman en sus
manos,
mujeres que forjan sus cuerpos
sobre el mismo orgasmo.
Hay mujeres como Mariana,
hay mujeres como tú,
hay mujeres bien pagadas,
mujeres levitando en sus
venas,
mujeres sin sueldos,
mujeres obligadas.
Mujeres como mis madres,
mujeres adoptadas.
Hay mujeres como yo,
nacidas en un zurrón.
Jardines que no esperan flores
ni canciones,
pétalos que caminan sobre la tierra
sin conocer el árbol.
Mujeres de leña sembradas en el bosque,
mujeres del río ahogadas en el mar,
mujeres del malecón sin horizonte,
mujeres que transitan en el
olvido de mi Habana,
mujeres en la distancia,
para nada.
Hay mujeres, muchas mujeres,
tantas mujeres perdidas en la
ciudad…
¿Y dónde están ustedes?
Elena
Martínez (Cuba, 1983) Sus primeros años los desarrolló dentro de la música, los
grandes salones de danza, la pintura y el arte en general. Desde niña estuvo
expuesta a una cabina de audio, detrás de la consola, recogiendo cables,
ajustando el último micrófono; tenía la enseñanza de su padre. Orientó sus
estudios al marketing, las relaciones públicas y la comunicación social.
Ingresó en el Taller de la Compañía Danza-Teatro Retazos, mientras paralelamente
trabajó en la radio y la televisión cubana. Realizó teatro musical con el
director italiano Tancredi Dollfus y formó parte de Conjunto Folclórico
Nacional de Cuba. Desde 2015, luego de laborar en Suiza y tomar cursos de fotografía
en Schule für Gestaltung Bern und Biel, colabora con la revista alemana online
AzúcarundKalt, dirigida por Sandra Álvarez (Negra Cubana tenía que ser). Para la
revista alemana Deutsche Welle y su artículo: “Krudas Cubensi: en posesión del secreto de la alegría“, fue autora
de las fotografías realizadas al dúo de Hip Hop Cubano en Hannover( Alemania).En México fue invitada para presentar su
trabajo poético al Aquelarre de Versos junto a la revista Enheduanna y
Cronoscopio del Naufragio, en la librería José Emilio Pacheco, Tuxtla Gutiérrez,
Chiapas. Ha escrito por encargo para la Agenda del Centro de Derechos Humanos
Fray Bartolomé de las Casas, ubicada en SLCL, Chiapas. Muy pronto participará en
lecturas de La Feria Internacional del Libro UNICACH 2018.
Gracias, Emerson College en Boston, por incluir mi obra y la de Dahlma Llanos Figueroa en el curso de literatura "Narrating the Black Atlantic", junto a las admiradas Claudia Rankine, Edwidge Danticat y Roxane Gay, entre otrxs.
Atardecerte el vientre
mientras imagino a un país mejorado por todes nosotres
mientras apapucho un beso
en todas las nucas que se han ido
que se han #yonomehequitado en el dolor
en este destierro de insomnios
y las extrañezas
en la caricia que echa de menos
al hijo diasporizado a la cañona
trotaisleño de los vientos alisios
y las ambivalencias huracanadas
hay un desierto de ramas muertas
que esconden el verdor huérfano
atardece sobre el mar amor biekense
mientras me hago la fuerte
y echo palante interrumpidamente
e intento volar sobre un terruño de carencias
-- 9 de septiembrede 2018, YAP
Microtexto: Negritudes 101 Sec2 por Yolanda Arroyo Pizarro Ser escritor implica que usted lea, estudie, investigue. Yo creía que mis colegas del Puertorro que vivo sabían lo que es el PODER, la cadena de opresiones que nos toca a todos distinto, que tenían muchos de ustedes conciencia racial, conciencia de clase, conciencia de sus privilegios. Si usted es un escritor que se percibe blanco o de piel clara y acto seguido dice que nunca ha sido privilegiado, usted acaba de bajar de un ovni. Yo pensaba, repito, que usted vivía en tierra, que usted sabía lo que es colorismo, lo que es racismo, apropiación, que conocía quienes la llevan peor que usted. Sí, sí, es posible que sea usted blanco, mestizo, de piel clara y aún así ser pobre, pero eso no borra que un negro pobre la pasa PEOR. Y esto no lo digo yo. Se supone que usted lea noticias, vaya a congresos, lea a sus pares que manejan los temas de opresión aunque usted haya elegido escribir solamente de la flora vulvática o penística. Dése la oportunidad de haber llegado al 2018, quizás estaba ud tan ocupadx que no vio venir nada de esto y de pronto Zas! Sugiero que lo tome como una oportunidad de crecimiento. ... Si usted es blanco y ha sido tildado de racista, o de apropiarse, o de comentarios racializados, y antes de genuinamente reflexionar su privilegio o cuestionarse que quizás, quizás lo ha hecho mal todo este tiempo y lo primero que hizo fue ponerse personal a tirarle con tó a la persona negra que lo confrontó, en vez de discutir o debatir con un mínimo de altura... no venga DONDE MI a ver si yo como negra lo valido a usted blanco ofendiendo a otra mujer negra. Ni lo intente. No se tire que no está llanito. Estoy dejando que la chiringa vuele a ver hasta donde llega, pero ya estoy a punto de caramelo. Ya he sido convocada a 2 estatus y por ahí he visto hasta catedráticos picando fuera del hoyo. Como ya lo dijo David Caleb Acevedo, revise su privilegio. REVISELO. Usted bajo ninguna circunstancia va a querer que yo lo revise por usted... --- publicación original en Facebook
Gracias a la investigadora caribeñista Sophie Large por haber puesto sus ojos en mi obra y en la Cátedra de Mujeres Negras Ancestrales de Puerto Rico y haber presentado este hermoso proyecto en el 8ème Congrès International des Recherches Féministes dans la Francophonie CIRFF2018 en Université Paris Nanterre del 27-31 août 2018.
En 2013 visité Ghana, África. Y ese fue el inicio de esto, que en 2018, acaba de pasar: estoy incluida en esta antología representando a Borinkén. Gracias a nuestra editora de Londres, Inglaterra, por darnos la noticia. Aquí en Vieques, PR estamos celebrando. #etaquetaqui#gratitud❤❤❤🍾🥂🎶
PRESS RELEASE: AN INTERNATIONAL ANTHOLOGY OF 20TH- AND 21ST-CENTURY WRITING BY WOMEN OF AFRICAN DESCENT Edited by Margaret Busby
This major new international anthology celebrates the work of women of African descent, captures their continuing contributions, and charts a contemporary literary landscape as never before.
A glorious portrayal of the richness and range of the singular and combined accomplishments of more than 200 contributors, New Daughters of Africa showcases their global sweep, diversity and achievements while also testifying to a wealth of genres: autobiography, memoir, letters, short stories, novels, poetry, drama, humour, journalism, essays and speeches.
Microtexto: Negritudes 101 Sec1 por Yolanda Arroyo Pizarro A los que andan enfogonaos porque se enteraron que en 2018 hay negras y negros escribiendo de negritud en Puerto Rico, y que andan defendiendo la literatura como bastión de "temas universales colorblinds" pero que denuncian que esa literatura no debe tener etiquetas... que si negrista, que si afroboricua, que si afropuertorriqueña, que si patatín o patatán... no le meta ud mano. No escriba usted de esa charrería. Siga usted con su probado talento escribiendo blanquista, no se sume, no intente ser solidario con la escritura como fin de identidad o espejo social, quédese en su burbujita ud, que va muy bien. Siga por allá trepao en la luna de valencia. Yo le garantizo que no pasa nada. Yo le juro que la historia literaria de su país para nada le pasará el rolo, para nada los estudiantes del futuro se preguntarán por qué ud miró pa el lao y se hizo el bobo... para nada. Tírense que está llanito, y de paso déjenos el canto a los que sí ❤. --- publicación original en Facebook
CENTRO: JOURNAL OF THE CENTER FOR PUERTO RICAN STUDIES
VOLUME XXX • NUMBER 2 • SUMMER 2018
Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities / Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer
Guest Editors / Editores Invitados: Lawrence La Fountain-Stokes and Yolanda Martínez-San Miguel
Images on cover: Jo Cosme - Jo Cosme Photography
INTRODUCTION / INTRODUCCIÓN
Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities: Queer Futures, Reinventions, and Un-Disciplined Archives—Introduction
Lawrence La Fountain-Stokes and Yolanda Martínez-San Miguel
The Early Latinx Camp Aesthetics of Pedro Caballero’s Paca Antillana (1931)
Cristina Pérez Jiménez
Clara Gardenia Otero, Palmira Parés y el feminismo queer de Manuel Ramos Otero
Dinorah Cortés-Vélez
Las Isabeles de Rosario Ferré y Manuel Ramos Otero: Modelos de desconstrucción de género y sexualidad en la literatura puertorriqueña de la década del setenta
Tania Carrasquillo Hernández
The Travelling Theater of Manuel Ramos Otero
Carmen Graciela Díaz
INTERVIEW / ENTREVISTA
Translocalizando a la draga: una entrevista inédita de 2002 con el actor y director Jorge B. Merced
Lawrence La Fountain-Stokes
INTERVIEW / ENTREVISTA
Varones in the Archive: A Queer Oral History Analysis with Two Black Puerto Rican Gay Men
Andrew Viñales
El hijo de Ruby: Memorias de un futuro queer
Anastasia Valecce
Rane Arroyo’s Astronomical Optics in “Solar Constant”
María DeGuzmán
Getting to the Colonial Status through Sexuality: Lessons on Puerto Rico’s Political Predicament from Women Writers
Carmen R. Lugo-Lugo
El activismo queer, feminista y decolonial en la literatura de Yolanda Arroyo Pizarro: por un pensamiento de la Relación
Sophie Large
El cuerpo y la praxis del flujo en la narrativa de Yolanda Arroyo Pizarro
Mónica C. Lladó Ortega
Visibilizando la sexodiversidad: el contrapunteo de la mononormatividad y los poliamores en Violeta de Yolanda Arroyo Pizarro
Elena Valdez
Pussyology
Mariposa Fernández
Lesbian ‘Growth’ and Epistemic Disobedience: Placing Gabby Rivera’s Juliet Takes a Breath within Puerto Rican Literature and Queer Theory
Consuelo Martínez-Reyes
INTERVIEW / ENTREVISTA
“Can You Imagine?”: Puerto Rican Lesbian Activisms, 1972–1991.
Frances Negrón-Muntaner
“Las ‘Buenas Amigas’”
Elizabeth Crespo-Kebler
Puerto Rican Mothers’ Conversations about Sexual Health with Non-Heterosexual Youth
Leandra Smollin, Josibel C. García Valles, Maria Idalí Torres, and Phillip J. Granberry
INTERVIEW / ENTREVISTA
Del otro la’o: Boricuir Praxis from Mayagüez: An Interview with Lissette Rolón Collazo and Beatriz Llenín Figueroa
Christopher Powers and Jocelyn A. Géliga Vargas
“Where’s My Thanks”: The Regulation, Memorialization, and Resistance of Sylvia Rivera in Fictional Stonewall Films
Gabriel Mayora
La lucha por el derecho a ser: una historia de transfobia institucional, 1995-2018
Joel I. Castro Pérez
REFLECTIONS / REFLEXIONES
Recent Developments in Queer Puerto Rican History, Politics, and Culture
Mis colores tierrosos que me hablan milenarios me miran y cantan ¡eres mía, somos una!
Desde esta costilla Isla respiro salitre ancestral molinos, haciendas, caña, azúcar, café negras paridoras rebeliones cimarronas barriles que tocan el plan de escape trenzas que dibujan los mapas libertos Bieke es Negritud es prietud del firmamento estrellado es negrura incandescente en las pisadas un acantilado que vio correr huir, zarpar a la negrada liberada en deseos de paz en constelaciones de furia en cadenas abiertas como la piel de la espalda latigada y la apertura de la carimbada frente en alto
Victoriosa, digna, exigente, denunciadora Digna arena de mar Digna la playa con mis colores Digno el terruño de mis Ancestras en Playa Negra. -8 de septiembre de 2018, YAP
Yolanda Arroyo Pizarro (1970-) no deja de escribir. El
trabajo creativo de Yolanda va de la mano de su personalidad. Yo, Makandal, su
más reciente poemario, nos lo vuelve a demostrar. Arroyo Pizarro, cuentista,
ensayista, novelista, editora, antóloga… escritora, en Yo, Makandal resuelve
afrontar y cortar desde el cuajo el blakfase. Lo hace por su etnia, su raza, su
color, pero, sobre todo, por su misma vida, la suya y la de los suyos. En sus
propias palabras, mejor que las mías, nos lo dice así:
“porque
se nos va la vida
a mí, a
mis hermanos de lucha, a
nuestros
hijos y nietos por venir
al reino
de este mundo”.
Yo, Makandal, es el poema que da título al poemario,
en el cual Yolanda recoge un total de 42 poemas. Los distribuye en dos partes,
20 en la primera, 22 en la segunda. La primera parte se intitula, “El reino”,
mientras que la segunda, “De este mundo”. Le inspira Alejo Carpentier (Suiza,
1904-1980), con su novela, El reino de este mundo (1949), pero, como hemos
visto, le motiva, su lucha, su vida, la suya y la de los suyos. No es para
menos si tenemos presente el texto y el contexto en el que Yolanda desarrolla
su obra literaria, como también le tuvo Carpentier al escribir su novela y
desarrollar el personaje de Mackandal. Fue así como nos lo dejara escrito, en
su primer “Prólogo” a El reino de este
mundo:
“Hay
todavía demasiados ‘adolescentes que hallan placer en violar los cadáveres de
hermosas mujeres recién muertas’ (Lautréamont), sin advertir que lo maravilloso
estarían violarlas vivas pero es que muchos se olvidan, con disfrazarse de
magos apoco costo, que lo maravilloso comienza a hacerlo de manera inequívoca
cuando surge de una inesperada alteración de la realidad (el milagro), de una
revelación privilegiada de la realidad, de una iluminación inhabitual o
singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad, de una
ampliación de las escalas y categorías de la realidad percibidas con particular
intensidad en virtud de una exaltación del espíritu que lo conduce a un modo de
‘estado límite’. Para empezar, la sensación de lo maravilloso presupone una fe.
Los que no creen en santos no pueden curarse con milagros de santos, ni los que
no son Quijotes pueden meterse, en cuerpo, alma y bienes, en el mundo de Amadís
de Gaula o Tirante el Blanco. Prodigiosamente fidedignas resultan ciertas
frases de Rutilio en los trabajos de persigues y se, acerca de hombres
transformados en lobos, porque en tiempos de Cervantes se creía en aquejadas de
manía lupina.
[…] […]
Esto se
me hizo particularmente evidente durante mi permanencia en Haití, al hallarme
en contacto cotidiano con algo que podríamos llamar lo real maravilloso pisaba
yo una tierra donde millares de hombre ansiosos de libertad creyeron en los
poderes licantropía y dos de Mackandal, a punto de que esa fe colectiva
produjera un milagro que el día de su ejecución.
[…] […]
A cada
paso hallaba lo real maravilloso. Pero pensaba, además, que esta presencia y
vigencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití, sino
patrimonio de la América entera, donde todavía no se ha terminado de
establecer, por ejemplo, un recuento de cosmogonías. Lo real maravilloso se
encuentra a cada paso en las vidas de hombres que inscribieron fechas en la
historia del Continente y dejaron apellidos aún llevados: desde los buscadores
de la Fuente de la Eterna Juventud, de la áurea ciudad de Manoa, hasta ciertos
rebeldes de la primera hora o ciertos héroes modernos de nuestras guerras de
independencia de tan mitológica traza como la coronela Juana de Azurduy” (Carpentier
1949).
Arroyo Pizarro, en su prólogo a Yo, Makandal, nos deja
pistas al contexto en que desarrolla su poemario. Primero, nos deja saber que
por recomendación de David Caleb Acevedo (Puerto Rico, 1980), retomó “la
escritura reflexiva diaria para entender y entenderme”. Más adelante, también
nos deja saber:
“Yo
acababa de entregar una monografía a [Raúl] Guadalupe sobre El reino de este
mundo de Alejo Carpentier en medio de una de un vórtice de conflictos
originados por el racismo descarado y rampante que arropa a Puerto Rico, y la
tendencia del Blackface que parecía querer regresar a los medios de
comunicación como un bumerang ancestral y opresor. Así que junto a la
monografía, le entregué al profesor un poema desahogo titulado El reino de esta
mofa que luego de algunas transformaciones vino a convertirse en el poema Yo,
Makandal.”
Tal, pues, el contexto de una obra que, si bien se
afinca en “el racismo descarado y rampante que arropa a Puerto Rico”, refleja
la sólida formación en literatura creativa de Yolanda (doctoranda en el Centro
de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe), de la que ya nos había
dejado constancia en Transmutadxs (2016), su extraordinario trabajo de grado
conducente a su Maestría en Creación Literaria con especialidad en Narrativa de
la Universidad del Sagrado Corazón (febrero de 2016).
Yo, Makandal, es uno de los 20 poemas de la primera
parte del poemario, “El reino”. De esa primera parte, son también, entre otros
poemas: “Padre nuestro”, “Yo, Calibán” y “El día que murió Fidel”. En “Padre
nuestro”, el primer poema del poemario, Arroyo Pizarro confronta. Lo hace con
la valentía de la que se sabe sobreviviente de la masacre de Orlando, Florida,
en la que estuvo presente vuestro Padre nuestro. El “Padre nuestro” de Yolanda,
pues es una denuncia contra la voluntad de vuestro Padre nuestro, pero a su vez
una oración de solidaridad para y con los 49 caídos por el odio contra nuestra
comunidad LGTBIQ en Orlando, el 12 de junio de 2016. También, es un abrazo de
amor a sí misma, y a todos sus hermanos homosexuales, bisexuales, transexuales,
intersexuales y pan-sexuales.
En “Yo, Calibán”, Yolanda se declara en lucha contra
Próspero, personaje de ficción de William Shakespeare (Reino Unido, 1564-1616)
en La tempestad (1611). Su lucha, la de “Calibán de senos y vagina”, además de
ser por su libertad, es por la libertad de sus “ancestros ahogados/ estatuas de
sal debajo del mar/ hombres y mujeres mandíbulas/ quienes abrieron sus dientes
para/ engullir las vísceras del esclavizador”. Estamos, pues, ante otro poema
de denuncia, y reivindicación de su raza, la suya y la de los suyos contra esa
otra forma de dominio y opresión, la racial, la del blanco.
De otra parte, en “El día que murió Fidel”, Arroyo
Pizarro retoma su vida amorosa, y pasa balance del estado de situación de su
país al fallecer Fidel Castro Ruz (Cuba, 1926-1916). Es un poema en el cual la
poeta, al pasar balance, nos recuerda que, al 25 de noviembre de 2016, Puerto
Rico está gobernado por una Junta de Control Fiscal, alimentado de cenizas
tóxicas, “vergonzoso territorio cabecibajo”. También, entre otras verdades
dolorosas, Yolanda nos recuerda que es un país con presos políticos -como
entonces lo estaba Oscar López Rivera (Puerto Rico, 1943-)-, con pobladores
“valerosos que/ no luchan demasiado” y sin uno que orquestara “un plan de
escape/ un dinamitar la celda/ un intercambio de balas a la huida”. En ese
país, su país, entre otras cosas, “criticábamos al cubano exiliado/ no nos
identificábamos con su alegría o su dolor/ mofa a las celebraciones en la
Havana/ o de su luto, o de su duelo tempestivo”. Fue, sin embargo, ese día que
murió Fidel, una oportunidad para Yolanda comenzar desde cero:
“El día
que murió Fidel
tú me
besabas
yo te
prometía abrazos en mis aureolas
tú me
acenizabas la boca
un
estertor orgásmico nos bautizaba etéreas
yo te
bebía
tú me
tragabas
nos
juramos amnesia ante los meses perdidos
volvíamos
a comenzar desde cero…”
De la segunda parte de Yo, Makandal, intitulada “De
este mundo”, son, entre otros poemas, “Poema a wanda”, “Lugares Públicos” y
“Julia rebelde”. En “Poema a Wanda”, Yolanda invita a la reflexión a la
“anticrística wanda/ patética apóstol/ de la nueva inquisición/ ¡de cuanto te
pierdes!” En este poema, Yolanda reflexiona sobre su sexualidad como mujer, su
desarrollo y el gozo de su disfrute, “real, academia, real academia/ palabra/
verbo que se hace carne/ y habita entre nosotras/ letras santificadas/ más
sagradas que las del otro libro/ que tergiversas”. Es un poema singularmente
labrado con perspectiva de género, y en el que la poeta confronta desde su
sexualidad de mujer a la “apóstol Wanda Rolón”.
En “Lugares Públicos”, Arroyo Pizarro cuestiona desde
su identidad de mujer negra y lesbiana. Es un poema en que la poeta reflexiona
mientras provoca a repensar nuestras conductas en lugares públicos, so color de
respeto a “los no oprimidos/ a los que nunca lo han estado/ sea usted una negra
respetable/ una pata digna y moral”. Así, nos repite su credo:
“repito
mi credo
hay que
ser estrictos
no
olvide ser blanca
lo más
blanca posible
no
olvide comportarse como hetero
lo más
hetero posible
de usted
se espera el mejor
comportamiento
en
lugares públicos
no lo
reniegue
no
instruya a aquellos que no cuestionan
aquellos
que no leen
a los
que no saben su historia y no la quieren saber
a
quienes desean permanecer necios o ignorantes
que
defienden la no lucha por aparentar
por parecer blanco
o
heterosexual
que al
final viene siendo lo mismo”.
Finalmente, en “Julia rebelde”, Yolanda honra y
recuerda la rebeldía de la también poeta, Julia de Burgos (Puerto Rico,
1914-1953). Este poema es una invitación al recuerdo de esa vida “que eres
Patria completa/ que se alza en versos/ no en tu voz: en mi voz”. Y en la voz
de Pizarro Arroyo, Julia es guerrera, aún cuando “el tirano te trate con blanca
maldad/ Poeta serás con bandera, con lauros y gloria/ Rebelde, Gran Julia, te
llaman las hijas de la libertad”. Se trata de un poema reflejo de una poeta a otra
poeta, un poema que además de dejarnos constancia de la rebeldía de Julia, nos
deja constancia de la calidad humana de la poeta que le honra. Y honrar, honra.
Hace un tiempo atrás, decía de los cinco cuentos de
Yolanda en Transmutadxs, que no tenían que ser ciertos. Los poemas de Yo,
Makandal sí lo son. Yo, Makandal trae todo un trasfondo social, cultural, y
digamos histórico-literario, que, como los cuentos de Transmutadxs, le hacen
susceptibles de ser constatados en hechos y entornos socio-históricos que
rebosan la vida de Yolanda. Nacieron, como nos dice su autora en su nota
introductoria, “de esa interacción de estudios doctorales” y para “ser leídos y
compartidos en recitales dedicados a la visibilidad del amor lésbico, al
adelanto de las luchas de la comunidad LGTBQ de Puerto Rico, la actividad de la
Boda Masiva en la que contrajeron matrimonio 64 parejas del mismo sexo en San
Juan el 19 de julio de 2015 y protestas en contra de fundamentalistas
religiosos.” Yolanda, obvio, no escribe desde el privilegio.
Yo, Makandal contiene, pues, poemas de resistencia,
poemas de protesta que también invitan, como los cuentos de Yolanda en
Transmudatxs, a ser leídos con pasión, afección; son poemas reflexivos,
escritos con perspectiva e identidad de género, y conciencia nacional, de
género, de clase y de raza, poemas que han sido confeccionados desde el
sentir-ser de la propia Arroyo Pizarro. Se deben leer igual, y sin reverencia;
deben también provocarnos e invitarnos a reflexionar, conversar, cuestionar,
romper el silencio y con el silencio, y a superar nuestros temores y secretos,
los propios, ajenos y familiares. Aprendí, leyéndoles. También, gocé y lloré.
Los invito a aprender, gozar y llorar con Yo, Makandal.
"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días."
Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).