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miércoles, octubre 28, 2009

Juro


Juro
Por Yolanda Arroyo Pizarro

…………………………………………………………………A mi mujer Cruda


Hoy lloras mi hermana
por lo que se acaba
y yo te juro,
yo que he dormido en el Gólgota
yo que he bajado hasta el Hades
que he usurpado el Tártaro
y que he jugado con las llamas del Gehena
te juro
te juro
que no pasa nada
que deja de doler
que las lágrimas se secan
que las arenas del Gobi no se alzarán más
con improperios
que los monzones del Himalaya
despuntarán el macramé del desprecio
que el viento ahora sopla desde la tierra hacia el océano
y yo te juro mi niña bonita
mi mujer arrasada de la crudeza
y levantada en la dolama de los insultos
de la desidia
del desdén
te juro, amor
por la sangre que me corre por las venas
y por la que expulsa mi vagina a sotavento
dos veces mensuales
que te las van a pagar
que nadie quedará impune
que mi maldición acarreará pestes
a todo aquel que no te ame
a todo aquel que te desnude y te haga impúdica
a todo aquel que no vea lo que veo yo
cuando calo mi mirada sobre tus azules ojos;
que Eres
y seguirás Siendo
la inspiración
la respiración de muchos
el nefesh de mí

martes, octubre 27, 2009

Tetita de carne (octubre en Paris 2009)




Hoy caminé por Boulevard Garibaldi, pasé el quiosco de las flores (voy a enviarte flores desde Paris, o al menos esa es mi fantasía, lo intentaré), la tienda de pastelería francesa que tanto disfruto, el McDonald’s al que voy a negar que fui, la estación del tren y de las verduras. Tomé un taxi en la plazoleta. Identifiqué dos librerías que visitaré mañana, saludé a la gárgola de Notre Dame y me extasié en la Torre Eiffel nocturna. Todo un espectáculo.

Al llegar al Hotel La Perle me perdí, pero ya me había bajado del taxi, así que traté de orientarme caminando. Error. Seguía perdida. Vi una tienda de Gap y otra plazoleta. Identifiqué un letrero que leía Montparnasse y otro Sena. Me decidí por el del río. Di varios pasos más, más allá del museo de Rodin, cerrado a esas horas, y llegué a las famosas escalinatas de la muralla del río Sena. Las bajé y las subí. El olor es un poco irritante, pero es el Sena. Victor Hugo, Los miserables, Jean Valjean. Me lo tuve que repetir mientras mi olfato se acostumbraba.

Frente a él pedí tres deseos. Mentira, pedí quince deseos. Todos tienen que ver contigo, bueno, no todos, pero la gran mayoría. Pedí por la paz de mi Isla, y por la salud del papá de una GRAN amiga. Pedí por la nena, por el donante, por mi insomnio (en esto fui flexible, que se vaya o se quede, yo solo quiero sentirme cómoda con él), por mi lucha ancestral a favor de los marginados, porque se vaya el frío (estaba a 36 grados Fahrenheit), porque a mis afectos les lleguen parejas tan grandiosas como tú, que quieran el proyecto de vida en conjunto. En fin, también hice pedidos más superficiales: que me acueste a dormir una noche para amanecer flaca al otro día, o con una treintena de libras menos, que me saque la loto, que se me quite el miedo a los aviones, que no me agobie tanto al pasarle vacum cleaner a la casa, que el pelo me crezca rapidito, sin mucho stress para que no me de con picármelo nuevamente, etc.


Ahora bien, hubo un deseo en el que hice trampa.

Pedí volver a ver a mami. Hacerla corpórea. Traerla de nuevo a este plano. Han pasado siete años desde su fallecimiento y la extraño como si hubiera sido anoche. No quiero verla en sueños ni imaginármela transparente, ni atraerla en una mesa de médiums espiritistas, o recrearla como un holograma, ni ver su fantasma en una tarde de Ouija, o que me hable a través de algún babalawo. No. Verla de verdad.

Convoqué su presencia. Me llevé a la boca el dedo pulgar de la mano izquierda. Mami se hurgaba ese dedo. O más bien se manoseaba el pellejito que quedaba en la comisura de la uña de ese dedo. Yo crecí viéndola masticar ese apéndice de piel de su pulgar. Aprendí a morder el mío, como mismo hacía ella. A espulgarlo, a desgajarlo, a desprenderlo con los dientes. No la uña, el pellejito de al lado. La tetita de carne que se formaba de tanto desfigurarlo y mojarlo con la boca, para luego escupirlo. Así mismito. Eso hacía ella. Sé que no es estético, pero me la recuerda.

Pedí volver a verla. Estaré expectante, a ver si el Sena y Francia me la devuelven.

lunes, octubre 26, 2009

2do Taller de Escritura Transgresora




CONVOCATORIA

2do Taller de Escritura Transgresora

Facilitadoras
Yolanda Arroyo Pizarro y Mairym Cruz-Bernal

Reuniones: sábados de 1:30 a 3:30
Estudio de poetas y narradores transgresores

Desde el 24 de octubre al 12 de diciembre de 2009
en San Juan

Algunos temas
- A escribir transgresoramente el erotismo
-El límite y la transgresión
-Transgresión de los roles y la religión
-Transgresión Animista: protagonismo del objeto
-Transgresión paterna



¿Qué es lo más hermoso en hombres viriles? Algo femenino
¿Qué es lo más hermoso en mujeres femeninas? Algo masculino
Susan Sontag

*
Info
787.645.9533
mairym

domingo, octubre 18, 2009

Terminando un manuscrito en París





Riquísimo esto de sentarme a redactar mientras la ventana vomita las calles parisinas.

sábado, octubre 17, 2009

Aeropuerto de Sevilla, camino a París


Día de extrañarte hasta la decima potencia, zorra.

A la realidad le gustan las simetrías y los leves anacronismos.
-Borges



La ley de atracción, le dicen. Yo creo en ella. He aprendido a manejarme con el instinto y a derrumbar las trampas que mi subconsciente crea en perpetuo sabotaje. A conciencia sonrío sin sonreír e imagino que voy a salirme con la mía. Al final, siempre me salgo con la mía.

Hace dos años, a modo de juego metafísico, le pedí a mi amigo Isaac que usando el software de edición de imágenes Corel, sobremontara una foto mía encima de una de la torre Eiffel, para que pareciera que había estado allí. Yo nunca la había visitado y no existía la menor probabilidad, ni la condición necesaria para que en un futuro cercano, me paseara, por ejemplo, por el Louvre. La foto se imprimió. La coloqué sobre mi escritorio. Le escribí: Recuerdos de mi viaje a Francia 2009. La miré detenidamente por el año y medio que estuvo pegada. La miré y la miré.

Nací en un barrio pobre. Fui criada por mis abuelos. Mis amigos eran los del caserío, el arrabal y el fanguito. Participaba en grupos de baile, luego fui coreógrafa. Actuaba en obras de teatro, después me inauguré como directora y autora teatral. Me robaba los libros de las bibliotecas porque en una ocasión, a los ocho años, leí El Principito, y después de llorar desconsoladamente sin saber la razón, sentí una desolación terrible cuando tuve que devolverlo a la biblioteca del colegio. A partir de ahí, cuanto libro solicitaba prestado de los estantes, se extraviaba. Se lo comía el perro (que nunca tuve), lo meaba el gato (que nunca tuve) o lo defecaba la vaca de la finca (ni vaca, ni finca tuve). Siempre había una excusa para que los libros no regresaran a sus anaqueles desolados. Estoy segura ellos preferían estar conmigo, a mi lado, siguiendo mi calor de madre sustituta. Después de eso, comencé a coleccionar ediciones de El Principito. Tengo sobre una veintena, en varios idiomas, de todos los tamaños y estilos. Lo esencial es invisible a los ojos, y en mi jardín, siempre hay una Rosa con espinas, esquiva, altanera, idolatrada. Recientemente, además, me he dejado domesticar y he aprendido a domesticar a una Zorra. Una Zorra taína. Aguerrida. Bravucona y revolucionaria, que me tiene ilusionada gracias a la pasión que supuran sus poros. La extraño a rabiar; vaya novedad; buena sorpresa. Me gustan las sorpresas.

Hoy estoy en el aeropuerto de Sevilla, esperando que el vuelo que me llevará a París pasando por Barcelona y luego Munich, sea llamado. Son las seis de la mañana en España mientras en Puerto Rico dan las campanadas de la medianoche de ayer. No han importado las condiciones de nacimiento o alcurnia, el color de la piel o los alisados, las marantas o el rapado de cabeza, la falta o no de oportunidades, los escollos en el camino, la gente que me ha abandonado o a los que he tenido que enterrar, las complicaciones de embarazo, parto o divorcios. No han importado las roturas de corazón, ni si he sido la novia, la esposa o la chilla, la oficial o la otra. Ni los soliloquios siquiátricos, las extirpaciones de vesículas o las hospitalizaciones asmáticas, los ataques de pánico, el embrujo del creciente, las presentaciones de libro, la censura, los borradores perdidos, los manuscritos rechazados, la elección de Obama, los nuevos planetas descubiertos, los paros nacionales, las lluvias de Oriónidas en el patio de tu casa, las exes arrepentidas o los tsunamis. Voy rumbo a París. El río Sena, Alexandre Gustave Eiffel, Charles de Gaulle, Musée du Louvre, Montparnasse. Ley de atracción, que le dicen.

Moscas españolas






Acá el atardecer se da a las ocho de la noche, y la sombra de la estatua de Colón frente a la bahía de Palos de la Frontera, parece pedir disculpas por el homenaje vergonzoso a un descubrimiento de fraude. Estoy bebiéndome la quinta o sexta Cruzcampo con las consabidas aceitunas y una copa de vino blanco, de los de a toda hora. Ajá, cerveza y vino blanco, así es la vida cuando se viaja. Entonces Javi, el mesero del hotel que se ha hecho mi amigo, y que a escondidas me trae mantecados Nestlé con etiquetas de mensajes proféticos, me dice: Maja, en Sevilla hay 81 maravillas y tú eres la primera. Yo hago que me lo creo, me sonrojo y después le pido tomarnos una foto para que a la vuelta a mi país, las amigas vean al tipazo que me levanté.

En España, las moscas no se van, incluso si las tratas de espantar, azuzar o palmear. Son diferentes a las de Puerto Rico, en donde, a la menor provocación, el insecto revolotea las alas y se va volando para burlar tu amenaza de golpe. Moscas paranoicas, las del terruño. Esquizoides, seguramente debido al calor del Caribe, o a las cenizas del volcán Monserrat, o a la bruma del desierto del Sahara. Y a la gente, que mis congéneres borincanos no son cosa fácil. Acá no. No se inmutan los insectos voladores. El fenómeno se repite en Sevilla, Andalucía y Punta Umbría. Haces así con los dedos y nada. Se quedan sobre tu pedazo de bruschetta, degustando el tomate bañado en aceite de oliva. Haces así con una mano e igual te miran, y continúan comiéndose el jamón de chancho de Huelva, o el chorizo ibérico. Y si haces así con las dos manos, se pudiera hasta jurar que quieren empezar a jugar contigo.

Puedes, literalmente, tocar a una mosca que se ha posado en tu bulto de viaje, sobre la taza de tu café cortadito, o la canasta de panes. Puedes incluso acariciarla y estoy segura, que con un poco de paciencia y tenacidad, podrías hasta domarla para que aprendiera algún truco o llevártela como mascota. Son impertinentes y muy voluntariosas.

El otro día, luego de la lectura de poesía de escritores latinoamericanos en el bar 1900 a las 23 horas, la delegación boricua comenzó a quejarse de los hombres (éramos todas mujeres, por supuesto). Que si quedan pocos buenos, que los buenos están cogidos (o mejor dicho, tomados, que aquí en la Madre Patria cogido es otra cosa, en todo caso, la mayoría de los hombres están mal cogidos, según ellas), en fin, que si sus malos hábitos, la bebida, la cocaína, los juegos de azar, los que te miran a la hijastra como si fueran dueños del latifundio, o los que te miran al hijastro con igual maldad, los que te cogen prestado y jamás te devuelven nada, los que se pasan la vida comparándote con antiguas exes, o llorando por antiguas exes, o metidos en un drama de terror con las susodichas; los que te ponen la mano encima o te obligan al juego de sodomía no consentido; y los peores, los que te culpan de ser frígida, so pena de no poder ellos mismos provocarte un buen orgasmo, algo así como el general Andrés de ‘Arráncame la vida’, ¿se acuerdan? “¿Por qué no sientes, Catín? ¿Qué hay de malo contigo? Todas mis mujeres antes que tú han sentido”. Hijoeputa eyaculador precoz. Y allá viene la Catín, y va donde la vieja gitana de tetas caídas, que es la que le enseña como se le debe a una mujer tocar el ‘timbre’. Bravo por la lesbiana entrada en añitos y por la Catín que recibe su primer orgasmo de pubertad, de la mano de la sabiduría femenina longeva. Bien. Ejem.

Superada la digresión, regresemos a lo discutido antes del paréntesis, a los machos de la especie y a las mujeres quejumbrosas que los persiguen. Ellas son como el tazón de aceitunas, pero ellos son como las moscas boricuas. Ariscos, espavientosos, esquivos. Difíciles de domesticar, difíciles de domar.

En el bar 1900, pasadas ya las 23 horas, las mujeres boricuas miramos las moscas españolas, las estudiamos, les dimos una ojeada telescópica. Alguna de las mujeres, empezaron hasta ver a los moscones de manera ventajosa, ya no con repulsión. E incluso, una que otra las llamó atractivas. El problema: es posible que ninguna de esas moscas sea macho.

Presentación libro de cuentos 'Ojos de Luna' en Huelva, España






Imágenes de la presentación del libro de cuentos 'Ojos de Luna' en Huelva, España, por motivo de celebrar el Otoño Cultural Iberoamericano en Huelva 2009.

domingo, octubre 11, 2009

Sevilla y Jesús: Primer día

Llegué hace una hora. Los mocos se me salen por llorar (soy una llorona) y por la presión de la cabina del avión que me activa la sinusitis. Sevilla me recibió a 78 grados fahrenheit, pero por alguna razón que no me explico, el calor se siente como los mismos 98 de Puerto Rico.

Los acentos. Ah, dios. Los acentos dan ganas de tirársele encima a la gente y quitarles la ropa. Así de sencillo.

Los países son como los cuerpos. Expelen feromonas. A mí me lo había advertido Anelís. Me dijo: Huélete a España tan pronto llegues. La tierra, su tufo, es otra cosa. Tenía razón. Aspiré y me tragué por los orificios todo lo que pude de este nuevo carnaval de olores. Providencial.

Caminando fuera del aeropuerto divisé un taxista. El me divisó a mí también. Hubo una conexión. Extraño. Desde hace mucho empecé a creer en estas infusiones energéticas. Por supuesto, el taxista se llamaba Jesús. ¿Pueden creerlo? Igual que mi Jesús puertorro. Este nuevo Jesús me dijo: Sevilla te estaba esperando, guapa (me dijo guapa y por poco me muero), si no era ahora sé que vendrías a vernos el próximo año”. Yo me quedé de una pieza. Me monté en su vehículo y lo escuché hablar por los siguientes veinte minutos. Era el hombre más emblemático y peculiar que jamás hubiera conocido en tierras lejanas. Blanco. Ah, blanquísimo. Entrado en los cincuenta. Patas de gallo en los ojos. Boca, ejem. No la voy a describir so pena de ser expulsada del Olimpo. Menos que se movían en el aire con cadencia. Me hicieron recordar las manos de mi Zorro de El Principito.

Jesús me contó del pacto de Eisenhower con Sevilla debido a lo cual hermanaron a Kansas City con esta bella ciudad. Vi los letreros. Me habló de Franco con un desparpajo y una filosofía de vida tan resiliente que lo envidié ipso facto. Jesús me contó de las murallas medievales que bordean la ciudad, me paseó por la Catedral de Macarena que se encuentra a dos bloques de mi hotel, y condujo en reversa con una habilidad admirable por un callejoncito estrecho para dejarme frente al portal cuatro estrellas que me cobijará estos días.

Me abrió la puerta y me dijo: “eres un Sol, das vida como el Sol, Sevilla, a partir de hoy jamás podrá dejarte. Te irás de regreso a tu casa pero no será posible que te saques a Sevilla del cuerpo.” Y me besó. Dos besos. Uno en cada mejilla. Es la primera vez que un taxista me besa para despedirse.

Así las cosas entré al cuarto de mi hotel y aquí ando acostumbrándome. Y extrañándote, gungulén. Extrañándote mucho.





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miércoles, octubre 07, 2009

Preparándome para Huelva; ojalá y sí vuelva


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Fui invitada a España. Vuelo San Juan, Madrid, Sevilla, Huelva. Así que por ahí voy. Aún no preparo maletas porque me gusta dejar eso para última, última hora. No sé. Me dá más ansiedad si preparo antes el equipaje. Lo sé. Cosa de locos.

En fin, que esto es lo que me llevo pa’ leer. Saramago, Toni Morrison, la antología Best American Short Stories 2009 (recién cocinada desde Amazon.com) y la antología Best Lesbian Short Stories 2010 (también recién horneada). Dejo espacio para traer más libros, un vicio no dominado que no deseo dominar.

Viajo en el menguante, lo que es bueno. Habrá mayor tranquilidad para mi energía. Dejo grandes afectos que espero volver a abrazar a la vuelta. A la nena, al donante, al Intríngulis, y al Zorro de El Principito. También a los grandes amigos: Mujer Cruda, Mujer Pecas, la Diosa Esposa, el HHR, el Orgasmo Man, y otros tantos. Todos ellos hombres y mujeres por los que me derrito, por los que me preocupo, por los que sufro insomnios y hago brindis de tequila. Cuídense. Enamórense. Transgredan. Amen. No hagan nada que yo no haría, pero sí todo lo que yo haría, que no es poco.

Ayer salió un artículo sobre el viaje en endi.com. Aquí lo dejo, junto a mis besos, mordidas de labios y un hasta pronto:


España mira las letras del Caribe
Con sus personajes y particularidades, arribará la literatura de factura boricua al festival en Huelva

Por Tatiana Pérez Rivera / tperez@elnuevodia.com

Lo que se escribe aquí, en Cuba y en República Dominicana estará bajo la lupa durante la celebración de la segunda edición del Otoño Cultural Iberoamericano, que tendrá lugar en Huelva, España, del 12 al 17 de octubre.

“Esta mirada la percibo con mucho respeto y con interés de lograr una mayor inclusión. Se invita a Puerto Rico no como apéndice de la nación grande, sino como parte del Caribe, como país que habla español”, explica la poeta Yolanda Arroyo Pizarro, quien integra la delegación boricua que asistirá al evento literario.

Otras plumas locales invitadas son Ana María Fuster Lavín y los puertorriqueños radicados en Estados Unidos Daniel Torres, Johanny Vázquez Paz y Maribel Sánchez Pagán.

Los organizadores del congreso han prometido que durante el mismo se dedicará especial atención a la narrativa latinoamericana actual.

“Creo que después del Bogotá 39 (congreso en el que Arroyo representó a la Isla hace dos años), de que el argentino Andrés Neuman haya ganado el Premio Alfaguara este año y que se celebrara el último Hay Festival de Cartagena, Europa -especialmente España- está mirando mucho más lo que se gesta acá”, sostiene Arroyo.

Durante su intervención, se reflexionará en torno a características de la producción americana y caribeña.

“Se comentará sobre las tendencias, el hiperrealismo, la transgresión, las voces de la marginalidad; abarcaremos esa literatura intimista que no excluye el problema social de un país”, puntualiza la autora del poemario “Ojos de luna”.

Justo ese libro presentará Ana María Fuster Lavín durante la fiesta literaria que ocurrirá en Huelva.

“Y además de presentar el libro de Yolanda, voy a participar en una mesa redonda en la que hablaré de la poesía y la música. Iré desde los sesenta hasta ahora, porque lo voy a enfocar en el presente. Conocerán de (Juan Antonio) Corretjer, de (Luis) Palés Matos, de Julia (de Burgos), de Gallego, Calle 13, Fiel a la Vega y Roy Brown, entre otros”, adelanta la poeta.

Fuster Lavín se muestra confiada en que el interés por redescubrir las letras del Caribe persista y enfatiza que la gestión en parte fue iniciada por el editor Uberto Stabile, con quien en el 2007 trabajó en la edición de “(Per)versiones desde el paraíso”, una antología de poetas boricuas.

“Espero que sea el inicio de muchos eventos”, confiesa.



Fuente:

España mira las letras del Caribe - El Nuevo Día
hace 1 día - Se invita a Puerto Rico no como apéndice de la nación grande, sino como parte del Caribe, como país que habla español”, explica la poeta Yolanda Arroyo ...www.elnuevodia.com/espanamiralasletrasdelcaribe-623169.html

martes, octubre 06, 2009

Recital-conversatorio del poemario: LA HIJA DE GEPPETTO



Agradezco cada insulto solapado o sin disimulo
Agradezco las traiciones suficientes
Agradezco el dolor / La desesperación / El vacío
Agradezco todo lo que me pasó
Porque con ese material construí las columnas
Con las que me levanto
Carta de Agradecimiento
maría soledad calero

La Librería Mágica

Invita

Al recital-conversatorio del poemario

LA HIJA DE GEPPETTO

maría soledad calero y mairym cruz-bernal

Jueves 8 de octubre de 2009
7 PM
Librería Mágica1013 Ave. Ponce de LeónRío PiedrasPuerto Rico
787.717.2674
*
Brindis

lunes, octubre 05, 2009

Medialengua



Medialengua
Por Yolanda Arroyo Pizarro


Nervios que te calcan
que se mecen en tu oleaje sangermeño
taladran la epiglotis del beso
y se parten
se me raja el frenillo de la lengua que retiene el alma
que mantiene mi cuerpo ambidiestro tocándote y tocándome
tu filete lingual es mi plato predilecto
de tu boca brota una saliva saboreada de banana
tu entrepierna: una babosa que camina mis paredes
atesoro tus movimientos
atrapo tus jadeos
soy depredador de tus menesteres

Julia de Burgos - Número especial

Nuestra América Mestiza


Nuestra América Mestiza es la Revista Oficial de Letras de América, cuya finalidad es resaltar los valores de nuestros poetas y escritores de diferentes generaciones. Es el vínculo entre Letras de América y los escritores de Puerto Rico, en especial, aquellos que no han encontrado un vehículo de expresión literaria gratuito o económico. La publicación se hará periódicamente en la medida en que respondan los escritores con sus trabajos.


Para el mes de Octubre estamos planificando la tirada de “Espejismos”, número dedicado a nuestra Julia de Burgos. Aquellos poetas que quieran incluir poemas o reflexiones sobre el tema, pueden enviar sus trabajos a: Letrasdeamerica@hotmail.com


Letras de América

viernes, octubre 02, 2009

Neblina de tus otros labios



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Neblina de tus otros labios
Por Yolanda Arroyo Pizarro


Hay una risa blanca
y una mordida de labios en neblina
que chorrea bruma por tus comisuras
le brota el burbujeo níveo después de haber recubierto tu cueva
succionado tu espuma
sorbido tu boca a la izquierda del puente que ha servido de vínculo
y ese arbusto que es como tu nuca
aterciopelado
suave y prodigioso de frutos
alimentador de alimañas;


soy una sabandija colmada de ganas por cabalgar tu espalda