lunes, septiembre 17, 2018

PRONTO: Nicanor por Efraín Torres

La narración que estrena la Cátedra de Mujeres Negras Ancestrales en el segundo semestre del año 2018, es de la autoría del dramaturgo Efraín Torres y se titula "Nicanor". Este libro se convierte en la publicación número 33 del gremio de autores e investigadores de la Negritud puertorriqueña. La historia está basada en hechos de la vida real que se dieron a principios de siglo.

Fragmento:

Nicanor era un niño preguntón, travieso, divertido, curioso. Con cabellos ensortijados, tez acaramelada, ojos saltones y una sonrisa inmensa.

Su abuelo Bernabé era un tallador de santos, hombre humilde, que buscaba el sustento de su familia entre pedazos  de madera rústica, cultivada en los campos de su Isla pequeña  y caribeña, pero repleta de mucha costumbre, tradiciones, cuentos, leyendas e historias.

SAL DE LAS MARIANAS poema de Elena Martínez




Sal de las Marianas


Hay mujeres que en un grito renacen la vida,
mujeres que amanecen machete en mano,
mujeres blancas,
                           mujeres negras,
mujeres barbudas,
                             mujeres de piedra.

Hay mujeres que desarman el día a fuerza de sonrisas,
mujeres de honor,
                              mujeres de sal,
mujeres de azúcar,
                             mujeres contra la pared.
Hay mujeres que arrastran lágrimas en soledad.


La mañana apenas grita,
la tempestad acaricia mi piel.
Dónde está la ternura,
a dónde fueron a parar las emociones.
Te cuelga el orgullo
afanoso por crecer en mis manos,
frialdad entre las sombras
camino perdido,
la noche no descansa.

Hay mujeres que si no corren, vuelan.
Estrellas poetas
perdidas en la noche,
estrellas sin luces,
abandonadas en los sueños.
Hay mujeres que aman en la oscuridad,
mujeres recordadas en  páginas,
mujeres que danzan sobre las mentiras,
mujeres que cabalgan sin llorar.


Hay mujeres que no conozco
pero confío en sus sentidos,
mujeres que no preguntan,
que no responden, pero amo igual.
Mujeres que me parten el alma,
mujeres que chupan mi dolor.
Hay mujeres que se alimentan de semillas,
verdes,
 azules,
el mar,
la noche,
la lluvia.

Hay mujeres que nunca alcanzan la victoria,
pero tampoco abandonan la causa,
mujeres que viven en la luna,
mujeres que se aman en sus manos,
mujeres que forjan sus cuerpos
sobre el mismo orgasmo.

Hay mujeres como Mariana,
hay mujeres como tú,
hay mujeres bien pagadas,
mujeres levitando en sus venas,
mujeres sin sueldos,
mujeres obligadas.
Mujeres como mis madres,
mujeres adoptadas.
Hay mujeres como yo,
nacidas en un zurrón.

Jardines que no esperan flores ni canciones,
pétalos que caminan sobre la tierra
sin conocer el árbol.
Mujeres de leña sembradas en el bosque,
mujeres del río ahogadas en el mar,
mujeres del malecón sin horizonte,
mujeres que transitan en el olvido de mi Habana,
mujeres en la distancia,
                                     para nada.
Hay mujeres, muchas mujeres,
tantas mujeres perdidas en la ciudad
¿Y dónde están ustedes?




Elena Martínez (Cuba, 1983) Sus primeros años los desarrolló dentro de la música, los grandes salones de danza, la pintura y el arte en general. Desde niña estuvo expuesta a una cabina de audio, detrás de la consola, recogiendo cables, ajustando el último micrófono; tenía la enseñanza de su padre. Orientó sus estudios al marketing, las relaciones públicas y la comunicación social. Ingresó en el Taller de la Compañía Danza-Teatro Retazos, mientras paralelamente trabajó en la radio y la televisión cubana. Realizó teatro musical con el director italiano Tancredi Dollfus y formó parte de Conjunto Folclórico Nacional de Cuba. Desde 2015, luego de laborar en Suiza y tomar cursos de fotografía en Schule für Gestaltung Bern und Biel, colabora con la revista alemana online AzúcarundKalt, dirigida por Sandra Álvarez (Negra Cubana tenía que ser). Para la revista alemana Deutsche Welle y su artículo: “Krudas Cubensi: en posesión del secreto de la alegría“, fue autora de las fotografías realizadas al dúo de Hip Hop Cubano en Hannover( Alemania).  En México fue invitada para presentar su trabajo poético al Aquelarre de Versos junto a la revista Enheduanna y Cronoscopio del Naufragio, en la librería José Emilio Pacheco, Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. Ha escrito por encargo para la Agenda del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de las Casas, ubicada en SLCL, Chiapas. Muy pronto participará en lecturas de La Feria Internacional del Libro UNICACH 2018.

viernes, septiembre 14, 2018

Curso 'Narrating the Black Atlantic' de Emerson College en Boston

Gracias, Emerson College en Boston, por incluir mi obra y la de Dahlma Llanos Figueroa en el curso de literatura "Narrating the Black Atlantic", junto a las admiradas Claudia Rankine, Edwidge Danticat y Roxane Gay, entre otrxs.


Poema Volar sobre Vieques de Yolanda Arroyo Pizarro

Volar sobre Vieques
Por Yolanda Arroyo Pizarro
Atardecerte el vientre
mientras imagino a un país mejorado 
por todes nosotres
mientras apapucho un beso
en todas las nucas que se han ido
que se han #yonomehequitado en el dolor
en este destierro de insomnios
y las extrañezas
en la caricia que echa de menos
al hijo diasporizado a la cañona
trotaisleño de los vientos alisios
y las ambivalencias huracanadas
hay un desierto de ramas muertas
que esconden el verdor huérfano
atardece sobre el mar amor biekense
mientras me hago la fuerte
y echo palante interrumpidamente
e intento volar sobre un terruño de carencias
-- 9 de septiembrede 2018, YAP



Microtexto: Negritudes 101 Sec2

Microtexto: Negritudes 101 Sec2
por Yolanda Arroyo Pizarro

Ser escritor implica que usted lea, estudie, investigue. Yo creía que mis colegas del Puertorro que vivo sabían lo que es el PODER, la cadena de opresiones que nos toca a todos distinto, que tenían muchos de ustedes conciencia racial, conciencia de clase, conciencia de sus privilegios. Si usted es un escritor que se percibe blanco o de piel clara y acto seguido dice que nunca ha sido privilegiado, usted acaba de bajar de un ovni. Yo pensaba, repito, que usted vivía en tierra, que usted sabía lo que es colorismo, lo que es racismo, apropiación, que conocía quienes la llevan peor que usted. Sí, sí, es posible que sea usted blanco, mestizo, de piel clara y aún así ser pobre, pero eso no borra que un negro pobre la pasa PEOR. Y esto no lo digo yo. Se supone que usted lea noticias, vaya a congresos, lea a sus pares que manejan los temas de opresión aunque usted haya elegido escribir solamente de la flora vulvática o penística. Dése la oportunidad de haber llegado al 2018, quizás estaba ud tan ocupadx que no vio venir nada de esto y de pronto Zas! Sugiero que lo tome como una oportunidad de crecimiento.

...

Si usted es blanco y ha sido tildado de racista, o de apropiarse, o de comentarios racializados, y antes de genuinamente reflexionar su privilegio o cuestionarse que quizás, quizás lo ha hecho mal todo este tiempo y lo primero que hizo fue ponerse personal a tirarle con tó a la persona negra que lo confrontó, en vez de discutir o debatir con un mínimo de altura... no venga DONDE MI a ver si yo como negra lo valido a usted blanco ofendiendo a otra mujer negra. Ni lo intente. No se tire que no está llanito. Estoy dejando que la chiringa vuele a ver hasta donde llega, pero ya estoy a punto de caramelo. Ya he sido convocada a 2 estatus y por ahí he visto hasta catedráticos picando fuera del hoyo. Como ya lo dijo David Caleb Acevedo, revise su privilegio. REVISELO. Usted bajo ninguna circunstancia va a querer que yo lo revise por usted...

--- publicación original en Facebook



Yolanda Arroyo Pizarro et la Chaire des Femmes Noires Ancestrales (París)

Gracias a la investigadora caribeñista Sophie Large por haber puesto sus ojos en mi obra y en la Cátedra de Mujeres Negras Ancestrales de Puerto Rico y haber presentado este hermoso proyecto en el 8ème Congrès International des Recherches Féministes dans la Francophonie CIRFF2018 en Université Paris Nanterre del 27-31 août 2018.


AN INTERNATIONAL ANTHOLOGY OF 20TH- AND 21ST-CENTURY WRITING BY WOMEN OF AFRICAN DESCENT

AN INTERNATIONAL ANTHOLOGY OF 20TH- AND 21ST-CENTURY WRITING BY WOMEN OF AFRICAN DESCENT

Yolanda Arroyo Pizarro
En 2013 visité Ghana, África. Y ese fue el inicio de esto, que en 2018, acaba de pasar: estoy incluida en esta antología representando a Borinkén. Gracias a nuestra editora de Londres, Inglaterra, por darnos la noticia. Aquí en Vieques, PR estamos celebrando. #etaquetaqui #gratitud 🍾🥂🎶
PRESS RELEASE: AN INTERNATIONAL ANTHOLOGY OF 20TH- AND 21ST-CENTURY WRITING BY WOMEN OF AFRICAN DESCENT
Edited by Margaret Busby
This major new international anthology celebrates the work of women of African descent, captures their continuing contributions, and charts a contemporary literary landscape as never before.
A glorious portrayal of the richness and range of the singular and combined accomplishments of more than 200 contributors, New Daughters of Africa showcases their global sweep, diversity and achievements while also testifying to a wealth of genres: autobiography, memoir, letters, short stories, novels, poetry, drama, humour, journalism, essays and speeches.

--- publicación original en Facebook


Microtexto: Negritudes 101 Sec1

Microtexto: Negritudes 101 Sec1
por Yolanda Arroyo Pizarro

A los que andan enfogonaos porque se enteraron que en 2018 hay negras y negros escribiendo de negritud en Puerto Rico, y que andan defendiendo la literatura como bastión de "temas universales colorblinds" pero que denuncian que esa literatura no debe tener etiquetas... que si negrista, que si afroboricua, que si afropuertorriqueña, que si patatín o patatán... no le meta ud mano. No escriba usted de esa charrería. Siga usted con su probado talento escribiendo blanquista, no se sume, no intente ser solidario con la escritura como fin de identidad o espejo social, quédese en su burbujita ud, que va muy bien. Siga por allá trepao en la luna de valencia. Yo le garantizo que no pasa nada. Yo le juro que la historia literaria de su país para nada le pasará el rolo, para nada los estudiantes del futuro se preguntarán por qué ud miró pa el lao y se hizo el bobo... para nada.
Tírense que está llanito, y de paso déjenos el canto a los que sí .


--- publicación original en Facebook


Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer

Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities / Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer


CENTRO: JOURNAL OF THE CENTER FOR PUERTO RICAN STUDIES
VOLUME XXX • NUMBER 2 • SUMMER 2018
Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities / Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer
Guest Editors / Editores Invitados: Lawrence La Fountain-Stokes
and Yolandamaria Martinez (Yolanda Martínez-San Miguel)

CENTRO: Journal of the Center for Puerto Rican Studies (Summer 2018)



(Photos on cover by artist Jo Cosme - Jo Cosme Photography)
CENTRO: JOURNAL OF THE CENTER FOR PUERTO RICAN STUDIES

VOLUME XXX  •  NUMBER 2  •  SUMMER 2018

Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities / Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer
Guest Editors / Editores Invitados: Lawrence La Fountain-Stokes and Yolanda Martínez-San Miguel

Images on cover: Jo Cosme - Jo Cosme Photography

INTRODUCTION / INTRODUCCIÓN
Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities: Queer Futures, Reinventions, and Un-Disciplined Archives—Introduction
Lawrence La Fountain-Stokes and Yolanda Martínez-San Miguel

The Early Latinx Camp Aesthetics of Pedro Caballero’s Paca Antillana (1931)
Cristina Pérez Jiménez

Clara Gardenia Otero, Palmira Parés y el feminismo queer de Manuel Ramos Otero
Dinorah Cortés-Vélez

Las Isabeles de Rosario Ferré y Manuel Ramos Otero: Modelos de desconstrucción de género y sexualidad en la literatura puertorriqueña de la década del setenta
Tania Carrasquillo Hernández

The Travelling Theater of Manuel Ramos Otero
Carmen Graciela Díaz

INTERVIEW / ENTREVISTA
Translocalizando a la draga: una entrevista inédita de 2002 con el actor y director Jorge B. Merced
Lawrence La Fountain-Stokes

INTERVIEW / ENTREVISTA
Varones in the Archive: A Queer Oral History Analysis with Two Black Puerto Rican Gay Men
Andrew Viñales

El hijo de Ruby: Memorias de un futuro queer
Anastasia Valecce

Rane Arroyo’s Astronomical Optics in “Solar Constant”
María DeGuzmán

Getting to the Colonial Status through Sexuality: Lessons on Puerto Rico’s Political Predicament from Women Writers
Carmen R. Lugo-Lugo

El activismo queer, feminista y decolonial en la literatura de Yolanda Arroyo Pizarro: por un pensamiento de la Relación
Sophie Large

El cuerpo y la praxis del flujo en la narrativa de Yolanda Arroyo Pizarro
Mónica C. Lladó Ortega

Visibilizando la sexodiversidad: el contrapunteo de la mononormatividad y los poliamores en Violeta de Yolanda Arroyo Pizarro
Elena Valdez

Pussyology
Mariposa Fernández

Lesbian ‘Growth’ and Epistemic Disobedience: Placing Gabby Rivera’s Juliet Takes a Breath within Puerto Rican Literature and Queer Theory
Consuelo Martínez-Reyes

INTERVIEW / ENTREVISTA
“Can You Imagine?”: Puerto Rican Lesbian Activisms, 1972–1991.
Frances Negrón-Muntaner

 “Las ‘Buenas Amigas’”
Elizabeth Crespo-Kebler

Puerto Rican Mothers’ Conversations about Sexual Health with Non-Heterosexual Youth
Leandra Smollin, Josibel C. García Valles, Maria Idalí Torres, and Phillip J. Granberry

INTERVIEW / ENTREVISTA
Del otro la’o: Boricuir Praxis from Mayagüez: An Interview with Lissette Rolón Collazo and Beatriz Llenín Figueroa
Christopher Powers and Jocelyn A. Géliga Vargas

 “Where’s My Thanks”: The Regulation, Memorialization, and Resistance of Sylvia Rivera in Fictional Stonewall Films
Gabriel Mayora

La lucha por el derecho a ser: una historia de transfobia institucional, 1995-2018
Joel I. Castro Pérez

REFLECTIONS / REFLEXIONES
Recent Developments in Queer Puerto Rican History, Politics, and Culture
Lawrence La Fountain-Stokes

El amor en los tiempos de la masacre de Orlando

Fragmento de la Conferencia: "El amor en los tiempos de la masacre de Orlando" por Yolanda Arroyo Pizarro (2017)

Re edición de 'Las caras lindas' (2018)

Este hijo de papel estará a la venta y disponible en el Congreso de Afrodescendencia en Puerto Rico - CAPR gestado por la gran Maria Elba Torres y gracias a la Editorial EDP University.


domingo, septiembre 09, 2018

Un poema para Playa Negra en Vieques por Yolanda Arroyo


Playa Negra
Por Yolanda Arroyo Pizarro
Mis colores tierrosos
que me hablan milenarios
me miran y cantan
¡eres mía, somos una!
Desde esta costilla Isla
respiro salitre ancestral
molinos, haciendas, caña, azúcar, café
negras paridoras
rebeliones cimarronas
barriles que tocan el plan de escape
trenzas que dibujan los mapas libertos
Bieke es Negritud
es prietud del firmamento estrellado
es negrura incandescente en las pisadas
un acantilado que vio correr
huir, zarpar a la negrada liberada
en deseos de paz
en constelaciones de furia
en cadenas abiertas
como la piel de la espalda latigada
y la apertura de la carimbada frente en alto
Victoriosa, digna, exigente, denunciadora
Digna arena de mar
Digna la playa con mis colores
Digno el terruño de mis Ancestras en Playa Negra.
-8 de septiembre de 2018, YAP

lunes, agosto 06, 2018

Reseña a Yo, Makandal por: Wilkins Román Samot



 Reseña a Yo, Makandal por: Wilkins Román Samot

Yolanda Arroyo Pizarro (1970-) no deja de escribir. El trabajo creativo de Yolanda va de la mano de su personalidad. Yo, Makandal, su más reciente poemario, nos lo vuelve a demostrar. Arroyo Pizarro, cuentista, ensayista, novelista, editora, antóloga… escritora, en Yo, Makandal resuelve afrontar y cortar desde el cuajo el blakfase. Lo hace por su etnia, su raza, su color, pero, sobre todo, por su misma vida, la suya y la de los suyos. En sus propias palabras, mejor que las mías, nos lo dice así:

“porque se nos va la vida
a mí, a mis hermanos de lucha, a
nuestros hijos y nietos por venir
al reino de este mundo”.

Yo, Makandal, es el poema que da título al poemario, en el cual Yolanda recoge un total de 42 poemas. Los distribuye en dos partes, 20 en la primera, 22 en la segunda. La primera parte se intitula, “El reino”, mientras que la segunda, “De este mundo”. Le inspira Alejo Carpentier (Suiza, 1904-1980), con su novela, El reino de este mundo (1949), pero, como hemos visto, le motiva, su lucha, su vida, la suya y la de los suyos. No es para menos si tenemos presente el texto y el contexto en el que Yolanda desarrolla su obra literaria, como también le tuvo Carpentier al escribir su novela y desarrollar el personaje de Mackandal. Fue así como nos lo dejara escrito, en su primer “Prólogo” a El reino de este mundo:

“Hay todavía demasiados ‘adolescentes que hallan placer en violar los cadáveres de hermosas mujeres recién muertas’ (Lautréamont), sin advertir que lo maravilloso estarían violarlas vivas pero es que muchos se olvidan, con disfrazarse de magos apoco costo, que lo maravilloso comienza a hacerlo de manera inequívoca cuando surge de una inesperada alteración de la realidad (el milagro), de una revelación privilegiada de la realidad, de una iluminación inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad, de una ampliación de las escalas y categorías de la realidad percibidas con particular intensidad en virtud de una exaltación del espíritu que lo conduce a un modo de ‘estado límite’. Para empezar, la sensación de lo maravilloso presupone una fe. Los que no creen en santos no pueden curarse con milagros de santos, ni los que no son Quijotes pueden meterse, en cuerpo, alma y bienes, en el mundo de Amadís de Gaula o Tirante el Blanco. Prodigiosamente fidedignas resultan ciertas frases de Rutilio en los trabajos de persigues y se, acerca de hombres transformados en lobos, porque en tiempos de Cervantes se creía en aquejadas de manía lupina.
[…] […]
Esto se me hizo particularmente evidente durante mi permanencia en Haití, al hallarme en contacto cotidiano con algo que podríamos llamar lo real maravilloso pisaba yo una tierra donde millares de hombre ansiosos de libertad creyeron en los poderes licantropía y dos de Mackandal, a punto de que esa fe colectiva produjera un milagro que el día de su ejecución.
[…] […]
A cada paso hallaba lo real maravilloso. Pero pensaba, además, que esta presencia y vigencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití, sino patrimonio de la América entera, donde todavía no se ha terminado de establecer, por ejemplo, un recuento de cosmogonías. Lo real maravilloso se encuentra a cada paso en las vidas de hombres que inscribieron fechas en la historia del Continente y dejaron apellidos aún llevados: desde los buscadores de la Fuente de la Eterna Juventud, de la áurea ciudad de Manoa, hasta ciertos rebeldes de la primera hora o ciertos héroes modernos de nuestras guerras de independencia de tan mitológica traza como la coronela Juana de Azurduy” (Carpentier 1949).

Arroyo Pizarro, en su prólogo a Yo, Makandal, nos deja pistas al contexto en que desarrolla su poemario. Primero, nos deja saber que por recomendación de David Caleb Acevedo (Puerto Rico, 1980), retomó “la escritura reflexiva diaria para entender y entenderme”. Más adelante, también nos deja saber:

“Yo acababa de entregar una monografía a [Raúl] Guadalupe sobre El reino de este mundo de Alejo Carpentier en medio de una de un vórtice de conflictos originados por el racismo descarado y rampante que arropa a Puerto Rico, y la tendencia del Blackface que parecía querer regresar a los medios de comunicación como un bumerang ancestral y opresor. Así que junto a la monografía, le entregué al profesor un poema desahogo titulado El reino de esta mofa que luego de algunas transformaciones vino a convertirse en el poema Yo, Makandal.”

Tal, pues, el contexto de una obra que, si bien se afinca en “el racismo descarado y rampante que arropa a Puerto Rico”, refleja la sólida formación en literatura creativa de Yolanda (doctoranda en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe), de la que ya nos había dejado constancia en Transmutadxs (2016), su extraordinario trabajo de grado conducente a su Maestría en Creación Literaria con especialidad en Narrativa de la Universidad del Sagrado Corazón (febrero de 2016).

Yo, Makandal, es uno de los 20 poemas de la primera parte del poemario, “El reino”. De esa primera parte, son también, entre otros poemas: “Padre nuestro”, “Yo, Calibán” y “El día que murió Fidel”. En “Padre nuestro”, el primer poema del poemario, Arroyo Pizarro confronta. Lo hace con la valentía de la que se sabe sobreviviente de la masacre de Orlando, Florida, en la que estuvo presente vuestro Padre nuestro. El “Padre nuestro” de Yolanda, pues es una denuncia contra la voluntad de vuestro Padre nuestro, pero a su vez una oración de solidaridad para y con los 49 caídos por el odio contra nuestra comunidad LGTBIQ en Orlando, el 12 de junio de 2016. También, es un abrazo de amor a sí misma, y a todos sus hermanos homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales y pan-sexuales.

En “Yo, Calibán”, Yolanda se declara en lucha contra Próspero, personaje de ficción de William Shakespeare (Reino Unido, 1564-1616) en La tempestad (1611). Su lucha, la de “Calibán de senos y vagina”, además de ser por su libertad, es por la libertad de sus “ancestros ahogados/ estatuas de sal debajo del mar/ hombres y mujeres mandíbulas/ quienes abrieron sus dientes para/ engullir las vísceras del esclavizador”. Estamos, pues, ante otro poema de denuncia, y reivindicación de su raza, la suya y la de los suyos contra esa otra forma de dominio y opresión, la racial, la del blanco.

De otra parte, en “El día que murió Fidel”, Arroyo Pizarro retoma su vida amorosa, y pasa balance del estado de situación de su país al fallecer Fidel Castro Ruz (Cuba, 1926-1916). Es un poema en el cual la poeta, al pasar balance, nos recuerda que, al 25 de noviembre de 2016, Puerto Rico está gobernado por una Junta de Control Fiscal, alimentado de cenizas tóxicas, “vergonzoso territorio cabecibajo”. También, entre otras verdades dolorosas, Yolanda nos recuerda que es un país con presos políticos -como entonces lo estaba Oscar López Rivera (Puerto Rico, 1943-)-, con pobladores “valerosos que/ no luchan demasiado” y sin uno que orquestara “un plan de escape/ un dinamitar la celda/ un intercambio de balas a la huida”. En ese país, su país, entre otras cosas, “criticábamos al cubano exiliado/ no nos identificábamos con su alegría o su dolor/ mofa a las celebraciones en la Havana/ o de su luto, o de su duelo tempestivo”. Fue, sin embargo, ese día que murió Fidel, una oportunidad para Yolanda comenzar desde cero:

“El día que murió Fidel
tú me besabas
yo te prometía abrazos en mis aureolas
tú me acenizabas la boca
un estertor orgásmico nos bautizaba etéreas
yo te bebía
tú me tragabas
nos juramos amnesia ante los meses perdidos
volvíamos a comenzar desde cero…”

De la segunda parte de Yo, Makandal, intitulada “De este mundo”, son, entre otros poemas, “Poema a wanda”, “Lugares Públicos” y “Julia rebelde”. En “Poema a Wanda”, Yolanda invita a la reflexión a la “anticrística wanda/ patética apóstol/ de la nueva inquisición/ ¡de cuanto te pierdes!” En este poema, Yolanda reflexiona sobre su sexualidad como mujer, su desarrollo y el gozo de su disfrute, “real, academia, real academia/ palabra/ verbo que se hace carne/ y habita entre nosotras/ letras santificadas/ más sagradas que las del otro libro/ que tergiversas”. Es un poema singularmente labrado con perspectiva de género, y en el que la poeta confronta desde su sexualidad de mujer a la “apóstol Wanda Rolón”.

En “Lugares Públicos”, Arroyo Pizarro cuestiona desde su identidad de mujer negra y lesbiana. Es un poema en que la poeta reflexiona mientras provoca a repensar nuestras conductas en lugares públicos, so color de respeto a “los no oprimidos/ a los que nunca lo han estado/ sea usted una negra respetable/ una pata digna y moral”. Así, nos repite su credo:

“repito mi credo
hay que ser estrictos
no olvide ser blanca
lo más blanca posible
no olvide comportarse como hetero
lo más hetero posible
de usted se espera el mejor
comportamiento
en lugares públicos
no lo reniegue
no instruya a aquellos que no cuestionan
aquellos que no leen
a los que no saben su historia y no la quieren saber
a quienes desean permanecer necios o ignorantes
que defienden la no lucha por aparentar
por parecer blanco
o heterosexual
que al final viene siendo lo mismo”.

Finalmente, en “Julia rebelde”, Yolanda honra y recuerda la rebeldía de la también poeta, Julia de Burgos (Puerto Rico, 1914-1953). Este poema es una invitación al recuerdo de esa vida “que eres Patria completa/ que se alza en versos/ no en tu voz: en mi voz”. Y en la voz de Pizarro Arroyo, Julia es guerrera, aún cuando “el tirano te trate con blanca maldad/ Poeta serás con bandera, con lauros y gloria/ Rebelde, Gran Julia, te llaman las hijas de la libertad”. Se trata de un poema reflejo de una poeta a otra poeta, un poema que además de dejarnos constancia de la rebeldía de Julia, nos deja constancia de la calidad humana de la poeta que le honra. Y honrar, honra.

Hace un tiempo atrás, decía de los cinco cuentos de Yolanda en Transmutadxs, que no tenían que ser ciertos. Los poemas de Yo, Makandal sí lo son. Yo, Makandal trae todo un trasfondo social, cultural, y digamos histórico-literario, que, como los cuentos de Transmutadxs, le hacen susceptibles de ser constatados en hechos y entornos socio-históricos que rebosan la vida de Yolanda. Nacieron, como nos dice su autora en su nota introductoria, “de esa interacción de estudios doctorales” y para “ser leídos y compartidos en recitales dedicados a la visibilidad del amor lésbico, al adelanto de las luchas de la comunidad LGTBQ de Puerto Rico, la actividad de la Boda Masiva en la que contrajeron matrimonio 64 parejas del mismo sexo en San Juan el 19 de julio de 2015 y protestas en contra de fundamentalistas religiosos.” Yolanda, obvio, no escribe desde el privilegio.

Yo, Makandal contiene, pues, poemas de resistencia, poemas de protesta que también invitan, como los cuentos de Yolanda en Transmudatxs, a ser leídos con pasión, afección; son poemas reflexivos, escritos con perspectiva e identidad de género, y conciencia nacional, de género, de clase y de raza, poemas que han sido confeccionados desde el sentir-ser de la propia Arroyo Pizarro. Se deben leer igual, y sin reverencia; deben también provocarnos e invitarnos a reflexionar, conversar, cuestionar, romper el silencio y con el silencio, y a superar nuestros temores y secretos, los propios, ajenos y familiares. Aprendí, leyéndoles. También, gocé y lloré. Los invito a aprender, gozar y llorar con Yo, Makandal.


Acerca de mí

Mi foto
"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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