domingo, marzo 18, 2012

jueves, marzo 15, 2012

Conferencia dictada por Leticia Ruiz Rosado sobre Historias para morderte los labios


Los signos que muerden en Historias para morderte los labios de Yolanda Arroyo Pizarro
Conferencia dictada por Leticia Ruiz Rosado, Catedrática de la Universidad de Puerto Rico
el 18 de febrero de 2010 celebrado en la Biblioteca Carnegie de San Juan

                                                                                 
       

Yolanda Arroyo Pizarro sorprende nuevamente con su nueva propuesta narrativa al fabular hechos que según Aristóteles se suceden con sentido lógico, tanto que su descenlace emana de sí misma; incluso construye un texto híbrido al tomar de la tragedia, esa imitación de acciones con la amplitud de un lenguaje sazonado que cietamente aglutina personajes que nos mueven a compasión, incluso, temor. Historias para morderte los labios (2010), bajo el sello de la Editorial Pasadizo, traza con la pluma y los labios poéticos de Pizarro los juegos de la imagen como percepción de la escritura icono céntrica. Retratan  una nueva cultura que inserta  el hiper consumo, el hastío existencial, las agresiones físicas sexuales de todo tipo, incluso, los disparates de los Cohetes de Baudelaire destaca  el crítico, Mario R. Cancel en “Para morderte mejor: lugares imaginarios” (2010).

La literatura nuestra rompe con las barreras del tiempo y espacio, a fin desde mi modo de leer, colocar las letras en esa nueva manera audiovisual de concebir la vida, o sea, “la era de la imagen”, reflexiona el escritor en su texto Literatura y narrativa puertorriquena (Cancel 21). Confirmamos, por tanto, que Arroyo Pizarro ajusta su sistema de signos para  elucubrar una gesta significativamente situada en la invención circunstanciada y  construida por juegos de un lenguaje pragmático, cuyo misterio dejó de ser el del intelectual según destaca Arturo Torrecilla  en su ensayo, “La ansiedad de ser puertorriqueño: etnoespectáculo e hiperviolencia en la modernidad líquida” (Torrecilla106). De esta manera, engloba fundamentalmente unas ficciones de este siglo XXI y muestra la nueva cultura en la que diversas voces femeninas trágicas se expresan como lunas en su tiempo… Nos parece, que es precisamente ése su gran acierto: mirar con ojos de aurora; una mirada ciertamente alentadora a pesar de tantas desdichas e historias, pero que en el ahora, Yolanda desinhibida reescribe la narrativa inconclusa cuyos rostros muerden desenmascaradamente, y he aquí su segundo gran acierto.  

Esta celebración de los signos de la nueva narrativa de las postrimerías del pasado siglo XX y los albores del nuevo XXI, plantea una revisión que ya  han hecho otros; y que retomo para recordar a la escritora y poeta, galardonada precisamente por  Nuestra Señora de la Noche en el 2006 y quien señala en la Antología de la nueva literatura puertorriqueña, Ma(l)hab(l)ar, que:la nueva literatura puertorriqueña no define nada, se libera de dicha tarea para describir y ejercitar ese otro dominio de la libertad que es la imaginación(Santos 19). Incluso, Rita De Maesseneer en “El cuento puertorriqueño a finales del noventa”, establece que a diferencia de los años setenta, los nuevos personajes de los textos no representan a grupos específicos, como los negros,  nuyorricans,  drogadictos y otros marginados como la mujer misma; no obstante, en el caso de nuestra escritora, no ocurre así. Yolanda precisamente regresa a esa narrativa, ella trabaja todos estos grupos, incluso añade a los enfermos. Si bien es cierto lo que plantea Santos Febres con relación a los textos narrativos,  de entre tantos destaco los de, Pedro Cabiya, porque coversan y trazan  la gran “incertidumbre”(Morales 31) de los personajes; pero distinto al narrador puertorriqueño, afincado en República Dominicana, Yolanda nos va llevando a través de los intrincados laberintos por donde anda esta humanidad globalizada y “atroz” tal cual la metaforiza Pedro Cabiya en sus Historias atroces (2003), “vaciados de identidad”, (Morales 32) explica Cynthia Morales Boscio en su tesis, La incertidumbre del ser (2009), publicado con la editorial  Isla Negra.

 Estos planteamientos nos conducen a focalizar dos cuentos y citaré a Julio Ortega para signar como a mi modo de leer, Yolanda Arroyo emplea:

una metafísica del transcurrir: una breve, inquieta pregunta por el sujeto que asume el tránsito y la transición, la instancia del instante, esa vibración de lo vivo y lo sobreviviente, frente a la historia, como una mascarada del discurso entre los discursos de que estamos hechos. (Ortega 12)

Esta nueva mirada de la historia es otra provocación a fin de ajustar cuentas con la trayectoria literaria iniciada en los setenta por Rosario Ferré en su revista, Zona de carga y descarga y continuada por figuras de la talla de Magali García Ramis, Ana Lydia Vega, Mayra Montero, Carmen Lugo Filippi, Marta Aponte Alsina, Angela López Borrero, Tina Casanova, Mayra Santos Febres, Ana María Fuster, Awilda Cáez, Yvonne Dennis, entre otras voces emergentes. Me  atrevo a afirmar que es una invitación a que continúen las mordeduras en la escritura.  Yolanda Arroyo Pizarro  está dispuesta a proseguir esta herencia entre versada de prosa poética y ajusta cuentas con sus antecesoras. Ese entonces es su tercer acierto, por ello, Historias para moderte los labios se abre enunciando o mordiendo provocativa y eróticamente con la voz de Anais Nin:

Me niego a vivir en el mundo ordinario como una mujer ordinaria. A establecer relaciones ordinarias. Necesito el éxtasis. Soy una neurótica. No me adaptaré al mundo. Me adapto a mí misma. (Arroyo)

Esta manera de hablar o de contar es el juego de los signos de la existencia de mujeres que traen nuevas formas de mirar, tocar, acariciar, incluso, escribir. Es la  erotización de una narrativa que se ejercita a base de la imaginación como había establecido Santos Febres y, que en el caso de este libro, añade la enfermedad del AH1N1 y la de la sirrosis que en vez de repugnar como en la literatura naturalista de finales del siglo XIX, trastoca la prosa para dotar de tecnicismos científicos el lenguaje de una nueva época técnógrafa en que todo se explica sin emoción o ternura; esa vuelta a la narrativa naturalista de una historia pasada, remite al lector a convivir con su mundo, el de una nueva ciudad enferma; que insisto no es nueva en la literatura; pero que ahora, parece ser parte de la nueva sociedad que inmersa en la tecnología gravita sin recuperación y añade nuevos males, a veces tan cercanos a los trabajados por Víctor Hugo en Los Miserables (1862),  incluso en  Germinal (1885) de Emile Zola.

 Podemos preguntarnos qué trata de provocar Yolanda Arroyo Pizarro con estas historias que rompen y muestran toda referencia a los males de fin de siglo y trabaja a base de la individualidad y el yo de los sujetos y, reniega los colectivos como los del siglo XIX y los de principios del  XX, incluso los setenta en Puerto Rico. Intuimos que retoma la historia, la marginalidad y entre versa todo ello para formular una nueva escritura cercana a lo que se había perdido como si  buscara el tiempo  perdido que Marcel Proust  enlazó en la historia literaria de siempre. Entonces  valida la tesis de Luis Felipe Díaz quien afirma en La na(rra)ción en la literatura puertorriqueña (2008) por un lado que, los del ochenta y noventa continúan la trayectoria del setenta y, por otro lado, valida la  de Juan Gelpí quien documenta antes que el anterior, en  Literatura y paternalismo (1993), que la trayectoria literaria isleña resalta las imágenes patológicas desencadenadas de la situación del colonizado, y que con La Charca (1894) del médico, Manuel Zeno Gandía nuestras enfermedades se hacen evidentes.  Debemos nuevamente cuestionarnos si Arroyo desea quedarse en ese discurso o como los posmodernos, obviar la cuestión política. Entendemos que ella como feminista, recurre a toda la trayectoria literaria porque la conoce y propone una nueva escritura basada en ese pasado que no se puede borrar, pero le da voz a la mujer como otra marginada más; y continúa reformulando en su tiempo, la escritura con sus signos y ambigüedades otras historias que de alguna manera llevan a los lectores a plantearse las cuestiones sociológicas, históricas, raciales, culturales, literarias, míticas y todo aquello que puede potenciar el espíritu para desde allí mirar porque ella sí mira con ojos de luna.  Esos ciclos lunares tan de su estado certifican las neurosis femeninas que no oculta a lo largo de los relatos.

 Esta era tan globalizada había comenzado en Puerto Rico sin que se hubiese planteado desde el punto de vista sociológico actual,  pero sí de manera particular en los países africanos,  asiáticos y americanos esa cuestión que desde el siglo XVII se venía debatiendo situaciones coloniales, y que nosotros habíamos soslayado. Aclaramos que los temas en torno a la homo erótica también habían formado parte de  relatos dentro de nuestra literatura, precisamente en los setenta cuando Manuel Ramos Otero los despliega sin inhiciones, que  ya para los ochenta, Mayra Santos Febres en Pez de vidrio (1995) y en los noventa con Sirena Selena vestida de pena (2000) revistiera la escritura transgresora.

 La signatura expresionista de Arroyo Pizarro a lo largo de Historias para morderte los labios nos obliga a mirar las mordeduras de unas  mujeres cuyos viajes por los labios de una escritura sin fisuras, se apoderan de un nuevo siglo en que el cantante Michael Jackson acaba de morir y junto a su pérdida, por encima de una sobredosis del rey del pop, se yerguen con otros signos de muerte, que aunque no nueva, en Puerto Rico, colonia americana, parece ser una nueva influenza, la AH1NI. Entonces en el nuevo orden del siglo, tres acontecimientos inauguran lo que parece inverosímil al género, mas parece morir u agotarse de tan espantoso; primero, por el revuelo de alguien que ha acaparado los medios de comunicación; segundo, porque la droga continúa haciendo estragos y ya hasta los médicos matan a sus pacientes con su permiso; y, tercero, porque una enfermedad de principios del siglo XX usurpa la tranquilidad de un mundo cibernético donde nada pasa y todo pasa sin freno. Ante estos retos, la joven protagonista del cuento inicial, “Delineador” vive una historia especial con su padre en un hospital y su casa; la sangre gotea a lo largo de la historia; lo que sorprende irónicamente en Vannesa, el personaje femenino del relato, es su enajenación ante una gran incomunicación disfrazada de tecnología. Su padre alcohólico y comelón y camaleón de Mc’ Donalds es el otro contraparte de la historia junto a un tal Tom, Tomás o Tommy, da igual; el gótico con una bola, es la mar de caricaturesco junto a su novia enferma. La historia está anclada en la cultura del maquillaje, la moda, la música rock, todo es muy tecno, sin embargo, las enfermedades y las muertes siguen siendo transmitidas de igual manera porque estos personajes como los de La Charca de Manuel Zeno Gandía siguen aislados del conocimiento y cada vez son más vulnerables a ella. Lo que había señalado como tesis Juan Gelpí, se continúa fundamentando dentro de nuestra sociedad cada vez más aislada del saber y el conocer a pesar de tanta información. Es como si el individualismo se hubiese tragado el espacio de su cerebro.  Estos personajes son todos los solitarios del siglo XXI que se creen dueños del saber sin saber, a pesar de los grandes avances científicos, pero el aislamiento y la desinformación permea la vanidosa era de la cosmética de la imagen y este cuento, en los labios de la narradora articulan el acontecer del otro  globalizado.

El cuento final de Historias para morderte los labios, “Niña Bawana nos enfrenta, tal vez, al mejor cuento del texto de Yolanda Arroyo Pizarro. “Niña Bawana” nos recuerda “Los ojos de la luna”, sin embargo, en éste delínea  los más oscuros, remotos y profundos rituales de dos culturas cuyos ancestros desafían con la mirada y la marca, en este caso, la ablación en Africa subsahariana y la magia de los wangas en Haití. Este texto es un abierto desafío iconoclasta, en  que batallan fuerzas maléficas que se repetirán siempre cuando la pasión y la sangre son las coordenadas del connaisaance. Y es éste el quinto acierto del texto, el cuarto es el de la imagen y la tecnología. “Niña Bawana” es un juego  con el doble sentido de las palabras, aborda la pederastia tan de moda en estos tiempos. La historia es la de un amor pasional que enfoca las más oscuras máscaras y, como en el carnaval, se ejecutan las perversidades para imponer otras ideologías dentro de los clanes. La historia de la niña Bawana debe ser la de tantas otras como la del niño, Aztemis quien será otro tipo de víctima del supuesto misionero médico quien se impondrá gracias a los poderes aprendidos en Haití. La atrocidad de esta historia es que un ritual se traga otro ritual, y las víctimas siguen siendo los niños.

Puedo entonces concluir que, la escritora continúa con el tema de la sangre y la luna como tropos de aquello que se hace difícil  descifrar, por lo tanto, la escritura de Arroyo Pizarro continúa la línea de los que como Cabiya transitan la ruta de la incertidumbre ante lo caótico y  que Cynthia Morales explica en su tesis reciente, La incertidumbre del ser, en cuanto a los nuevos narradores del siglo XXI:

Aunque estos escapan de la visión insular y dejan de lado el problema del coloniaje, no abandonan la imagen patológica pues sus escritos constituyen el ritual de la carencia, de la sol  edad, o de la incertidumbre. Aunque en estos escritores se primigenia la fantasía y la imaginación, se vive igual de preso por la lógica fatalista, aunque ésta se mueva a planos metafísicos. (Morales 34)     

 Yolanda Arroyo Pizarro, sin lugar a dudas, primero se remonta a los ancestros de la creación , por eso el signo de la escritura es su medio, a fin de imaginar una historia mítica de los puertorriqueños y, desde allí demuestra nuestro origen primigenio como el de  otras culturas; segundo, su impostura es una nueva épica donde los márgenes se encuentran y dialogan a fin de mirarse como en un espejo de la historia que se repite y, parece duplicarse por sus ambigüedades y tradiciones; tercero, rubrica la escritura femenina como un signo a lo largo del tiempo porque los hombres han ido mancillando con sus crueldades la voz de la mujer. Por eso, la voz de una  narradora transgresora de los planos temáticos por cuanto aquéllos lo han hecho a lo largo de los tiempos…; cuarto, lleva al lector a viajar  por los más intricados orificios del cuerpo de la historia cultural y humana para recrear la vida;  también aunque lo quiera negar, a   repensar dónde se está parado ante rituales que magnifican la tortura aún dentro de este siglo. No creo que como advierte Morales Boscio, Arroyo se sienta ajena a lo metafísico, me parece que lo está cuestionando en sus relatos desde siempre y, tal vez esto sea lo que la separa de su generación de los ochenta. Si bien es cierto que se da la ambigüedad y la polisemia en su estilo, no es menos cierto que su poética lunar  celebra con autenticidad las carencias de que han sido objetos todas las féminas a lo largo de las letras y de la historia humana, por ello su reto en su nueva colección de cuentos es que sus signos nos muerdan con historias. Historias para morderte los labios precedido por Ojos de luna, demuestra el trabajo de un escritora dentro de la globalizada narrativa isleña del nuevo siglo con títulos anteriores de igual raigambre caribeña; en especial su novela, premio del  Pen Club de 2005, Los documentados donde testimonian las voces de los marginados a lo largo del tiempo de los tiempos.





Referencias

Arroyo Pizarro, Yolanda. Ojos de luna.San Juan: Terranova Editores, 2006.

---. Historias para morderte los labios. San Juan: Editorial Pasadizo, 2009.           

Cancel, Mario R. Literatura y narrativa puertorriqueña/la escritura entre siglos. San Juan:                        Editorial Pasadizo, 2006.

De Maeseneer, Rita. El cuento puertorriqueño a finales de los 90: sobre casas de locas en Marta Aponte Alsina y verdaderas historias en Luis López Nieves. Bélgica: Universidad de         Amberes, Departement Romaanse, Otoño, 2001.

Gelpí, Juan G. Literatura y paternalismo en Puerto Rico. San Juan: La Editorial Universidad de Puerto Rico, 2005.

Morales Boscio, Cynthia. La incertidumbre del ser/ Lo fantástico y lo grotesco en la narrativa de           Pedro Cabiya. San Juan: Isla Negra Editores, 2009.



  

            

Conversatorio: De Cachaperismos, Género y Pieles

 
Como parte de la serie de conversatorios que pretenden problematizar y promover los diálogos sobre la "etnia", "la negritud" y la marginalidad en Puerto Rico, AEAN (Asociación de Estudiantes Afro-descendientes, Negros y Negras UPR) les invita a compartir con la reconocida escritora Yolanda Arroyo Pizarro, una amena conversación sobre el "...género", los "cachaperismos" y las pieles.

La autora expondrá brevemente una temática a raíz de los siguientes textos:

*Cachaperismos 2010: Poesía y narrativa lesboerótica
*Caparazones: novela publicada en España
*La Macacoa: vivir la creación literaria 

Todos incluyen las dimensiones del conflicto "racial", de "género" y la marginalidad.

Ven y conversa con nosotros en la Sala de Video-conferencias en la Red Graduada. La misma se ubica en el segundo piso de la biblioteca Lázaro en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras.

2010 Premios Nacionales Instituto de Literatura Puertorriqueña

Instituto de Literatura Puertorriqueña
otorga Premios Nacionales
de Literatura y Periodismo
a las mejores obras de 2010.

    El Presidente del Instituto de Literatura Puertorriqueña, Dr. Ramón Luis Acevedo, anuncia  los Premios Nacionales correspondientes a los mejores libros y artículos periodísticos publicados en el año 2010. El Instituto de Literatura Puertorriqueña es la institución que tiene la encomienda anual de estimular, reconocer y divulgar las letras puertorriqueñas. La otorgación de los Premios del 2010 en el año 2012, obedece al tiempo transcurrido tras la retención momentánea de los fondos gubernamentales otorgados al Instituto de Literatura por Ley. Una vez fueron desembolsados, se ha podido adjudicar los referidos premios que hoy se anuncian.

La Junta de Directores del Instituto de Literatura Puertorriqueña, está compuesta por delegados de la Universidad de Puerto Rico, el Instituto de Cultura Puertorriqueña, el Ateneo Puertorriqueño, la Academia de la Historia, la Academia de la Lengua, la Academia de Artes y Ciencias y el Departamento de Educación.

Tras la correspondiente deliberación, se acordó por unanimidad otorgar el Primer Premio de Literatura en la categoría de Creación al libro de cuentos Mi hija es García Márquez de Pablo Juan Canino Salgado, del Editorial Isla Negra, con un premio en metálico de $5,000.

Se otorgó un Segundo Premio de Literatura en esta categoría, por la cantidad de $3,000, al poemario Silencio abierto de sombra de Miguel A. Arzola-Barris, del Editorial CDL.

Un Tercer Premio de Literatura en esta categoría, se otorgó al libro de cuentos de Rubis M. Camacho, Cuentos traidores, por  la cantidad de $2,000, de Mariana Editores.

Una Mención Honorífica se otorgó al poemario de Javier Ávila, El papel del difunto, del Editorial del Instituto de Cultura Puertorriqueña.

En la Categoría de Investigación y Crítica se otorgó un Primer Premio al libro Me llaman desde allá. Teatro y performance de la diáspora puertorriqueña escrito por Rosalina Perales, en edición de la autora, con un premio en metálico de $5,000.

Se otorgó un Segundo Premio de Literatura en esta categoría, por la cantidad de $3,000, al libro El Yunque escrito por Víctor Manuel Nieves de la editorial Impressive Publications.

Un Tercer Premio por  la cantidad de $2,000, en esta categoría le fue otorgado al libro de ensayos De charcas, espejos, infantes y velorios en la literatura puertorriqueña, escrito por Luis Felipe Díaz y publicado por Isla Negra.

Una Mención Honorífica le fue otorgada al trabajo histórico De los bueyes al vapor, de Lizette Cabrera Salcedo, publicado por la Editorial de la Universidad de Puerto Rico.

El Primer Premio de Periodismo, Premio “Bolívar Pagán”, recayó en la periodista Ana Teresa Toro, por sus columnas en El Nuevo Día, con un premio en metálico de $3,000.

Dos Segundos Premios de Periodismo, con premios en metálico de $1,000 cada uno, recayeron sobre los periodistas José Curet y Tatiana Pérez con sendas columnas en El Nuevo Día.

Los premios serán entregados en ceremonia entre los ganadores a celebrarse en la primera semana de Abril. Para más información, favor de llamar al Instituto de Literatura Puertorriqueña al 787-977-2307.

--
Dr. Ramón Luis Acevedo
Presidente
Instituto de Literatura Puertorriqueña

POBOX9021180
San Juan, Puerto Rico
00902-1180
787-977-2307
Sede: Calle Rafael Lamar #378
Hato Rey, Puerto Rico 009017

miércoles, marzo 14, 2012

viernes, marzo 09, 2012

Cuarto Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico (FIPPR-2012)



El cuarto Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico (FIPPR-2012) comienza el próximo lunes 19 de marzo en el Teatro de la Universidad Interamericana, Recinto Metropolitano, a las 6:00 pm, y se extiende hasta el sábado 24 en San Lorenzo, donde se celebrará la clausura a las 7:00 pm.

Como en todas las ediciones del festival, se celebrarán actividades por numerosos pueblos del país, desde Aguadilla hasta Humacao, y en otros pueblos como San Juan, Caguas, Cayey, Manatí, Arecibo, Bayamón, Vega Baja, Aguas Buenas, e incluso, frente al mar de Piñones. La Cuarta edición está dedicada a la poeta puertorriqueña, Clara Lair, a propósito de lo cual se exhibirá un documental, premiado, dirigido por Ivonne Belén. Y ofrece este año, entre las innovaciones, el laudo de un Certamen de Poesía coordinado con el Departamento de Educación, así como la celebración del Día Mundial de la Poesía, el miércoles 21 en la noche. Se presentará, además, una muestra de poesía puertorriqueña títulada “El libro verde. Festival Internacional de Poesía en Puerto Rico”, editada por el gobierno de Tabasco como parte de su esfuerzo por promover la conciencia ecológica a través de su programa “Arte por la Tierra”.

El Festival se celebra en pleno año electoral y en medio de la profunda crisis económica, social, política y cultural que vive nuestro país. Es producto del enorme esfuerzo de una Junta Directiva que no se arredró ni dejó vencer ante la escasez de recursos.

Este oasis, que aspira a refrescar espíritus decaídos, ánimos dolientes y ansiedad de conocer, reúne curiosamente este año un número mayor de invitados internacionales que los que lograron atraer los festivales anteriores, probablemente resultado de los éxitos obtenidos en los festivales previos, de la difusión y prestigio del festival y del interés crecido en los países hermanos por el destino huérfano de Puerto Rico. Se esperan, hasta ahora, invitados de Argentina, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, El Salvador, España, Guatemala, Honduras, México, Panamá, República Dominicana y Perú, aparte de la participación, hombro con hombro, de los poetas puertorriqueños.

La mesa está a punto de ser servida, sin costo alguno. La oportunidad de compartir con premios nacionales y poetas de reconocida trayectoria está a la mano de todos. El FIPPR lleva la poesía por todo el país, impactando con su promesa mentes cultas y corazones jóvenes.

Todos podemos participar. Colabora. Trabaja. Únete. Que otro Puerto Rico es posible con el esfuerzo de muchos.

Mujer en la Mujer


Anoche leímos por los derechos, beneficios y privilegios que aún nuestra colectividad de Mujeres no ha logrado en Puerto Rico.  Anoche leímos para hacernos presente, tocarnos, darnos fuerza y valor.  Anoche leímos para recordar a los adversarios que somos muchas, que somos fuertes, que no nos derrotarán.  Anoche leímos juntas, revueltas y abrazadas porque el mejor país se puede lograr desde la poesía.












Mujer en la Mujer:
Tejiendo el Mundo
Lectura de Poemas en celebración del día Internacional de la Mujer
jueves 8 de marzo de 2012
6:30 pm
Librería Mágica Río Piedras
Yolanda Arroyo Pizarro. Zulma Oliveras. Lilliana Ramos Collado. Li Nieves. Neysa Jordan. Iris Maldonado. María Soledad Calero. Lucille Lang. Angélica Díaz. Cindy Jímenez Vera. Nydia Chéverez. Amarilis Tavares. Mairym Cruz Bernal

miércoles, marzo 07, 2012

Things that I have learned... sobre la bondad



A medida que avanzamos en edad deberíamos crecer en caridad. La característica del anciano debería ser la bondad.
—Germain Barbier

No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.
—Juan Luis Vives

La bondad no se limita, simplemente, a querer hacer el bien. Tampoco es una caridad calculada y destilada en pequeñas dosis y en espera de reconocimiento. Los actos de bondad deben realizarse sin aguardar recompensa.
—François Poirié

Nadie puede hacer el bien en un espacio de su vida, mientras hace daño en otro. La vida es un todo indivisible.
—Mahatma Gandhi

El que se ocupa demasiado en decir que hace el bien, no tiene tiempo de ser bueno.
—Rabindranath Tagore

El bien y la bondad son silenciosos.
—Johann Wolfgang Goethe

Ser bueno solamente consigo mismo es ser bueno para nada.
—Voltaire

El ruido no hace bien; el bien no hace ruido.
—San Vicente de Paúl

Me sumo: KONY 2012

¿A quién le vas a contar esto? Ve el vídeo.  ¡Hagamos algo hoy!





A Natalia Gaitán de Córdoba

Recordando a Pepa Gaitán, compañera de lucha de Córdoba, a dos años de su brutal asesinato por ser lesbiana. Las fotos que en algún momento tomó el gran amigo Gastón Malgieri sobre el mural que pintaron activistas y artistas plásticos de la ciudad de Córdoba trascienden las fronteras.  Reproduzco una de ellas aquí, el resto las pueden visitar en la página www.fotobruta.com.ar  (Ingresar en El Grito Doblemente Silenciado). Pero el mural ya no está. Nos siguen tratando de invisibilizar. Las autoridades de la Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba, mandaron a borrarlo.



He aquí mi homenaje... porque a mí también me da miedo, pero el miedo no me detiene.

A Natalia Gaitán de Córdoba
Por Yolanda Arroyo Pizarro


Cómo decirte Pepa
que tu caricia se parece a la mía
que te he extrañado con miedo
pensando que en cualquier momento
el mismo delirio
se desatará aquí en mi tierra
cómo decirte
que temo que un día
 a mí también me lancen al suelo
así como cazan a los zorros
que mi temor ronda el suspiro
de que a mí también me fusilen
como fusilan en el mundo a las tortas, las machonas
las trolas, las marimachas, las buchas
las panaderas, las camioneras, las fuertes
cómo consolar a mi hija
si algún día el tiro entra a romperme la cara
mientras beso de lengua a mi amada
en una calle de Viejo San Juan
o de Coamo, Mayagüez o Ponce
Cómo decirte Pepa
que tu madre Graciela es un fantasma
la pena le ha extirpado la vida
decirte
que mi abuela se retorcería en la tumba
que mi hermanito no tendría consuelo
que papá se volvería loco
y que mi mujer no recibiría beneficios de viuda
Cómo decirte Pepa
cómo decirte
decirte
cómo
que esta traidora muerte
en manos de un poco hombre
ha dejado vacía a tu esposa
que la lesbofobia campea rampante
y que mis pestañas ya no ven principitos


7 de marzo aniversario de tu muerte

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Gracias lectores!


martes, marzo 06, 2012

Poema Reconocido en el 2do Grito de Mujer 2012

El pasado sábado 3 de marzo en la ciudad de San Juan, se llevó a cabo el 2do. Festival Internacional de Poesía “Grito de Mujer” en la Universidad del Sagrado Corazón. El grito fue un evento lleno de sensibilidad, una noche de poesía, pintura y música que muchos tildaron de mágica. El evento contó con la participación de 30 poetas que leyeron sus versos. Cinco eran hombres que fueron seleccionados por un jurado que recibieron los trabajos bajo seudónimo y veinte mujeres. Además fueron seleccionadas cuatro menciones entre las que estaba Doña Ramonita Santos, que a sus 94 años todavía alza su voz contra la violencia. Escucharla y ver a todos de pie fue un momento hermosísimo. La poeta invitada Mairym Cruz Bernal habló sobre la palabra como arma y leyó uno de sus poemas.

El acto contó con una exposición de pinturas llamadas las Mona Lisas, basadas en La Gioconda y que Fulgen Sabatier, custodia de muchas de esas obras y autora de una, compartió con todos. También recibieron dos propuestas de arte que se exhibieron, Renacer de Gloria Emmanuelli y 999 y Tanta burca de Michael Llabre, estudiante de artes plásticas de la Universidad de Puerto Rico. Esta última fue donada de regalo. La decoración estuvo compuesta por los versos de los poemas del 1er Festival Grito de Mujer y además versos de dos poetas Puertorriqueñas ya fallecidas, Julia de Burgos y Clara Lair. También fueron escogidos unos versos de Jael Uribe, escritora dominicana creadora del Festival y fundadora del MPI. Estos fueron recitados por Eugene de The Eugene Studio.


Una de las poetas, Lucille Lang donó camisetas a las que les fueron impresas el afiche de este año y la data del festival. Se le regaló una junto con un pequeño obsequio a cada poeta que leyó, una a cada miembro del jurado y se reservó una para Jael Uribe como recuerdo de esta actividad. Se le regalaron libros donados por Isabel Quilez, Mairym Cruz Bernal y por Zulma Quiñones a todos los asistentes y los poetas. Fueron otorgados certificados a cada participante.


Fuente: http://mujerespoetasinternacional.blogspot.com/2012/03/san-juan-puerto-rico-abre-festival.html#.T1VlJ7_PbRA.facebook



Poema Reconocido en el 2do Grito de Mujer 2012 - Mención de Honor
Dónde están las almohadas

Por Yolanda Arroyo Pizarro



«alea iacta est»

Qué necesitas para ser feliz, preguntas

ilusionada contesto:

una amante que me regale almohadas



una almohada suave y firme

con memoria de látex o foam

para recordar lo estrictamente necesario

y olvidar que no tengo anillo



una almohada de plumas

antialergénica y sin asma

para dormir de lado

volar boca arriba

cruzar mi piel con otra piel

en la certeza que alguien me entienda

carente de psicoanálisis



una almohada que no lleve al límite

ni me diagnostique

que entienda la ecuación de Einstein

la radiación de Hawkings

las once dimensiones

una casa construida en Kepler

el vicio del teclado



una almohada para que mi cuello

quede hermosamente horizontal

alineado con el resto de la desconfiada columna

postura vertebral herida

por las promesas a medias

o el dolor abierto

tan espantosamente abierto

sin esperanza de redención



Quienes duermen de lado

suelen requerir sueños y besos de boca franca

silbido de lengua sexy

lágrimas y mocos que no ahoguen al convocarlos;

se sugiere almohadas más gruesas

con una disculpa a tiempo

que no te saque en cara errores pasados

ni el día en que fuiste víctima y no victimario



Una almohada blanda y fina

que te haga dormir boca abajo

puede evitar lo que dicta la terapia fría

aquellas que hospitalizan el agravio

en contra de los apapuchos



las consecuencias de una postura inadecuada

traerá falta de descanso y olvido

rigidez de cuello

contracturas en la mañana

o hasta finales azarosos;

si te mueves mucho y cambias de postura

una almohada de firmeza media

será desagradecida

no valorará tus esfuerzos

te hará llorar durante los tapones

mientras te cepillas los dientes frente al espejo

y en el baño de damas de la oficina

así irás perdiendo la cabeza

y roncarás grandilocuentemente loca


Un Saramago resucitado

Avance literario de la novela publicada póstumamente

Acerca de mí

Mi foto
"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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