jueves, mayo 05, 2016

Menorragia: histerias de octubre (Premio Nacional ICP)



Menorragia: histerias de octubre
Yolanda Arroyo Pizarro

COLECCIÓN PREMIOS NACIONALES DE LITERATURA 2014 *CUENTO* 
Menorragia: histerias de octubre

La ligereza y la fluidez de una voz narrativa potente y definitiva- como el mismo título de la colección supone-se pasea de forma audaz, astuta y hermosamente orquestada por unas temáticas que nos pertenecen a todos. Desde sucesos que nos marcan como nación a través de su historicidad; desde un erotismo que no puede dejar de manar una cierta caribeñidad; desde las voces y el retrato certero de las otredades que nos contagian todos los días; desde la solidaridad y la justicia social; desde la misma poesía que brota de sus palabras; la colección de cuentos Menorragia posee todas las características, todos los elementos que debería tener un excelente libro de cuentos.

Año de publicación: 2015.
Autor: Yolanda Arroyo Pizarro.
Rústica, cuento.

A la venta ya!!!! $16.00

miércoles, mayo 04, 2016

Sobre las rosas y sus verdaderas intenciones por Yolanda Arroyo Pizarro




Sobre las rosas y sus verdaderas intenciones: Comentario al libro “Últimos poemas de la Rosa” de Lilliana Ramos Collado por Yolanda Arroyo Pizarro

Mentiría si dijera que soy indiferente a las rosas. Mentiría si dijera que ante el libro de Lilliana Ramos Collado titulado “Últimos poemas de la Rosa” no desfallecí. Las rosas significan demasiadas cosas en mi vida, hay demasiados simbolismos entre su existencia y la mía. Cuando enamoro lo hago enviando rosas. Cuando me dejo enamorar sucumbo ante el placer de las rosas. Como soy fanática irredenta del libro El Principito, la rosa y yo compartimos una conexión muy intensa, inexplicable. He sido la rosa de Saint Exupery. A ratos también he sido El Principito, cuidador negligente de su rosa. Entonces, heme aquí frente a otra rosa literaria, la de Ramos Collado.

Ha dicho Ana Maria Iglesias Botrán “Uno de los rasgos caracterizadores de la novela de los últimos años del siglo XX es la utilización de episodios traumáticos como escenarios o bases argumentativas bien por su relación con colectivos socialmente “marginados”, tales como mujeres o minorías étnicas y culturales, o bien por su relación con episodios políticamente conflictivos, tales como el Holocausto nazi, las dos Guerras Mundiales, o los procesos de descolonización”. (Ensayo “Que mi nombre no se borre de la historia”: El tratamiento de la Guerra civil española en la literatura contemporánea en España.  El caso de Las trece rosas. Actas del Congreso Internacional De Literatura Y Cultura Españolas Contemporáneas). En el poemario aludido de Ramos Collado identifico de inmediato este rasgo caracterizador del episodio traumático justo en el momento en que media la metáfora de un rosal, un rosal abandonado por su jardinera. Un rosal abrumado de flores que de pronto se marchitan…

eres la rosa
ajena
enajenada

eres la rosa que hoy
se desploma

Entonces extiendo lo ya discutido por Iglesias Botrán sobre los denominados “estudios de trauma” (Trauma Studies), en los que se asocia la trasposición del término y concepto médico del “desorden de estrés postraumático” al ámbito de la literatura y de la teoría crítica literaria.” El poemario de Ramos Collado se encuentra repleto de metáforas que aluden al trauma, al derrumbe de un entorno, al entierro de un amor o varios amores, o un amor que se repite, que llega, desarticula y destruye.  ¿Se lo permitimos todas las veces? La respuesta parece darla Lilliana en estos versos:

cuando la rosa se deshoja
deja entrever el muro aciago
la reja herrumbrosa
la tierra material
las losas del balcón
inhóspitas

En la vida real, un episodio concreto como el del fusilamiento de “las trece rosas” durante la Guerra civil y los intentos de ficcionalización del mismo por poetas y narradores ha permitido que este hecho histórico se convierta en un fenómeno literario y hasta cinematográfico. El equivalente a ese evento que me retrotrae a la escritura de Ramos Collado es pues el acto de colocar el trauma al servicio de la inspiración de un autor, justo luego del luto, de la pérdida angustiosa. En esencia, los últimos poemas de la rosa que Ramos Collado esboza para convertirlos en un lamento hermosamente literario y universal pueden permitirnos la reflexión, ya bien para evitar ser punzados por la misma o nuevas espinas de esa rosa, o ya bien para sumergirnos de nuevo en el goce temporero y espinoso de amar a la rosa.

Estudiar el poemario de Ramos Collado me lleva también al poema “Las 4 rosas”, de Francisco González León o “El paraíso al revés en un poema de Oscar Hahn” por Ethel Beach-Viti:

TRACTATUS DE SORTILEGIIS
En el jardín había unas magnolias curiosísimas, oye,
unas rosas re-raras, oh,
y había un tremendo olor a incesto, a violetas macho,
y un semen volando de picaflor en picaflor.
Entonces entraron las niñas en el jardín,
llenas de lluvia, de cucarachas blancas,
y la mayonesa se cortó en la cocina
y sus muñecas empezaron a menstruar.

Mientras Ethel nos habla de las magnolias, las rosas, las gardenias, las dalias y los claveles en el resto de su escrito, Ramos Collado abunda en la floración, los pétalos, el perfume y la comparación de estas flores en esencia hermafroditas, capaces de fertilizarse a sí mismas, cual insidioso homenaje a la flora-vagina. Ethel indaga en la anomalía sexual que hay en este jardín, mientras Lilliana apunta al simbolismo de la rosa que descansa incluso en la etimología en árabe (Ward), cuya raíz tiene la connotación de “llegar, acudir y descender” desde y hacia el clímax orgásmico. En ese sentido es la receptora de lo físico y también de lo emocional, es responsable del eros y el corazón:

Bruma carnosa tu olor
gruta sonora tus muchos labios

Florie Krasniqi Rittiner ha dicho que en la lectura literal, la “rosa” es un motivo, una imagen, un elemento más de la estructura textual. Y añade: “En el instante en que el símbolo “rosa” se convierte en la figura central de una obra concreta cuyo significado es ambiguo y supera el grado de simbolización canonizado, puede decirse que se actualiza en forma de signo, puesto que las normas internas del poema permiten su identificación. De esta manera, es fácilmente aislable, en el contexto poemático, la rosa como isotopía, como clave que ofrece una lectura superpuesta a la lectura literal. El lector de poesía está en constante búsqueda de significados ocultos, tratando de descubrir (en palabras de Mijaíl Bajtín) la “visión del mundo” que el texto ofrece”. Ramos Collado atrapa la esencia del signo, como en estos versos:

Quisiera morir
herida
por la espina de una rosa
dormir absorta
en la molicie de sus párpados

que mi corazón
ensartado en la fronda hirsuta
de la rosa
pudiera seguir amándola
por el placer que suscita
ese dolor

Cesar Vallejo en "caravanas de inmortales rosas", trata a la rosa como un transporte de recuerdos. En un poema de Francisco Urondo de su libro Breves (1958), “la mujer/ canta/ entre/ las rosas/ líquidas/ su voz/ abre/ la lluvia”. En «Ruben Darío o el lenguaje de las rosas» de María de las Nieves Alonso Martínez, la rosa es atrapada entre los versos de Sor Juana Inés de La Cruz:

«Rosa que al prado encarnada,
te ostentas presuntuosa
de grana y carmín bañada;
campa lozana y gustosa;
pero no, que siendo hermosa
también serás desdichada».

La identidad entre poesía y rosa, expresada y relacionada en los versos anteriores nos permite acercarnos a los últimos poemas de la rosa, cual si estos hubiesen sido concebidos para una destinataria al otro lado del mundo, lejos del objeto amado, desesperada, cerca de la intuición de un campo semántico amplio e intenso, pero confundido por el desamor. La desesperación en algunos de estos versos así lo demuestran:

la casa entera de la rosa
hoy se vuelca en la
memoria
fantasma de si misma
se ahíla se va borrando
como ocurre con las cosas huérfanas
como una casa sin casa
como la rosa cuando es
como la rosa


Finalmente, en “El Principito” se esboza a La Rosa como un personaje que nos pone de manifiesto el amor del Principito, “una Rosa que no es una flor cualquiera, que es su amor y como cualquier amor se tiene que cultivar y cuidar, es espléndida, es magnífica entre otras muchas, es única en su «planeta». Ha habido otras, pero esta es la que ha «florecido» y perdura, es la metáfora de la mujer que ama, que se ha quedado para siempre en su corazón”. Rosas malcriadas, rosas imperfectas, rosas impetuosas, desalmadas, crueles, orgullosas, egoístas, mentirosas, engreídas y a pesar de todo ello, rosas frágiles, rosas únicas. Ese es el saldo. Flor única entre otras. Una flor responsable de la huida del Principito y a la vez responsable de su regreso. Un ejercicio de amor y de crueldad, a lo Ramos Collado.

domingo, abril 24, 2016

Y qué si esta espalda

¿Y qué si esta espalda es la receta secreta que guarda el verdadero sabor de lo nuestro? ¿Y si es la incógnita que devela lo que realmente probamos mientras nos escondemos del mundo? Guardamos un secreto del resto, pero solo bastaría que la multitud me viera de espaldas, caminar de espalda a ellos, estudiar mi espalda en busca de tus huellas y allí las encontraría. Porque allí siempre han estado. Marcas de nuestro disimulado amor.  La llave. Un escondrijo tan oculto de todo lo que nos palpita y falta cuando no estamos unidas. Eres la incompletitud; falta el aire al sabernos en otros terrenos. Aquellos territorios que nos separan… Y es por cierto esa espalda, este único mapamundi-espalda que besas, que muerdes, que embistes quien precisamente puede delatarnos…

—novela «Apetitos» de Yolanda Arroyo Pizarro



jueves, abril 21, 2016

Entrevista a la nacionalista Ileana Carrión Maldonado (fragmento del libro Subversivas)

Entrevista a Ileana Carrión Maldonado (fragmento del libro Subversivas, 2015, p. 38)
Fecha de nacimiento: 23 de octubre de 1949



“…yo observaba de lejos; era un machismo rampante…”

¿Cuál es o fue su ocupación o profesión principal?
Trabajadora Social y Docente

¿Cuántos años tenía cuándo comenzó a militar? ¿En qué fecha exactamente comenzó a militar?
Mi proceso de formación política duró muchos años y comenzó con el entendimiento de la lucha de clases, antes que con la conciencia política. Al provenir de clase trabajadora y estar en colegio privado con estudiantes de clase media y alta conocí y entendí la marginación y el prejuicio por clase social. Fue a través del trabajo con grupos comunitarios y religiosos que obtuve mi conciencia social.

¿Recuerda usted el primer momento en el que se interesó por la lucha?
Mi primera huelga fue en escuela superior, la primera y única huelga que ha habido en ese colegio, por razón de hostigamiento del maestro de educación física. La lucha social la inicié desde mis 11 años en el contexto de la formación religiosa. Ahí empecé a trabajar en comunidades marginadas, con jóvenes y luego con matrimonios jóvenes.


La lucha política por la independencia la inicié al empezar en la UPR en el 1967. Siempre tuve compañeros y compañeras que estuvieron cerca de mí guiando mi participación inicialmente como colaboradora en la lucha estudiantil. Posteriormente, pude ver que llegaron a ser mis compañeros más cercanos.

Palabras de Yolanda Arroyo Pizarro para el poemario Islandia de Cindy Jiménez Vera

El poemario Islandia de Cindy Jiménez Vera es uno de los mejores hallazgos literarios de 2016, publicado por Editorial EDP University, proyecto que dirige el Prof. Edgardo Machuca. La autora inaugura el libro con una dedicatoria A la memoria, para luego abrir la puerta y que el lector fisgón se encuentre con dos epígrafes extraordinarios, entre ellos, con un César Vallejo provocador "Mi madre me ajusta el cuello del abrigo, no porque empieza a nevar, sino para que empiece a nevar." 



Desde Vallejo y de la mano de Cindy, el resto de páginas aterrizará entre el tema de la muerte, la pérdida, las sutilezas y los golpes de la vida, la existencia con y sin sentido, las calles del barrio que nos vio crecer, la esperanza, los prejuicios, la metaliteratura, la página en blanco y nuestra Isla, entre otros.  Ante sus palabras nos exponemos a evaluar nuestra vida desde los logros que pudieran reflejarse en llegar a la cima, en acumular algunas riquezas, algunos bienes materiales pero al final las metáforas y una larga caminata de recuerdos nos instará a que hay que mirar hacia la montaña de Mahoma, aquella que nos hace preguntarnos si ella existe o no.



Mapa de ideas creado a partir de la discusión del poemario Islandia con los estudiantes de la clase ESPA 1101.


El poema Frenesí, qué es uno de mis favoritos, intenta demostrar cómo a veces la esperanza nos permite creer en algo que es improbable, pero que privilegia por mucho aquello que tanto desea el corazón; acaso una resurección corpórea que permite ver a la madre levantarse de un ataúd.

Islandia se presentará el miércoles 27 de abril de 2016 a las 7:00 pm en la universidad que ha hecho posible su publicación. Allí estaremos para recibir a su autora y expresarle lo grato de haber leído este "golpe" (a lo Vallejo) que nos deja conocer el latir de una poeta que adolece y que agoniza, acaso como todos nosotros los lectores convocados por sus letras.



Acerca de mí

Mi foto
"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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