domingo, marzo 08, 2015

Serie narradoras puertorriqueñas: Esther Andrade y la vida desordenadamente bella



Serie narradoras puertorriqueñas: Esther Andrade y la vida desordenadamente bella
Cómo escribí mi cuento favorito
Especial para Boreales de Yolanda Arroyo Pizarro

El alambrista
(Cronoscopio, 2014)

            Sentado en la silla habitual, mantiene la postura, evitando que su espalda sea presa de los tres barrotes verticales del respaldo.   Las manos descansan sobre sus muslos y los pies descalzos tocan el piso frío.  Con los  ojos cerrados, inicia una conexión entre su cuerpo y su mente.  Inhala y exhala lentamente en tres ocasiones.  Humedece los labios y, al mismo tiempo, extiende los brazos equilibrando el peso espiritual.
            La ventana exhibe un día soleado y de pocas nubes, clima propicio para la hazaña de cruzar la cuerda floja hacia el edificio contiguo.  La distancia aproximada consiste de veinte años de matrimonio, quince meses desvelados, ocho tipos de pastillas, treinta visitas al psiquiatra y un corazón roto.  Es la primera vez que debe hacer este acto, pero aun así, se levanta y camina hacia su reto…      
****************

            Mientras escribo, siento que se posa una pequeña barbilla sobre mi hombro. Al compás de cada tecleo, la voz que acompaña al rostro a quien le pertenece esa barbilla, me susurra al oído lo que voy escribiendo.  Luego me pregunta el significado de cada palabra. 
Justo cuando creo que he terminado, otro rostro de ojos enormes, observa con detenimiento todo el escrito y analiza.  Miro como arruga y mueve los labios, al mismo tiempo que coloca el dedo índice en la cien y el pulgar en la barbilla.  Me mira y dice: “mami ¿qué locura escribes ahora?” Así, más o menos, comienza y termina, el proceso creativo de mis cuentos.  Mis hijos los editores (no oficiales).   
El Alambrista es un cuento que escribí en medio de uno de esos momentos en  mi vida, desordenadamente bella.  No sé si fueron los condimentos, o el afán de  hacer más de una tarea, los cómplices de escribir acerca de un funámbulo despechado, solo sé que es uno de mis cuentos preferidos.

Desarrolle el tema pensando en el reto que representa superar el despego emocional de una relación, y que me mejor comparación que una cuerda floja.   Me gusta escribir de temas cotidianos dándoles un toque inesperado.  Intento que la narración, los lugares y los personajes sean sencillos. Me inclino por los cuentos cortos, aunque me encantaría, eventualmente, desarrollar un tema y escribir una novela.

jueves, febrero 19, 2015

La eterna Julia de Burgos en Revista ICP

El martes 17 de febrero de 2015 a las 7:00pm en la Librería del Instituto de Cultura Puertorriqueña de San Juan celebramos el natalicio 101 de Julia de Burgos con la inauguración de Revista ICP. Este primer número estuvo dedicado a Julia de Burgos. Estuvieron como invitados especiales los colaboradores de esta edición: los ensayistas, artistas plásticos y poetas. Estos últimos declamaron algunos de los poemas que aparecen en la revista en honor a Julia.












domingo, febrero 15, 2015

Sobre afroidentidades y los estudios afro en Puerto Rico


"Afro-Puerto Rican scholar and writer Yolanda Arroyo Pizarro published a short article suggesting that Puerto Rico should follow African studies in the United States amongst other countries."

—By William Garcia
William Garcia is an Afro-Nuyorican by way of Staten Island. He is an MA candidate in history at the university of Puerto Rico, Rio Piedras. His research interests are Afro-Latino history, hip hop, and reggaeton in the Caribbean and Puerto Rican transnational migration. He is currently a bilingual elementary school teacher in Austin, TX

Article "White Puerto Rican Migration and the Effacement of Blackness."
http://www.upliftt.com/uncategorized/white-puerto-rican-migration-and-the-effacement-of-blackness/


Recuperando la memoria histórica de las mujeres queer.



"La escritora puertorriqueña Yolanda Arroyo, entre otras afrofeministas caribeñas, habla en su libro Tongas, Palenques y Quilombos. Ensayos y columnas de afrodescendencia, sobre las numerosas estrategias que las esclavas y mujeres afrodescendientes utilizaron para enfrentarse desde sus posibilidades al proceso colonizador. Entre las más conocidas se encuentra el cimarronaje, el aborto, la producci...ón agrícola para el sustento familiar, la venta en los mercados negros y las diferentes expresiones de asociaciones femeninas."

—Fuente: La Loma del Ángel y las "lesbianas". Recuperando la memoria histórica de las mujeres queer. Publicado Martes, 10 de Febrero de 2015, Cuba
MSc. Logbona Olukonee, Universidad Agraria de la Habana, anabelita@unah.edu.cu / anabel.mitjans@nauta.cu


Serie narradoras puertorriqueñas: Alejandra Pagán, el flirteo y lo sexy




Serie narradoras puertorriqueñas: Alejandra Pagán, el flirteo y lo sexy
Cómo escribí mi cuento favorito
Especial para Boreales de Yolanda Arroyo Pizarro

Decidí comenzar el cuento “Canas” del siguiente modo: Supo que sería su amante al momento que él la llamó por su apodo. Me parecen muy sexis ciertas informalidades, me parece que en el flirteo hay algo de jugar con la confianza, con la intimidad, con el poder. Siempre me han llamado la atención los clichés de la mujer sexi, las fantasías masculinas y los fetiches. Asimismo, por la recién (y muy esperada) aparición de canas en mi cabello, quise de algún modo subrayar esa fascinación que tengo con el pelo canoso y de allí que con muchas ganas de provocar y de jugar, decidí mover a Laura –nombre dignificado por De Diego como la superjeva poética y protagonista de este cuento– por los márgenes de todo eso que he mencionado.

Más adelante relato: Llegó al café tarde, como acostumbra porque detesta esperar. Quise anticipar una actitud manipuladora, egoísta y determinada de Laura. Trato de hacer ver que en la fantasía que se predice habrá cierta premeditación calculada y maquiavélica de parte de Laura. Así el siguiente fragmento ofende a muchas de mis amigas porque lo ven casi como una porno trillada: En la mesita ella lo montó y con la mano le tapaba todo el rostro, le mordía el pelo, le arañaba el pecho. Él la sujetaba a la cintura tratándola de dirigirle el ritmo, de asistirle en las embestidas que daba mientras cerraba sus ojos y de pronto le sorprendía que ella le arrancara pelo. No pudo más y se quejó, ella lo calló con un beso jugoso que bajó hasta su abdomen y de allí le hizo sexo oral. Sin embargo, me gusta jugar con esa visión trillada, ella en realidad lo anula al taparle la cara, en realidad lo que hace es arrancarle sus magníficas canas. Así al final, Mucho tiempo después Diego fue a la exhibición de Laura con la esperanza de volver a verla. Igualmente ella no fue a la apertura y una de las piezas que recibía a los visitantes en la exposición era un cofre con mechones de canas. Demasiados como para ser únicamente suyos. Vemos que la real fantasía era otra…

'Julia rebelde' poema de Yolanda Arroyo Pizarro

Julia rebelde
Por Yolanda Arroyo Pizarro



Guerrera te llaman las olas
del mar que te bañan

fuiste Jane Doe
por poco tiempo
eres y siempre serás hasta la eternidad
subversiva marejada grande de Loíza
una revoltosa indomable
mujer de valores
que quiero repetir en mí
en mis hijas
en las hijas de mis hijas

amalgama de rebeliones
un puñado de saetas apalabradas eres
una confabuladora
con Albizu
Corretjer
Martí
Juan Bosch
tu nombre aparece en los archivos del FBI
cartas que devolvieron la conciencia eres
un bólido de sensatez
letras que impulsan el furor
que humilla a los tibios

Y tienes la noble hidalguía de la hermana España
Y el fiero cantillo taíno bravío, lo tienes también

«Bendito el día en que sea una mujer
la que caiga defendiendo la libertad de su patria
Ese día habrá una revolución
en cada hogar puertorriqueño»[1]

Palabras de una insigne Julia en 1936
carimbo indeleble de huella temeraria
la Julia rebelde
la Julia estoica
la Julia que me gusta homenajear
mujer indómita
desobediente
mujer que quema las ansias
de ser aguerrido y audaz capitán

ya las gentes murmuran
que eres Patria completa
que te alzas en versos
no en tu voz: en mi voz

Guerrera te llaman los bardos que versan tu historia
No importa el tirano te trate con blanca maldad
Guerrera serás con bandera, con lauros y gloria
Poeta, Gran Julia, te llaman las hijas de la libertad



[1] Saludo a las mujeres nacionalistas de Puerto Rico durante el evento publicado en periódico "El Mundo" en la crónica de los actos del 23 de septiembre de 1936.


Lanzamiento Tercera Serie Revista ICP en honor a Julia de Burgos

El martes 17 de febrero de 2015, día en que culmina la celebración del Centenario de Julia de Burgos, se presentará, en la Librería del ICP de Viejo San Juan, el primer número de la Tercera Serie de la Revista del ICP. La nueva serie estrena un formato digital y gratuito.

Este primer número está dedicado a Julia de Burgos, por lo que tendremos como invitados especiales a los colaboradores de esta edición: los ensayistas, artistas plásticos y poetas. Estos últimos declamarán algunos de los poemas que aparecen en la revista en honor a Julia.

Para información adicional, comuníquese a la Librería del ICP al 787-721-5105 o al 787-724-0700 ext. 1345.

Les esperamos.





domingo, febrero 01, 2015

Serie narradoras puertorriqueñas: Dinorah Cortés y el cuerpo como espacio de colonización



Serie narradoras puertorriqueñas: Dinorah Cortés y el cuerpo como espacio de colonización
Cómo escribí mi cuento favorito
Especial para Boreales de Yolanda Arroyo Pizarro

Llego a este relato, publicado en mi miscelánea Cuarentena y otras pejigueras menstruales (Editorial Isla Negra, 2013), a causa de una preocupación constante con el cuerpo como espacio de colonización de lo femenino. Desde que fui consciente, allá por los años noventa, de la práctica de la mutilación genital de niñas (llamada eufemísticamente “circuncisión femenina”), el tema se me volvió una obsesión. Produje en ese entonces una versión rudimentaria de lo que eventualmente se convertiría en mi cuento “Ritos”.
El plural en el título signa la ambigüedad de los rituales, primero, de agravio y, luego, de desagravio por los que el personaje principal, la gambiana Mansata, tiene que atravesar. La primera “ceremonia”, la de la infibulación, hace actuar a su cuerpo como “movilizador” de un orden destructivo que silencia la sexualidad de la mujer. La segunda ceremonia ocurre con el paso de un tiempo que ha marcado el desarrollo de Mansata como sobreviviente.
El final del cuento nos la revela como persona capaz de reinventarse a sí misma por medio del arte (llega a ser curadora del Louvre), de la conexión con su cuerpo (a través de la danza y de ejercicios de respiración), del reclamo del espacio de un piso propio en París (por medio de la quema de salvia y copal), y finalmente, de la práctica de la compasión hacia su agresora, su abuela, como ejercicio de libertad.


“Ritos” (fragmento) 

 Hoy es el cumpleaños de Mandiki Njie, la arquitecta de mi desgracia, y mi abuela.  Fue ella, viuda y anciana, quien se hizo cargo de mí, hija única, tras el aparatoso accidente de autobús, ido a pique por el despeñadero de la traición inadvertida, o quizá intuida en el último minuto; accidente en que fallecieron mis padres cuando no llegaba yo al primer trienio.  No puedo decir que tenga memoria de ellos, pero quiero figurarme un par que, todo solicitud y fiero celo, me hubiera defendido de los embates de una anciana, llamada “abuela”.  La misma que llevaba en la cara unos ojos como tizones el día que, mirando con odio incontenido los pliegues color ciruela de la vulva de una niña de doce años, llamada “nieta”, procedió a ordenarle a Binta Bah, comadrona y esposa del herrero: “Hazle una perfecta faraónica”.  

domingo, enero 11, 2015

Serie narradoras puertorriqueñas: María Bird y el pago de una deuda existencial



Serie narradoras puertorriqueñas: María Bird y el pago de una deuda existencial
Cómo escribí mi cuento favorito
Especial para Boreales de Yolanda Arroyo Pizarro

            Con mi cuento El deber me sumo a la larga lista de escritores que paga deudas existenciales al escribir. Es mi cuento favorito de mi primer libro de cuentos, Tras esas gafas de sol.  A pesar de haberlo releído cientos de veces, aún se me eriza la piel al leerlo. Recientemente me pasó lo mismo al leerlo traducido al inglés. Me ha impactado el saber que lectores han reaccionado igual a pesar de no estar al tanto de la historia detrás del cuento.
            El cuento está basado en una experiencia que tuve cuando estudiaba becada  una maestría en asuntos latinoamericanos en la Universidad de Nueva York (NYU) en la década de los 1980.   Un día transitaba con mi prisa característica por las calles de la ciudad y pasé al frente de la famosa tienda de música Tower Records. Al mirar hacia adentro me topé con un famosísimo cantante latinoamericano que estaba solo, sentado frente a una mesa con las hileras de sus casetes al frente. Se veía triste, humillado y apagado. La tienda estaba llena de turistas y residentes, pero no había un alma en la sección donde estaba el cantante. Supe enseguida quién era pues crecí escuchando sus hermosas canciones por ser uno de los varios ídolos de América entre las décadas de los 60 y 80. Estaba relativamente joven, pero no era un secreto que tenía problemas serios con el consumo desmedido del alcohol.
            Me impactó verlo tan decaído, y titubeé si entrar o seguir.  Recuerdo que la mirada de él se encontró con la mía y caí en cuenta que él sabía que lo había reconocido. Mucha gente piensa que soy anglosajona por mi físico,  así que no tenía él por qué esperar que lo reconociera. Pero supe que mi mirada de asombro y el paso desacelerado me delataron. Era una época en la que la prisa era uno de los combustibles de mi motor existencial así que no me detuve a pesar de que sentí mi alma desgarrada.
            Han pasado casi tres décadas y todavía me arrepiento de no haber parado ese día a rendirle pleitesía, no solo porque me encanta su música sino porque era mi deber como latinoamericana pararme y rescatarlo por unos minutos del olvido.  Hay muy pocas cosas de las que me he arrepentido en mi vida, y esta es una de ellas. En el cuento mezclo la ficción, por supuesto, para realzar el dramatismo, pero reconstruyo la historia, con un final feliz para ambos,  para pagar esa deuda.

Carolina lo observó con disimulo mientras analizaba un cedé. Estudiaba al personaje con el rabillo del ojo, convencida de que lo conocía. Trató de ubicarlo en alguna memoria de sus cuatro décadas de vida. Sabía que no pertenecía a las dos más recientes. Esas estaban protagonizadas por su marido médico, su hija Kathy de diecinueve años, el consultorio de la Quinta Avenida, las temporadas en su chalet de Colorado y sus muchos viajes alrededor del mundo. Echarle un vistazo rápido al nombre del cantante en los discos compactos aceleraría el proceso de identificación, pero hubiera acabado con la urgencia repentina de lograr el cometido, paso a paso, sin prisa. Por el altavoz de la tienda comenzó a escuchar palabras familiares, sonoras erres y las sílabas fuertes de esa lengua que Carolina había relegado hacía tres décadas y convertido en su segundo idioma. Uno de los tantos pasos que había dado para sepultar su pasado.

“Gracias a tu mirada, tengo la esperanza de escapar de este martirio”.

Cada palabra, cada nota musical aceleró la travesía sentimental de Carolina. Sintió cercana la identidad del hombre cuando se remontó a su temprana niñez: los muebles de la sala tapizados en tela floreada y revestidos de plástico para protegerlos; los mosquitos, las imágenes religiosas de las que colgaba el ramo de palmas, el piso de losetas grandes con máculas negras que parecían gusanos. El protagonista en la sala era el tocadiscos junto a las hileras de elepés”.


María Bird Picó es autora de Tras esas gafas de sol, su primera colección de cuentos, publicada por su propia editorial, Publicaciones Te Pienso. Es periodista y trabajó con The San Juan Star en las décadas de los 80 y 90. Ahora dirige una revista iberoamericana especializada en comercio minorista.  Dos de sus cuentos son parte de la antología Te traigo un cuento,  publicada por la Editorial UPR en el 1997. Es también guionista y escribió el guion del cortometraje La mecedora, protagonizado por Johanna Rosaly y Jacobo Morales, el cual es parte  de la colección Voces de la mujer de la Corporación de Cine. 

viernes, enero 02, 2015

Los mejores libros del año 2014 por Boreales

Como ya es tradición, incluyo la lista de las mejores lecturas realizadas por el Blog Boreales en 2014. Lecturas excitantes, impactantes, conmovedoras que nos hicieron vivir otras vidas.
Inicio con los libros internacionales, de autores no boricuas:

Los mejores libros del año 2014 por Boreales (autores internacionales)


  1. Esto no es africano de Marc Serena
  2. New trends in contemporary Latin American Narrative de Timothy Robbins y José Eduardo Ginzález
  3. The World of Postsecret de Frank Warren
  4. Winterness de Juan Dicent
  5. Primeras caricias de Beatriz Gimeno
  6. ain't i a woman de bell hooks
  7. Volverse palestina de Lina Meruane
  8. Sebastián en la laguna de José Luis Serrano

Aquí incluyo la lista de autores puertorriqueños:

Los mejores libros del año 2014 por Boreales (autores nacionales)

  1. Cuando era niña hablaba como niña de Alexandra Pagán Vélez
  2. Sagrada familia de Johanny Vázquez Paz
  3. La casa que soy de Janette Becerra
  4. Antología Cómplices en la palabra por Ángel Agosto et al.
  5. inconcluso.s por Consuelo Mar Justiniano
  6. Julia de Burgos poeta maldita de José Manuel Torres
  7. Negro: este color que me queda bonito de Benito Massó
  8. Parque prospecto de Karen Sevilla
  9. Diario de Julia de Burgos, edición Edgar Martínez Masdeu
  10. Amargo de Alexandra Pagán Vélez

Enhorabuena.

Acerca de mí

Mi foto
"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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