sábado, marzo 31, 2007

Maribel Sánchez Pagán y sus presentaciones en la Isla

Conocí a Maribel Sánchez Pagán el día en que me llegó un mensaje de correo electrónico con vivarachas expresiones amistosas que leían: “Vivo fuera de PR, así que no hemos podido coincidir aún, ni conocernos en ninguna parte. Pero veo los mensajes que envías a Borinquen Literario y leo las reseñas que escribes, y veo y escucho los videos que envías de la vida literaria en PR. Me los gozaba mucho cuando estaba en Inglaterra, me hacías sentirme cerca”.

Después de aquello, el afecto surgió solo y el amor a sus versos nació de la admiración de verla y escucharla exponer en distintos lugares de la Isla durante esta, su gira 2007.

Maribel, gracias por la oportunidad que nos brindaste a todos de estar cerca de ti.




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viernes, marzo 30, 2007

Vídeos sobre la visita a Puerto Rico
de Santiago Roncagliolo
Premio Alfaguara 2006

Santiago Roncagliolo durante su pasada visita a Puerto Rico compartió sus ideas sobre la novela "Abril Rojo" y sus opiniones sobre la nueva novelística.





jueves, marzo 29, 2007

Presentando el Blog de Mayra Santos Febres



Por estos días se inició el Blog de la escritora Mayra Santos Febres. Contiene textos editados e inéditos, comentarios y datos personales sobre la autora. Lugarmanigua es una crónica de viajes y una bitácora de existencia desde donde Mayra nos ofrecerá sus ideas, opiniones y narraciones salpicadas de sus eternos “piel y papel”. La dirección web es http://www.mayrasantosfebres.blogspot.com/.

martes, marzo 27, 2007

Un pueblo y unas memorias perdidas nacen En la punta de la lengua...



Este jueves 29 de marzo, a las 7:00 pm en el canal 6 el programa En la punta de la lengua presenta al taller de escritores La Aventura de Escribir y a los autores del libro En el vientre de una isla. Ambos proyectos son facilitados por el Profesor Amílcar Cintrón.

La Aventura de Escribir es un taller de creación literaria que se ofrece en la División de Educación Continua de la UPR en Río Piedras. En este taller se utilizan las experiencias y memorias como materia prima para crear cuentos. En el vientre de una isla es el producto del colectivo El Barco de Tinta China. El libro recoge las historias de los habitantes de Coalibey, un pueblo perdido en el tiempo. Un mundo lleno de tabaco, de sudor, y también de sueños.

Disfrute del poder de la palabra. Viva el nacimiento de los personajes y la transformación de sus autores en el programa En la punta de la lengua. Este jueves 29 de marzo, a las 7:00 pm en el canal 6.

martes, marzo 20, 2007

Santiago Roncagliolo y su Gira en Puerto Rico

Santiago Roncagliolo ofreció un conversatorio a un público muy nutrido que se dio cita en la librería La Tertulia de Río Piedras. Los temas giraron en torno a su premio Alfaguara de Novela con la obra Abril Rojo y la gestación literaria en su obra Pudor, que muy pronto se verá en las salas de cine. Además discutió interesantes consejos sobre la estructura de creación de textos.

Más tarde, entre amigos y conocidos, se dio cierre a la velada con un agasajo sorpresa de cumpleaños al escritor peruano, en los cuarteles del hogar de Mayra Santos Febres.




















Puerto Rico recibe a Maribel Sánchez Pagán

La poeta puertorriqueña Maribel Sánchez Pagán visita la isla esta semana. Se presentó hoy en la UPR de Aguadilla y el próximo sábado 24 de marzo desde las 6:00 pm compartirá sus versos en el Chateu Rouge de la Avenida Muñoz Rivera.

Maribel nos ha hecho partícipe de su más reciente obra, el poemario titulado Ese hombre. Han compartido con ella durante esta estadía poetas de un gran relieve en el plano literario del país, entre ellos el amigo Carlos Esteban Cana y la talentosa Mayda Colón Pagán.














COMUNICADO DE PRENSA

CHATEAU ROUGE

Invita a la presentación de dos poemarios

sábado 24 de marzo de 2007

6 PM



POETAS SIN TREGUA

Compilación de 6 poetas puertorriqueñas, generación del 80

Michele C. Dávila, Madeline Millán, Marisol Pereira

Maribel Sánchez-Pagán, Belia E. Segarra y Johanny

Vázquez



ESE HOMBRE

de

Maribel Sánchez-Pagán



***

PROGRAMA



Presentación de Poetas sin tregua por Leticia Ruiz Rosado

Brindis por Mario Cancel

Lectura: Haciendo tregua: las vampiras se lamen las heridas

por los poetas

Ángel Matos, Mayda I. Colón, Ana María Fuster

Marisol Pereira Varela, Maribel Sánchez-Pagán y Belia

E. Segarra Ramos



Presentación de Ese hombre por Iván Roca Saavedra

Brindis por Maribel R. Ortiz

Lectura: Ese hombre al desnudo

por las poetas

Mairym Cruz-Bernall, Leticia Ruiz Rosado

Maribel Sánchez-Pagán



CHATEAU ROUGE
994 Avenida Muñoz Rivera, Río Piedras

787.649.9427

Venta de libros/Brindis/Tapas/Poesía/Micrófono abierto







viernes, marzo 16, 2007

Gracias Moisés, por los Desamparos

Moisés Agosto Rosario nos leyó el cuento “Matilde”, a petición de esta servidora, puesto que es mi favorito. Además, estuvo presto a contestar preguntas y a firmar libros para una larga fila de fanáticos que esperaban por su autógrafo, en la velada de bautismo a su creación. Terranova Editores hizo un excelente trabajo de montaje para esta presentación tan fabulosa.

















jueves, marzo 15, 2007

La Desgracia de Coetzee




Desgracia. John Maxell Coetzee. Mondadori, 2004.
2da Edición. Traducción de Miguel Martínez Lage.


Contrario al título de esta novela tan célebre y que muchos han catalogado como su mejor obra narrativa, la prosa de John Maxell Coetzee no es para nada desgraciada. Todo lo contrario, es un gran atino dentro del caudal literario que hoy por hoy nutre y se nutre de lectores en busca de prosa lúcida y próspera. La narrativa de este escritor sudafricano es cortante, filosa, transmisora en esencia de la lastima y el maltrato homínido de la especie por la especie. Es tan directa al grano que sobresalta, que asusta, que apasiona. Su técnica puede instruir al nuevo novelista, al escritor emergente de prosa extensa, porque Coetzee poda la acción sin que le cueste a la trama, monda los detalles casi en una perífrasis lírica y cinematográfica, esmocha lo innecesario y replantea el asunto de la edición literaria como un siniestro que debe enfrentarse y al que no hay que temer.

Coetzee nació en Ciudad del Cabo, Africa en 1940, y estudió entre las universidades de su comarca natal en el continente madre y Texas, USA. Es profesor universitario (lo mismo que su protagonista) desde 1971. Sus postulados narrativos que incluyen la novela, artículos periodísticos y el ensayo de opinión, a menudo con símbolos y alegorías, atacan el sistema del apartheid en Sudáfrica y masacran con su postura los ejemplos históricos del colonialismo político y racial. Coetzee ha sabido equilibrar en sus escritos el reclamo de la justicia social con las exigencias técnicas y estéticas de una prosa bien cuidada. Trae en cada palabra minuciosamente colocada, el asunto de conflicto hegemónico entre los blancos africanos versus los negros africanos que comparten el continente. Ha ganado importantes premios que dan merito a su talento, entre ellos el premio Booker en dos ocasiones (1983, 1999), y el Premio Nobel de Literatura (2003) que lo convirtió en el segundo autor de su país que haya obtenido este gran laudo después de Nadine Gordimer. También posee la primera edición del Premio Reino de Redonda, creado por el novelista Javier Marías, concedido por su capacidad para ponerse en la piel del otro. Otras novelas son Tierras en penumbra (1974), En el corazón del país (1977), Esperando a los bárbaros (1980), Foe (1986) y más recientemente Elizabeth Costello (2004). También ha publicado varios libros de ensayos, como Doblando el cabo: Ensayos y entrevistas (1994).

Coetzee elimina el melodrama excesivo, y escribe cortantemente, hasta el punto de que su parquedad emociona, altera los sentidos. Logra que el lector le pida más de su tajante exposición con la ansiedad del niño que exige más chocolate. Su amplitud temática que no roba foco de los postulados de más peso, y su escasez de retórica al conducirnos por el conflicto de los personajes, permite a sus párrafos respirar con aplomo, deslizarse por la vida que nos cuenta. En sus diálogos hay un performance estético magistral y que envidio, pero que disfruté con total regocijo. El libro no puede postergarse, hay que leérselo de un tirón, en uno o dos días, a pesar de las 257 páginas que componen la novela.

Coetzee es eficaz exponiendo los acontecimientos que rodean la vida de David Lurie. Relata en tono vital y acertado los aconteceres de un profesor universitario que, por desgracia, se mete con una joven estudiante de su clase, lo cual desencadena una serie de accidentes que mutilan, hieren y empobrecen mundos y personalidades ante los sinrazones. El profesor Lurie es un hombre desgastado por las reiterativas hecatombes de su tiempo y espacio, por la absurda efusión diaria de la sangre inocente, pero también iluminado por la poesía más sublime, esa que siempre tienden a extraviarse entre el dolor y la devastación que nos acecha. Una sucesión de infortunios convergen en la obra a medida que se complica, mientras nos enteramos de cómo vive y se manifiesta el Profesor Lurie a través de su quehacer en contra de los convencionalismos de la universidad que ahora desea su cabeza. Lurie decide terminar con la hipocresía extrema que abarrota el sistema que ahora lo sojuzga, siendo el caso que más de un colega actúa de la misma manera que él en términos morales. Su decisión cambiará el curso de su vida y atentará el establishment de un fondo de retiro lucrativo que se ha ganado hasta sus últimos días como profesor mediocre, según él mismo se cataloga, y que estará a punto de perder por su desliz. El autor plasma a un Lurie que “sigue dedicándose a la enseñanza porque le proporciona un medio para ganarse la vida”.

Semejante a Memorias de mis putas tristes, Desgracia elabora un retrato inicial ampliamente polémico entre la relación que mantiene el profesor David Lurie y su único contacto carnal-social, una prostituta de nombre Soraya a la que ve con suma frecuencia, y a la que prefiere a mezclarse con el resto del mundo o terminar en un lío de faldas en donde sus sentimientos se vean demasiado expuestos. Es precisamente el rompimiento de la relación económica-emocional con Soraya lo que dispara el resto del entuerto.

“Porque la belleza de una mujer no le pertenece solo a ella. Es parte de la riqueza que trae consigo al mundo, y su deber es compartirla” es la línea de diálogo que logra la conquista de su estudiante, y que nos muestra a un Lurie oportunista, reaccionario a sus instintos más primigenios, los del cuerpo, los de la erección aún pasados los años mozos. Su sorpresiva dependencia por la joven altera el cosmos del plantel universitario y sus colegas, pero también altera la vida del novio de la muchacha, la de sus padres y la de la hija de Lurie, la rebelde-conservadora Lucy, en quien pedirá refugio por algunos meses mientras el escándalo se apacigua. La propia Lucy trae a escena y replantea los gustos y disgustos sociales en términos de sexualidad y ejecución femínea en el África de rebeldes machistas en donde tal rebeldía e independencia exige ser pagada a un precio demasiado caro.

J. M. Coetzee es, sin más, un héroe que toma dictados de la conciencia y lo plantea como mejor lo entiende. Nos cuenta el drama que ha “vivido como testigo y protagonista; que susurra al oído de nuestra sordera cosas ya dichas con vehemencia […]: que nuestro mundo agoniza; que nosotros -los habitantes de este entorno- nos odiamos sin remedio; que la palabra nos salva, si acaso, del suicidio…” (Tejeda, 2004). Desgracia es un placer al paladar.

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Publicado en Derivas.net

jueves, marzo 08, 2007

El libro de las sombras de Ana María Fuster Lavín


La Editorial Isla Negra
invita a la puesta en circulación
del más reciente poemario de la escritora puertorriqueña
Ana María Fuster Lavín,
El libro de las sombras,
este sábado 10 de marzo, a las 6:30 pm,
en el Chateau Rouge en la Ave. Muñoz Rivera en Río Piedras.
Las palabras de presentación y el brindis estarán a cargo de las escritoras
Leticia Ruiz y Mayrim Cruz.
La actividad está abierta el público en general.

Barrigas... no hay que olvidarse

Una vez me besaron cada estría, cada surco, cada cicatriz que dio testimonio de que mi acto de co-creación no fue en vano. Ella, la boca que me ha besado, le hizo un homenaje a mis marcas. Mis marcas y mis ojos lloraron. Mis bocas, todas mis bocas, se mojaron, gimieron y eyacularon.





Visita el blog Las barrigas

La escritora Mayra Santos-Febres reunió el año pasado a un grupo de mujeres con el propósito de dirigir un taller de escritura creativa. Este taller ha sido matriz para la inserción de nuevas voces femeninas en la narrativa del país. De ahí nació la idea de “Barrigas.” Las participantes en pleno del taller de Escritura Creativa de Mayra Santos-Febres realizaron una lectura pública frente a “Café Berlín” durante el mes de marzo- Mes Internacional de la Mujer - del año pasado.

Esta es la semana de esas mujeres, y éste, el texto que nació desde el fondo de mi barriga:

Autorretrato Barriga
Por Yolanda Arroyo Pizarro, 2006


La mata de anamú se me resbala por la garganta. Mastico, salivo y resbala. La panza descansa frente a mí, enfrente del espejo. Aglutinada, como una melcocha: tojunta. Poca retención de agua este mes. Es el anamú. Tardé tres décadas y media en conocerlo. Es el anamú a quien deseo. La panza me cuelga inerte. Me da rabia. La odio. La evito. Cedo. La levanto con la punta de los dedos por ese gajo que me oscila frente al pubis. Y hoy se acaban los cinco días de la sangre. Y hoy se acaba el chuparme la yerba; hoy termina el regurgitar las especias. No he tenido culpa de que la reconciliación se diera durante el segundo día. Por cierto, el más incómodo de los días. Estaba más hinchada que nunca, más adolorida que nunca. Palpitaban las caderas a ritmo de quistes. Los quistes que se van a derramar durante la futura ovulación. Desgarre uterino, punzadas viscerales. Se me ha descojonado la barriga. Se me ha amoretoneado. Pero no podía dejar pasar esta oportunidad de abrazarlo de nuevo. ¡Por fin! De permitir que me acariciara otra vez. Que olvidáramos su religión y la escasez de la mía. Mucha mascaera, mucho yerbarajo. Nada de intromisiones a un cuerpo que despide coágulos; no señor, nada de eso. Ni dedos, ni lo demás. Pero sí coqueteos con frotaciones. Por encima y por debajo de la ropa; manos entre mi blusa y su camisa; agarres de espalda y más abajo; me abre las nalgas con toda la muñeca; el corazón y el índice son aspas que giran sincronizadas por mi monte, y el tampón a punto de salirse por el pujo placentero. Olvido la migraña, por ahora. Olvido la cara llena de barritos y el abdomen hecho una masa cuneiforme de estrías. Orgasmos que no conocen de etiqueta de mesa y a los que poco les importa que el segundo día sea el más doloroso. Quise anamú y me acordé después, luego de las emanaciones. Quise chupar y morder yerba cuando terminaron las convulsiones y la ingle continuó temblando en su recorrido por alcanzar, pacíficamente, un punto indoloro. Me acordé del malestar más tarde. Mi barriga repleta de correrías sanguinolentas. Mi barriga que no respeta la regla. Mi barriga que sigue queriendo venirse. Y mientras los cólicos se aferran al movimiento telúrico sobre la cama, quiero gritar. Acaso la dolencia se apacigua por su abrazo a mi cintura abultada. Acaso es ignorada por el sabor de su “tratemos de nuevo”.

miércoles, marzo 07, 2007

Mi hogar con aroma a tus azucenas


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Eclipse Opacado
Por Yolanda Arroyo Pizarro






Ha opacado al eclipse
y despide constelaciones en cada poro.
Es de un rojo exquisito.

Su luna se viste de mejilla derecha
danza cuando ríe
y se menea caderosa cuando abre la boca
cuando discursa o sólo se acomoda
para hacer ruidos de geiser.

Sus jadeos bailan salsa en una plaza del mercado
en una glorieta de pueblo
en unos ojos esperanzadores que por primera vez
se dejan seducir por el terremoto de sus versos.

Se vuelve manantial de estrellas;
una sobre el tabique
otra en el hombro contrario a la diestra
tres en el valle que se ladea desde el cuello
nuca
monte de inicio de pecho
monte de inicio de belleza
espora primigenia que trae consigo historia
que trae consigo alumbramiento
que piensa sortear, girar
y darle la vuelta al mundo mientras se disfraza de ente
de alma pura con hebras rojas.

Es roja.

Y seguro que lame, que bebe y que pulsa
Como una supernova susurrando promesas.
Es roja
como un invento de mis ojos dormidos
besos en cada párpado
en cada pestaña
en cada novedad.
Porque esto es inicial
es inaugural
es monstruoso
y flota en el lago de una sin igual laguna negra.
Es visceralmente etéreo.

Figura a la distancia
Por Mairym Cruz-Bernal

Para el Elegido, el muso poético
Emilio Soto del Carril


Ahí estas pero no te toco
Pareces alabastro fino o refinado
Que no es igual, o no es lo mismo, o algo parecido
Te tiendes diestro, ya lo sé, no hay porqué imitar los gestos
En mi sofá de oro, sobre cojines de hilos belgas
Un jardín de tela
Voy a dibujarte

Proponer una boca jadeante
Propongo entonces la boca
Proponer unos dedos largos
Para qué dedos, si yo no quiero nada que me pueda tocar

Ahí estas
No me toques
Estoy tan cansada
La mirada es cosa tangible y suficiente
Me basta

Proponer entonces la mirada fija como una torre
Propongo que tengas ojos
Y una nariz para que hurgues un olor nuevo
Debajo de donde te plazca
Los olores siempre han sido mi especialidad
Conocer al macho a la distancia aunque tuviera mis ojos vendados
Olor a tu orquídea oscura, morada
Innolora
Me gusta lo que estoy haciendo

Propongo lengua
Hágase tu voz
Eres el elegido
Torso limpio como un plato sin cena
Muslos en sus piernas poseídas
Falo en su punto justo, todo tiene su punto justo
Por si no lo sabías
El mousse de chocolate, el dulce de leche cortada
Le iles flottantes, islas de merengue
Y la natilla que se forma cuando hierve la leche condensada
Se corta un trozo de piel
de limón
Y se añade con otras magias
A fuego lento

Ah, sabes amado, ya estoy tan cansada
Nada me lleva ni me roba
Por eso quisiera que esto no se tratara de mí
Pero todo me rebota como un bumerang

Y vuelven los ojos de un hombre a anteponerse en mi propuesta
Vuelve su vientre, su aliento, sus nalgas a ofrendarse
Y cómo puedo entonces dejar abandonado lo que el universo me entrega

Comencemos pues a morir de maneras pequeñas
En el mismísimo lugar donde se suicida el poema

lunes, marzo 05, 2007

Letralia.com publica Crítica por Yolanda Arroyo Pizarro

Letralia.com

Nocturno y otros desamparos, de Moisés Agosto Rosario
Crítica por Yolanda Arroyo Pizarro

Hay golpes en la vida tan fuertes, yo no sé. Golpes como las letras de Moisés Agosto Rosario. Letras que te hacen conmover, aun aferrándote a la valentía que te da la experiencia de saberte vivo. Aun si te convences de que eres fuerte, y de que tu paso por este mundo angosto no ha sido en vano, y que la piel de reptil que has formado te ha vuelto un ser humano duro, con un escudo que protege las emociones. Justo cuando piensas que todo eso te ayudará a sobreponerte a la pena, llega este libro, Nocturno y otros desamparos y es como si la mano de Dios te abofeteara.

Moisés Agosto Rosario (Puerto Rico, 1965) es un escritor de usted y tenga. Obtuvo el grado de bachiller en artes de la Universidad de Puerto Rico en 1988. Es miembro de la Generación de Poetas de los Ochenta en PR. Ha publicado poemas y cuentos en diferentes revistas literarias, entre éstas Contornos, Revista Cupey, Revista Hostosiana y en la sección En Rojo del periódico Claridad, entre otras publicaciones. Su poesía aparece en las antologías Mal(h)ab(l)ar y PoeSIDA, también en la página de Internet Poetas del Mundo. Ha ganado premios y distinciones que van cónsonos con su quehacer literario y que nos recuerdan que escribe sus letras con sangre. Entre cada latido que te da el cuerpo mientras lees a Agosto Rosario, aguantas la respiración porque a veces no quieres saber el desenlace, pero a veces sí quieres, entonces es una dicotomía que no te permite apartarte de su narrativa. Actualmente se encuentra en el proceso de terminar de escribir su primera novela.

Los seres que crea para su audiencia Agosto Rosario navegan por el mundo de la ficción tan parecida a la vida de carne y hueso, sin que el autor agote el discurso moralizante. Niños varones a los que se les utiliza como a las hembras de la casa, así, sin que medie un consentimiento o voto de aceptación de parte de ellos, menores que juegan con otros menores a hacerles lo mismo que los grandes hacen con ellos cuando bien podrían estar disfrutando de su pubertad, del juego en el campo, de los muñequitos en la tele o la simple observancia de las vacas en el corral. Chiquillos que comparan el olor de la sangre de vacas moribundas con el olor de la sangre que se les desliza del ano recién estrenado. Jovencitos moribundos, acaso tan moribundos como ese mismo grupo vacuno que se mira deambular a la muerte. Espejismo de ganados, de una sociedad que va en manada hacia su propio degüello-exterminio. No hay quien detenga este mundo que gira como un trompo agitado por la cabuya de alguna deidad de turno. No hay quien se conmueva por un muchacho que baila solo en una discoteca y que lanza pétalos rojos, blancos, amarillos, color melón al suelo. No hay quien se acerque y lo toque con un roce de humanidad, no hay quien lo descifre y lo haga desistir de la idea de partir a solas y en compañía de unas venas abiertas en su bañera. No hay quien. Hay golpes tan fuertes.

Moisés Agosto Rosario trae consigo la minusvalía de los pequeños y débiles, un tema tan controversial y tan descrito a veces que insensibiliza conciencias. En este despacho de historias, sin embargo, el asunto es tratado con total apoderamiento de la elocuencia y el acierto.

Los mortales homo sapiens, homo eróticos, homo erectos que componen el balance de sus fábulas, son personajes carnales, contundentes, pecadores y angelicales. Lo mismo piensan en la infidelidad sin tregua ni redención, o lo mismo hacen una pausa vespertina para tomarse los medicamentos que los mantendrán alejados de infecciones oportunistas. Lo mismo fumarán marihuana de una pipa, derretirán piedritas para intoxicarse, abrazarán una tableta de éxtasis entre sus lenguas y sembrarán el navío extraviado de la eutanasia privativa con los seres de la noche. La colectiva desesperanza de este terreno planetario, se mutila observando las bolas de cristales colgadas de los techos en clubes oscuros y Agosto Rosario lo sabe muy bien. Por eso lo escribe, para perpetuar las madejas de existencia paria.

Mi historia favorita pertenece al segmento final del libro, cuya división magistralmente labrada separa a los “nocturnos” de los “otros desamparos”. Este desamparo es el último cuento, “Matilde”, y pertenece a una mujer que no es mujer, con pasado de hombre que nunca fue hombre, con pesadillas de un abuso familiar conjuntivo, no consentido y poco forzado. La ninfa andrógina protagoniza una historia de amor con otro ser, que no es de su género, pero que se vuelve genérico, que se disfraza de genitalia anhelada, o acaso su genitalia se disfraza del ser. Comparten un romance famélico, verosímil y memorable; despampanante al mejor estilo de las dragas de Almodóvar, de las divas que lo fueron, o que aún lo son de a poco, o que han dejado de serlo y continúan soñándolo. Es una historia redactada con una genialidad multifacética y multiemblemática. Los borbotones de provocación que preluden la tentación casi mitológica del romance, son esenciales para la comprensión existencial, folklórica y cultural de estas vidas. Es un “must” leer el libro de Agosto Rosario si quiere uno bajarse del viaje de la hipocresía del tiempo, y montarse en el caballo de la desnudez y veracidad de espíritu.

Daniel Torres, escritor y crítico literario, menciona sobre el autor lo siguiente: “Moisés Agosto Rosario ha creado en estos nocturnos todo un universo narrativo de la supervivencia en la era que le sigue a la pandemia del VIH/Sida. Son estos los relatos del desamparo de narradores sobrevivientes, que nos cuentan de su vida erótica, desde sus inicios pueriles hasta las grandes relaciones que han marcado sus vidas. Se hace inevitable la disyuntiva del exilio que se vive en Estados Unidos, y esa mirada oblicua, desde fuera, de la realidad isleña”.

También ha dicho el catedrático Ruben Ríos Ávila sobre el autor de Nocturno y otros desamparos: “Moisés recuerda la mejor tradición de la prosa urbana gay en inglés (...) de John Rechy, o la prosa escueta y fulminante de Edmund White y Andrew Holleran”. La prosa de Agosto Rosario se lee de espaldas al espejo de la crudeza, o de frente a las facetas de los vitrales del subconsciente.

domingo, marzo 04, 2007

En las letras, desde Puerto Rico
por Carlos Esteban Cana

Especial para Boreales

Uno de los colectivos literarios de mayor relieve en la literatura puertorriqueña, el grupo Guajana, ha circulado la más reciente entrega de su colección. Madrigales es el título que reúne dos libros, el primero titulado De ti, toda hermosura, para hacerle a mi vejez otra silueta de Vicente Rodríguez Nietzsche y Madrigales, libro póstumo de Andrés Castro Ríos.

El libro fue presentado por el escritor y profesor Reynaldo Marcos Padua en el Centro Cultural Casa Aboy en Miramar. Padua, especialista en literatura hispánica, llevó a los presentes a viajar a través de la tradición del Madrigal en Iberoamérica así como en las letras puertorriqueñas.

Marcos Padua destacó además la particularidad del binomio Rodríguez Nietzsche/Castro Ríos, que consecuentemente, desde la década del 60, se han dado a la tarea de publicar en conjunto: “Hay en los dos poetas un afán de mantener una tradición de publicar a dúo que persiste hasta el presente, hermosa nota de actitud que muy pocos siguen”, apunta.

Madrigales está ilustrado con dibujos de la pintora Aslín González Peña. El evento ocurrió ante una concurrida audiencia el jueves 15 de febrero de 2007.

Por otro lado, ese mismo día, se presentó en el Museo de Arte de Ponce la antología Edición Mínima. Publicada por el colectivo El Sótano 00931, en conjunto con Publicaciones Gaviota, y puesta en circulación en verano del 2006, E.M. como se conoce por sus siglas, reúne piezas ultra cortas en poesía y narrativa de escritores tan diversos como Antonio Aguado Charneco, Francisco Font, Ana María Fuster, Sonia Gaia, David Caleb y Hugo Ríos, entre otros. La presentación estuvo a cargo del poeta y periodista Mario Antonio Rosa.

Regresamos al Viejo San Juan, ciudad amurallada donde se presentó, un día después, el 16 de febrero, Aún (1992-1989) del poeta Carlos Roberto Gómez. Libro de libros, Aún reúne los primeros cuatro títulos del también editor de Isla Negra Editores: Animal de sombras (1992); Poesía sin palabras (1991); La paloma de la plusvalía (1990); y Viaje a la noche (1989).

En un evento que se alejó de la acostumbrada formalidad, la noche se caracterizó por ser una animada reunión de amigos que leyeron con entusiasmo la poesía de Carlos Roberto. Interesantes fueron las reflexiones del autor de 8% de desk-cuentos, Carlos Vázquez Cruz cuando puntualizó: “Quiero señalar que este libro dividido en cuatro fechas, visto de frente se me presenta como cuatro círculos concéntricos que se van haciendo más grandes mientras llegan hacia mí. Cada círculo, sin embargo, contiene la información del círculo anterior. Por lo tanto, yo reconozco que como escritor, Carlos Roberto Gómez Beras, ha hecho del artificio una vez más su artefacto, y por eso tiene mi respeto”.

Por su parte, la escritora Carmen Lugo Fillippi, destacó: “Desde que leí los versos de Hipótesis de la soledad, hace algunos años, le comenté a Carlos Roberto que me había llegado muy hondo aquel poema en donde se conjugaban reclamos de vuelos metafísicos irreverentes, con un decir cuya tersura, no obstante, se hacía eco de la vulnerabilidad humana. Ese maridaje inusual me sedujo, más aún cuando su construcción se apoyaba en el modo condicional, sugeridor de posibilidades infinitas”. Acto seguido, Lugo Filippi, autora de insignes títulos como Vírgenes y mártires (junto a Ana Lydia Vega) y Los cuentistas y el cuento, dio paso a la lectura del mismo no sin antes añadir un escueto comentario que le hizo en su momento al propio autor: “ El poema tiene aire. Me hace recordar a César Vallejo”.

La velada continuó con más poesía de Gómez en las voces de los escritores Amarilis Tavárez Vales, Mercedes López Baralt, David Capiello y Eugenio García Cuevas, entre otros.

Y si de provocar a los oyentes se trata, Cordelia González dio cátedra del buen arte de la declamación en el programa televisivo Cultura Viva, que transmite el Canal 6 de la Corporación de Puerto Rico para la Difusión Pública. El pasado martes 13 de febrero, por conmemorarse el Día del Declamador, la reconocida actriz recitó en vivo los poemas El mar y tú de Julia de Burgos, Insomnio de Alfonsina Storni y De cómo el joven poeta reclama por daños y perjuicios…de Juanmanuel González Ríos.

Siempre ha existido una estrecha relación entre la voz poética y la buena música. Eso fue lo que ocurrió con Misterios develados: ópera y poesía. La poeta Mairym Cruz-Bernall, autora de 10 libros entre los que destacamos Poemas para no morir, Encajes negros y Ensayo sobre las cosas simples, y la soprano Magda Lupeschi, oriunda de Ponce, que se ha presentado en ciudades como Nueva York, Filadelfia, Praga, Varsovia y Viena, ofrecieron un inolvidable recital ante casa llena, con piezas de Bizet, Mozart y Verdi, entre otros y poesía de Julia de Burgos, Carilda Oliver y de la propia Cruz-Bernall. Esto ocurrió el sábado 17 de febrero en el restaurante Mirabueno del Viejo San Juan.

Ya que hemos mencionado a Mairym Cruz-Bernall, destacamos además que durante el mes de febrero la escritora inició un taller de poesía titulado Terapia grupal y creación literaria que se extiende hasta el mes de junio. La propia poeta nos comenta: “Lo que se busca es que cada tallerista penetre en su vida y pueda, desde ese espacio íntimo, volcar esa indagación hacia una literatura confesional”. Por su parte, Yolanda Arroyo Pizarro, autora de la colección de cuentos Origami de letras, la novela Los Documentados y el blog Boreales, está haciendo lo propio en el Taller de Narrativa en Vitrales y Espejos bajo el auspicio de Terranova Editores.

Y para aquellos que interesan fomentar su vocación literaria y aún no han seleccionado taller informamos que aún hay oportunidad de matricularse en La aventura de escribir. El mismo será ofrecido por el profesor y escritor Amílcar Cintrón Aguilú en diez sesiones, desde el 10 de marzo hasta el 19 de mayo. Sobre el mismo nos comentó el autor de Como peces enplumados: “Este taller es uno avanzado en el que estaremos explorando el mundo que nos rodea. El proceso creativo se establecerá descodificando nuestro ambiente, es decir, que haremos una relectura mediante la elaboración de cuentos. De lo que se trata es de examinar con palabras las sensaciones que captan los sentidos. Observaremos fotos para crear realidades. Rescataremos el amor de otros. Estudiaremos diferentes espacios de la ciudad. Leeremos los murmullos de la naturaleza, y hasta nos internaremos en las memorias dormidas en las cartas. En pocas palabras, nuestro ambiente será el mejor pretexto para la creación literaria”, concluyó.

El taller La aventura de escribir se ofrecerá en la Universidad de Puerto Rico, Recinto de Río Piedras. Cada una de las sesiones se efectuará sábados, en horario de 1:00 a 4:00 de la tarde. Los interesados pueden llamar al (787) 747- 2767 y al 764-0000 exts. 4641 y 5347 o escribir al siguiente correo electrónico: yucasebu@yahoo.com

No podemos dejar pasar por alto el fallecimiento del dramaturgo Francisco Arriví, autor de la conocida obra Vegigantes. Arriví nació un 24 de junio de 1915 en Santurce. Prolífico escritor, don Francisco se desempeñó como director del Programa de Fomento Teatral del Instituto de Cultura Puertorriqueña. Tan reciente como en abril del 2005, el ICP le rindió un merecido homenaje al ponerle su nombre al antiguo Teatro Matienzo. Durante las exequías fúnebres, ofrecieron sus respetos dramaturgos, actores, escritores y personalidades del ámbito teatral y cultural. El laureado escritor Luis Rafael Sánchez, abordado por la prensa, destacó en Arriví su rol de poeta en la dramaturgia. Por su parte, el ICP ya anunció que le dedicará el 48vo Festival de Teatro Puertorriqueño (que comienza el 19 de abril y culmina el 27 de mayo). Al momento de su deceso Francisco Arriví contaba con 91 años.

Concluimos esta revista de acontecimientos literarios en Puerto Rico con la reproducción parcial de la reflexión de Carlos Rojas Osorio en la presentación de Aún de Carlos Roberto Gómez. Para la misma, el profesor parte de la pieza titulada Poema en dos tiempos de azul aunque encuentra motivos en otras partes del libro en cuestión.

Sin más, por ahora, quedamos hasta la próxima.

“La palabra define al ser humano, antes de la palabra éste no existe. El ser humano vive una realidad oceánica. Lo desborda. El poema abraza al azar, algo en medio del naufragio. Ráfagas en la oscuridad inmensa. Las sirenas y los versos rescatan el silencio del tiempo inmemorial. El poema rescata en el silencio la sombra de la vida, y espera un final que aún no llega, porque el sin sentido está aún ahí. La metáfora no lo dice todo, la metáfora es sólo sombra, movimiento detenido como un tren bajo la lluvia. Las palabras son metáforas. Sombras crepusculares sobre un pino nuevo. En el entusiasmo del poema, el poeta deja de lado su rostro meramente humano, y se da por entero al verso, juego de espejos en que juega todo su ser. El poema detiene el tiempo, y contempla el olor de la rosa en el poema. El poema es velero detenido en el mismo mar en que Elena observa dispersos los cadáveres. El poema es tu ráfaga de luz que ciega hasta al mismo Borges. El silencio puro quisiera una poesía sin palabras, pero las palabras son inevitables, aunque sean gemidos, disparos avinagrados, lágrimas rituales, poner cenizas del fuego al dorso de los labios. A veces las palabras son reiteraciones de sus propias repeticiones. Un beso en labios adormecidos. A veces las palabras suenan como campanas de despedidas. A veces las palabras son caracoles vacíos, o soles de campanas rotas. O una botella cuyo tapón no acaba de abrirse para decir su mensaje. Las palabras navegan en inagotable río, pero sólo sobreviven en el agua”.

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El autor es periodista, narrador y poeta puertorriqueño.

sábado, marzo 03, 2007

Hacedores
por Yolanda Arroyo Pizarro

Fui a la nueva Asamblea de Hacedores esperando verlo y lo vi. Es tanto lo que se habla de Él. Es el gran Yav; así le decimos sus colegas co-creacionistas. Lo vitoreamos y le aplaudimos. Yo mismo lo he visto en acción y me impresiona cada vez que habla, que truena, que dictamina y expresa lo que sucede en su Mundo. Es digno de admirarse, pero, como todo lo que sucede de forma novedosa, de forma poco convencional, también es digno de ser temido.

Los Seres Supremos tenemos poco tiempo para intercambiar ideas. Estamos demasiado ocupados moldeando nuestros respectivos Ordenes Universales. A cada uno nos ha tocado un Universo. Si bien es cierto que se disfruta un poco de la alabanza a cada Creador, la ansiedad nos traga. Vivimos temiendo que nuestro Orden Universal desfallezca. Si se nos muere, si se nos marchita, estaremos dejando expuesta nuestra debilidad frente a los otros.

Yav se ha atrevido a dirigir su Orden sin las criaturas gigantes, y eso ha tomado por sorpresa al resto de la Asamblea. Ha propuesto un cataclismo que ha costado recursos y que ha traído una nueva Era a sus especies. Hay quienes la llaman Glacial. Hay quienes la envidian, porque a partir de ella él ha logrado avanzar en sus designios. Es un Hacedor progresista, revolucionario, que no se ciñe a las pautas y que a pesar de eso, logra todo lo que se propone. Con ello ha extendido la vida a su magna creación, la de los que piensan y palpitan. Los ha dejado crecer y multiplicarse. Ha avanzado sus propósitos y ha logrado poblar su Mundo más rápido que cualquiera de nosotros. Nadie tiene sus propias esferas de vida en el estado en que las tiene Él. Ha tomado la delantera.

Se ha ganado loas, felicitaciones, pero también se ha ganado el resentimiento de los otros Hacedores más fundamentalistas y conservadores. Los más lentos en cuanto a la multiplicación de la especie le piden explicaciones que todos sabemos Él no tiene que dar. El Gobernante Luc, del universo contiguo al de Yav, le ha extendido un reto. Se ha molestado por la supremacía que a todas luces despide éste. Ha tomado el asunto como una competencia personal. Su Orden Universal aún no da frutos y ha acusado a Yav de monopolista y deshonesto. Nada de malo hay en ser de avanzada, le hemos dicho algunos varios, pero Luc se empeña en el desafío.

Yo sólo observo, soy muy joven, y quiero aprender todo cuanto me sea posible en beneficio de mis creaciones. Soy el del quinto Orden Universal hacia el oriente, y ya he poblado casi la mitad de mi planeta primigenio con criaturas bases. Me ha tomado más de siete tiempos, a pesar de todo. Aún no logro resolver el asunto de mis leviatanes, ni de mis behemotes, pero ciertamente algún día lo descifraré. El resto tampoco ha progresado tanto, pero nos llenamos de paciencia. Nos sentamos en la Sala de Creadores uno al lado del otro, y tratamos de sacar el mayor provecho a la reunión.

Mientras, Luc entra en la Asamblea y despide rabia. Mira alteradamente al Cuerpo de Hacedores y se acerca a Yav. Has puesto tu atención en otro de mis siervos, le imputa éste y Luc no lo niega. Tiene experiencia tentando a la especie que mora en ese otro Mundo que no es suyo. He puesto mi atención en tu Job. Déjame tocarlo, quitémosle tu protección y veamos si no te maldice en tu propia cara. Yav asiente.

No es su Universo. No le pertenece a Él; no tiene nada que ver con él. El desafío es totalmente innecesario. Nadie entiende como Yav se lo permite.

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Publicado en Derivas.net

Albizu en el Teatro Diplo


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viernes, marzo 02, 2007

Todos los miedos, el miedo
Por Yolanda Arroyo Pizarro
Del taller de Mairym Cruz Bernall

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Es la primera vez que hace maletas
Todos los miedos.
Larga travesía.
Gavetas de aire.

Primera vez de este tipo de odio.
Todos los besos,
el beso.
Adioses sin espuma de olas
La palma de la mano se mueve y gira
No quedan mejillas para mojar
Ni anillos para portar,
pero sabe tanto a respiro
sabe tanto a locura
a sueños clínicos.
A mar de tranquilidad, como la luna
La despedida arrasa cuencas
Los ríos arrugan párpados
La crema de licor irlandesa mezcla bien con el Ambien.
Todas las furias, mi incienso.
Todo el bravío, mis pechos.
Nunca he dormido así,
nunca se ha ido consigo y sin mí.
Todo humo, siempre fuego.

La mujer que amo se ha perdido dentro de su propia cabeza

"Supe que había sucedido algo irreparable en el momento en que un hombre me abrió la puerta de esa habitación de hotel y vi a mi mujer sentada al fondo, mirando por la ventana de muy extraña manera. Fue a mi regreso de un viaje corto, sólo cuatro días por cosas de trabajo, dice Aguilar, y asegura que al partir la dejó bien. Cuando me fui no le pasaba nada raro, o al menos nada fuera de lo habitual, ciertamente nada que anunciara lo que iba a sucederle durante mi ausencia, salvo sus propias premoniciones, claro está, pero cómo iba Aguilar a creerle si Agustina, su mujer, siempre anda pronosticando calamidades, él ha tratado por todos los medios de hacerla entrar en razón pero ella no da su brazo a torcer e insiste en que desde pequeña tiene lo que llama un don de los ojos, o visión de lo venidero, y sólo Dios sabe, dice Aguilar, lo que eso ha trastornado nuestras vidas. Esta vez, como todas, mi Agustina pronosticó que algo saldría mal y yo, como siempre, pasé por alto su pronóstico; me fui de la ciudad un miércoles, la dejé pintando de verde las paredes del apartamento y el domingo siguiente, a mi regreso, la encontré en un hotel, al norte de la ciudad, transformada en un ser aterrado y aterrador al que apenas reconozco. No he podido saber qué le sucedió durante mi ausencia porque si se lo pregunto me insulta, hay que ver cuán feroz puede llegar a ser cuando se exalta, me trata como si yo ya no fuera yo ni ella fuera ella, intenta explicar Aguilar y si no puede es porque él mismo no lo comprende; La mujer que amo se ha perdido dentro de su propia cabeza, hace ya catorce días que la ando buscando y me va la vida en encontrarla pero la cosa es difícil, es angustiosa a morir y jodidamente difícil; es como si Agustina habitara en un plano paralelo al real, cercano pero inabordable, es como si hablara en una lengua extranjera que Aguilar vagamente reconoce pero que no logra comprender. La trastornada razón de mi mujer es un perro que me tira tarascadas pero que al mismo tiempo me envía en sus ladridos un llamado de auxilio que no atino a responder; Agustina es un perro famélico y malherido que quisiera volver a casa y no lo logra, y al minuto siguiente es un perro vagabundo que ni siquiera recuerda que alguna vez tuvo casa."


Delirio (fragmento)
Laura Restrepo

Acerca de mí

Mi foto
Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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