viernes, marzo 14, 2008
Cartagena, jueves en la noche
El gusano de Iwasaki
Llegué a Cartagena anoche muy tarde. En el trayecto me terminé de leer ´Neguijón´ de Fernando Iwasaki. Y el Fernando, a parte de bailar salsa, también sabe escribir muy bien. Descubrí leyendo su novela que yo misma tengo tales gusanos arremolinados dentro mío, porque como dice el autor “los cuatro humores del cuerpo son los que engendran los gusanos de la barriga y los de las muelas, pues la ermitaña de los intestinos se desenrosca por la cólera y de la negra melancolía supuran los rabiosos neguijones”. Por ende, melancolía es igual a tener neguijones. Soy neguijosa, pues.
Fernando y su nigromancia de palabras da cuenta de un grupo miliciano que durante el Siglo de Oro, “siglo de viajes y descubrimientos, pero también de disparates y supersticiones”, lucha contra galeotes, templarios, luteranos y piratas desde un apostamiento a modo de enfermería en donde un barbero, que a su vez toma el puesto de sacamuelas, se dedica a buscar a los agoreros gusanos que él cree se cobijan debajo de las muelas de todos aquellos pecadores y dueños de la carne corroída. ´Neguijón´ es un inventario de los viajes entre España y América en los tiempos del Quijote y de la “sabiduría” religiosa que se sale con la suya proponiendo infinidad de tratados inverosímiles que desembocan en la excusa perfecta para expurgar la imperfección heredada por Adán.
En el “Tratado ´De humanis corporis fabrica´ se había leído que las muelas, los huesos y las piedras de riñón desenterrados en personas vivas podían ser poderosos amuletos contra el sufrimiento, siempre y cuando aquellos hombres hubieran sostenido, arrasados de dolor, la mirada eterna de Dios.” (pag. 121)
No en balde se necesitaba la Inquisición con ese rollo de pestes, bocas podridas, verrugas venéreas, hemorroides protuberantes y toda suerte de otras dolencias que testificaban de manera contundente de los demonios que uno poseía por dentro. No en balde se necesitaban tantos exorcismos con tanta llaga de lepra y convulsiones de epilepsia que según tantos tratados, podían deber su origen a los malos pensamientos y a la corrupción pecaminosa de todos nuestros deseos. No en balde el grupo de belicosos compuesto por un hombre manco, un amputado de pierna, un tuerto y un mellao estaban convencidos de ser poca cosa ante la distracción que resultaba de observar el cuerpo incólume de Luisa Melgarejo y sus dientes beatos, mujer rodeada de santidad, que hizo santos a muchos otros menos a ella misma. No en balde se creían tanta bazofia alquimista y se recetaban tantos mejunjes que iban desde la inserción de un yerro por el orificio del pene hasta la mezcla de heces con llagas de sarna y pus para aliviar los dolores de algún síntoma aleatorio.
´Neguijón´ es entretenidísima y bien lograda. El tono de la narración va desde lo sardónico hasta lo flemático, no sin dejar fuera la ironía causada por la desinformación de la época.
miércoles, marzo 12, 2008
Nos vemos: regreso el domingo (Muas!!!)
Gente, nos vemos de vuelta el domingo en la tarde. Estaré en Cartagena de Indias, Colombia, fungiendo como invitada de la Fundación Carolina (entidad que promueve las relaciones culturales y la cooperación en materia educativa y científica entre España y los países de la Comunidad Iberoamericana de Naciones) y representando el sector literario iberoamericano en el I Encuentro: “Fortalecimiento del tejido asociativo juvenil como instrumento del desarrollo en la Región Andina”. Habrá ponencias y charlas sobre el arte y su labor entre los circuitos de la juventud de nuestros tiempos. Estaré disertando sobre literatura y las nuevas tecnologías de la información y la comunicación.
Para más detalles, les incluyo un resumen del Encuentro y varios enlaces:
La Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y la Organización Iberoamericana de Juventud (OIJ), unen esfuerzos para realizar el I Encuentro: “Fortalecimiento del tejido asociativo juvenil como instrumento del desarrollo en la Región Andina”. El objetivo del Encuentro es contribuir al desarrollo del tejido asociativo juvenil y de las organizaciones con el objeto de fomentar su participación como protagonistas en el desarrollo integral de los países andinos partícipes de esta iniciativa; y, al mismo tiempo, destacar sus necesidades, potencialidades, oportunidades y la importancia de trabajar colectivamente, para el intercambio de conocimientos y experiencias; motivando la movilidad de los jóvenes al interior de la región y fortaleciendo el proceso de integración. En Programa del Encuentro se estructura en torno a 3 (tres) MÓDULOS: Módulo I.- La Construcción de la Ciudadanía y la Juventud.- Módulo II.- Las Formas de participación de los jóvenes.-Módulos III.- Las Políticas Públicas de Juventud: ámbitos nacionales, regionales y locales.
http://www.fundacioncarolina.es/FundacionCarolina/
http://www.oij.org/actividad.php
http://www.ongsaberperu.org/blog/?p=122
Hasta pronto.
PD: si ven a Aurora díganle, pues… ustedes ya saben. Pero díganle, ¿si?
René Rodríguez Soriano y su pasada visita a Borikén
El colega dominicano René Rodríguez Soriano visitó recientemente la Isla. Dio una serie de conferencias en el recinto de Cayey de la UPR. El pasado viernes, un grupo de escritores, le dimos una íntima despedida desde el hogar de la madre poeta Mairym Cruz Bernall en Condado. René me obsequió su novela titulada "Queda la música" y nos leyó poemas endulzados con mandarinas.
martes, marzo 11, 2008
Leyendo 'Puta Linda' de Ampuero
La muerte nos arrebata todo. Todo. Y pasa el tiempo y seguimos sin acostumbrarnos. El autor, Fernando Ampuero, nos hila un collage de vidas sumidas en la cotidianidad del mundo meretricio en esta novela, que justo al final se nos filtra como una bofetada trapera por los giros de lo incierto. Un texto cuyo título es ‘Puta linda’ no me dio la menor sospecha de pensar que iba a hacerme reflexionar sobre la inexactitud de la experiencia de vida y mucho menos me preparó para derramar una que otra lágrima.
Noemí, la puta linda de Luis Alberto (el protagonista), es una nena que desde chica ha soñado con ser puta. Su mamá es puta y en la escuela se mofan de la niña por esa razón. Un día la madre decide que Noemí ya sabe leer, escribir, sumar y restar, y que eso le bastará para su nueva profesión. Así que entre consejos de “nunca tires de gratis” y “deja los besos para clientes especiales”, la muchacha incursiona en una industria tan vieja como tan esencial.
Noemí se propone no ser cualquier prostituta, sino una de las más deseables, por lo que comienza a practicar una serie de ejercicios que le harán crecer y redondear sus formas. Se envuelve en una práctica por demás curiosa con el marido de su madre cuyo desenlace le deja el corazón expuesto y los sentimientos lacerados. Sin embargo, cuando este personaje se ausenta, traslada sus ejercicios a hombres claves dentro de la trama.
Noemí crece con un secreto. Y la confesión del mismo es precisamente el detonante que estalla ante la curiosidad de Luis Alberto, un joven aspirante a escritor que ve en la vida de esta puta linda el posible éxito editorial que habrá de perseguirlo. Luis Alberto decide entrevistarla para ir montando su novela. La tarifa de cada entrevista Noemí la fija en 40 soles, manteniéndola al cabo de los años. Ella y Luis Alberto se siguen viendo por un tiempo bastante extenso, ya que la muchacha cambia de burdel en variadas ocasiones y va subiendo de categoría hasta que finalmente se hace de su apartamento y sus servicios empiezan a ser contratados por clientes más exclusivos.
La novela es corta y está narrada desde un punto de vista tan personal que se vuelve casi una experiencia de vida que un amigo nos cuenta. Es entrañable, además. Y el final muy conmovedor.
viernes, marzo 07, 2008
Barriga 4: La mujer sin barriga…
Por María de Lourdes Javier
La mujer sin barriga…
Por María de Lourdes Javier
Hace 10 meses mi barriga me abandonó. Me levanté una mañana y descubrí un vacío en mi vientre. Al menos tuvo el detalle de dejarme una nota que decía: “No puedo más”
Tengo que confesar que no me tomó por sorpresa. Llevaba tiempo quejándose de que no la alimentaba bien, que no soportaba los dolores menstruales, que no le gustaba ser acariciada por manos, según ella, “indignas”. Era toda una diva. Para colmo, desde que me puse a leer en su presencia a Simone de Beauvoir comenzó a sentirse con derecho a emanciparse de la tiranía de mi cuerpo.
No es fácil ser una mujer sin barriga. A veces la gente me mira con sospecha, como si supieran que me falta algo. En mis ojos se delata este abismo visceral.
Yo trato de disimular lo mejor que pueda. Me pongo ropa abultada para que no se note la concavidad. Cuando me invitan a cenar en un restaurante conjuro alguna mentira para evitarlo, que no siempre funciona y termino buscando la manera de esconder mi falta de digestión.
Es complicado pero no me queda más remedio que persistir en este juego de disfraces. Nadie lo entendería. Me dirían que soy tonta por haber perdido mi barriga. No podrán entender que no es mi culpa si mi anatomía me rechaza.
Así que me trago este silencio y sigo desfilando por el mundo como si fuera una mujer normal. Mis manos compulsivamente se posan sobre la nada que habita mis entrañas. Llevo enredada entre los dedos la promesa de que algún día mi barriga retornará. Tiene que volver. Tiene que volver. Me lo repito una y otra vez, porque si no regresa, dentro de poco, no quedará nada de mí.
Barriga 3:Quince minutos y ocho semanas
Quince minutos y ocho semanas
Por Mariposas Congeladas
Abro las piernas frente a dos desconocidos: un hombre y una mujer. No me interesa saber sus nombres, mucho menos ofreceré el mío. Me molesta el olor a desinfectante; quieren forzar un aire de pureza en este lugar. Además, la que decoró esta oficina carece de buen gusto porque ha empapelado las paredes con flores color malva intentando darle un toque femenino. Sobre la cabeza me ilumina una bombilla acusatoria. Al acomodarme en la butaca se escucha el crujir del papel blanco que sirve de escudo bacteriano. ¿Se creen que un papel puede ser barrera de gérmenes?
Las ruedas de una silla se arrastran para atraer al hombre frente a mis piernas. Ella se sentó a mi lado con su sonrisa ensayada y comenzó a explicar todo el proceso. Detrás de ella colgaba una caja de cristal en la pared llena de mariposas congeladas. Respiré profundo, el contacto con el metal siempre me hace salivar. La estática inundó mis oídos, ella me dijo que eso era normal. También la taquicardia, era uno de los efectos de la anestesia. Yo quiero todos los detalles, ya le había advertido que se ahorrara los comentarios falsos de que el pinchazo era como una picada de mosquito. Él encendió la máquina, prometió todo acabaría rápido. Aquel sonido se tragaba las voces, era el aspirar de un sorbeto insaciable. No se lo pedí pero ella agarró mi mano. Cambié la vista a la pared, conté las mariposas detrás del vidrio para ignorar la mordida interna. Al cabo de unos minutos las rodillas me temblaban sin control. Escucho unos frascos abrirse. Ella abre el grifo para que el agua corra y el drenaje se traga la última gota. Yo me toco la barriga por primera vez y respiro en el anonimato.
Barriga 2:Autorretrato
Por Yolanda Arroyo Pizarro, 2006
Celebrando el día internacional de la mujer, y en recordación del evento ‘Barrigas’:
Autorretrato Barriga
La mata de anamú se me resbala por la garganta. Mastico, salivo y resbala. La panza descansa frente a mí, enfrente del espejo. Aglutinada, como una melcocha: tojunta. Poca retención de agua este mes. Es el anamú. Tardé tres décadas y media en conocerlo. Es el anamú a quien deseo. La panza me cuelga inerte. Me da rabia. La odio. La evito. Cedo. La levanto con la punta de los dedos por ese gajo que me oscila frente al pubis. Y hoy se acaban los cinco días de la sangre. Y hoy se acaba el chuparme la yerba; hoy termina el regurgitar las especias. No he tenido culpa de que la reconciliación se diera durante el segundo día. Por cierto, el más incómodo de los días. Estaba más hinchada que nunca, más adolorida que nunca. Palpitaban las caderas a ritmo de quistes. Los quistes que se van a derramar durante la futura ovulación. Desgarre uterino, punzadas viscerales. Se me ha descojonado la barriga. Se me ha llenado de moretones. Pero no podía dejar pasar esta oportunidad de abrazarlo de nuevo. ¡Por fin! De permitir que me acariciara otra vez. Que olvidáramos su religión y la escasez de la mía. Mucha mascaera, mucho yerbarajo. Nada de intromisiones a un cuerpo que despide coágulos; no señor, nada de eso. Ni dedos, ni lo demás. Pero sí coqueteos con frotaciones. Por encima y por debajo de la ropa; manos entre mi blusa y su camisa; agarres de espalda y más abajo; me abre las nalgas con toda la muñeca; el corazón y el índice son aspas que giran sincronizadas por mi monte, y el tampón a punto de salirse por el pujo placentero. Olvido la migraña, por ahora. Olvido la cara llena de barritos y el abdomen hecho una masa cuneiforme de estrías. Orgasmos que no conocen de etiqueta de mesa y a los que poco les importa que el segundo día sea el más doloroso. Quise anamú y me acordé después, luego de las emanaciones. Quise chupar y morder yerba cuando terminaron las convulsiones y la ingle continuó temblando en su recorrido por alcanzar, pacíficamente, un punto indoloro. Me acordé del malestar más tarde. Mi barriga repleta de correrías sanguinolentas. Mi barriga que no respeta la regla. Mi barriga que sigue queriendo venirse. Y mientras los cólicos se aferran al movimiento telúrico sobre la cama, quiero gritar. Acaso la dolencia se apacigua por su abrazo a mi cintura abultada. Acaso es ignorada por el sabor de su “tratemos de nuevo”.
Barriga I: Mujer de ecos y una despedida
Por Ana María Fuster
Celebrando el día internacional de la mujer, y en recordación del evento ‘Barrigas’, nos unimos la poeta y yo para brindar por lo que somos, y por el milagro de lo que gestamos. Salud.
Mujer de ecos y una despedida
Por Ana María Fuster
Para Elena, a dos años de tu partida…
Siento vértigo.
es mi copa un manantial vacío
y mi cama un diario ensementado:
ahora comprendo la locura del abismo.
Ven, acércate,
mi vientre gime,
¿lo escuchas?
es la niña-sombra:
que grita, gruñe, garabatea mi útero;
nadie la ve, pero sigue ahí.
El temblor de la esperanza abrió la ventana de los sueños
desde mi vagina hacia el vacío de la muerte
y es que ella temió ser, tan solo ser,
pero sigue aquí...
¿Sabes?
la muerte libera el color de la palabra,
verde que te quiero verde,
también esperé el carmesí de la sangre tinta
desde mi pubis la curva se agrandaba
y se liberó tan gris como el silencio del adiós,
mi vulva ensangrentada besó los pies de mi niña
y desde mis senos la curva se desvanecía...
¿Cómo? ¿Cuándo?
¿Qué significa una fecha,
o una menstruación perdida?
también se suman otros calendarios
esas muertes;
que viven, sienten,
se alimentan de mujeres infinitas;
mi vientre cobijó una muerte por llegar
esa puta muerte me cobra los segundos
mientras me hace el amor desde los suspiros,
y es que la amé tanto, tanto
hasta quedar rota…
¿Puedes escucharla?
me llené de vida
y mi barriga de ecos
pero la placenta pendía de un capricho
y yo me desangraba lentamente…
Tengo miedo a los recuerdos que se deshojan
soy mujer de luna, lunática, de fases lunares;
mi niña tan sólo quiso ser mujer de ecos
sin antifaces luneros;
una diosa, un mito, una melodía universal;
o seis onzas de polvo enamorado en una cajita de cristal
¿No escuchas?
acerca tu oído
mi barriga cicatriza asilos,
música azul,
amor de mujer en fuga
y quiero llenar mi copa de vino
que ya es hora de despedirse…
miércoles, marzo 05, 2008
Candela en la pedicura
"—Me dicen Candela.
Imanol, sin fuerzas y con frío en el alma, bajo el aguacero, se viene por segunda vez con una deuda de quinientos pesos."
La pedicurista me exfolia los pellejos del pie izquierdo y sube las cejas con curiosidad. Estudia mi reacción. Sabe que algo raro, más allá de las cosquillas en la planta del pie, le sucede a mi cuerpo. Yo espero que no descubra que me excito mientras degusto este Rey Emmanuel Andújar con sabor a Black Label y a Chivas. Ruego porque no se me note el emboque trepidante de huracanes caribeños que baten las vidas libidinosas de la negra y su ‘milagro’ revelado.
Rey ‘se pasa’ y nos incinera con este texto tan cabronamente bien escrito, tan magistralmente ensamblado, tan poéticamente intrigante. Atrajo mi atención el evento inicial de Caribe Tours y el viaje de los boricuas de Toa Baja. Me recordaron mi propia odisea en esa línea de autobuses en donde a mí también, en unas vacaciones de baratillo, una vez me vomitaron los pies por lo largo del trayecto.
En esta obra de Andújar, los truenos, las lloviznas y una mujer con estirpe haitiana, con mezcolanza de negra isleña, con un secreto y una muerte, la de Renato Castratte —caído de un quinto piso—, deja que todo a su alrededor coja fuego y arda. Una sospechosa, Sera y su futura boda, y el estríper que le bailotea, y su misterio de llevar adentro el semen de un hombre muerto, cocinan una historia feroz. Y tan antillana, carajo.
Destacan la Buela que cuenta el inicio de la creación con una mitología inventada, la bruja vaticinadora de sueños que con la lectura de hojas y borras de café afecta a todo aquel que le huele el grajo. Cruces y entrecruces, una ciudad al borde de un huracán y las disyuntivas entre haitianos y dominicanos — aquellos que llevan el ‘negro detrás de la oreja’—, logran un carnaval muy veloz. Embriagan además, el agente Aceituno, Petafunte, Gustaf y su muñón, y el escritor Lubrini.
Habrá que no perderse esta Candela y evocar el mantra etéreo de llanto sostenido que recita el Sublime Coro de las Mamasijayas. En las propias palabras del autor ‘Candela te agarra del pelo y dice “Oui, mon petit” dando golpes de cintura como si ese cuerpo no fuera de ella’ (pag. 102). Y es cierto, deja de ser su cuerpo para convertirse en el mío, y en el de todo aquel que la siga y se quiera prender por su embeleso.
martes, marzo 04, 2008
LA MULATA EN LA POESIA DE LUIS PALES MATOS
Invitación a la presentación del libro:
LA CONCEPCION DE LA MULATA EN LA POESIA DE LUIS PALES MATOS
de la Dra. Ana C. Rodríguez Colón de Gonzales,
Prólogo de la Dra. Marie Ramos Rosado,
Artista Gráfico,
Prof. Daniel Lind-Ramos,
México, Ed. EON, 2008.
LUGARES:
Lugar: Centro de Bellas Artes de Guayama
Día: jueves, 27 de marzo de 2008
Hora: 7:00 PM
Habrá: Acto Artístico y Cóctel
Lugar: Librería Mágica en Río Piedras
Día: viernes, 28 de marzo de 2008
Hora: 7:00 PM
Habrá: Acto Artístico y Cóctel
Información: mramos@uprrp.edu
lunes, marzo 03, 2008
Felicidades Ruben Javier Nazario
Felicitamos a Ruben Javier Nazario por haber ganado el Primer Premio al libro de Cuentos otorgado por el PEN Club de Puerto Rico en su pasada entrega. Los textos de Nazario de su libro 'La soberbia venganza del verbo' apuntan a las vías de la apuesta: la apuesta por la no solemnidad, por la irreverencia, por la diversidad, el intento de aunar la metrópolis, la inclusión de las voces otras, en especial las de las mujeres, las de las almas en pena, las de las deidades suicidas. Ellos son sólo algunos de los vectores posibles de cambio que propone con su prosa. Mientras tanto, el show continúa. Ejemplo de ello son los relatos: ‘La última pelea’ en donde la grieta toma protagonismo como testigo de un acto de violencia. ‘El círculo de Don Miguel’ que posee un lirismo enfático y una completa fuente primigenia de lenguaje poético casado con el narrado. ‘Alegneb’ el retrato de un perro Bengala y su espejo en donde el humano se ve retratado en él y en la carencia de humanidad. ‘Cupido el terrorista’ un cuento muy logrado en donde mitología y vicios cotidianos, en donde tecnocracia y sueños de deidades logran el cometido propicio.
Vaticinios de Olga Tañón
Es mentiroso ese hombre, serpiente mala, bandolero. Las estrofas musicales las canto por lo bajo en el Coliseo Roberto Clemente. A mi lado está sentada mi hija, así que aquello no puede parecer un “statement”, sino simplemente un desahogo en susurro. Ella permanece en el medio, dividiendo la línea de ataque que flanquea, al otro extremo, el donante, o sea, su padre. El mismo que, sentado en otra butaca mientras ve el concierto, confiesa que se siente chiquito por los logros de la progenitora de su heredera. El mismo que se atribula pensando en los futuros viajes invitacionales que harán los departamentos culturales de países latinoamericanos y europeos. El mismo que dice dolerle Guadalajara porque presume que va a aburrirse entre tanto librejo y autorcillo junto. El mismo que se incordia por la foto en los periódicos, en las revistas, por las entrevistas de radio y televisión. El mismo. Qué cosa.
Olga Tañón no lo sabe. Desconoce el cambio meteorológico que se avecina en mis aposentos. Canta igual ‘Desilusióname te pido, no tengas compasión conmigo, hazme cruzar la línea del amor al odio para conseguir tu olvido’. Y yo me levanto de la silla, muevo las caderas, doy varios pasos de merengue, le hago cucas monas a mi hija y disimulo las lágrimas.
Acerca de mí
- Yolanda Arroyo Pizarro
- Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).