martes, agosto 28, 2007

Bogotá 39. Antología del Cuento Latinoamericano

Con motivo de la pasada visita a Colombia de los 39 autores de los 17 países elegidos para el magno evento, se publicó el libro "Bogotá 39. Antología del Cuento Latinoamericano" (Ediciones B, 420 páginas), que incluye un relato de cada uno de los invitados, y ofrece un panorama de la diversidad de la literatura actual de Latinoamérica.

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lunes, agosto 27, 2007

Secuestrados en Bogotá gracias a COPA



Anoche los 39 terminamos de jugar a hablar sobre “la nueva literatura latinoamericana” y esta madrugada, desde las 3:00 AM, ya íbamos varios camino al aeropuerto El Dorado. Me tocó compartir el bus con las cubanas Wendy Guerra, Ena Lucía Portela y la salvadoreña Claudia Hernández. Al arribo al terminal a todas se nos habían cancelado los vuelos de COPA. Ejem, mucha gracia no nos hizo a ninguna, a pesar de la sonrisa de “yo-no-tengo-la-culpa” de Maritza Camargo, gestora de viajes y de la partidura amable y sudorosa de William Díaz, coordinador del aeropuerto. Así que aquí andamos vagando por la ciudad, de centro comercial en centro comercial, gastos pagos de hotel, desayuno, almuerzo, cena y taxi costeados por la aerolínea.

Tan pronto se me pase el soroche, dolor de cabeza, mal rato y otras yerbas, volveré a informar de nuestro paradero.

10-4. Cambio y fuera, Puerto Rico.

PD: Díganle a Aurora que la extraño y que espero estar en algún momento dado de este mes de vuelta.

sábado, agosto 25, 2007

Bogotá sabatina... la merma que acuna

¿Cuándo fue la última vez que una ciudad te transitó? Bogotá me ha abrazado todos estos días, pero ya se va despidiendo. En el hotel sólo he tenido oportunidad para estos veinte minutos de crónica internautal. Viajaré de regreso el lunes de madrugada y contaré algunas cosas en más detalle, fotos y videos incluídos en el post. Por lo pronto, dejo estos enlaces con información y noticias sobre el junte bogotano-treintainueveñero que ya se extingue. Hasta entonces.

Escritores latinoamericanos cuentan la vida privada de sus obras

Escritores latinoamericanos, entre desconexión editorial y creación universal

Los 'pelaos' de 26 años entre los escritores que conforman Bogotá 39

Blog de Iván Thays y posts sobre Bogotá 39

martes, agosto 21, 2007

A propósito de Ojos de luna y Bogotá39

Incluyo mi reciente colaboración a la Revista Pie de Página en el marco de la participación Bogotá39. Aprovecho para despedirme hasta la semana que viene, que es cuando regreso a Puerto Rico.

Ciao queridos. Nos vemos a la vuelta de Colombia. Besos.

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Enlace: Revista Pie de Página http://www.piedepagina.com/numero12/html/yolanda_arroyo.html

martes, agosto 14, 2007

PRONTO: Cianuro


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El jueguito del Ocho o el Meme de Yolanda


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Gente, varios de ustedes me han estado invitando a este jueguito (Elidio, Ciuda, Samuel, Jocelyn) y yo de muda. No había respondido por razones ajenas a mi voluntad. Ahora se enterarán el por qué se me había hecho imposible contestar/jugar. Aquí van mis ocho cosas, asuntos, sucesos, estampas, confesiones, indiscreciones, actualizaciones, latest news, chismes, qué se yo…

1. estar dos semanas convaleciendo no me ha hecho ni chiste, mucho menos el que una de esas semanas el hospital Pavía se convirtiera en mi casa. Dios mío, que sosa toda la comida que me sirvieron mientras estuve enferma. Una bronquitis aguda me impidió que me sacaran la vesícula, así que cancelaron mi cirugía. Mis pulmones casi se me perforan con el menor intento de soplar, chupar, inhalar, exhalar y otros etcéteras. Gracias a todos los duendes que me acompañaron y a todas las hadas que cuidaron de mí.

2. conocer a Johanna Rosaly y a Cordelia González durante un show de TV me puso muy muy nerviosa. Que el amigo Borges estuviera esa misma noche en el programa de Cultura Viva me calmó mucho. Gracias José.

3. mucha gente me ha escrito desde Bogotá cosas lindas. Me han hecho invitaciones y me han felicitado; espero conocerlos a todos y llevarles lo mejor de Puerto Rico dentro de mi corazón. Estoy nerviosa por el viaje que será la semana que viene. ¡Ay Dios!

4. fui al concierto de Ricky Martin con mi hija el pasado viernes. Ella se lo gozó de lo lindo y yo vomité. Me dan fobia las multitudes. Algo parecido me sucedió en el de Chayanne. Creo que mi energía repele los grupos grandes de gente.

5. lloro todos los días un poquito. Escribo todos los días un poquito. Me encanta novelear… me fascina leer, me apasiona escribir. En mis fases mánicas leo incesantemente a Delirio, de Laura Restrepo. Creo… no; estoy segura de que soy una pizca de Agustina.

6. me peleé con una amiga con la que llevaba 23 años de amistad y creo que de esta no volveremos a hablarnos. Aún no sé qué sentimientos reales tengo al respecto, puesto que estoy muy molesta, muy rabiosa, muy encojonada, pero sospecho que mi primera reacción, si la tuviera de frente, sería decirle que se vaya a coger por el culo.

7. experimenté un nuevo tipo de orgasmo mientras estuve hospitalizada. Fue muy interesante. Tenía un canutillo de suero con aminofilina instalado en el brazo izquierdo y una manga de oxígeno que me colgaba de las narices. Quién lo diría… todavía me tiemblan las piernas.

8. extraño a Jack.

FIN.

___________________________________________
Instrucciones del juego:

Cada jugador comienza con 8 cosas, cualesquiera, sobre sí mismo. Luego selecciona ocho victimas adicionales. Los seleccionados tienen que escribir en sus blogs o en este mismo espacio (sección de Comentarios) 8 cosas.

Mis ocho escogidos para que cuenten ocho indiscreciones más son: Mayra Santos Febres, Ana Ivelisse Feliciano, Isaac Cazorla, Emilio del Carril, Mairym Cruz-Bernall, Awilda Cáez, Ivonne Denis y Angelo Negrón.

lunes, agosto 13, 2007

Pasadizo anuncia la publicación del libro 5 minutos para ser infiel


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La Editorial Pasadizo anuncia la publicación de 5 minutos para ser infiel y otras divagaciones testiculares del escritor puertorriqueño Emilio Del Carril. El libro es una recopilación de once cuentos acerca de la masculinidad, el sexo, la infidelidad y los problemas que enfrentan los hombres, de los cuáles pocas veces se habla. Según las palabras de la escritora Marta Aponte Alsina, "tres gracias, la erótica tierna, la cruda y la fantasía, vibran en estos relatos sobrecogedores cuyo esplendor comprueba que en la literatura actual también cuentan los hombres. Aquí ha dejado las entrañas un escritor sensible que nació para contar".

El autor es graduado del Programa de maestría en creación literaria de la Universidad del Sagrado Corazón. Fue ganador de mención honorífica en el Primer campeonato mundial de cuento corto oral y segundo lugar en el Certamen nacional de cuento de la Universidad Politécnica. Fue premiado en el Certamen Letras de Chile 2006 con una mención de honor por su cuento "El ritual de la cruz". Sus cuentos han sido publicados por Editorial Norma, en la revista Taller Literario y en el periódico El Nuevo Día. Actualmente se desempeña como moderador del foro internacional de minicuentos de Ciudad Seva y es profesor de Taller de cuento en la Universidad del Sagrado Corazón.

El libro está disponible en las principales librerías y en Amazon.com.

Contacto:
Awilda Cáez
787 413-9555

TERAPIA GRUPAL Y CREACION LITERARIA

CONVOCATORIA A TALLER
TERAPIA GRUPAL Y CREACION LITERARIA

énfasis en la literatura confesional
3 de septiembre de 2007 al 26 de febrero de 2008

"Lo mejor de la literatura viene de lo más íntimo, de la confesión.
Los poemas, las memorias, se escriben de ese material escondido más allá
de la conciencia. El poema es un viaje interno que podemos hacer juntos,
para resistir los miedos…"

Mairym Cruz-Bernall

Los talleres se ofrecerán los lunes de 7 a 9:30 PM en San Juan-Puerto Rico, terapia grupal con ejercicios de creación y una entrevista individual mensual con énfasis en la preparación de un trabajo creativo para publicación.

Algunos de los temas: Estudio de la literatura para entender las técnicas de escritura; Literatura confesional y post-confesional; Escritores suicidas; Literatura de evidencia (Poetry of Witness); Literatura escrita por mujeres (la palabra y el cuerpo); El Miedo, El Circo, La Felicidad; Conferencias y lecturas por escritores invitados del extranjero.

Para información sobre requisitos y matrícula:
787.645.9533 o escribir a: mairymcbernal@yahoo.com

Un espacio mágico donde maceramos las penas y los miedos.
EMILIO DEL CARRIL

Un viaje hacia la introspección creativa esencial.
YOLANDA ARROYO

Un taller para ciegos… para descubrir más lejos de las vendas de todos sus párpados… Nada como abrir los ojos… más que para ver quiénes somos, para ver quién podemos ser… descubrir al poeta, que tal vez aún no ha despertado.
KAREN JOGLAR

Para escribir hay que haber estado adentro; la verdadera confesión
es la que uno se hace a sí mismo.
MAYDA I. COLON

Introspección hecha poesía.
STEFAN ANTONMATTEI

sábado, agosto 04, 2007

Felicidades Samuel y Borges






En la foto, Alfredo Torres de La Tertulia, Samuel Medina, mención de honor, José Borges, ganador del certamen, David Ashe, director del Grupo Editorial Norma en PR y la doctora Carmen Dolores Hernández, presidenta del jurado.


Felicitamos de todo corazón a los amigos José Borges y Samuel Medina, por haber ganado el Primer Lugar y una Mención de Honor, respectivamente, durante la competencia de cuento corto auspiciada por la Universidad del Sagrado Corazón y el Grupo Editorial Norma.

domingo, julio 29, 2007

Rumbo a Bogotá
Por Mario Alegre Barrios para Endi.com


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Rumbo a Bogotá
Entrevista jueves 26 de julio de 2007
Por Mario Alegre Barrios
Periódico El Nuevo Día


•Yolanda Arroyo Pizarro participará en el programa “39 escritores menores de 39”, organizado en el marco del proyecto Bogotá Capital Mundial del Libro 2007.


Dice que no le gusta tomarse las cosas demasiado en serio, que se siente intimidada por la magnitud de ciertas cosas y que desde el espacio de lo lúdico puede manejar mejor las emociones que le provocan esas marcas que la vida va dejando en su calendario. Así –un poco como juego- Yolanda Arroyo Pizarro contempla su participación en el programa “39 escritores menores de 39” organizado en el marco del proyecto Bogotá Capital Mundial del Libro 2007 por el Hay Festival y el Departamento de Cultura de Colombia.

Entre el 22 y el 29 de agosto, Yolanda se unirá a 38 colegas latinoamericanos en la capital de ese país convocada por una iniciativa de los escritores Piedad Bonnett, Héctor Abad y Óscar Collazos “que tiene el propósito de hacer un encuentro de los 39 narradores latinoamericanos menores de 39 años, más importantes del momento”, según reza el parte de prensa emitido por los organizadores.

“Todo esto es muy impresionante… es como otro pasito en mi carrera y un privilegio que me da nuevos bríos y me reitera que escribir es mi destino”.


Para Yolanda, todo comenzó el 15 de marzo pasado, cuando recibió un correo electrónico del periodista Manolo Coss en el que éste le hablaba del proyecto de Bogotá y la invitación para que se propusieran candidatos. “Esa fue la primera vez que supe de esto”, recuerda. “Manolo me dijo que le gustaría nominarme. Luego comencé a recibir otros correos electrónicos de gente que no conocía personalmente pero con la que sí había contacto a través de mi blog y de los espacios virtuales que modero, como el de Ciudad Seva de Luis López Nieves. También esas personas me dijeron que les estaban pidiendo que propusieran a alguien, que si podían someter mi nombre y yo acepté encantada”.

Más tarde, Yolanda –quien en octubre cumplirá 37 años- recibió correos electrónicos de parte de los organizadores en los que le solicitaron más información y el envío de algunos de sus textos y publicaciones. “Hasta ese momento no estaba muy involucrada, simplemente hacia lo que ellos me pedían”, explica. “Ignoraba incluso si había más boricuas nominados. El tiempo pasó y un día me dijeron que había sido elegida como una de las delegadas, que lo mantuviera en secreto hasta que ellos hicieran el anuncio oficial. Fueron unas semanas muy emotivas. Cuando se hizo pública la selección, me enteré de que era la única puertorriqueña.

Para Yolanda, esto es como un sueño que se añade a las satisfacciones que le han dado los premios que ha recibido por su obra en países como Chile, Argentina y Puerto Rico mismo. “Voy a representar a Puerto Rico como una de las promesas literarias, como ellos le llaman, lo cual me llena de un orgullo muy grande y me tiene muy ilusionada”, asevera. “Como parte del programa, vamos a estar dando charlas y participando en foros y mesas redondas en bibliotecas, librerías y museos de Bogotá. En ese grupo de escritores hay algunos que estoy loca por conocer porque los he leído y tener ahora la oportunidad de conocerlos me da mucha emoción”.

La escritora comenta que está tomando esta experiencia “como algo lúdico”, convencida de que “si me lo tomo muy en serio me daría miedo”. “En lugar de eso, prefiero disfrutármelo. Será algo increíble estar con gente que admiro… me pasó por ejemplo cuando vino Laura Restrepo a Puerto Rico. La admiro tanto y fue tremendo haber tenido la oportunidad de conocerla y conversar brevemente con ella y luego mantener comunicación por e-mail. Todo esto es muy impresionante… es como otro pasito en mi carrera y un privilegio que me da nuevos bríos y me reitera que escribir es mi destino”.

“Por una peseta”

Yolanda asegura que escribe desde pequeña, sin antecedentes familiares en la vocación. Criada en el Barrio Amelia, de Cataño, fue una niña “rara”, metida entre libros. Era la “estofona” del grupo y la única niña del barrio que no iba a la escuela pública, sino a un colegio privado, el San Vicente Ferrer, considerado de “blanquitos”. “Mi amigo Juan Carlos y yo éramos los únicos negritos de la clase”, recuerda. Había veces que se pasaba la hora de la merienda ‘guardada’ en el baño, cansada de que todos la molestaran por el color de su piel. Había mucha soledad y la llenaba escribiendo cuentos. Se hizo lectora asidua de fotonovelas y comenzó a hacer las propias, “con alto contenido erótico, aunque apenas estaba en tercero o cuarto grado”. “Las alquilaba por una peseta y tenía una buena clientela”, asegura con picardía.

Graduada de gerencia y mercadeo -“porque tenía que estudiar algo que me diera de comer”- Yolanda ha publicado Origami de letras (2004) y la novela Los documentados (2005), con la que obtuvo una mención de honor en el certamen organizado por el Pen Club. En breve verá la luz su libro de cuentos Ojos de luna, con Terranova. “He tomado varios talleres de escritura, entre ellos los de Luis López Nieves y Mayra Santos Febres”, acota. “Me gustaría hacer estudios formales en literatura… éste es uno de mis sueños”.

Con una adolescencia en la que dejaron sus marcas El principito -de Saint Exupery- e Ilusiones –de Richard Bach- Yolanda destaca que actualmente el rumbo se lo marcan los escritores puertorriqueños Santos Febres, López Nieves y Díaz Valcárcel, así como Coetzee –el premio Nobel Sudafricano- el lusitano Saramago y la colombiana Laura Restrepo.

Fuente: http://www.endi.com/noticia/cultura/flash!/rumbo_a_bogota/252502

miércoles, julio 25, 2007

El Secreto De La Cava
Por Haydee Alvarado


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El Secreto De La Cava
Por Haydee Alvarado


El espacio bajo la escalera es ahora mi cava de vino. Por fin la termino con la ayuda de dos obreros de confianza, Nando el flaco, y su compadre, el musculoso Compay. Al fondo de esa estrecha y larga cocina hice derrumbar solo media pared desde el piso hacia arriba. Un muro largo y angosto que obviamente lo añadieron muchos años después. Posiblemente lo construyeron para que no se viera desde aquí una escalera que sube al segundo nivel. Este edificio del Viejo San Juan ya tiene varios siglos. Otra vez lo renovaron y compré un espacio. Soy la única residente. Imagino que pronto vendrán otros.

La cava se ve un poco torcida en su entrada. Quise que el tope de la apertura fuera semicircular, pero quedó inclinado. Esa deformidad le da un cierto encanto. Mientras se construía, aparecieron unos pedazos de losas viejas y rotas de un mármol grueso. Se colocaron alrededor de la apertura. Sonrío al mirar la cava, donde nada se ve simétrico. Pero el lugar es perfecto para guardar vinos. Es algo oscuro y tiene el frescor y humedad de un piso de barro aplanado y firme.

¿Qué le pasa a Pavarotti ahora? Es mi querido gato que viste de etiqueta. Lo veo correr rápidamente de un lado a otro, maullando como un tenor a todo galillo. ¿Por qué encorvará tan alto su espalda? Parece una U invertida. Entra sigilosamente a la cava y escarba con fuerza el piso de barro.

Siento que de ese lugar sale un olor intenso, como si se quemaran más de cien palitos de incienso con fragancias a canela, clavos y otras especies exóticas. El aroma y el calor se expanden. Llenan todo el espacio de la cocina. Casi me asfixio. Me subo las mangas.

Observo a Nando y Compay pálidos e inmóviles. Parecen dos robles esperando un huracán. Susurran entre sí y se largan a toda prisa sin despedirse.

Pavarotti sigue escarbando. Veo que saca a la superficie el esqueleto largo de una mano. Hay algo negro alrededor del hueso del dedo índice. ¿Un anillo? Me aterrorizo. Veo que junto al olor tan fuerte sube una nube de humo que forma un teclado tocando campanadas. Ay, y oigo los gemidos de un alma lejana. Ya los latidos de mi corazón suenan como pandereta.

De pronto, no más fragancias. Siento frío y un silencio absoluto. Pavarotti deja de escarbar y maullar. Se aleja caminando en reversa, siempre mirando a la cava. Este ambiente tan callado resulta ensordecedor. Creo oír el OM del universo.

¿Estoy soñando? ¡Qué alivio! Es solo un sueño.
¿Solo un sueño? Si todavía estoy aquí, mirando la cava.
–¡Socorro! ¡No estoy soñando!

Corro a tapar la mano en esqueleto o el esqueleto de mano, lo que sea, con el mismo barro del piso. Ahora no veo ni encuentro la mano. Y el piso se ve firme, sellado. Si estoy segura, aquí estaba la mano. Vi a Pavarotti cuando la escarbó.

Alguien toca a la puerta.
–¿Quién es?
Entreabro y veo a esta señora. En un instante me grabo su imagen. Una cara linda pero muy arrugada, cabellera blanca de rizos, con vértebra inclinada. Es una dama de cejas muy arqueadas, pintadas de violeta sobre ojos color cielo. Viste un traje de lino blanco.

–Me llaman doña Leonor y siempre he vivido en el Viejo San Juan. ¿Usted es la señora que se mudó aquí recientemente?
–Sí, ¿por qué?

Dice entre sonrisas y voz profunda:
–Usted se acaba de mudar a la casa de la Niní, que en paz descanse, la muchacha que se quemó en un famoso fuego del Viejo San Juan, hace tantos y tantos años… Nadie se queda a vivir ahí por mucho tiempo. Muchas de estas casas tienen su historia. Y también sus fantasmas…
Noto que su voz se apaga cuando se retira lentamente.

Me asomo. No hay nadie.

A lo lejos, un vendedor callejero pregona azucenas.

martes, julio 24, 2007

Soy varona altanera que hace lascas en las venas literarias
Por Yolanda Arroyo Pizarro


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Poema nacido en el Taller de Escritura Confesional
Facilitadora: Mairym Cruz Bernall


Anoche mi hombre amó a dios
y fui hecha suciedad
se me despreció por inicua
fui declarada prostituta de mares
me han desechado por pecadora

Orfeo reniega de Eurídice
y no hay camino al inframundo
no desea seguirme
que me pudra en los infiernos mundanales de la prosa
en el lodazal inmoral de los versos

yo fui dios, alguna vez
y alguna vez deidad adorada entre las piernas

creé vida dentro de mi caos interior
vomité una cabeza por la vulva
pero me llaman poca cosa

soy la inadecuada
la contaminante
la inmunda
me llaman heces
porque soy mucha monta

soy hembra altiva por mirar a los ojos de un hombre
el hombre que ya no es mío
que me repele
y me abandona

domingo, julio 22, 2007

RECITAL de LITERATURA CONFESIONAL

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MAIRYM CRUZ-BERNALL

Invita

Celebramos la culminación del primer taller
TERAPIA GRUPAL Y CREACION LITERARIA
CON UN RECITAL de LITERATURA CONFESIONAL

"Porque lo mejor de la literatura viene de lo más íntimo, de la confesión.
Los poemas, las memorias, se escriben de ese material escondido
más allá de la conciencia. El poema es un viaje interno
que podemos hacer juntos, para resistir los miedos…” mcb

LUNES 30 DE JULIO DE 2007
7PM
CHATEAU ROUGE

leerán

Cheryl Vélez Calero
Stefan Antonmattei
Jessica Crespo Molina
Karen Joglar
Emilio del Carril
Carlos Esteban Cana
Mayda I. Colón Pagán
Yolanda Arroyo Pizarro

Brindis

miércoles, julio 18, 2007

Los amantes
Por Adaly Seda Morales


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Los amantes
Por Adaly Seda Morales


Camino mi último trayecto por las calles de mi patria. Mañana caminaré otras calles.

Tropiezo con una mujer que a duras penas puede enderezarse por la nota. Drogada. Miro para el lado y veo una pareja, hombre-mujer, dentro de su auto discutiendo tan alto que ni los cristales cerrados acallan sus insultos. Detrás de los asientos los niños juegan a darse en la cara. Entro a una barrita a comprar una botella de agua. El señor que me atiende llora porque un coche bomba mató a su hijo en la guerra. Intento decir algo pero se desmaya, solo puedo marcar con urgencia para que venga una ambulancia. Atónita quedo, he visto como un hombre se desploma de dolor. Busco aire para reponerme de la impresión, el rostro de aquel hombre queda grabado en mi psiquis.

Cuántas cosas no se dijeron y hoy es un día que mañana no cuenta. Lo que guarde en su corazón es su redención o calvario. Para muchos el tiempo se detiene, para otros es infinito.

No presto atención al color rojo que predomina en las ropas de la gente en la calle. Creo que perdí algo importante. ¿En qué mes estamos? Septiembre- contesta una mujer. No entiendo nada, para mí que me afectó más de lo normal aquel hombre. Comienzo a ver como muchos, de los que veo están vestidos de rojo, cambian de aspecto. Sus rostros se tornan primitivos, el color y material de la ropa se vuelve marrón. No hablan entre sí, se miran a los ojos y sonríen. Esto está pasando de verdad o habré confundido agua con ron ¡no puede ser! hubiera arrugado la cara, el ron no pasa desapercibido. Coño tienen algo especial. ¿Por qué nadie los ve? Camino y detengo mi paso frente a una tienda de curiosidades. En el centro de la tienda ubica un libro gigantesco hecho de cuero, casi cuadrado, con las páginas en blanco hechas de tela. Lo cierro, una viejita me interrumpe. Ese libro guarda las almas rojas de aquellos amantes que trascienden los tiempos. Dice ábrelo y dime lo que ves. Sigo instrucciones. No veo nada. Concéntrate- me dice la viejita. Siento calor, la cara me suda. Hay un hombre que me llama, grita, sé que es a mí pero no mueve sus labios. Siento alegría, amor al verlo. No puedo ver bien porque una nube de polvo no me lo permite. No veo nada. Seco el sudor de mi cara y vuelvo a sentir el aire acondicionado. ¿Qué pasó? Tranquila muchacha, esto es para ti. Un dije hecho en piedra en posición fetal.

¿Qué significa esto? Pureza, Eternidad, la viejita desaparece. Estoy frente a la barrita en la que me paré a comprar agua y el señor llora. Pero bueno ¡otra vez aquí! Entro e instintivamente saco de la cartera una piedra transparente, hace un rato no estaba ahí, le pido de favor al joven que atiende que cuando vea al señor, a Don Cándido- me interrumpe. Sí a él, entréguele esto. No hizo preguntas y lo recibió. Algo me dice que esa piedra hará que le sirva. Ha sido un di..tarde ¡Dios mío como pasaron las horas! Debo llegar al restaurante que Gustavo me está esperando. Al sentarme en el restaurante miro la ropa de Gustavo y empieza a oscurecer, las líneas de su camisa no se distinguen. Mi vestido blanco se torna marrón. Observo su rostro y escucho el tono de voz del hombre al que miré y me llamó en la tienda de curiosidades, no movió sus labios. En su cuello cuelga un dije hecho en piedra en posición fetal, que al sacar el mío de la cartera y colocarlos de frente se miran entre sí. Lo observo nuevamente y está vestido de rojo, al igual que yo.



Por las calles de mi patria, mi último recorrido. Escucho en la radio del auto que el joven militar Pablo Conde fue sepultado con todos los honores. Don Cándido Conde, su padre, murió de un infarto masivo frente al féretro provocado por la impresión. Curiosamente guardaba en su puño una piedra roja y una pequeña foto de su hijo.

Gustavo debemos regresar se me quedó el pasaporte. Hizo un viraje en U en la zona debida. Un hombre discutía acaloradamente con su esposa y no se percató del carro de los jóvenes- dijo un testigo a la policía.

domingo, julio 15, 2007

Nadie dijo que vendría
Por Mayda I. Colón


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Nadie dijo que vendría
nadie apostó a la ruptura de ausencias
nadie decantó la nostálgica devoción de llorarle,
y sudar amarillos en una vertiginosa erupción de océanos,
nadie explicó cómo esperar la madrugada
cómo llamarle al mar… y sin embargo
nadie nombró la partitura justa en que escribirle
nadie pronunció jamás su nombre con más voces que sus voces
mientras se insertan traviesas por algún orificio de mi esencia.

Se hizo verbo:
hizo que mi garganta decantara el ímpetu de mil legiones de silencio
mientras afinaba mis cuerdas una a una
derramando su preludio de peros sobre mil naciones dominadas;
hurgó con sus dedos la piel de los abismos,
como si por sus versos en mi vientre olvidara la traición de las esperas.

Hizo con aquel pretexto un grito hondo:
manos predispuestas a rozar mis mendigos de infancia
cómo supieran sus manos surcar cicatrices guardarlas adentro
hondo
la asfixia de los ojos marcando de compases un horizonte impreciso
hondo
que ya no sé si se agota su voz entre mis poros elucubrando acuarelas
hondo
como una huella de agua sobre un verbo por tantos siglos dormido
hondo
como la ola a la roca imprime el determinado rumor de su embate.

Tan hondo
que juro que fue una paloma
pero nadie me advirtió de su llegada

jueves, julio 12, 2007

Eva
Por David Caleb Acevedo

Eva
por David Caleb Acevedo


I.

A Yolanda Arroyo Pizarro


Me dijeron que salí del jardín en vergüenza
cuando la costilla del hombre fue despreciada,
que eventualmente, -según las leyendas-
me hice una con Lilith, la primera
y que eventualmente nuestras carnes
se unieron con los 144,000
primeros intentos de mujer
antes de mí, Eva
que llegué de una costilla rota
elevada a cuerpo de mujer.

Dicen que salí de una cueva llena de cuervos
y que ahora sólo resido en pesadillas
que no sé conducir
y que mías son todas las culpas del mundo,
que míos son los desaciertos de los planetas
y el hecho de que sólo se alineen matemáticamente
cada cierto tiempo.

Pero parte de la ley de inercia es la energía cinética
de los muchos cabellos y los pechos dobles
porque fuimos mujer antes que madre
aunque seamos también el perpetuo de la ley de los hombres.
Te digo un secreto, -en voz sumamente baja para no corromper
los tímpanos de los futuros hombres con cojones de oro
y las futuras mujeres vestales de las casas tomadas de Cortázar-
yo salí del Jardín de Edén por voluntad propia
porque siempre fui una, la primera y los miles de primeros intentos de mujer
porque los ángeles y serafines no se atreven apuntar sus espadas de fuego
a una mujer, -porque no saben lo que es mujer-
y el desconocimiento recaba en miedo, aún entre los que no son hombres
ni cuerpo.
Yo salí del Edén con misión a Empírea
aunque me tomara milenios llegar
y miles de partos prematuros a criaturas con cola de demonio
aunque en el proceso de llegar a la Gran Ciudad
deje mis pechos sembrados en el suelo
y mis cabellos afeitados corriendo en la Delta del Nilo,
aunque éstos fecunden la tierra misma
y sus árboles y hierbas cierren por completo el camino a ésta.


II.


Mi camino es el del desierto
como todas aquellas madres que transcriben
la música de las arenas,
cada grano un dios olvidado
cada diez puñados una mujer hecha carroña
en el piso, al lado de la cama matrimonial
todas las arenas que se transcriben en la música de tus pechos
que lleva el timbre que se le olvidó al mar
cuando en el origen elucubraba la forma
de deshacerse del horizonte.
Mi camino es el más solitario de las ciudades
camino por la más vieja de todas ellas
en el planeta de todos
y su tragedia es seguir siendo hermana menor
de la ciudad más vieja
a la que se va por el desierto
como adolescente con hijo adentro
esperando a que Dios me salve de un dragón negro
que pudo fácilmente escapar de la espada de San Jorge
y con el peso en mi espalda
y la leche materna corriéndose por mis pechos
manchando mis vestiduras
voy quitándome la cruz de encima
porque mis hijos ya han muerto todos
los buenos y malos
los éticos y los moralistas
Caín y Abel
Hansel y Gretel
Azazel y la Patty, ramera del 666 hace par de años;
mi camino es del desierto
cuando cruzo las Dunas del Este
para hacerme una con el Sahara
mujer de arena sin burka,
tormenta de arena
mujer tormenta de miles de líneas de sangre
que no se redujeron con Sem, Cam y Jafet
soy el perfume del Mar de Calanscio
las bacterias que duermen bajo la arena
desde el día que la mano de Dios dividió el cielo de la tierra
soy la bruja escondida en un bosque
esperando regalarle a Blancanieves
la misma manzana de Edén que llevo siempre en mi vientre,
y con el peso de mi espalda,
mis senos chorreando leche materna manchando mi camisa,
la leche se hace una con la arena
madre de carne, madre de tierra
al fin y al cabo
madre de arena.



III.


Culpa a Medea del infortunio del veneno
que corre por la sangre
del que se deleita en los males peregrinos
lentos pero progresivos.
Culpa a Circe de que los hombres
ante el reflejo de la soberanía
y el espejismo del sexo
sean revelados como cerdos.
Culpa a Baba Yaga
de la leche cortada
y los abortos primigenios;
de que las niñas se pierdan en los bosques
y regresen embarazadas por los lobos.
Culpa a la Malvada Bruja del Oeste
de que el Mago de Oz no tenga
poder real o poder alguno;
de la falta de corazón en los hombres de hojalata
y la estrechez de mente de los espantapájaros.
Culpa a la madre,
que somos nosotras las culpables de los árboles secos,
la globalización y el efecto de invernadero,
cúlpanos de todo, hasta de tu astucia de culparnos,
que una mujer aguanta más dolor
que cien hombres que gritan por uñeros en los pies,
cúlpame, que soy Eva, y todas las mujeres se resumen en mí,
aunque en tus designios sólo haya espacio
para la puta y la santa madre
cúlpame, que yo aguanto las blasfemias de Dios y Adán,
sin repostar mi aliento
que yo no salí del Edén
que me lo llevé adentro,
una sola semilla del Árbol de la Vida
en mi esponja de vientre que se burla de las culpas
y la delicadeza original de los pájaros
mientras aquí,
en la ciudad perdida de los ángeles con espada
se me descose la cesárea de más de un millón de años
y sale la semilla que reemplaza los árboles secos
Yggdrasill con mi sangre
mi odio y mi fuego.

martes, julio 10, 2007

Memorias
Por Yolanda Arroyo Pizarro

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Dibujo de Aurora


Primer recuerdo. La beba llora debajo de las mesas con manteles nupciales de encajes. Se ha perdido entre la música, los comensales y el vocerío. No encuentra a su mamá vestida de dama de honor, en la boda de la tía. No puede notar la amargura en los ojos de aquella engalanada en tafeta crema y decorada con azucenas. Nunca se ha visto una dama de honor tan triste. La nena se esgalilla. Alguien, que no es la mamá, se acerca y la carga.

Otro. La nena se acerca a la reja. Tiene los moños llenos de cintas en colores. Hace así con la manito. Su abuelo, afuera de la reja, hace así también. Se marcha sombrero en mano y de vez en cuando voltea a mirar a la nieta. Va a trabajar a la Puertorrican Cement.

Otro. La nena ve que la mujer dama de honor entra y sale de aquella casa como una extraña. Sale un domingo y regresa un jueves. Sale un febrero y la encuentra de vuelta en abril. Va y viene entre cada una de las despedidas de año. La nena alza los brazos a la mujer dama de honor y esos otros brazos no responden.

Otro. La nena va a las fiestas patronales con su hermano. Los lleva de la mano la dama de honor. En las fiestas hay un hombre que se parece a todos ellos, parece un hombre que regala en cumpleaños y navidades, parece un hombre que enseña a amarrarse los zapatos los fines de semana que le toca estar con ellos. La dama de honor y la nueva esposa del hombre que se parece a ellos se tocan las caras con las manos abiertas, se muerden los brazos con provocación de fiera, se rompen las blusas y quedan en brasieres. La nena no sabe porque debe hacerlo, pero llora.

Otro. La nena se coloca el teléfono negro oscuro, tan oscuro como ella en la parte del cuello en donde ha visto que todos se lo colocan. La abuela sonríe y su sonrisa es como si alguien mamara leche. La nena mete el dedo en los orificios y le da vuelta al disco con números. Cuando se cansa de escuchar el ssshhhh tat, ssshhhh tat, ssshhhh tat, cuelga. Mira a la abuela de hermosas pasas blancas en el cabello y le pregunta: ¿Tú me pariste?

Otro. La nena ve desde la puerta de escrines que la dama de honor está sentada en el sillón del balcón y se menea. Quisiera subirse a su falda. En eso llega el hombre que se parece y le apunta con su pistola de reglamento a la frente. La nena hoy tampoco sabe porque debe hacerlo, pero llora.

Otro. La nena va tarde al kinder y la abuela la lleva en volandas por el camino asfaltado. Una jauría de perros se acerca sin anuncio ni aspaviento. La nena grita. Las mandíbulas de los animales se sacuden llenas de una baba blanca intimidante. La abuela la carga y la coloca sobre el bonete de un auto estartalado. La nena está segura. Está calmada y a salvo. Y calmada ve como su abuela cierra los ojos y aprieta los labios mientras en vano intenta espantar a los colmillos que ya, a estas alturas, se le han enterrado a las piernas.

Último recuerdo. La nena regresa de una tarde en el trabajo y cuida de la abuela con Alzheimer. Sabe que agoniza. Toma sus manos arrugadas y entre surco y surco de piel yuxtapuesta, la besa. Le declara sus amores, sus adoraciones, sus agradecimientos para la abuela hermosa, la abuela preciosa y bella. Va cerrando los ojos la viejita y se despide. Y mientras se despide le sonríe a la nena, y confusa, la llama por el nombre de la dama de honor.

Acerca de mí

Mi foto
Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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