miércoles, abril 11, 2007

De lo Onírico en este Blog


Dreaming
© Robert Burch Illustration 2002
http://www.robertburchillustration.com

Intercambiando ideas con algunos colegas escritores, me doy cuenta de que soñamos muy distinto. Yo, por ejemplo, pensaba que era natural que todo el mundo soñara que volaba. Me he dado cuenta de que los demás me miran con asombro y hasta me felicitan. Cuando vuelo en mis sueños lo hago con tanta frecuencia, que he desarrollado tecnicas de despegue, altitud, planeación y aterrizaje. Las cosas que veo y los lugares que visito son grandiosamente variados.

Anoche, por el contrario, soñé que me iba de vacaciones, a un lugar que no era Puerto Rico pero cuya estructura de hospedaje se parecía a El Conquistador. Por sobretodo recuerdo los atracones de chocolate en los bufets de desayuno, almuerzo y comida y el stress de pensar que el avión de partida del sitio iba a dejarme si no llegaba a tiempo al aereopuerto. Había hasta una piscina de chocolate blanco que hacía que me atrasara a hacer maletas y que me provocaba flojera recogiendo los souveniers que había comprado en el trayecto. La noche anterior soñé con que hacía una obra de teatro y no me llegaban los vestuarios para los actores. La agonía era terrible.

No me gusta sentarme a analizar mis sueños, ni que otro lo haga por mí. Es como dice el amigo Alfredo_MG en su blog:

"Uno se duerme y puede suceder cualquier cosa. Se te puede caer la piñata, y eso significa que quieres fornicar con tu concuñado. Puedes quedarte paralizado en mitad de la calle mientras viene un coche conducido por Farruquito, y eso significa que quieres fornicar con tu concuñado. Puede perseguirte un gigantesco brazo elástico de goma por un pasillo angosto, y eso significa que quieres fornicar con tu concuñado. Puedes soñar con tu concuñado, lo que significa que quieres coger –a la argentina- con el padre de tu mejor amigo. O bien se suceden una serie de acontecimientos, unas veces agradables y otras no, que te empujan a volar."

Alfredo habla también de lo siguiente:

"SUEÑOS LÚCIDOS

Un sueño lúcido se define como aquel en el que la persona se da cuenta de que está soñando. He tenido varios a lo largo de mi vida, casi todos concentrados en la adolescencia y primera juventud (para diferenciarla del resto de edades del hombre actual: segunda juventud, tercera juventud, cuarta juventud y quinta juventud, conocida hasta hace poco como muerte).

SUEÑOS CON RETROGUSTO

Los vinos dejan una serie de sensaciones justo después de catarlos. El Don Simón o el Castillo de Gredos generan, por ejemplo, todo un festival de los sentidos que puede hasta hacer que perdamos la campanilla de puro retrogusto, que así se llama de forma técnica. Con los sueños pasa lo mismo. No me refiero a lo que se siente al despertar. El sueño estaba ahí al lado y resulta lógico que puedas sentirte inquieto o hasta lleno de pánico si soñabas que volvías al colegio y para colmo con examen sorpresa el primer día y el “Pimiento” de tutor. Hablo de cómo sobreviene otra vez el saborcillo del sueño cuando te acuestas la siguiente vez.

SUEÑOS RECURRENTES

El de estar paralizado en mitad de la calle mientras viene un coche, el brazo elástico perseguidor… o la caída desde un edificio mientras te despiertas por las cosquillas entre las plantas 39 y 38, o el monstruo que espera tras la ventana. Todos ellos se dan una y otra vez, sobre todo en momentos de la infancia. Lamentablemente nunca coinciden con un sueño lúcido. El monstruo te espera tras la ventana por 109ª vez y todavía te pone el corazón en la boca por 109ª vez. Dónde está la lucidez cuando se la necesita. Estos episodios son como los de las telecomedias, te los ves cuarenta veces y te sigues riendo con las mismas tonterías, pero aquí no tienen gracia ninguna y en vez de risas enlatadas hay sobresaltos o incluso algún alarido.


LEER MAS EN http://www.lapaginadefinitiva.com/weblogs/alfredo/?p=13

¿Con qué sueñas tú?

2 comentarios:

Madam dijo...

Si llego a acumular millas de viajera voladora por los sueños, pudiera dar alguno de los viajes que deseo. Al igual que tu sueño mucho con volar. Siento a veces que corro bien rápido y luego me elevo del piso. Otro sueño frecuente es comiendo y bebiendo en decadencia. Ah y unos sueños no aptos para menores o puritanos. Lo curioso es que mis amantes onírocos son desconocidos. ¿Qué dirá eso de mi? :)

Anónimo dijo...

Sueño terriblemente a que me estan matando, de diferentes maneras. Es horrible, pero es lo mas que sueño.

Tambien sueño que ya no te pierdo y que sigues aquí conmigo...

Acerca de mí

Mi foto
"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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