sábado, noviembre 08, 2014

'Lesbofilias' de Yolanda Arroyo Pizarro, es un libro bien “in your face”

La Dra. Luz Nereida Pérez dirige junto a Tamara Yantín el proyecto/librería El candil en el casco urbano de Ponce. Fue allí en donde la casa publicadora Editora Educación Emergente organizó la primera presentación del libro Lesbofilias de Yolanda Arroyo Pizarro. El libro fue presentado por el escritor David Caleb Acevedo.



Parte de su presentación, lee de la siguiente manera:

Lesbofilias, es un libro de cuentos que presenta historias diversas y de diversidad, dentro del enfoque de la comunidad lesbiana del país. Y la primera violencia es aquella de mostrarnos lo que a lo mejor no queremos ver. La luz, después de todo, se fuerza sobre la oscuridad, nunca al revés. La visibilidad es violencia también.

El libro nos presenta violencias de todo tipo: la violencia de la niña que adopta el tono autoritario de voz de la madre, para hacerse valer, en el cuento “Andanas”; la violencia de la pobreza en el contexto de la invasión de tierras y la más violenta aún respuesta del gobierno, en el cuento “Los invasores”, cuento que, dicho sea de paso, es una metáfora de otra violencia más sutil, que es la desigualdad de género (y esto se ve en el personaje de “Many”, quien en realidad se llama “Margarita” y que es una niña machúa, tomboy, que desprecia todo lo que normativamente puede hacerla femenina. Esta violencia es rechazada, cancelada y totalmente destruida en el cuento por la inocencia de la niñez, cuando llegamos a la escena en que los niños del barrio van a jugar baloncesto y uno de ellos, Welmo, le cuestiona a los demás por qué Many va a jugar con ellos, si ella es una niña. Lorenzo dice, y esto me parece que es uno de los parlamentos más valiosos de todo el libro: “¿Y qué?”.




Otras violencias se suman al conjunto: en “Tremor octubrino” vemos la violencia del ecoterrorismo, cuando las protagonistas vuelan en pedazos los molinos de viento de Santa Isabel. En “Lunación”, uno de los cuentos más fuertes del libro, nos presenta la violencia de saber que algo está mal y dejarlo pasar en nombre del arte. “Los agravios del espíritu” es un cuento bien interesante que nos presenta una violencia bien invisible por darse dentro de un grupo marginado: la violación entre lesbianas, y cómo el machismo se repite una y otra vez en todo tipo de esferas. Como un ébola social. El machismo es el ébola de Puerto Rico. Este es un cuento que yo esperaba mucho, que veo que podría joderle la mente a muchas ultrafeministas. Luego, “Fahrenheit” y “Poliamoría en el Caribe” nos evidencian la violencia del clóset, de lo fingido, de la obligación de lo fingido, de las dobles vidas y de los triángulos amorosos bisexuales. Son dos cuentos hermosos de visibilidad bisexual y transgénero (y de esto podríamos hablar un rato largo, sobre cómo dentro de comunidades marginadas hay marginamiento ulterior, cómo los marginados marginan a otros que encuentran más débiles o cuya existencia o condición es más frágil… en esto, los bisexuales y los transexuales la llevan peor que los gays y las lesbianas, puesto que sufren escarnio de parte de, prácticamente, todo el mundo, incluyendo los mismos gays y lesbianas). “Después de martillar” nos trae una violencia legitimada como protección y venganza. “El rito” es un cuento que viene a demostrar que las violencias intrafamiliares también existen dentro de la comunidad lesbiana. 


El último cuento de este libro del que hablaré, “Bocas de barro” nos habla de la violencia del vih/sida. Y esto sí que fue violencia en muchas áreas. Verán, el vih nos dividió como personas, creó nuevos márgenes: los infectados o sidosos o apestados; creó nuevos privilegios: los limpios o saludables; creó asimismo nuevas políticas: usar el condón es ser responsable, no usarlo es poner en riesgo la vida de otros, si no usas condón, es como si tuvieras un arma de fuego entre las patas… el vih/sida incluso violentó nuestra literatura. Me refiero a que en Puerto Rico, por ejemplo, tuvimos primero literatura del sida que literatura LGBT. Y la literatura del sida que tuvimos fue poca, aunque existió.

Entonces, tenemos un libro, Lesbofilias, bien “in your face”. Se trata de una obra rebelde, violenta, que subvierte el orden y se niega a conformarse o claudicar. 







No hay comentarios.:

Acerca de mí

Mi foto
"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

Seguidores