lunes, abril 23, 2007

Los cojones de una mujer sin pecho

Ella se ríe. Yo me encabrono porque apenas puedo creerlo. El olor a esterilidad y ese frío de hospital primermundista, la palabra oncológico, los tratos de los camilleros buenastardesquetodosalgabienadiosgracias. Y ella ríe. Yo me desborono. No he traído flores. ¿Se le regala flores a una mujer sin un pecho? ¿Es parte de la etiqueta? ¿Es políticamente correcto?

La sala de espera atestada de gente confusa, dolientes, llorantes. Ya pasó lo peor. Eso es mentira. Soy tan cobarde. Una enfermera que se jarta de que le pregunten cuándo saldrá, lleva desde las seis de la mañana, son las cinco de la tarde. Tolerancia, señores, no se acaba el mundo. Sí se acaba hija de la gran…

La han pasado a Recovery. La bajan a cuarto en un ratito, como a eso de las diez.
No hemos cenado, ella tampoco y encima sin su pedacito de ser. Extirpado es una palabra que no pega con mucha rima, no es versátil ni versada. Sale por las puertas que pesan tanto y se ríe al verme.


No he traído flores. Sí he traído mis miedos que nunca me dejan. Es una mujer que no es un pedacito de carne. Eso se le nota a legua. Es una mujer que sonríe para que nosotros no lloremos. Es una mujer de esas de las de verdad, de las de antes quizás, de las que no se circunscriben a este cuerpo porque han encontrado su trascendencia. Yo me odio. Me encojono más porque la siento valiente y yo soy una pendejademierdapusilánimetoda. No se ha caído en este obstáculo. No habrá de caerse en los otros. Titi no es de las que se cae.

6 comentarios:

la mujer cruda dijo...

La vida ni es justa ni tiene por que serlo. La vida es como es y punto. Tu titi tiene una sobrina-hija que sufre y ella lo sabe. Valor!! recuerda que estás en una etapa egoista de tu vida y tal vez esto sea una señal de que ya es hora de dejarse de pendejadas y tomar el "toro por los cuernos"

Madam dijo...

Wow. Me dejas muda. Ambas son valientes. Creo que el dolor propio (con todo y lo complicado) es más fácil trabajar con el. Al menos a mi me pasa. Ahora, cuando sufren los que uno quiere me vuelvo mantequilla.

Excelente! :)

Patricia Minalla dijo...

Wow mujer tu espacio es fascinante,
cuando estes en Santo Domingo llamame, asi compartimos un rato, un abrazo.

Pati.
809-465-5464
patriciaminalla@gmail.cm

Oquendo dijo...

En tu titi veo a mi hermana tras su reciente histerectomía. Ella ríe radiante, se peina y se maquilla inmaculada, hace planes, no se aplatana, y con la luz de los nuevos ojos con que ve su vida, me contagia con el optimismo suficiente para continuar la mía. (Yolanda, gracias a tí y a tu titi, por sacarme lágrimas necesarias.)

Brenda Padilla dijo...

Es la fuerza y el valor que necesita para sobrepasar esta etapa...cuánto nos enseñan...Solidaridad para ti y para ella, pq hoy te escribe la salubrista, también la sobreviviente de otro tipo de cáncer (yo le llamo recnac) y sobretodo la hija de una gran mujer que en enero 2007 le hicieron mastectomia...ah y está más fuerte y más alegre que todos los que la rodeamos!
Mucha fuerza y amor para ustedes...
Un abrazo
Brenda

Ana María Fuster dijo...

Yolanda, eres extraordinaria... excelente escrito, una crónica de dolor y amor.
te quiero mucho, te envío también mi cariño y solidaridad.

Acerca de mí

Mi foto
"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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