viernes, septiembre 14, 2018

Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer

Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities / Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer


CENTRO: JOURNAL OF THE CENTER FOR PUERTO RICAN STUDIES
VOLUME XXX • NUMBER 2 • SUMMER 2018
Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities / Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer
Guest Editors / Editores Invitados: Lawrence La Fountain-Stokes
and Yolandamaria Martinez (Yolanda Martínez-San Miguel)

CENTRO: Journal of the Center for Puerto Rican Studies (Summer 2018)



(Photos on cover by artist Jo Cosme - Jo Cosme Photography)
CENTRO: JOURNAL OF THE CENTER FOR PUERTO RICAN STUDIES

VOLUME XXX  •  NUMBER 2  •  SUMMER 2018

Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities / Revisitando las sexualidades puertorriqueñas queer
Guest Editors / Editores Invitados: Lawrence La Fountain-Stokes and Yolanda Martínez-San Miguel

Images on cover: Jo Cosme - Jo Cosme Photography

INTRODUCTION / INTRODUCCIÓN
Revisiting Queer Puerto Rican Sexualities: Queer Futures, Reinventions, and Un-Disciplined Archives—Introduction
Lawrence La Fountain-Stokes and Yolanda Martínez-San Miguel

The Early Latinx Camp Aesthetics of Pedro Caballero’s Paca Antillana (1931)
Cristina Pérez Jiménez

Clara Gardenia Otero, Palmira Parés y el feminismo queer de Manuel Ramos Otero
Dinorah Cortés-Vélez

Las Isabeles de Rosario Ferré y Manuel Ramos Otero: Modelos de desconstrucción de género y sexualidad en la literatura puertorriqueña de la década del setenta
Tania Carrasquillo Hernández

The Travelling Theater of Manuel Ramos Otero
Carmen Graciela Díaz

INTERVIEW / ENTREVISTA
Translocalizando a la draga: una entrevista inédita de 2002 con el actor y director Jorge B. Merced
Lawrence La Fountain-Stokes

INTERVIEW / ENTREVISTA
Varones in the Archive: A Queer Oral History Analysis with Two Black Puerto Rican Gay Men
Andrew Viñales

El hijo de Ruby: Memorias de un futuro queer
Anastasia Valecce

Rane Arroyo’s Astronomical Optics in “Solar Constant”
María DeGuzmán

Getting to the Colonial Status through Sexuality: Lessons on Puerto Rico’s Political Predicament from Women Writers
Carmen R. Lugo-Lugo

El activismo queer, feminista y decolonial en la literatura de Yolanda Arroyo Pizarro: por un pensamiento de la Relación
Sophie Large

El cuerpo y la praxis del flujo en la narrativa de Yolanda Arroyo Pizarro
Mónica C. Lladó Ortega

Visibilizando la sexodiversidad: el contrapunteo de la mononormatividad y los poliamores en Violeta de Yolanda Arroyo Pizarro
Elena Valdez

Pussyology
Mariposa Fernández

Lesbian ‘Growth’ and Epistemic Disobedience: Placing Gabby Rivera’s Juliet Takes a Breath within Puerto Rican Literature and Queer Theory
Consuelo Martínez-Reyes

INTERVIEW / ENTREVISTA
“Can You Imagine?”: Puerto Rican Lesbian Activisms, 1972–1991.
Frances Negrón-Muntaner

 “Las ‘Buenas Amigas’”
Elizabeth Crespo-Kebler

Puerto Rican Mothers’ Conversations about Sexual Health with Non-Heterosexual Youth
Leandra Smollin, Josibel C. García Valles, Maria Idalí Torres, and Phillip J. Granberry

INTERVIEW / ENTREVISTA
Del otro la’o: Boricuir Praxis from Mayagüez: An Interview with Lissette Rolón Collazo and Beatriz Llenín Figueroa
Christopher Powers and Jocelyn A. Géliga Vargas

 “Where’s My Thanks”: The Regulation, Memorialization, and Resistance of Sylvia Rivera in Fictional Stonewall Films
Gabriel Mayora

La lucha por el derecho a ser: una historia de transfobia institucional, 1995-2018
Joel I. Castro Pérez

REFLECTIONS / REFLEXIONES
Recent Developments in Queer Puerto Rican History, Politics, and Culture
Lawrence La Fountain-Stokes

El amor en los tiempos de la masacre de Orlando

Fragmento de la Conferencia: "El amor en los tiempos de la masacre de Orlando" por Yolanda Arroyo Pizarro (2017)

Re edición de 'Las caras lindas' (2018)

Este hijo de papel estará a la venta y disponible en el Congreso de Afrodescendencia en Puerto Rico - CAPR gestado por la gran Maria Elba Torres y gracias a la Editorial EDP University.


domingo, septiembre 09, 2018

Un poema para Playa Negra en Vieques por Yolanda Arroyo


Playa Negra
Por Yolanda Arroyo Pizarro
Mis colores tierrosos
que me hablan milenarios
me miran y cantan
¡eres mía, somos una!
Desde esta costilla Isla
respiro salitre ancestral
molinos, haciendas, caña, azúcar, café
negras paridoras
rebeliones cimarronas
barriles que tocan el plan de escape
trenzas que dibujan los mapas libertos
Bieke es Negritud
es prietud del firmamento estrellado
es negrura incandescente en las pisadas
un acantilado que vio correr
huir, zarpar a la negrada liberada
en deseos de paz
en constelaciones de furia
en cadenas abiertas
como la piel de la espalda latigada
y la apertura de la carimbada frente en alto
Victoriosa, digna, exigente, denunciadora
Digna arena de mar
Digna la playa con mis colores
Digno el terruño de mis Ancestras en Playa Negra.
-8 de septiembre de 2018, YAP

lunes, agosto 06, 2018

Reseña a Yo, Makandal por: Wilkins Román Samot



 Reseña a Yo, Makandal por: Wilkins Román Samot

Yolanda Arroyo Pizarro (1970-) no deja de escribir. El trabajo creativo de Yolanda va de la mano de su personalidad. Yo, Makandal, su más reciente poemario, nos lo vuelve a demostrar. Arroyo Pizarro, cuentista, ensayista, novelista, editora, antóloga… escritora, en Yo, Makandal resuelve afrontar y cortar desde el cuajo el blakfase. Lo hace por su etnia, su raza, su color, pero, sobre todo, por su misma vida, la suya y la de los suyos. En sus propias palabras, mejor que las mías, nos lo dice así:

“porque se nos va la vida
a mí, a mis hermanos de lucha, a
nuestros hijos y nietos por venir
al reino de este mundo”.

Yo, Makandal, es el poema que da título al poemario, en el cual Yolanda recoge un total de 42 poemas. Los distribuye en dos partes, 20 en la primera, 22 en la segunda. La primera parte se intitula, “El reino”, mientras que la segunda, “De este mundo”. Le inspira Alejo Carpentier (Suiza, 1904-1980), con su novela, El reino de este mundo (1949), pero, como hemos visto, le motiva, su lucha, su vida, la suya y la de los suyos. No es para menos si tenemos presente el texto y el contexto en el que Yolanda desarrolla su obra literaria, como también le tuvo Carpentier al escribir su novela y desarrollar el personaje de Mackandal. Fue así como nos lo dejara escrito, en su primer “Prólogo” a El reino de este mundo:

“Hay todavía demasiados ‘adolescentes que hallan placer en violar los cadáveres de hermosas mujeres recién muertas’ (Lautréamont), sin advertir que lo maravilloso estarían violarlas vivas pero es que muchos se olvidan, con disfrazarse de magos apoco costo, que lo maravilloso comienza a hacerlo de manera inequívoca cuando surge de una inesperada alteración de la realidad (el milagro), de una revelación privilegiada de la realidad, de una iluminación inhabitual o singularmente favorecedora de las inadvertidas riquezas de la realidad, de una ampliación de las escalas y categorías de la realidad percibidas con particular intensidad en virtud de una exaltación del espíritu que lo conduce a un modo de ‘estado límite’. Para empezar, la sensación de lo maravilloso presupone una fe. Los que no creen en santos no pueden curarse con milagros de santos, ni los que no son Quijotes pueden meterse, en cuerpo, alma y bienes, en el mundo de Amadís de Gaula o Tirante el Blanco. Prodigiosamente fidedignas resultan ciertas frases de Rutilio en los trabajos de persigues y se, acerca de hombres transformados en lobos, porque en tiempos de Cervantes se creía en aquejadas de manía lupina.
[…] […]
Esto se me hizo particularmente evidente durante mi permanencia en Haití, al hallarme en contacto cotidiano con algo que podríamos llamar lo real maravilloso pisaba yo una tierra donde millares de hombre ansiosos de libertad creyeron en los poderes licantropía y dos de Mackandal, a punto de que esa fe colectiva produjera un milagro que el día de su ejecución.
[…] […]
A cada paso hallaba lo real maravilloso. Pero pensaba, además, que esta presencia y vigencia de lo real maravilloso no era privilegio único de Haití, sino patrimonio de la América entera, donde todavía no se ha terminado de establecer, por ejemplo, un recuento de cosmogonías. Lo real maravilloso se encuentra a cada paso en las vidas de hombres que inscribieron fechas en la historia del Continente y dejaron apellidos aún llevados: desde los buscadores de la Fuente de la Eterna Juventud, de la áurea ciudad de Manoa, hasta ciertos rebeldes de la primera hora o ciertos héroes modernos de nuestras guerras de independencia de tan mitológica traza como la coronela Juana de Azurduy” (Carpentier 1949).

Arroyo Pizarro, en su prólogo a Yo, Makandal, nos deja pistas al contexto en que desarrolla su poemario. Primero, nos deja saber que por recomendación de David Caleb Acevedo (Puerto Rico, 1980), retomó “la escritura reflexiva diaria para entender y entenderme”. Más adelante, también nos deja saber:

“Yo acababa de entregar una monografía a [Raúl] Guadalupe sobre El reino de este mundo de Alejo Carpentier en medio de una de un vórtice de conflictos originados por el racismo descarado y rampante que arropa a Puerto Rico, y la tendencia del Blackface que parecía querer regresar a los medios de comunicación como un bumerang ancestral y opresor. Así que junto a la monografía, le entregué al profesor un poema desahogo titulado El reino de esta mofa que luego de algunas transformaciones vino a convertirse en el poema Yo, Makandal.”

Tal, pues, el contexto de una obra que, si bien se afinca en “el racismo descarado y rampante que arropa a Puerto Rico”, refleja la sólida formación en literatura creativa de Yolanda (doctoranda en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto Rico y el Caribe), de la que ya nos había dejado constancia en Transmutadxs (2016), su extraordinario trabajo de grado conducente a su Maestría en Creación Literaria con especialidad en Narrativa de la Universidad del Sagrado Corazón (febrero de 2016).

Yo, Makandal, es uno de los 20 poemas de la primera parte del poemario, “El reino”. De esa primera parte, son también, entre otros poemas: “Padre nuestro”, “Yo, Calibán” y “El día que murió Fidel”. En “Padre nuestro”, el primer poema del poemario, Arroyo Pizarro confronta. Lo hace con la valentía de la que se sabe sobreviviente de la masacre de Orlando, Florida, en la que estuvo presente vuestro Padre nuestro. El “Padre nuestro” de Yolanda, pues es una denuncia contra la voluntad de vuestro Padre nuestro, pero a su vez una oración de solidaridad para y con los 49 caídos por el odio contra nuestra comunidad LGTBIQ en Orlando, el 12 de junio de 2016. También, es un abrazo de amor a sí misma, y a todos sus hermanos homosexuales, bisexuales, transexuales, intersexuales y pan-sexuales.

En “Yo, Calibán”, Yolanda se declara en lucha contra Próspero, personaje de ficción de William Shakespeare (Reino Unido, 1564-1616) en La tempestad (1611). Su lucha, la de “Calibán de senos y vagina”, además de ser por su libertad, es por la libertad de sus “ancestros ahogados/ estatuas de sal debajo del mar/ hombres y mujeres mandíbulas/ quienes abrieron sus dientes para/ engullir las vísceras del esclavizador”. Estamos, pues, ante otro poema de denuncia, y reivindicación de su raza, la suya y la de los suyos contra esa otra forma de dominio y opresión, la racial, la del blanco.

De otra parte, en “El día que murió Fidel”, Arroyo Pizarro retoma su vida amorosa, y pasa balance del estado de situación de su país al fallecer Fidel Castro Ruz (Cuba, 1926-1916). Es un poema en el cual la poeta, al pasar balance, nos recuerda que, al 25 de noviembre de 2016, Puerto Rico está gobernado por una Junta de Control Fiscal, alimentado de cenizas tóxicas, “vergonzoso territorio cabecibajo”. También, entre otras verdades dolorosas, Yolanda nos recuerda que es un país con presos políticos -como entonces lo estaba Oscar López Rivera (Puerto Rico, 1943-)-, con pobladores “valerosos que/ no luchan demasiado” y sin uno que orquestara “un plan de escape/ un dinamitar la celda/ un intercambio de balas a la huida”. En ese país, su país, entre otras cosas, “criticábamos al cubano exiliado/ no nos identificábamos con su alegría o su dolor/ mofa a las celebraciones en la Havana/ o de su luto, o de su duelo tempestivo”. Fue, sin embargo, ese día que murió Fidel, una oportunidad para Yolanda comenzar desde cero:

“El día que murió Fidel
tú me besabas
yo te prometía abrazos en mis aureolas
tú me acenizabas la boca
un estertor orgásmico nos bautizaba etéreas
yo te bebía
tú me tragabas
nos juramos amnesia ante los meses perdidos
volvíamos a comenzar desde cero…”

De la segunda parte de Yo, Makandal, intitulada “De este mundo”, son, entre otros poemas, “Poema a wanda”, “Lugares Públicos” y “Julia rebelde”. En “Poema a Wanda”, Yolanda invita a la reflexión a la “anticrística wanda/ patética apóstol/ de la nueva inquisición/ ¡de cuanto te pierdes!” En este poema, Yolanda reflexiona sobre su sexualidad como mujer, su desarrollo y el gozo de su disfrute, “real, academia, real academia/ palabra/ verbo que se hace carne/ y habita entre nosotras/ letras santificadas/ más sagradas que las del otro libro/ que tergiversas”. Es un poema singularmente labrado con perspectiva de género, y en el que la poeta confronta desde su sexualidad de mujer a la “apóstol Wanda Rolón”.

En “Lugares Públicos”, Arroyo Pizarro cuestiona desde su identidad de mujer negra y lesbiana. Es un poema en que la poeta reflexiona mientras provoca a repensar nuestras conductas en lugares públicos, so color de respeto a “los no oprimidos/ a los que nunca lo han estado/ sea usted una negra respetable/ una pata digna y moral”. Así, nos repite su credo:

“repito mi credo
hay que ser estrictos
no olvide ser blanca
lo más blanca posible
no olvide comportarse como hetero
lo más hetero posible
de usted se espera el mejor
comportamiento
en lugares públicos
no lo reniegue
no instruya a aquellos que no cuestionan
aquellos que no leen
a los que no saben su historia y no la quieren saber
a quienes desean permanecer necios o ignorantes
que defienden la no lucha por aparentar
por parecer blanco
o heterosexual
que al final viene siendo lo mismo”.

Finalmente, en “Julia rebelde”, Yolanda honra y recuerda la rebeldía de la también poeta, Julia de Burgos (Puerto Rico, 1914-1953). Este poema es una invitación al recuerdo de esa vida “que eres Patria completa/ que se alza en versos/ no en tu voz: en mi voz”. Y en la voz de Pizarro Arroyo, Julia es guerrera, aún cuando “el tirano te trate con blanca maldad/ Poeta serás con bandera, con lauros y gloria/ Rebelde, Gran Julia, te llaman las hijas de la libertad”. Se trata de un poema reflejo de una poeta a otra poeta, un poema que además de dejarnos constancia de la rebeldía de Julia, nos deja constancia de la calidad humana de la poeta que le honra. Y honrar, honra.

Hace un tiempo atrás, decía de los cinco cuentos de Yolanda en Transmutadxs, que no tenían que ser ciertos. Los poemas de Yo, Makandal sí lo son. Yo, Makandal trae todo un trasfondo social, cultural, y digamos histórico-literario, que, como los cuentos de Transmutadxs, le hacen susceptibles de ser constatados en hechos y entornos socio-históricos que rebosan la vida de Yolanda. Nacieron, como nos dice su autora en su nota introductoria, “de esa interacción de estudios doctorales” y para “ser leídos y compartidos en recitales dedicados a la visibilidad del amor lésbico, al adelanto de las luchas de la comunidad LGTBQ de Puerto Rico, la actividad de la Boda Masiva en la que contrajeron matrimonio 64 parejas del mismo sexo en San Juan el 19 de julio de 2015 y protestas en contra de fundamentalistas religiosos.” Yolanda, obvio, no escribe desde el privilegio.

Yo, Makandal contiene, pues, poemas de resistencia, poemas de protesta que también invitan, como los cuentos de Yolanda en Transmudatxs, a ser leídos con pasión, afección; son poemas reflexivos, escritos con perspectiva e identidad de género, y conciencia nacional, de género, de clase y de raza, poemas que han sido confeccionados desde el sentir-ser de la propia Arroyo Pizarro. Se deben leer igual, y sin reverencia; deben también provocarnos e invitarnos a reflexionar, conversar, cuestionar, romper el silencio y con el silencio, y a superar nuestros temores y secretos, los propios, ajenos y familiares. Aprendí, leyéndoles. También, gocé y lloré. Los invito a aprender, gozar y llorar con Yo, Makandal.


domingo, julio 29, 2018

Yo, Makandal - poema por Yolanda Arroyo Pizarro

foto en Austin, Texas, 2018

Seré Makandal
guerrera transmutada en el género que sea necesario
para destronar este racismo
que tanto nos pone en falta
en carencias
en desdichas
que nos atormenta y humilla
destronaré a los blancos que se pintan el rostro
aquellos que aún hoy se burlan de mi etnia
de mi raza
mi color
mis bembas grandes palesianas
mi piel oscura mozambiquea y juliaburguesina
mis caderas cual Quimbamba
cual Tembandumba macheteando de cuajo el blackface


Seré Makandal
guerrera transmutada
carnavalesca
mosquito sobre la cabeza del racista rey, presidente o gobernante
picadura mortal para que ya no se pinte
para que ya no se burle
para que entienda el dolor causado
primero por sus cadenas
luego por su risa estéril de mi existencia
desestabilizadora

Seré Makandal
y mi dominio será esta patria de discrimen y desigualdad
que convertiré en antirracista, en abolicionista
porque se nos va la vida
a mí, a mis hermanos de lucha, a nuestros hijos y nietos por venir
al reino de este mundo

martes, mayo 15, 2018

¡El Feminismo Negro importa!¡No más Chocolate Remix!



Declaración de Ile-Iwe/La Escuela:
Han pasado casi dos semanas desde que se reabrió el debate en las redes sociales sobre apropiación cultural y racismo. Esta vez el detonante fue la acción política contrahegemónica llevada a cabo por activistas afrofranceses feministas cuir y trans. Lo anterior condujo a la cancelación del concierto de la argentina Romina Bernardo alias “Chocolate Remix”, el pasado 26 de abril en “La Mutinerie”, París, Francia.
Un numeroso grupo de personas: negras, afrodescendientes, cuir, trans, lesbianas, migrantes, afrodiaspóricas, caribeñas, latinoamericanas, músicas independientes, sanadoras, santeras, intelectuales, artistas, escritoras, periodistas, académicas, artivistas, activistas, estudiantes, productoras, científicas, entre otras profesiones y quehaceres, hemos decidido -con este documento- dar a conocer nuestro análisis político interseccional contra el racismo y la apropiación cultural en el movimiento feminista.
Durante los días de intercambio, hemos constatado una vez más la gravedad del asunto, que va más allá del uso de su cuestionable alias y de su posicionamiento como pionera del reggaeton lésbico. El debate con Romina Bernardo ha estado marcado por la ignorancia, la prepotencia, el pretexto del contexto argentino y la nula disposición al análisis crítico. Lo más peligroso es la reproducción acrítica de la ideología blanco-supremacista que ella representa y defiende.
Por otra parte, mientras feministas negras y personas aliadas han estado compartiendo generosamente conocimientos, experiencias y bibliografía con la voluntad de dialogar, Bernardo y sus fanes blanco-mestizos han estado respondiendo con descrédito, amenazas, patologización, acoso, intimidación, entre otras formas de violencia.
Luego de 10 jornadas de debate en las redes sociales, el pasado 7 de mayo, Bernardo publicó una declaración que es desacertada e inaceptable donde resume sus reflexiones acerca de lo sucedido.
Si bien es cierto que en algunas partes de la misiva, Bernardo pretende reconocer su privilegio blanco (a veces disque mestizo), consideramos que el resto constituye una retórica racistaplena de  justificaciones vacuas.
Nace entonces la necesidad política de articular colectivamente este manifiesto.Para comenzar, Bernardo deposita la responsabilidad en quienes según ella ‘‘se sintieron heridas”, al mismo tiempo que se confirma su decisión de continuar ofreciendo conciertos, haciendo caso omiso a las críticas que se le han hecho.
Desde el feminismo que dice representar, hubiese sido coherente y necesario decir: “A todas las personas a las cuales hiero, daño, violento y ofendo”, en lugar de “pedir disculpas a todas aquellas personas que se hayan sentido ofendidas”, lo que deslegitima el sentir de las mujeres negras.
Romina Bernardo parece no comprender el insistente cuestionamiento de su nombre “Chocolate”, cuando justifica y confirma, diez días después del debate inicial, su intención en continuar utilizándolo. Queremos volver a insistir en que ese alias estigmatiza, cosifica, fetichiza, re-traumatiza y oprimea las personas negras en general, no importa en qué lugar del planeta.
Soñé que Romina aka Chocolate
entendió
comprendió
empatizó sobre el uso de su nombre artístico
que es como el acto pernicioso del blackface
como ser blanca y pintarse de negra el rostro
para entretener o ganar dinero
para burlar o para aprovecharse”1
Vale recordar que Argentina sobresale por sus políticas de blanqueamiento, silenciamiento y exterminio de poblaciones indígenas y negras, así como refugio histórico de nazis y regímenes fascistas.
Según Bernardo, su intención es reivindicar las luchas lesbofeministas y antirracistas. Sin embargo, participa activamente del blanqueamiento de un género musical que se basa en la hipersexualización, deshumanización, invisibilización, explotación y mercantilización de las mujeres negras, quienes hasta el momento no viviendo los daños que la capitalización del reguetón genera en nuestras vidas, familias y comunidades.
Bernardo se comporta de manera similar al sistema patriarcal al conquistar, suplantar, oprimir, subordinar y apropiarse de lo ajeno; ante lo cual círculos anarquistas feministas lésbicos cuir antirracistas amplían las voces, luchas y perspectivas de las mujeres negras e indígenas.
Respondiendo a una de las principales críticas, la autora refiere que cambiará la letra de “Como me gusta a mí’’. No obstante, dicha lírica ya ha quedado escrita en piedra para siempre, e insistimos que no se trata de la sensibilidad de quienes la escuchan, sino del lugar de enunciación, que corresponde al privilegio de una mujer cisgénero blanca:
“Me gustan cumbiancheras, me gustan reggaetoneras,
me gustan las nenas que mueven su cadera,
me gustan negras, me gustan fuleras,
me gustan tramposas, me gustan bandoleras”2

El uso del término “negra” en dicha lírica, para referirse según dijo Bernardo a mujeres de clases populares, evidencia el clasismo, la misoginia, la inferiorización  y la discriminación de las personas empobrecidas, perpetuando de este modo la relación funcional y estigmatizante de la negritud con el empobrecimiento y la criminalización.
De manera que no basta con cambiar la letra. No se trata solo de esta canción, sino de la apropiación culturalinherente a su proyecto, del despojo de saberes ancestrales, del beneficio económicoproducto de esa apropiación, del privilegio blancoy del uso amañadoque le da a una cultura, al tiempo que se nombra antirracista.
Por demás, el vídeo homónimo, aún visible en las plataformas digitales, recrea estereotipos más comunes sobre las mujeres negras. Al adentrarnos un poco en él, es posible advertir el juego simbólico re-marginalizante, en donde las negras, las oscuras, las disidentes, sólo pueden habitar la clandestinidad a la que el sistema les ha condenado, mientras las blancas presionan contra nosotras los privilegios de la supremacía, esa posición de ama blanca en casa grande y mujeres negras en senzala.
Componer una canción, cuando se pretende ser revolucionaria, supone un ejercicio de cuestionamiento, investigación de los antecedentes de la música y el elección intencional del mensaje. Esta es la única manera efectiva de no caer en actitudes racistas, clasistas, misóginas, etc.
Una parte importante de los comentarios en el debate argumenta que en Argentina no hay población negra. El negacionismo más que ignorancia constituye una práctica social genocida.
Tampoco es necesario que Romina Bernardo nos cuente la historia de Argentina, como una manera de invalidar las críticas que se le han hecho. Su paternalismo también es racista. La lucha feminista antirracista precisa suficiente formación política. No somos ingenuas.
Como feministas negras vivimos cada día la negrofobia y nos formamos consecuentemente en el activismo antirracista. Han sido muchos años de lucha, la cual ha empezado por nuestros propios cuerpos, mentes, emociones, entornos, familias, etc. ¿Quién nos va a dar lecciones de la realidad que no viven en su propia piel? ¿Quién se cree con el derecho a decirnos cómo, cuándo y dónde defender nuestra negritud?
Otra precisión terminológica totalmente necesaria: no hay los “contextos de marginalidad”, existen contextos marginalizados.  Estos son históricos y nada casuales, e incluyen poblaciones enteras que han sido lanzadas a la periferia de la sociedad, sacadas del circuito del poder por el heteropatriarcado blanco-supremacista.
Queremos recalcar además que quienes firman esta carta y quienes promovieron la cancelación del concierto de Bernardo no son personas racializadas sino personas negras, afros o afrodescendientes, feministas, trans, y cuirs. Como dijo una de las comentaristas en Francia, donde tuvo lugar la cancelación del concierto, es muy diferente ser una persona negra que una blanco-mestiza, aun cuando ambas sean racializadas socialmente.
Es frustrante y doloroso no poder encontrar una relación lógica entre la anécdota que hace Bernardo del asesinato de chico de 12 años (Igbae!) y lo que se discute en cuestión. El planteamiento de ese suceso nos parece una burda manipulación y una muestra de violencia psicológica.
Por otra parte, hacer alusión al “mestizaje” es usar nuevamente uno de los conceptos más racistas y colonialistas que se ha utilizado con el fin de deslegitimar la lucha contra el racismo y la discriminación racial. No vale entonces tomar de rehén al porcentaje minoritario de esos genes que marcan la pretendida mezcla con personas indígenas o negras, si actitudes y sus acciones revelan una procedencia blanco-europea.
Bernardo también cuestionó por qué las personas que denunciaron su concierto no asistieron al debate. Nos permitimos preguntarle a ella: ¿En verdad consideras posible establecer una discusión seria y equilibrada cuando a una de las dos partes se le pretende exponer nuevamente a una retraumatización y a una labor emocional ante el cuestionamiento?
Decididamente dichas personas no tenían nada que ir a buscar a ese lugar. Ellas no fueron quienes plantearon realizar una discusión. Esa nunca fue su intención y tampoco su responsabilidad. Ellas sencillamente se resistieron, una vez más, al neocolonialismo y a la apropiación cultural.
El feminismo lésbico tendrá que ser antirracista o no será. En cuestión de dignidad humana tenemos que ir, por justicia histórica, al origen de la problemática. Esta es, sin dudas, estructural y se fundamenta en la opresión de unas personas por parte de otras, atendiendo al color de la piel y otros atributos fenotípicos.
Autodefinirse feminista debería incluir no recurrir a comparaciones improcedentes. El mejor ejemplo es la pregunta de Bernardo acerca de por qué no se han criticado otros proyectos por apropiación cultural, ¿Acaso no debemos ejercer la crítica ante algo porque otras tantas cosas no han sido aún cuestionadas?
El feminismo negro nace de los sectores empobrecidos y marginalizados.Allí las poblaciones negras, y en especial las mujeres, han sido base y soporte fundamental del desarrollo comunitario, mucho antes de que naciera lo que hoy conocemos como movimiento feminista.
Por otro lado, en Latinoamérica ha sido recurrente criminalizar a personas negras e indígenas-recordaremos a Machi Francisca Linconao-, por intentar recuperar lo que ancestralmente les ha pertenecido y que ha sido robado por la supremacía blanca-mestiza.¿Cuándo y cómo serán juzgados quienes se apropian de lo más sagrado que tenemos, o sea, nuestra cultura?
Aunque los apropiadores latinoamericanos digan lo contrario, ni los pueblos indígenas ni los pueblos afrodescendientes han desaparecido en este continente, a pesar de que los blanco-mestizos criollos en el poder hegemónico, hacen todo para acelerar nuestra extinción. Es por ello que, cuando apropiadoras culturales como Romina Bernardo reclaman la producción negra o la producción indígena como suya, se convierten activamente en genocidas culturales de nuestros pueblos.
La ideología genocida del mestizaje blanco latinoamericano, de la cual Romina Bernardo es parte, crece explotando y despojando a Afroamérica, a la América-Negra y Afrocaribeña hasta en el feminismo.
Las vidas negras importan.
Las vidas negras lesbianas importan.
Las vidas negras queers importan.
Las vidas negras trans importan.
¡No más Chocolate Remix! ¡El Feminismo Negro importa!
Ile-Iwe/La Escuela
Mayo, 2018

FIRMANTES: 
Brígida Noblet
Jazmín Reyes Paredes
Rossih Amira
Alejandra Londoño
Eliza Pflucker Herrera
Odaymar Cuesta
Sandra Abd´Allah-Álvarez Ramírez
Ximena Mandinga
Barbara  R. Noblet
Yadira La Real
La Reyna
La Cerda Punk
Olivix Kruda Prendes
Lisandra Carbó
Wanda Cuesta
Vivi Zurita
Ana Bolena Rodríguez Obregón
O de la Caridad Riverón
Karelia Riverón
Juan Martínez
Aleida Rodríguez
Orlando Soza
Lyndon Gill
Jess Castaño
Zulma Olivera
Yolanda Arroyo Pizarro
Ateba Kamal
Sandra Chagas (Grupo-Territorio Matamba)
Dulce María Reyes Bonilla
Yuset Candebat
Eshe Lewis
Sha Gonzales
Carmen Espinoza
Colectivo Presencia y Palabra: Mujeres Afroperuanas
Grupo Afrocubanas
Sofía Carrillo Zegarra
Brenda Carpio Martínez
Fares Montaño
Mc Mustaj
Martha Liliana Rivas Orobio
Edna Carolina González Barona
Eréndira Achati Keriti
Aura Cumes
Negra Saphica
Helen Rodríguez Martínez
Natalia Natalia
Briyana C. Clarel
Faith Anderson
Nancy Cepero
Diarenis Calderón
Linda Serna
Mirla Hernández Nuñez
Claritza Portocarrero
Yurizam Dla Chark
Natalia Santiesteban Mosquera
Doytcheva
Anne-Lise
Tito
Phily Madrid
Beatriz Ramírez
Niolvis Izquierdo
Fannie Sosa
S
Maria Teresa Cocciarini
Queen Nzinga Maxwell
Cecilia Lisa Eliseche
Esmeralda Guerra Collantes
Asociacion T.IC.T.A.C Taller de Intervenciones Criticas Transfeministas Antirracistas Combativas Barcelona
Luz de Cuba
Norma Cacho
Mónica Alvarado
Lia Garcia ( La Novia Sirena)
Cecilia Lisa Eliceche
Yoalli Rodríguez
Kelly Mebrian Gómez
Danae C Dieguez
Si deseas adicionar tu nombre, puedes hacerlo en los comentarios a esta post.
Gracias por tu apoyo

1 Yolanda Arroyo Pizarro: ¡Soñé!, publicado en Afroféminas. Consultado el 10 de mayo del 2018.
2 Romina Bernardo: Como me gusta a mí. Consultado el 26 de abril del 2018.
Foto de portada: Odaymara Pasa Kruda

domingo, mayo 06, 2018

Apropiación cultural denunciada: El caso de Chocolate Remix


Escribe Odaymara Pasa Kruda

¡La lucha continua! (English below)
Feministas negras y queers en París denuncian la apropiación cultural y el racismo de Romina Bernardo también conocida como Chocolate Remix y logran la cancelación de su concierto en La Mutinerie Paris en esta última semana de abril de 2018. Acá sus propias palabras: "Nos silenciaron al decir que estábamos hablando por personas latinas negras y que nosotros, la gente negra cuir y la gente trans eran más privilegiados que ellxs porque somos franceses". Lo cual es una prueba evidente de que no tienen idea de qué es la apropiación cultural, el colorismo, el racismo y la negrofobia y cómo funciona. ¿Cómo puede una mujer negra o una persona trans ser privilegiada entre cualquier persona en este planeta sobre una base racial? Declarándose pionera del regaetón lésbico, esta argentina blanca ha desbordado burla, discriminación racial, insensibilidad, exotificación, suplantación, masculinidad tóxica, y definitivamente apropiación cultural del grado más inconmensurable. Las "feministas" blancas y blanco mestizas racistas han visto en su falsedad la oportunidad de perrear irresponsablemente, pasando por cloro un movimiento que ha costado tanto a lxs mujeres negras que esta vez hemos manifestado nuestro sentir y conocimientos ancestrales a través de las redes sociales, desde todas las partes del planeta, Puerto Rico, Cuba, Dominican Republic, Colombia, Perú, Amsterdam, France, United States, Germany, México, Spain, Canada, Chile, Uruguay y más allá. Durante el debate físico exigido por Romina y sus aduladoras, así como también en los comentarios escritos en los foros en línea se ha desenmascarado el facismo rampante que se arrastra en la comunidad blanca y blanco mestiza latina aun siendo cuir, aun siendo lesbianas, aun siendo emigrantes, aun siendo feministas. Seguimos esperando la declaración de Romina mientras sus fanes nos ofenden con los más dolorosos insultos y ataques racistas. No vamos a parar #lasvidasdelasmujeresnegrasimportan #feminismonegro
#noapropiacioncultural #noracismo #noexotificacion #nofeminismoblanco#nofeminismoblancolatinoracista #feminismoparatodas

Last week of april Black feminists in Paris denounce the cultural appropriation and racism of Romina Bernardo also known as Chocolate Remix and manage the cancellation of her concert at La Mutinerie Paris. Here are they words: They silenced us by saying we were talking for black Latinx persons and# that us, queer black womxn and trans folks were privileged amongst them since we are French. Which is a blatant proof that they have no idea what cultural appropriation, colorism, racism and negrophobia are and how it works. How can a black womxn or trans person be privileged amongst anyone on this planet on a racial base?
Declaring herself a pioneer of the lesbian regaeton, this white argentian has overflowed racial discrimination, exotification, impersonation, toxic masculinity, and of course cultural appropriation of the most immeasurable degree. The white and white mestizo racist "feminists" have seen in their falsehood the opportunity to go through chlorine a movement that has cost black women so much. This time we have expressed our feelings and ancestral knowledge against racism through social networks from a lot of places in the planet, Puerto Rico, Cuba, Dominican Republic, Colombia, Peru, The Netherlands, Canada, France, United States, Germany, Mexico, Spain, Chile, Uruguay and beyond. During the physical debate demanded by Romina and her flatterers as well as in the comments written in the online forums has unmasked the rampant fascism that creeps in the white and white mestizo latin community even if they are queer, even if they are emigrants, even if they call themselves feminists. We still waiting for her statement while her fans still being offensive in the most painful way in their racist comments and attacks. We don’t gonna stop fighting for our lives #blackwomanlivesmatter #blackfeminism #noculturalapropiation #noracism#nowhitefeminism. #nowhitelatinoracistfeminism #feminismagainstracism#feminismforallofus


viernes, marzo 09, 2018

The 13th Annual Caribbean Speaker Series: Yolanda Arroyo-Pizarro

Hailing from Puerto Rico, Yolanda Arroyo-Pizarro is an internationally celebrated author whose groundbreaking, intersectional works have impacted and influenced writers across genres. She will speak in conversationwith Dr. Vanessa Valdés, Associate Professor of Spanish and Portuguese at The City College of New York and author of Diasporic Blackness: The Life and Times of Arturo Alfonso Schomburg.


https://www.stjohns.edu/about/events/13th-annual-caribbean-speaker-series-yolanda-arroyo-pizarro

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Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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