martes, noviembre 13, 2012

Apuntes para una poética de post-humano por Lynette Mabel Pérez

Apuntes para una poética de post-humano
por Lynette Mabel Pérez

"Las maravillas del mundo antiguo
eran monumentales, pero las del mundo
moderno son microscópicas".
Eric Dexler

Desde Avisos de locura, el primer poemario de Febo, vemos una clara tendencia a la de-construcción del humano. Es la fragmentación (señal de que vivimos en una sociedad esquizofrénica) el primer aviso que nos hace la voz lírica de que algo va mal en los cimientos mismos del entramado social. Las etiquetas se suceden sin aparente orden en el poema "Mi mujer": camisa de fuerza, fármacos, pijamas, vanidad, envidia, moda, tacos, escotes, lencerías, paz, sencillez, identidad, búsqueda. En esta enumeración el hablante lírico pasa por todo el espectro semántico: De lo negativo a lo positivo. Se trata del ordenado caos de la fragmentación post-moderna donde todo se polariza. Esto lo veremos más claramente en el tercer poemario de Febo Hum Ano. Estos dos hemisferios poéticos, Avisos de Locura y Hum Ano, de Febo dialogan entre sí; hay un paso de la ironía a la sorna que anuncia la transmigración de un estado poético a otro, discurso que por mucho tiempo será definitivo.

Al acercarme al poemario lo primero que capta mi atención es la portada. En ella se ve parte de un cuerpo: cuerpo que ha sido desmantelado, mutilado y seccionado hasta la vulnerabilidad interna. Sí, literalmente podemos ver sus entrañas, el hombre en él y cuando digo hombre me refiero a su humanidad más profunda, esa que no precisa de máscaras. La portada es y será la carta de presentación de todo libro. La de Hum Ano cumple cabalmente este propósito. Felicito a Boreales por este logro. El título nos adelanta que no nos vamos a encontrar con el típico humano o tal vez sí dado que el hombre actual no es el mismo de hace diez décadas. El poemario está divido a manera de atlas donde se trazan todas las posibilidades del hombre, incluso aquella donde el hombre no es el centro y "medida de todas las cosas". La proyección más significativa del conjunto es la hum ana.

Todos los discursos que sostenían al hombre-logos (religión, filosofía, lenguaje y política) han sido desmontados y queda en su lugar la mejor cara de este, la de animal. Ya lo dice la dedicatoria inicial. A los animales, como yo. Luego de esta dedicatoria nos encontramos con un acercamiento al poema concreto, la grafía queda intercalada a la imagen de los fetos ¿Hum Anos? que esperan nacer. No puedo evitar pensar en los poemas concretos de Zurita. En un sentido se trata de un juego tan transgresor (realmente puede que más, por el tema) como el de este. En el primer poema "En la orilla" se invita al hum ano a pasar de largo, no hay sito para su aguijón en la piel inerme del hermano. El próximo poema fragmenta el discurso-hombre, sus rostros son incontables: el bueno, el malo y el hipócrita son solo unas pocas caras de esta incontable comparsa. Otra imagen nos golpea, otra maravilla microscópica que abraza nuestra modernidad, ante el blanco inmenso el hombre yace empequeñecido, microscópico. Esta pequeñez del alma nos prepara para aceptar humildemente el rito de la confesión que degustaremos más adelante en "Confieso".

Mirar con ojos nuevos debería ser ejercicio obligado ante la sinceridad. Es lo mínimo que le debemos en nuestro oficio de voyeur a un alma que se desnuda ante poesía. Luego del acto nos encontramos con un nuevo cuadro post-humano. Las imágenes gráficas y metafóricas se clavan en el iris dejándonos el dolor de hacernos menos humanos a cada paso que damos dentro de este universo. En “Archivado” la voz lírica nos desgarra con lo crudo del hecho, y de forma incisiva nos lacera la sensibilidad, pues sabemos desde el título que ese pedófilo jamás será castigado. Otro gran poema es “Rebelión Burka” donde la mujer se despoja del velo para mostrarse tal cual es. Se trata de una poesía social donde el “gore” es el instrumento apropiado para hacernos tambalear en nuestros cómodos sillones y empezar a cobrar conciencia que algo malo se mueve allá fuera. No en balde cierra el libro el poema "HUM Ano" donde la proyección del hombre excretado por sí mismo se ha vuelto realidad. El número de muertos se desgrana como partículas de arena. La muerte del humano se insinúa en este último poema casi como un hecho factual. El hombre ha muerto y ha nacido el Hum Ano. No es mi intención al acercarme a este poemario la de cerrar, sino mas bien la de abrir, pues es este es un poemario al que me he propuesto volver en diferentes momentos de mi vida y sé que dará una respuesta diferente a cada estadio vivencial. Siempre he creído que la poesía habla directamente a tu corpus emocional y es por eso que podemos sentirnos identificados o no. Ese es el camino que hace de la poesía un manifiesto de magia y sorpresa.

Besos bermejos.

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Acerca de mí

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"Odio los fluidos que se me salen del cuerpo cada veintiséis días." Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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