domingo, noviembre 16, 2014

Laudo y ceremonia del 9no Certamen Nacional De Poesía José Gautier Benítez 2014 (Puerto Rico)

9no Certamen Nacional De Poesía José Gautier Benítez 2014 (Puerto Rico)
Laudo  del  jurado

Nosotros, MARIOANTONIO ROSA, JAIME MARCANO y Yolanda Arroyo Pizarro, miembros del jurado de la novena edición del CERTAMEN NACIONAL DE POESÍA JOSÉ GAUTIER BENÍTEZ 2014 (Puerto Rico) cuyo lema "Nombre al pensamiento grato" tiene como propósito primordial fomentar la creatividad poética, promover el análisis y la difusión de la vida y la obra de José Gautier Benítez, poeta y periodista cagüeño (1851-1880), junto a la Administración Municipal de Caguas y su Departamento de Desarrollo Cultural, hemos redactado este laudo. Luego de una deliberación minuciosa y profundamente crítica en la que nos pronunciamos sobre los sesenta y seis manuscritos participantes, hemos resuelto la siguiente premiación:
Menciones
tacitas de café (seudónimo Etiopía Boricua) de la autora Iris Miranda
En este conjunto existe una oda a los aromas, al juego de sabores dentro del cafetal, a la reflexión existencial en la taza que esgrime el pasado o el futuro. La voz poética nos encanta desde la borra de café, aquella que se compara al vientre de una parturienta. Este manuscrito exuda estructura poética pura, nos lleva de la mano hasta la alacena, hasta la alabanza, hasta la adoración misma. Estos versos aplauden al puertorriqueño vivo, tan colorido, tan gustoso y nos lleva a la intrahistoria destilada por los antiguos granos etíopes, el viaje grande hasta la leche hervida en casa, taza de coco o porcelana china. Hay una mujer adicta a la suculencia de los sabores cautivantes en tonadas aromáticas, baños de luna de café, terrones de azúcar, y el grano en versiones perfumadas.
hebras (seudónimo étnica) de la autora Glorian Sacha Antonetty Lebrón
Esta partitura en versos pronuncia profundidad en una auténtica y original radiografía de la dermis ancestral, de los pelos revoltosos, de la melena hembra, matriarcal. Hay contundencia en el enraizamiento fuerte, en el pelo que se levanta erizado, sublevado; piel y pelo es la identidad en juego, el lugar de los cabellos, el turbante de las greñas a la inversa. Este texto es herencia, madeja de nostalgia, el viaje por selva y por mar hasta la llegada a la costa africana y de ahí a la congregación caribeña. Es dolor hasta la bebida del laberinto mestizo que te encuentra. La voz poética revoltosa es maranta suelta, extensa e infinita de colores y hebras prestadas. Hay una evolución que vemos crecer en la caída del alisado y luego la valiente imposición de lo que se llama la real, la verdadera, la genética watusi.
 uno por página (seudónimo MATA) del autor Miguel Ángel Torres Aponte
    Aquí vemos un manuscrito maduro, cotidiano, fervoroso. Una acción que empieza a la mitad, in media res, que nos lleva de la mano hacia un nacimiento en una funeraria, en el sur de una flor desprotegida de cruces donde encontramos a la voz poética herida de vida. Palabras que retozan “en signos vitales arrepentidos de horizonte, en soles de infancia, en escombros que sincronizan la sonrisa”. El autor trae un jardín del tiempo que sabe ignorar el desastre de lo infinito, que sabe ser negligente e incrédulo. Nos dice el poeta: “miradas sucias/se levanta la sombra del viento y su ejemplo exige devolver despedidas y variaciones/la oportunidad desordena los errores/la luz se desvela como buscando y tu nombre a uno le escribo espera/espera.” Nos enteramos ante la belleza de la poesía “que el tiempo se agota de agua”, y que tanto está la insistencia en la piedra, que forma el agujero seco. La comparación de las ranuras ciegas que delatan las figuras es magistral. El arrastre del viento en cada estrofa, en cada carcajada solitaria que aquí se nos muestra, nos convierte en soldados que no saben hacer más que tejer banderas blancas, sorteos de truenos, y allí esperamos la lluvia con el poeta, como el vaticinio de esa única esperanza.

Tercer premio
el cuerpo y la incertidumbre (seudónimo Aristóbolo Colombo) del autor Claudio Raúl Cruz Núñez
En este documento se reconcilia la no certeza y el cuerpo concebido como frente de guerra que nos atrae magnetizados al terreno. El autor nos habla de amaneceres tardíos, nos habla de las cenizas y de las ojeras que surgen ante tanta tristeza. Nos informa en una reflexión de imágenes: “te me escapas/en la penumbra de esta noche intransitable”. Los versos le huyen a las muchedumbres, se refugia la voz poética en soledades mientras se observa la lluvia, “la silueta del amor, el caminar que busca designios de humo impertinente.” Es un texto de filosofía en donde las referencias a los cementerios, al principio y a la indignación son parte de un todo. “Frente al ventanal los litigios nocturnos. Sobre la calle, la longitud del viaje. En tus pisadas la sal de tu ruta.” También en este texto se nos duele la piel: “tu figura morena y crepuscular se rompe en la ventana. La brisa sopla/su eternidad se estrella.” Es una voz valiente que se sabe defraudada, pero que corre tras lo que siente suyo: “cumplo con el alba y con tu voz ausente. Los temerarios vientos me han hecho caminante. Te busco entre la casa borracho de cenizas. De ti quiero el regreso/ lleno de grasa y zumo.”

Segundo premio
Ficciones Creíbles (seudónimo Horacio Oliveira) del autor Jesús M. Santiago Rosado
El poeta devela un documento codificado en elementos borgianos y cortazarianos. Vemos una rayuela desde la concepción del seudónimo Horacio Oliveira y los emblemas de Borges en sus Ficciones. El texto contiene dos partes: ficciones y derivaciones. Con una astucia enarbolada en la versificación y que descansa en lo onírico, el autor reniega de la primera parte extasiándose en la artesanía de la construcción de la segunda.  Es por eso que en Ficciones encontramos la llegada, la creíble mentira, lo que es el principio, el presente, el ahora. La estrofa nos desgaja la idea con torturadora belleza: “toco tu espalda desnuda/mentiras/a tus lunares. Beso tu boca. Falsedad/es a tus intentos de labios a quienes rozo con mi lengua/quiero tu corazón /también miento. Es a tus latidos/ para que me hagan sentir que la mentira existe aunque lleve tu nombre.” Esta primera parte también tiene caídas, heridas, marcas. Un rostro nos asegura estar lo más ficticiamente cercano a una riqueza. Y se miente en la metaficción. Y el autor que se sabe feliz en esa falsedad lo denuncia: “Me presto a hacer de la mentira/un juguete inservible de tu pertenencia.” Nos creemos, gracias el metaliterario juego de amores, que existe un viraje lúdico en el que hay certezas, o en el que hay cercanías: “quién dijo/amaneciste tú/amanecí yo/la individualidad es lo más inverosímil y cercano a esta realidad/ me lleva a soñar con lo imposible.” Y desde lo no perpetuo el autor clama a la no justicia, se crean las condiciones para la segunda parte, en la que una Historia nueva es posible, más manejable, una legítima solución al desastre. Título Diastema: “si me acomodo en tu diastema/acampo sin fin en tu boca/y sobre el vaivén de la hamaca/de las comisuras de tus labios/envejecer/inventando historias”. La invitación en el poema Redefinición se vuelve irrechazable: “borra toda la poesía que escribí antes de ti/pretenciosa de ser cierta. Constrúyeme versos no creíbles que hablen de tú, de yo/y desde lo movedizo de lo posible/hazme creer mis nuevas letras, tuyas.” Como todo libro religioso, —que es otro de los juegos de descubrimientos que hace este manuscrito, —el final será siempre una revelación: “todos estos versos/y los pasados/son ficción. Mi verdadero poema/ eres tú.”

Primer premio
Sombras de metales (seudónimo Leopoldo Pérez Ojeda) del autor  Ariel santiago Bermúdez
Un texto lleno de los sonidos del agua, de magos, de silencio de espumas: “hay veces que la vida te toma por los cabellos, para llevarte a la isla de los desaparecidos, para contarte un salmo secreto e invisible, donde todas las sílabas de tu piel se desgarran”. El poema que se titula Ardiente fiebre, es uno de los poemas más logrados del conjunto, un texto sublime que transita por la desesperanza a la vez que por aquellos pensamientos y sueños que nos anclan a algo más etéreo: “no tengo tiempo para subir al avión de verano, con todas sus malditas nubes, porque esta patria está ardiendo en fiebre y se nos mueren las manos de tantos años calladas”.
El autor nos habla también de un poeta que estuvo preso 50 años y que escribía en la pared un breve soliloquio por el que supo que el amor no existe, “que Dios es sólo un mago que nos entretiene”. Se nos habla de los golpes que se sienten en el vacío, de las desesperaciones de saber a la gente amada marcharse, de las desesperaciones que traen la impotencia. Es un texto que nos habla de sombras, de las sombras que somos como personas, como isla, como nación. Todos andamos con un labio roto, así como en el que titula Abismo: “escribir un poema en el abismo es tomar en serio a la muerte”. Es también un texto lleno de soledades, como aquellas del poema que se titula Bestia celeste: “es una bestia celeste con dientes de lagartos/ masticando el espacio sideral. Un ser de granito, de piedra, amasando el aire fugitivo en espera de Orión /de una serpiente acuática que ciega semillas de hombre en la lógica/ en la longitud del planeta.” Encontramos el amor que se alimenta del fusil, encontramos peces en alguna esquina sin avisos, ni pancartas, con extremas protestas. Éste es un texto de denuncias, de piquetes masivos como el mismo autor nos dice, de altavoces, címbalos, arpas que se cuajan y se comparan a la voz, una voz que nos escucha cuando dos sombras cierran la puerta. Los poemas Olor de domingo, Cuerpo ausente y Soneto imperfecto son extraordinarios, juegos que permiten la seriedad del oficio. Sobre todo Soneto imperfecto que puede ser leído desde el conjunto ABC, o en el orden 123. Exquisitos pasajes que muestran canciones de protestas, golpes brutales que se comparan con el pan de la mesa, con los ojos de vidrios, con la risa que escapa después de la muerte hasta las hojas secas de una calle muda. Posee además un Homenaje al hombro, en donde una espalda es una paradoja, un retrato de Picasso que refleja el abismo. La sangre también es metal en este manuscrito en donde se rinde homenaje a los hematomas del alma, a los golpes al hígado que invitan a acordarnos de abril, un mes como gato en la noche a paso lento. Este manuscrito es también el testimonio de los encuentros de cuerpos mutilados, como refugio donde sembrar los dedos y las uñas por tantas sombras de metales en la piel. Ese miedo a las balas, artefactos que vamos a encontrar en cualquier calle de nuestro país Puerto Rico, a cualquier hora, y por cualquier razón. Así lo explica el poema Re de trompeta: “demolieron los pasos fugitivos con balas asesinas. Le volaron los ojos de un disparo perfecto que llegó a la garganta repleta de mariposas. Los escuchó un grito pidiendo clemencia. No pasó un sollozo con el reflejo de la ventana. La humedad llovía hacia dentro como una caverna.”
El final es una invitación, quizás llena de ironía, quizás llena de esperanza a que hagamos una patria en cada laberinto, a que levantemos los hombros del hombre inmaculado. Que el pecho nos reviente poco a poco con alfileres de acero y los ojos de nuestras mujeres parpadeen metralla de ternura.

Y para que así conste, declaramos este el laudo del jurado, lo firmamos en Caguas, Puerto Rico, a 30 de octubre de 2014.

Jaime Marcano
Marioantonio Rosa
Yolanda Arroyo Pizarro                         










lunes, noviembre 10, 2014

El libro de plegarias familiares de Johanny Vázquez Paz


La dedicatoria que a puño y letra firmara la autora del libro Sagrada Familia lee: “Para Yolanda y Zulma, porque no existe religión más sagrada que nuestra amistad.” Es así como Johanny Vázquez Paz establece desde la propia primera página un nexo entre lo sagrado y la familia, aquella con la que se nace, y aquella que se escoge desde la amistad más profunda. Los rasgos de validación y denuncia sobre el tema de la religión que se encuentran intrínsecamente ligados desde el propio título en el texto, nos sirven de brújula para ir decidiendo si realmente la familia es algo digno de sacralizar, bendecir o maldecir.

Vázquez Paz abre este libro publicado por Isla Negra Editores con un epígrafe que da en el clavo: “La religión tiene por padre a la miseria y por madre a la imaginación”. Un segundo epígrafe lee: “Toda crítica comienza por la crítica a la religión.”

Es así como el poemario que se divide en seis partes medulares, nos invita a la reflexión desde los lazos consanguíneos, pero también desde la espiritualidad que se espera, o de aquella que creemos que hace falta en el núcleo intrafamiliar. La autora mezcla poemas confesionales junto a memorabilia que vienen a ser las distintas fotografías de ella y de su familia con las que nos topamos a lo largo del texto. Casi todos los títulos de las piezas hacen referencia a algún orden místico, a algún sacramento, algún rezo o plegaria. Pero tal metaforización es solamente la punta del iceberg, puesto que una vez adentrados en el corpus de cada historia versada nos damos cuenta de la irreverencia, del cuestionamiento, de la impureza de pensamientos que se arraigan con cada destino. Es por eso que puede sentirse una consagración, lo mismo que una profanación en poemas como Los domingos en la misa. Allí la niña reflexiona sobre la conducta católica apostólica y romana, se entera de la impostura de las normas del vestir, de la ordenación de ser recatada y con moral y debe decidir si seguir las reglas o romperlas.

Mi parte favorita del libro es aquella que lleva el título de Niña pecadora. Las piezas que la componen dan una cartografía de la crianza y el crecimiento, de la dicha y el dolor, de la amonestación y la celebración que se dan con el pasar de los años. En esta sección se encuentran los poemas El largo de mi falda, Fuerza de voluntad, Arrugas y un poema que se entrelaza con la historia papal escondida y los personajes que el Vaticano guarda con secretividad, como aquel que nos habla de la papisa Juana. El poema se titula Respuesta a mis hermanas cuando me llamaban Juanita para molestarme.


Sentí mucha nostalgia en las páginas que recogen las piezas en inglés, aquellas del final tituladas Speaking in tongues. Vázquez Paz nos regala una reflexión teológica, que es a su vez uno de los mejores poemarios que se han publicado este año. Enhorabuena.

Javier Febo Santiago y el arte de "llegar"


Comentario a El anarquista de Javier Febo Santiago
por Yolanda Arroyo Pizarro

La voz poética nos incluye en la página 48 del libro El anarquista una pregunta que dicta: “¿Llegué?”. Este es un texto que nos da pistas de cómo se ve el propio autor. Enseguida hacen aparición, a modo de contestación identataria, los dragones lanzalluvias, los generales con sotanas, las catedrales sin crucifijos. Nunca faltan los suicidios inmortales, las bombas de golosinas y los tribunales telepáticos. El volumen de El anarquista convierte al texto en uno caótico, pero gladiador así como las metáforas en las que se comparan a Goliat y a Sansón con el resto de los mortales en el verso burlesco. Parecería además que El anarquista es un libro cuya apuesta es a finalizar la tolerancia, como si ya supiéramos que hemos tenido bastante, que hemos aguantado mucho abuso. Así como el poema que lleva ese título, ‘Tolerancia’ nos dice: “no le leas, no le escribas, déjale la alcantarilla./ Las aguas blancas y negras/ le edifiquen el calabozo./ Habla, quéjate, y protesta…” Punzantes son algunas de las invitaciones que nos hace el poeta.


Viajaremos a España, estaremos entre rivales y plagas, entre las embestidas y la lontananza del mar, danzaremos con piezas dedicadas a Octavio Paz y que llevan epígrafes de este, además de encontrarnos con un texto dedicado a Rafael Alberti en el que hallaremos la posibilidad de un plagio lúdico. El anarquista es un regodeo incómodo pero necesario, en el que se rebuscan los adentros.  Como el mismo poeta nos dice, hay que escudriñar cada órgano. Esta constante invitación a la acción convierte al libro en un frenesí impulsivo, súbito en el que a veces el lector se deja convencer de agarrar el puñal puesto que eso es lo único que tiene sentido ante tanta dejadez. El lector disfrutará además de poemas dedicados a Luisa Capetillo, a José Ferrer, a Venancio Cruz, a María Diepa, Noam Chomsky y otros referentes con los cuales suponemos el autor debe saldar cuentas. Será vital cuestionarnos entonces, cerrado el libro, si nosotros los lectores “¿lleguamos?”.

domingo, noviembre 09, 2014

Odette Alonso desde el pánico de una narración bien construida


Odette Alonso es una de mis escritoras favoritas. La primera vez que posé ojos sobre sus textos fue cuando leí la antología ‘Dos orillas’ y descubrí la intensidad de sus postulados. A partir de ese momento, me convertí en embajadora de sus letras, pues cada vez que ofrezco una conferencia sobre la valiente literatura lésbica que se gesta en lengua española, he de mencionarla y recomendar sus obras.

En su nuevo libro “Hotel Pánico”, Alonso materializa dos libros en uno, con el mismo dejo de narrativa impecable. Desde sus narraciones la urbe no es el espacio inofensivo que uno cree, la urbe traiciona y Alonso lo sabe a la perfección. Por eso ha consolidado este libro como una panorámica apalabrada que despide traiciones y entuertos a todo dar. Mi texto favorito del tomo es 'Animal nocturno'.

Incluyo además en este post, un poema extraordinario de esta polifacética autora:

EVA O EL PECADO ORIGINAL

 Nada fue como dicen.
 Yo descubrí mi cuerpo mojada en la maleza
 y lo empecé a palpar.
 Era mi cuerpo solo el que se hinchaba
 INFLAMADA mi vela.
 No supe qué corría por mi vientre
 subía hasta mi pecho
 enceguecía.
 Tuve miedo y grité
 tuve miedo y rodé por la maleza.
 Era FUEGO era SANGRE era LAVA DE VOLCÁN
 era ESPEJISMO.
 No supe qué pasaba y tuve miedo
 pero dejé rodar mi cuerpo y la LLOVIZNA
 y algo estalló vibrante quién sabe en qué recodo.
 Después dormí tranquila
 un tiempo inexplicablemente largo.
 Después quizás llegara Adán pero ya no lo vi
 otra vez la LLOVIZNA humedeció mi cuerpo
 y me sentí gritar.


—Odette Alonso, De Palabra del que vuelve (1996)

Alexandra Pagán Vélez y la mortalidad en su nuevo libro 'Amargo'




El más reciente libro de narrativa corta de Alexandra Pagán Vélez, publicado por La Secta de los Perros (proyecto editorial que dirige Rafael Acevedo), es una bofetada potente. Potente como las historias que nos cuenta, como la construcción de la prosa que lo nutre.

Amargo (2014) se divide en tres partes, cuál de todas más introspectiva, más compleja: Locura, Deseo, Mito. Los argumentos de las narraciones se quedan en la mente de uno dando vueltas, horas después de que una ya lo ha leído. Lo curioso de estas historias es que están llenas de vida, y a la vez llenas de muerte. Es el caso de mi texto favorito "El prearreglo funeral".  En él  una mujer llena de energía, llena de sueños, rodeada de hijos, de vecinos, a punto de celebrar una navidad, es asaltada por la idea de un pre arreglo funeral.

Se nos zambulle en la cotidianidad de Gladys la de Yauco, la que llama a las emisoras de radio y cuenta cosas o pide una canción en particular. Se nos zambulle en la aventura de Gladys a partir de la firma del contrato de su pre arreglo. Es entonces que, montados en el avatar de Gladys, visitamos la funeraria, tomamos en ella café, nos enteramos de la vida de una de las muertas, aquella de la capilla tres. Celebramos con la protagonista su cumpleaños. Cocinamos con la protagonista el desayuno, un huevito hervido, una taza de café negro. Volvemos a visitar la funeraria con Gladys, repasamos la conducta de los empleados de allí, conocemos a los nuevos, intimamos con la recepcionista. Pude sentir el terror que la ansiedad me causaba cada vez que Gladys reflexionaba sobre la fecha del calendario y marcaba con una X el día del pago de su pre arreglo funeral.

Saber que Gladys estaba feliz, llena de una existencia plena, viviendo las respiraciones y los sentimientos del diario, una vida como la mía, como la de cualquiera, mientras a la vez pagaba su pre arreglo es conmovedor.

El final me caló hondo. Me aguó los ojos. Me hizo constatar, una vez más, el absurdo de la vida.
Otro texto que destaco es el que se titula "Fe de errata al Evangelio según Jesucristo", incluido también en la sección Mito. Amante como soy de los textos irreverentes, aquellos que le hacen la guerra a la religión, no pude evitar hacer de esta narración dedicada a Saramago una de mis favoritas. El llanto de Jesús, el sentimiento de terror mientras se hunde en las aguas de un mar bravío, mientras un viejito barbudo llamado dios y otro ente luciferino ajustician su destino, la deuda de juego que cada uno tiene, la apuesta de la vida de este hombre a quien han escogido de manera aleatoria son instancias puramente perversas. Ver a Jesús llorar, sentir cómo quiere tirarse de la barca y ahogarse, atestiguar cómo quiere un mesías suicidarse es antológico. Y la caminata sobre el agua, el único final posible para aquellos que ya conocen el mito bíblico, está magistralmente relatado.

Pagán Vélez hace homenajes a la lucha obrera en este libro, toca el tema del purgatorio, muestra un homenaje a Jorge Luis Borges, al poeta Rolando Jiménez Vera y nos lleva por España, por las calles del Prado, incluso visitamos con la voz narrativa la Habana.

El texto "Canas" inicia con una oración que hace imposible dejar de leerlo: "Supo que sería su amante al momento que él la llamó por su apodo". Así como este, otras narraciones aglomeradas en su interioir nos hablarán, discutirán con nosotros, tratarán de hacernos gestar pensamiento crítico.

Enhorabuena por la publicación de este libro.

Filmando 'El autor y su obra' para la cadena HITN TV de Nueva York

Durante la tarde de hoy participamos de la conferencia 'Somos el futuro' que se llevó a cabo en el Hotel Condado Plaza, acompañando al activista Pedro Julio Serrano y a la abogada Ada Conde quienes junto a Pedro Peter Maldonado y la alcaldesa de San Juan, Honorable Carmen Yulín formaron parte del panel "Same sex marriage: status in circuit courts of states and territories".

Luego compartimos con José Nieto de la cadena HITN TV, en una amena charla de literatura en la que discutimos sobre los libros Maneras de quererse, Lesbofilias y Las negras para el programa "El autor y su obra".








sábado, noviembre 08, 2014

'Lesbofilias' de Yolanda Arroyo Pizarro, es un libro bien “in your face”

La Dra. Luz Nereida Pérez dirige junto a Tamara Yantín el proyecto/librería El candil en el casco urbano de Ponce. Fue allí en donde la casa publicadora Editora Educación Emergente organizó la primera presentación del libro Lesbofilias de Yolanda Arroyo Pizarro. El libro fue presentado por el escritor David Caleb Acevedo.



Parte de su presentación, lee de la siguiente manera:

Lesbofilias, es un libro de cuentos que presenta historias diversas y de diversidad, dentro del enfoque de la comunidad lesbiana del país. Y la primera violencia es aquella de mostrarnos lo que a lo mejor no queremos ver. La luz, después de todo, se fuerza sobre la oscuridad, nunca al revés. La visibilidad es violencia también.

El libro nos presenta violencias de todo tipo: la violencia de la niña que adopta el tono autoritario de voz de la madre, para hacerse valer, en el cuento “Andanas”; la violencia de la pobreza en el contexto de la invasión de tierras y la más violenta aún respuesta del gobierno, en el cuento “Los invasores”, cuento que, dicho sea de paso, es una metáfora de otra violencia más sutil, que es la desigualdad de género (y esto se ve en el personaje de “Many”, quien en realidad se llama “Margarita” y que es una niña machúa, tomboy, que desprecia todo lo que normativamente puede hacerla femenina. Esta violencia es rechazada, cancelada y totalmente destruida en el cuento por la inocencia de la niñez, cuando llegamos a la escena en que los niños del barrio van a jugar baloncesto y uno de ellos, Welmo, le cuestiona a los demás por qué Many va a jugar con ellos, si ella es una niña. Lorenzo dice, y esto me parece que es uno de los parlamentos más valiosos de todo el libro: “¿Y qué?”.




Otras violencias se suman al conjunto: en “Tremor octubrino” vemos la violencia del ecoterrorismo, cuando las protagonistas vuelan en pedazos los molinos de viento de Santa Isabel. En “Lunación”, uno de los cuentos más fuertes del libro, nos presenta la violencia de saber que algo está mal y dejarlo pasar en nombre del arte. “Los agravios del espíritu” es un cuento bien interesante que nos presenta una violencia bien invisible por darse dentro de un grupo marginado: la violación entre lesbianas, y cómo el machismo se repite una y otra vez en todo tipo de esferas. Como un ébola social. El machismo es el ébola de Puerto Rico. Este es un cuento que yo esperaba mucho, que veo que podría joderle la mente a muchas ultrafeministas. Luego, “Fahrenheit” y “Poliamoría en el Caribe” nos evidencian la violencia del clóset, de lo fingido, de la obligación de lo fingido, de las dobles vidas y de los triángulos amorosos bisexuales. Son dos cuentos hermosos de visibilidad bisexual y transgénero (y de esto podríamos hablar un rato largo, sobre cómo dentro de comunidades marginadas hay marginamiento ulterior, cómo los marginados marginan a otros que encuentran más débiles o cuya existencia o condición es más frágil… en esto, los bisexuales y los transexuales la llevan peor que los gays y las lesbianas, puesto que sufren escarnio de parte de, prácticamente, todo el mundo, incluyendo los mismos gays y lesbianas). “Después de martillar” nos trae una violencia legitimada como protección y venganza. “El rito” es un cuento que viene a demostrar que las violencias intrafamiliares también existen dentro de la comunidad lesbiana. 


El último cuento de este libro del que hablaré, “Bocas de barro” nos habla de la violencia del vih/sida. Y esto sí que fue violencia en muchas áreas. Verán, el vih nos dividió como personas, creó nuevos márgenes: los infectados o sidosos o apestados; creó nuevos privilegios: los limpios o saludables; creó asimismo nuevas políticas: usar el condón es ser responsable, no usarlo es poner en riesgo la vida de otros, si no usas condón, es como si tuvieras un arma de fuego entre las patas… el vih/sida incluso violentó nuestra literatura. Me refiero a que en Puerto Rico, por ejemplo, tuvimos primero literatura del sida que literatura LGBT. Y la literatura del sida que tuvimos fue poca, aunque existió.

Entonces, tenemos un libro, Lesbofilias, bien “in your face”. Se trata de una obra rebelde, violenta, que subvierte el orden y se niega a conformarse o claudicar. 







viernes, noviembre 07, 2014

Reseña a 'Violeta' por Yolanda López López



Pocos escritores tienen la fluidez de palabras de Yolanda Arroyo Pizarro. Y en Violeta, una vez más, se corona como una de las reinas de la narrativa puertorriqueña. Esta novela corta, narrada en intercambio entre primera y segunda persona, nos cuenta una relación lésbica que pasa de la adolescencia hasta la madurez. Yolanda se luce con un lenguaje erótico, sutil y elegante que en nada podría ofender al lector heterosexual.

La historia comienza con una cita entre Violeta y Iolante para discutir sobre Vita, la amante en común. Yolanda juega con las raíces de los nombres de forma que nos deja ver que Violeta y Iolante derivan de la misma raíz. Esta narración presenta la sicología de los efectos del maltrato en la niñez, del abuso sexual y sus secuelas que lleva a algunos seres al deterioro mental y a la imposibilidad de establecer relaciones permanentes a pesar de los sentimientos entre la pareja. Sin embargo, Yolanda te lo presenta para que lo infieras, y hasta para que te cuestiones en un momento el desdoblamiento de personalidad.

El paralelismo con los cometas es uno de los detalles más interesantes de esta novela. La autora lo carga hasta el final y nos adelanta el derrumbe emocional cuando escribe: “Los cometas en cada pasada de curso pierden materia”.

Otro aspecto que me parece muy bien logrado es la presentación de la política puertorriqueña. Entre línea y línea la escritora le presenta al mundo la lucha por la liberación de Oscar López Rivera y lo hace sin ser panfletista, sin editoriales independentistas, casual. 

Fuente: http://www.yolandalopezlopez.com/16-blog/46-cometario-sobre-violeta



Yolanda López López es novelista y reumatóloga . Se lanza a la aventura literaria con la publicación de 'La caída de Alejandro Curtos', novela sobre la historia de un obstetra que tras ser demandado legalmente por impericia, se enfrenta al relato de huidas y guerras que le ha dejado en un diario, su abuela al fallecer . La médico y escritora nació en Gurabo, Puerto Rico y ha publicado varios artículos profesionales en revistas y periódicos locales. En 2011 completó una Maestría en Creación Literaria, con concentración en narrativa, en la Universidad del Sagrado Corazón.

miércoles, noviembre 05, 2014

Poemas de Arroyo-Pizarro al alemán en Revista Alba


Inhaltsverzeichnis/ Índice alba 06

(más abajo en español)

Darin: Die Wiederentdeckung eines unmöglichen Ortes von Rike Bolte und Amaranta Caballero Prado. Starke Gedichte von Yolanda Arroyo Pizarro, Marcela Parra, Legna Rodríguez Iglesias und Ela Cuavas. Vielschichtige Erzählungen von Dani Umpi, Odette Casamayor-Cisneros, Francisco Bitar und Diego Trelles Paz. Ein melancholisch-heiteres Portrait... über W.G. Sebald und die Übersetzung seiner Texte ins Spanische, schreibt Teresa Ruiz Rosas. Raúl Gómez Jattin, eine Stimme, die sich in keine literarische Strömung Kolumbiens einordnen lässt, haben wir wiederentdeckt. Dazu kommen eine Hommage an den in diesem Jahr verstorbenen brasilianischen Schriftsteller João Ubaldo Ribeiro und ein Essay über die Avantgarde-Zeitscrift Ciclon. Und in der Panorama-Rubrik spüren Benjamin Loy und Carlos Labbé den (a-)politischen Tendenzen der deutschen und der chilenischen Gegenwartsliteratur nach. //

En ella: un lugar imposible redescubierto por Rike Bolte y Amaranta Caballero Prado. Potentes poemas de Yolanda Arroyo Pizarro, Marcela Parra, Legna Rodríguez Iglesias y Ela Cuavas. Relatos caleidoscópicos de Dani Umpi, Odette Casamayor-Cisneros, Francisco Bitar y Diego Trelles Paz. Teresa Ruiz Rosas, por su parte, construye un nostálgico retrato de W.G. Sebald y cuenta su experiencia de haberlo traducido. Raúl Gómez Jattin, imposible de encajar en ninguna corriente literaria colombiana, es redescubierto en nuestras páginas. Además, un homenaje al escritor brasilero João Ubaldo Ribeiro, fallecido este año, y un artículo sobre la revista de vanguardia Ciclón. Por último, en la sección Panorama un contrapunteo entre Carlos Labbé y Benjamin Loy reflexiona acerca de las tendencias (a)políticas en la literatura chilena y alemana actuales.

domingo, noviembre 02, 2014

Presentación del poemario 'Mercenaria' de Zulma Oliveras Vega




Escribir del “ahora” es siempre un riesgo, porque el “ahora” lastima desde la carga emocional que confiere el pasado adolorido y el miedo al futuro. Estas letras de Zulma Oliveras Vega cuestionan el presente, con la valentía esotérica que concede la diosa Tierra y el privilegio de sabernos vulnerables, delicados, heridos ante tantos eventos subyugantes. En esta declamación surgen interrogantes en los que se nos va la vida. Aquí se conjura el dolor para convertirlo en ejército. La hegemonía nos ha obligado a cargar con trazos torcidos de historia oficial, por eso las palabras de “Mercenaria” parecen decir que no se puede seguir permitiendo esto. Hay que detenerlo.


Tenemos ante nosotros un documento que privilegia la lucha insurgente, la desobediencia civil, la solidaridad de mujeres y de hombres feministas. Este escrito apunta con el dedo a los invasores, a los colonizadores y a los colonizados de mente, aquellos que creen que la poesía como rebelión es letra muerta.

—Yolanda Arroyo Pizarro












Fotografía por Yolanda Arroyo Pizarro y Francisco Vázquez

domingo, octubre 19, 2014

Raíz y herencia africana 2014 celebradas en Caguas




Ayer celebramos la actividad ‘Raíz y herencia africana’ en el Jardín Botánico de la ciudad de Caguas. Allí estuve compartiendo con los escritores Benito Masso y Gloriann Sacha Antonetty.  Compartimos nuestras razones para escribir los libros de cada uno, y leímos algunos de los poemas y fragmentos de nuestros textos acompañados por toques de tambor en homenaje a la celebración de la herencia africana. Al final de la jornada, el público nos hizo preguntas y compartió anecdotas.

Una de las cosas que más llamó mi atención del libro “Negro: este color que me queda bonito” de Benito Masso, es cuando él indica:

“A cada persona negra, mulata, blanca o amarilla le corresponde buscarse, encontrarse, rediseñarse conforme a la persona que quiere ser, y es esa, a mi entender, una de las fórmulas para nosotros los negros poder salir de la opresión de afuera y la de adentro”.

No había tenido oportunidad de reseñar el libro “Negro: este color que me queda bonito” de Benito pero aprovecho e incluyo en esta nota, que es uno de mis libros favoritos. Inicié su lectura en un viaje que di a Atlanta en junio de 2014. Luego en diversos momentos mientras estaba en la isla, iba a la playa, visitaba a mis parientes en el área oeste, en el pueblo de San Germán y tuve la oportunidad de completar la lectura del mismo. El texto es en sí una autoetnografía, memorias de vivencias y el proceso de sanación por el que el autor pasó como un hombre negro.

Conozco a Benito, es un hombre culto, amable, y dedicado que se ha puesto como meta ser un estudiante de la vida a eternidad. Por ejemplo, tiene a su haber entre sus logros profesionales haber estado trabajando de contable autorizado CPA durante muchos años. Luego se dispuso y estudió psicología. Él mismo lo dice en las páginas finales del libro, en el epílogo:  “Como psicólogo puedo entender por qué uno reprime el miedo y rechaza su propia realidad, especialmente cuando ésta se percibe y se vive como una situación dolorosa. Por un lado lo hacemos por el miedo a confirmar que nos habrán de rechazar por el mero hecho de ser negros y negras. Por otro lado queremos evitar más dolor y nos refugiamos en la negación o en los cuentos como estrategias de protección. Lo insólito y real del caso es que ni el miedo, ni en el dolor, ni la angustia o el coraje desaparecen por el simple hecho de crear un cuento mental que nos permita enajenarlos.”

Me impresionó que en sus páginas principales el autor nos informa: “Cuando digo que aún me estoy curando, me refiero a que la curación implica haberme recuperado totalmente de la condición, y eso todavía no ha ocurrido.” Él se refiere a sus experiencias de dolor y coraje al estar expuesto directamente a diferentes instancias de racismo. En estas páginas el autor nos cuenta que el verse a sí mismo como lo percibe y lo trata aquel que lo rechaza por ser negro, ha sido dolorosísimo. Por consiguiente la persona que sufre de esta condición se siente como lo ve el otro. Allí nos contó frente a todos, celebrando en el Jardín Botánico de Caguas, que se sintió feo, bruto, apestoso, marginado, rechazado e incompetente. Hubo momentos en que uno se siente incapaz de superarse, confesó con candidez.



A medida que nos profundizamos en la lectura de su libro, nos damos cuenta que el mero ejercicio de haber creado un texto como este ha sido uno de los mejores pasos que ha tomado el autor para sanar. De hecho, en una de las partes él nos dice: “la salvación de mi condición de racismo internalizado se produjo como resultado de haber decidido explorar mi vida intensamente desde el año 1985 hasta el 1988, justo después de mi segundo divorcio. Me entregué de forma intensa a un proceso terapéutico a través de técnicas como la introspección, la reflexión, la consejería espiritual, los talleres de transformación personal, la oración, las lecturas bíblicas, el estudio y la aplicación de la metafísica.”

Durante su compartir en el evento, Benito indicó que de chico unos muchachitos blancos del barrio, de su misma edad, le cantaba lo siguiente: “negrito carabalí, tú comes mierda y yo maní”. Masso también nos contó que tenía nueve años cuando sucedió esto y que este fue el inicio que marcó una serie consistente de acciones racistas en su contra. También nos compartió que cuando se mudó a los Estados Unidos, cerca del lugar donde estudiaba intentó ir infructuosamente a varias barberías. En ellas los barberos le indicaban que no sabían manejar su pelo malo.

Las expresiones y valentía de Benito Masso lograron aplausos y vítores del público.



Por su parte, Gloriann Sacha Antonetty es la menor de los tres autores. Fue criada en Carolina. Es comunicadora y actualmente trabaja como directora de comunicaciones. También es profesora de la Universidad del Sagrado Corazón. Formó parte de un colectivo que al cabo del tiempo publicó una antología. En esa antología se incluye por primera vez el cuento “Loca de amor por el ahogado” que es un homenaje al cuento “El ahogado más hermoso del mundo” de Gabriel García Márquez. El texto comienza con una muchacha cuyo nombre es Blanca. Desde el mismo inicio, con el nombre y los significados meta literarios y meta cognitivos que se desprenden de él, se nos muestra que hay un elemento racial que se va a desarrollar a través de la historia. En efecto, la autora hace referencia a los dioses yorubas, Yemayá, a los juegos de caracoles, y a los rituales de baño de cadáveres una vez encontrados a orillas de alguna playa. Es un texto que le ha merecido muchos reconocimientos y que de hecho está incluido en la antología puertorriqueña Palenque de temática negrista, antirracista africanista y afro descendiente.

Buika y su apuesta al amor sexodiverso: Festival de la Palabra 2014




La enigmática mujer vestía de negro y estaba descalza. Además, había solicitado que cualquiera que subiera a escena con ella, antes de acercarse a su circuito energético, debía hacer lo mismo. Por eso vimos a una Mayra Santos Febres que de modo reverente se quitó los zapatos para acercársele. Lo mismo sucedió con la alcaldesa de la ciudad de San Juan, lugar que la recibía en medio de un mar de trescientas personas. Carmen Yulín Cruz, descalza, le obsequió a Buika una artesanía de los Tres Reyes Magos con la monoestrellada en el fondo "para que nunca se olvide de Puerto Rico”.


Buika desgajó con sus distintivas notas y su garganta flamenca la pasión de los versos de su primer libro de poemas, “A los que amaron a mujeres difíciles y acabaron por soltarse” que musicalizó para el público puertorriqueño frente a la bahía de Viejo San Juan. La artista canaria hizo acto de presencia ante un cielo estrellado al final del Paseo de la Princesa, en donde una tarima con los logos distintos del Festival de la Palabra mostraban a un público ávido. La acompañó en su performance un percusionista con su cajón, porque sus nuevos versos entremezclan “diálogo y canto, preguntas y respuestas, dudas y certezas.”



Nos contó a los allí presentes un poco de su procedencia pues, a pesar que reside en Florida, creció en una comunidad gitana en la ciudad Palma de Mallorca, capital de las Islas Baleares. Habló de sus amores y desamores, de la esencia ancestral y primigenia de la vida, de la génesis de sus poemas y las fotografías tomadas durante los últimos 10 años y que constituyen el libro. “Quería mirar la intimidad y el mundo de afuera, desde adentro”, dijo en un momento dado y los tatuajes de sus hombros nos acurrucaron como si de una nana se tratase. En esos tatuajes ella perpetúa el nombre de mujeres que la han marcado, incluidos los de su madre, tías y abuelas.

Buika fue con nosotros los presentes teatral, flamenca, amplificó sus ya emblemáticos y esperados quejíos, entró en diálogo con una jirafa adquirida en una de las tienditas de la zona y hasta se puso un antifaz. “Aprendí de la poesía que sirve como contendor de secretos”, dijo antes de interpretar lo que llama “cantos de cocción”.

Frente al público ensimismado y que le exigía a ratos que cantara Niña de fuego, y Jodida pero contenta, Buika rindió homenaje a los organizadores del Festival de la Palabra, a quienes llamó “locos”, admitiendo que “Puerto Rico es un país chiquito, pero un gran país” y que el resto del mundo debía imitar las cosas hermosas que desde aquí se logran: "echen un ojo y aprendan de los lugares chiquitos como este”, invitó.

Los poemas de su libro abarcaban temas de amor, justicia, equidad, aceptación y el auto-descubrimiento. “Soy la suma de todos mis elementos”, “¿Soy porque hago, hago porque soy?” y “Qué bien está todo cuando todo está bien,” fueron algunos de los versos declamados.

El poemario "A los que amaron a mujeres difíciles y acabaron por soltarse" es una clara alusión a todos aquellos que hemos deseado y amado a mujeres, seamos mujeres u hombres. La inclusión del elemento sexodiverso siempre ha estado implícito en las letras de Buika. Recuerdo mi sorpresa al encontrarla hace siete años atrás con la canción Mi niña Lola. Descubrir que era una mujer que abiertamente le cantaba al amor de otra mujer me hizo admirarla de inmediato.

Al final, el público la aplaudió de pie por un espacio de tiempo que demostró su admiración y devoción a una mujer tan emblemática.

Como soy miembro activo del Comité de Escritores del Festival de la Palabra, ella y yo compartimos un aparte, justo al final de su recital. Nos abrazamos. Energéticamente su propósito de vida se me fue develado en ese abrazo. Adoré de cerca sus formas y sus tatuajes, y le hice una pregunta, aún respetando que ella siempre se ha negado a que la etiqueten, pero sabiendo que abiertamente ha dicho haber estado en una relación amorosa con otra mujer:
“¿Qué me dirías si te pregunto cómo se debe amar, Buika? ¿Cómo una mujer como yo debe amar a otra mujer como yo?”

Buika me confirmó algo que ya sabía, pero que siempre es grato escuchar en personas tan intensas como ella: “Apasionadamente”.

La cantante Concha Buika y la escritora Yolanda Arroyo Pizarro.
Foto: Paxie Córdova


Un odio antiguo: La violencia de género y el género de la violencia: Mesa en el Festival de la Palabra de Puerto Rico 2014


Fotos: Zulma Oliveras Vega


RESEÑA EL NUEVO DÍA, Domingo 19 de octubre de 2014:

"¿Reflexionan los literatos, al momento de escribir, sobre cómo la manera en que abordan la violencia repercute en la filosofía de vida de sus lectores? ¿Les interesa educar? O, en cambio, ¿moldean sus obras con los elementos que funcionan para el desarrollo de la historia que quieren contar, aunque eso signifique reproducir a través de sus personajes patrones de conducta que en la vida real repudian?

Estas interrogantes fueron el centro del debate “Un odio antiguo: La violencia de género y el género de la violencia”, efectuado este sábado en el Paseo de la Princesa como parte del Festival de la Palabra 2014. Los autores puertorriqueños Yolanda Arroyo Pizarro y David Caleb Acevedo aka Elijah Snow, junto al escritor peruano Jorge Eduardo Benavides, compartieron sus experiencias con franqueza y dejaron sobre la mesa preguntas sin respuestas. A fin de cuentas, el proceso de escribir es individual, aparte de que la intención varía de texto en texto. Aunque el debate estaba supuesto a girar en torno a la violencia de género, con énfasis en el abuso hacia las mujeres, los panelistas se expresaron sobre manifestaciones violentas variadas, entre las que se cuentan el discrimen por raza y orientación sexual.

“Luego de que estoy en ese trance y he descargado la escena... y está puesto en el papel, me he preguntado: ¿deberé colocar esta escena? ¿Aportaré algo a la cadena de violencia? ¿Esto va a acabar? Y veo a los (escritores) más conservadores que no las ponen y pienso que eso es enajenación, como si esas situaciones (de violencia) no estuvieran pasando”, reflexionó Arroyo Pizarro, autora de la novela Las negras. “Es una dicotomía con la que constantemente lucho”, aseveró.

En Las negras, la escritora da voz a las mujeres esclavas -retratando los abusos a los que fueron sometidas y cómo prestaron resistencia- porque “la historia patriarcal lo que nos ha dicho es lo que hicieron los cimarrones”. Benavides, que tiene en su haber los títulos Un millón de soles, La noche de Morgana y Los años inútiles, trajo el elemento de intención.

“¿Qué es lo que prevalece: el mensaje que quiero dar o lo que yo quiero contar para mi historia? Si tengo un villano, ¿lo tengo que humanizar? ¿En función de qué mis personajes son como son?”, cuestionó. Arroyo Pizarro prosiguió con la interrogante continua. “Entonces, ¿cuál es el mensaje?, ¿qué es lo que uno quiere decir?”.

Respecto al asunto de humanizar a un personaje, David Caleb Acevedo confesó que en su novela El Oneronauta quitó una escena violenta de una madre contra su hijo -que están basados en él y su progenitora- para evitar que los lectores  demonizaran más a la mujer. En su lugar, decidió darle “el mayor potencial de humanidad”. Durante el intercambio, los escritores se plantearon la posibilidad de que sus textos propicien cambios de conductas en las personas que los leen.
“¿Y si no cambian las cosas?”, preguntó Arroyo Pizarro. “Si el texto no cambia el mundo, uno cambia a uno”, respondió Acevedo." — Festival de la Palabra

Enlace:
http://www.elnuevodia.com/festivaldelapalabraparatodoslosgustos-1875671.html

jueves, octubre 16, 2014

Caparazones subject of thesis by Alexandra G. Perkins, University of Miami



[...]

Puerto Rican author Yolanda Arroyo Pizarro’s novel Caparazones (2010) also questions
how subjectivity is constructed beyond categorizations of identity. Arroyo Pizarro, like
Santos-Febres, positions her characters in trans spaces; spaces—be they geographic,
gendered, racialized, or sexualized—that are not necessarily rigidly categorized. In fact,
some contemporary literary representations of transnational subjecthood move away from
reconciling questions of identity and instead queer national, sexual, and racial identities,
among others. These identifications are de-essentialized to resist normative impulses
towards discrete categorization, and exemplify the nomadic, incoherent, and chaotic
articulation of identity in the twenty-first century. Caparazones demonstrates this move
away from grappling with discrete markers of identity, and rather focuses upon the ways
in which subjectivities, nation, sexuality, race, and gender play on and against the bodies
of her protagonists. Notably, however, Arroyo Pizarro does not refuse naming particular
identities, and in fact, the interplay of identities is key in her work. Alternatively, it is the
superposition of fields of identitary influence that construct or assemble the protagonists
of her novel.

[...]

Yolanda Arroyo Pizarro’s Caparazones also explores the formation of alternative
types of family, which are engendered and practiced through transnational movement.
Caparazones challenges the homeland-to-diaspora telos, moving beyond the binary
relationship between the two. By decentralizing discrete categories of identity in a
transnational context, the novel reformulates the literary and historical impulse present in
many works by authors who represent, write, or form part of the literary diaspora of the
Caribbean. Arroyo Pizarro utilizes the space of transnationality to question monolithic
and hegemonic understandings of national, sexual, gender, and racial identity. Her two
protagonists, Nessa and Alexia, move in a seemingly placeless and timeless existence,
although their movement across geographic borders is palpable. Time and space,
understood as categories that regulate human existence, are decentralized for a fluid, in
flux movement across time and space. Arroyo Pizarro creates a non-linear narrative that
moves back and forth through time and place to highlight the malleability of identity. In
my analysis of Caparazones, I consider how subjects are represented in transnational
space and how they queer affective bonds, but more specifically I underscore how Arroyo
Pizarro deliberately employs a non-linear, inchoate, and at times vague style in order to
reinforce the non-centeredness of transnational experiences.

[...]


Perkins, Alexandra G., "Queer Transnationality: Narrative, Theatre, and Performance Across Temporal, Spatial, and Social Geographies" (2014). Open Access Dissertations. Paper 1214.

A DISSERTATION
Submitted to the Faculty of the University of Miami
in partial fulfillment of the requirements for the degree of Doctor of Philosophy
http://scholarlyrepository.miami.edu/oa_dissertations/1214

jueves, octubre 09, 2014

Reseña a Caparazones por Hola Cultura, DC Latino Culture

Reseña a Caparazones, Yolanda Arroyo Pizarro, Editorial Egales 2010
Hola Cultura, DC Latino Culture
8 de octubre de 2014

Caparazones es una historia de amor convencional podría decirse, si no fuera por ser dos mujeres las protagonistas principales de esta historia que ocurre en Puerto Rico, aunque también en Costa Rica, las Bahamas y en otros lugares donde hay amenaza a las tortugas. Sitios todos en los que hay que salvar a estos nobles animales en peligro de extinción y luchar por el medio ambiente; que implica denunciar a los que no respetan las leyes de protección y están acabando, en este caso, con los quelonios de piel dura. Seres tan fascinantes como antiguos y particulares que llevan su propia casa a cuestas; saben del tiempo y traen consigo un caparazón duro para protegerse de las inclemencias, pero no de los cazadores, la corrupción y otros de los males de hoy en día. Una de las protagonistas es una ambientalista enfrascada en proteger a estos seres, según se dice prehistóricos y hoy en día en grave riesgo. Y la otra, es una periodista que cubre noticias relacionadas con temas ambientales. Trabajo peligroso el de ambas pues hay muchos a quienes no les gusta el trabajo que realizan, desde el que recoge los huevos de la tortuga para venderlos a los restaurantes que sirven a los turistas, hasta las grandes corporaciones de petróleo que ocasionan derrames gigantescos y pretenden encubrir sus fechorías y quieren que nadie sepa, pues el dinero es lo único importante, incluso en el paraíso. “Caparazones”, es un Libro lleno de descripciones eróticas muy bien realizadas, aunque sin llegar a ser pornográficas clara está, aunque si en la tradición de Anais Nin y Soledad Puertolas que se han negado a aceptar que el erotismo es un asunto de hombres. “Caparazones” es un texto donde el amor lésbico no tiene miedo de expresarse con todas las palabras y se ocupa de la ternura, la procreación y los celos desde los ojos de la mujer. De muy buena prosa y buen ritmo, este texto es también una denuncia ambiental que hace honor a los valientes que batallan -en este caso dos mujeres- contra los contaminadores, depredadores ambientales, corporaciones poderosísimas que se enriquecen y gobiernos que se hacen de la vista gorda. “Somos dos mujeres que, próximas al regodeo de la antigüedad, quieren todavía sentir cosquillas en el estómago; dos mujeres que aún en la edad madura quieren permanecer enamoradas, quieren seducir, quieren coquetear y sentirse vivas, allí,  justo en el centro donde nos palpita y se bombean las lubricaciones más primitivas”. Amor a la mujer tierra, a la mujer de carne hueso y a la idealizada. ¿Será cierto qué el buen amor es lento como el caminar de una tortuga…? Eso dicen. Literatura para todos, como sólo la buena literatura, Caparazones tiene varios capas, valga la redundancia, de caparazones; el sentimental, el sorpresivo, el denunciatorio, el erótico, el romántico y el fantástico. Publicado por la editorial Egales que cuenta con una vasta selección de libros de temática lésbica y erótica para mujeres en la colección “Salir del Armario”.

Enlace: http://www.holacultura.com/2014/10/08/caparazones-resena/

martes, octubre 07, 2014

FIERCE: The Life and Work of Manuel Ramos Otero

Ayer, 6 de octubre de 2014, en Columbia University, Cuidad de Nueva York, celebramos a Manuel Ramos Otero:


"On the occasion of the Columbia University Libraries Acquisition of the Archives of Manuel Ramos Otero, Columbia hosts a discussion of the writer's work with Arnaldo Cruz-Malavé, Professor of Spanish and Comparative Literature at Fordham University; author Magali Garcia Ramis; author Luis Negrón; and Frances Negrón-Muntaner, Associate Professor of English and Comparative Literature and Director of the Center for the Study of Ethnicity and Race at Columbia University.






Fierce: The Work and Life of  Manuel Ramos Otero

A panel on the Occasion of the Inauguration of the Manuel Ramos Otero Papers at Columbia University

With the Participation of
Arnaldo Cruz-Malavé
Magali García Ramis
Luis Negrón
Frances Negrón-Muntaner


Manuel Ramos Otero is one of the most important Hispanic Caribbean writers of the late 20th century and Puerto Rico's first major openly gay writer. Deeply innovative in both themes and form, Ramos Otero's work spans a wide range of genres, including the essay, novel, short story, and poetry. Through his publishing and organizing efforts, Ramos Otero also made important contributions to building New York's Latino literary community. He died in 1990 of AIDS-related complications at the age of 42.

Monday, October 6, 2014 at 6:30
523 Butler Library, Columbia University
535 W 114th Street, New York

lunes, octubre 06, 2014

Nueva publicación 2014: Culto del mal, cultura del mal

En el libro Culto del mal, cultura del mal, uno de los capítulos se centra en Rapiña, texto de Yolanda Arroyo Pizarro. El comentario en la Introducción que resume el mismo, indica:

"Daniel Graziadei examina L’île aux deux visages, de Gary Klang; The Brief Wondrous Life of Oscar Wao, de Junot Díaz y Rapiña,de Yolanda Arroyo Pizarro como textos que funcionalizan choques entre lo real maravilloso americano y el fantasy de los cómics y películas de la cultura popular masiva internacional. Subraya un enfrentamiento de escenificaciones literarias de una ‘cultura del mal’ supuestamente típica latinoamericana con globalizaciones pop y trash de unos ‘cultos del mal’ icónicos. La lectura comparativa posibilita analizar estas transculturaciones como estrategias y escenificaciones de una emancipación antiesencialista que supera los límites de los campos literarios contemporáneos. Estas traducciones transmediales con participación de medios populares limitan posibles lecturas éticas y étnicas, al mismo tiempo las estéticas pop y trash logran una emancipación descolonizadora, antiimperialista y globalizante en su enfrentamiento con las expectativas exotistas."


Hartwig, Susanne (ed.)
Culto del mal, cultura del mal. Realidad, virtualidad, representación.
Madrid / Frankfurt, 2014, Iberoamericana / Vervuert, 202 p.
Ediciones de Iberoamericana ; 72
ISBN: 9788484898092

Si se parte de la idea de que el mal es una construcción cultural, la descripción e interpretación de lo que se considera “formas del mal” parecen retratar más al observador que a lo observado. Así pues, el punto de partida del libro es la pregunta por las “caras del mal” en diferentes contextos culturales y vistas por observadores de muy distinta índole a través de la relación entre realidad y ficción, esto es, la forma y el funcionamiento del mal en un contexto histórico y social concreto.
Las contribuciones no se dedican a denunciar el mal, ni mucho menos a justificarlo, sino a describir cómo se presenta este bajo distintas formas estéticas. Desde este punto de vista se analizan novelas de, entre otros, Roberto Bolaño, Juan Manuel de Prada y Alan Pauls, o películas de José Padilha y Alain Resnais, así como la construcción de una maldad específicamente femenina como parte de una cultura masculina del mal.

Susanne Hartwig es desde el año 2006 catedrática de Literaturas y Culturas Románicas en Passau, Alemania. Sus campos de investigación son: teatro y narrativa contemporáneos, literatura y ciencia cognitiva, ética de la literatura.

Puedes consultar el índice pinchando aquí; la introducción aquí y comprar el libro, aquí.

Acerca de mí

Mi foto
Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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