jueves, julio 31, 2014

Intercambio epistolar combativo a las hermanas lesbianas de Ecuador

Este pasaje se da en el contexto del evento “POEMAS PARLANTES: Taller de poesía lesbiana para mujeres que tienen pelos en la lengua” que se celebró en Ecuador el pasado 19 de julio de 2014. Flavia Ecos, una de las facilitadoras, me escribe unas líneas haciéndome varias preguntas y contándome un poco de la situación tan peligrosa y triste que viven las mujeres lesbianas en este país. Esta es mi contestación:



Querida Flavia Ecos:



Cuánto me apena lo que narras en el inicio de este correo. Que aún existan clínicas para “curar” la homosexualidad es una prueba contundente de que todavía nos queda mucho trabajo por hacer. Desde ya te dejo un fuerte abrazo de solidaridad y mi admiración hacia ti y al ejército de activistas que velan porque esto cambie en Ecuador y en cualquier parte del mundo. Desde acá, desde Puerto Rico, va mi grito de denuncia, dolor y hermandad. Flavia, estamos contigo, RESISTE. RESISTAN. DENUNCIEN. VISIBILICEN. Nuestro amor y entrega va con ustedes. Te incluyo breve respuesta a las preguntas que me hiciste y dos poemas, uno de mi autoría y otro de la autoría de mi pareja de vida, Zulma Oliveras. Abrazo.



Flavia: Como afrolesbiana, ¿qué es la poesía lésbica para ti?

Yolanda: Si la poesía persé es la manifestación de la belleza y el sentimiento por medio de las palabras, la poesía lésbica deberá ser el intento de esa belleza para desnudar el alma apasionada que provoca un entorno social o un sujetx individual en el marco de una realidad sexual nacida de una mujer y que va dirigida hacia otra mujer o mujeres. Para mí ese desglose onírico, lirico y hasta dramático debe ser manifiesto desde las emociones y pasiones que la poeta experimenta y debe denunciar la verdad que viven ella y su comunidad. En mi caso, lo afro no se puede despegar de lo lésbico, si bien puedo hacer referencia a vivencias que se dan a la par a mi alrededor, siempre regreso al núcleo, que es lo que soy y desde allí construyo la historia, enebro los versos.



Flavia: ¿Qué escenarios/ sujetxs propones con este tipo de género dentro de la poesía?

Yolanda: Propongo una “toma de la bastilla” cuando abordemos la poesía desde la temática lésbica. Propongo mostrar crudeza, mostrar vejámenes, mostrar dichas, sinsabores, atrocidades, felicidad y clemencias. Propongo construir estrofas mostrando toda nuestra humanidad de mujer intensa que ama a otra u otras mujeres intensas. Propongo apropiarnos del establishment así como la heteronormativa se ha apropiado de nuestras vidas y nos ha dejado huérfanas, desoladas en esta barbarie que por siglos se ha autoimpuesto como “lo correcto”.  Yo soy lo correcto. Mi clítoris erguido ante la provocación de otra fémina es lo correcto. Mi labia mojada, mi centro pulsátil, mi mente enamorada de unas tetas, de un ombligo, de una boca mujer; ése es el escenario que debemos secuestrar, el que debemos arrancar de la invisibilidad y mostrar a viva voz en las letras. Para los parisinos revolucionarios de 1789 “la toma” implicaba el cese y desista que supuso el fin del antiguo régimen y el inicio irreductible de la Revolución. Siguiendo esa comparación, nuestro punto de llegada o el final de este camino deberá ser el día en que el discrimen sobre estos temas sean cosa del pasado, el día en que veamos el fin de las clínicas para curar el lesbianismo. Ése es el entorno óptimo. No hay que conformarse con menos. La caída del régimen monstruoso y arcaico está en nuestras manos, depende de nosotras. Así que a escribir, a versar; que sea la poesía lésbica nuestro norte.

VEN Y SIÉNTATE EN MI LENGUA por Yolanda Arroyo Pizarro




Ven y siéntate en mi lengua

déjame jugarte con los accidentes del relieve

cada uva glandular se encajará en tu vena palpitadora

esa que te atraviesa los polos, norte a sur

y que dibuja destellos en el cielo

como un lienzo de estampas boreales y australes



ven y atrápame la lengua

húrgame con tus protuberancias el mar aceitoso desbordado

derrámate ordenadamente por boca, cachetes, mentón

cuello y nuca

pecho, costado y espalda

manchas de sábanas

óleo de colchón 





ven y píllame la lengua

pellízcame las carnes de las mejillas con tus muslos

presióname hacia adelante y atrás

y hazme olvidar las fobias

los miedos a un cataclismo

el terremoto de países tetramundistas

el espanto del tsunami anunciado

la muerte ahogada;

el único ahogo añorado

es el que logra mi saliva en tu secreción



ven y aplástame la lengua

no me dejes sola;

rómpeme la boca

desgájame la quijada bailarina

déjame cianótica en el violeta de ojos cerrados

para atesorar cada sensación deleitosa

que supuran mis papilas por tu magma.



lunes, julio 28, 2014

El taller "Travesía-Herencia-Legado de Africanas Esclavizadas" se celebró en República Dominicana

El taller "Travesía-Herencia-Legado de Africanas Esclavizadas", celebrado en República Dominicana como parte de los festejos por el “Día de la Mujer Afro-Caribeña y Afro-Latinoamericana” sirvió para que las jóvenes y mujeres participantes del taller se imaginaran la situación donde se germinó la trasformación social de lo que hoy tienen en sus manos como cultura, y analizaron la memoria denegada de las mujeres negras ancestrales.





Las Kalalusas se sumergieron en una danza que alegoriza el cuento de la escritora puertorriqueña Yolanda Arroyo Pizarro, que narra como una africana llamada Wanwe es raptada mientras vivía su vida repleta de cotidianidades.  Luego de ser injustamente secuestrada, es montada en un barco negrero para ser esclavizada, traída a una de las isla del Caribe que bien pudo ser Puerto Rico, República Dominicana o Cuba... Su vida fue dolorosa, pero sobre todo rebelde; una vida de cimarrona.





Esta conmemoración se dio en el marco de la celebración del día de la Mujer Afro Caribeña y Afro Latinoamericana en la Escuela Kalalu Danza Artes Escenicas que dirige Marily Gallardo, Los Mercedes Hacienda Estrella. La visionaria indicó: Hablábamos de "Travesía-herencia-legado de Africanas esclavizadas"... llegamos a la conclusión de que la esclavitud de las mujeres negra mutó y ahora tiene nuevas manifestaciones..."Es necesario recuperar las memorias pendientes que nos permitan ahora a nosotras identificar que podemos nosotras, mujeres negras, hacer por nuestras vidas".

Las fotografías y la colaboración de la difusión del libro 'Las negras' de Arroyo Pizarro se ha dado gracias a la gestora cultural Maribel Nuñez y el grupo Acción Afrodominicana quienes hacen un extraordinario trabajo visibilizando el racismo y sus secuelas.

lunes, julio 21, 2014

Lesbofilias en la sección 'Letras que invitan'

Lesbofilias (libro de cuentos de Yolanda Arroyo Pizarro, 2014) fue incluido ayer domingo en 'Letras que invitan' (página 69!!!!!) en el periódico El nuevo día. Estoy sumamente agradecida a mi nueva casa editorial por el voto de confianza, Editora Educación Emergente. Se puede adquirir en Librería Mágica y Libros Ac. También puede comprarse a través de http://editoraemergente.com/ y Amazon.

En este post incluyo el relato lésbico de la página 14.



La obra roja
por Yolanda Arroyo Pizarro

En el Sternennacht de la sala principal cada círculo concéntrico imitando las estrellas-novas-soles que originalmente pintara Vincent van Gogh, son esferas escarlatas con un núcleo carmín obscuro en el centro. Incluso la luna es un pedazo elíptico bermejo en esta nueva versión del famoso cuadro. Quién diría que este öl auf leinwand ubicado originalmente en el Museo de Arte Moderno (MoMA) de Nueva York, tendría su contraparte enrojecida en el Museo del Barrio de Loiza en la isla de Puerto Rico.

            A pesar de tener este conocimiento, y salvadas las distancias, me confundí de inmediato tan pronto entré. Vicenta me había citado para encontrarnos, según había dicho ella “en la sala de los cuadros rojos”, pero a medida que me movía entre cada uno de los atrios me daba perfecta cuenta que el óleo sobre canvas del afamado pintor de oreja cercenada, no era el único escarlata colocado allí, para amplia exhibición en las paredes. En las subsiguientes tres salas que visité, me encontré con los relojes blandos de Salvador Dalí, la Gioconda de Leonardo Da vinci y Las meninas de Velázquez, todas en versiones rojizas y coaguladas.

            Decidí entonces esperar a Vicenta en el vestíbulo principal. Sentada en él, dando tiempo a que nuestra primera cita se concretara, fue que di con el descubrimiento. Como es costumbre entre nosotras las féminas, saqué el estuche de maquillaje para dar una última ojeada a mi rostro. Quise sentirme segura y calmada con los resultados de haber colocado poco lápiz de labios y poco rubor. Fue mirando el espejo en aquel particular ángulo que noté que detrás de mí El grito de Munch —Der Schrei der Natur,— no solamente despedía horizontes de crepúsculos rojos, sino que además esbozaba tonalidades parecidas a pequeños hígados encarnados en las nubes, el muelle, el cuerpo de agua y el propio personaje que grita. Hígados de textura vívidamente ensangrentada. 

            Me puse de pie y me acerqué al canvas.

           Y leí la diminuta leyenda explicativa que acompaña a cada obra de arte.       En ella se podía leer: «Óleo Munch. Registro gráfico Rompiendo tabúes. La fotógrafa Gabriela Soyna publica por primera vez en Puerto Rico su incisiva colección que ha dado la vuelta al mundo titulada “Habrá sangre” en la que inmortaliza sin apuros un fenómeno femenino harto silenciado: la menstruación.»

            Así que fue allí, frente a un hombre pintado con sangre coagulada menstrual, que esperé por mi primera cita lésbica.

            Y en efecto Vicenta llegó luego. Llegó con la maranta de risos briosos, la piel negra aceitada, olorosa a jazmines. Llegó sonriendo. Y sin encomendarse a nadie se acercó a mis labios y los besó fogosa. Con tanta fuerza y tanta pasión que me hizo sangrar el labio inferior cortándome sin querer con sus dientes… Aquello lo consideré de inmediato un buen agüero.

domingo, julio 20, 2014

National Women's Studies Association 2014: Feminist Transgressions

Erotic Justice and Caribbean Feminist Organizing for Gender and Sexual Equality (Roundtable) and Black Feminist and Black Queer Theory (Panel) have been accepted for inclusion in the National Women's Studies Association 2014 conference program. The conference, Feminist Transgressions, will take place November 13 – 16, 2014 in San Juan, Puerto Rico.


Entrevista en Endi.com: Reclaman igualdad para todas las parejas

Con este caso en el Tribunal Federal esperamos reivindicar los derechos de todas las familias LGBTT de Puerto Rico.
Por Keila López Alicea / keila.lopez@elnuevodia.com

Aterrada y nerviosa, Yolanda Arroyo Pizarro se sentó un día con su hija de 10 años, decidida a hablar sinceramente con la niña sobre la relación amorosa que se proponía tener con una persona que estaba conociendo. Hacía apenas un año y medio que se había divorciado del padre de la menor y temía la reacción de la niña ante la noticia de que mamá ahora saldría con una mujer.

"Yo decidí que iba a contestar todas las preguntas que ella me hiciera. Para mí, esa sería la guía, yo contestaría todo lo que preguntara pues ese es su nivel de madurez. Le dije que estaba lista para tener una nueva relación de pareja, pero no sería con un novio, sino con una novia", recordó Arroyo.

De ese momento, ya casi han pasado cinco años. Arroyo y su pareja, Zulma Oliveras, se han encargado -desde entonces- de la ahora adolescente de 15 años, quien no tuvo reparos con la relación. Pero no lo han hecho solas, pues cuentan con el apoyo total de sus familias, del padre de la menor y de su familia.

"Es como dicen en inglés, 'it takes a village' (requiere de una aldea) para criar a un niño. Y esa es nuestra tribu, nosotras, el papá de la nena, mi familia, la familia de Zulma, la familia del papá. A veces, salimos nosotras dos a comer con la niña y alguien de la familia del papá. Estamos todos juntos", aseguró Arroyo.
Contrario a sus temores iniciales, esta pareja no enfrentó rechazo de sus familias al momento de iniciar su relación. Por el contrario, todo lo que han recibido ha sido apoyo, aseguró Oliveras.

Pero en ellas aún está latente el temor en torno al futuro, ya que las leyes de Puerto Rico les prohiben casarse. Oliveras relata que Arroyo ha estado hospitalizada por complicaciones con el asma que padece y teme no poder tomar decisiones en una situación de emergencia porque su relación no está reconocida por el Estado.

"Yo uso el ejemplo con todo el mundo de qué haces si tu pareja se enferma y no puedes estar con ella en el hospital. ¿Qué pasa si a las personas heterosexuales les prohiben estar en el cuarto?", destacó Oliveras.
Ante esta realidad, Arroyo y Oliveras se unieron a la demanda radicada en el Tribunal Federal para reclamar que el gobierno de Puerto Rico reconozca el matrimonio entre personas del mismo sexo. Ellas son una de cinco parejas, que junto a la organización Puerto Rico para Tod@s, establecen que la falta de reconocimiento del matrimonio homosexual atenta contra sus derechos constitucionales por ser una acción discriminatoria y que les impide recibir beneficios que las parejas heterosexuales reciben.

El pleito, radicado originalmente en marzo por la abogada Ada Conde Vidal y su esposa Ivonne Álvarez, se basa en una decisión del Tribunal Supremo de Estados Unidos emitida el año pasado en la cual declaró inconstitucional un artículo de la Ley en Defensa del Matrimonio (DOMA, por sus siglas en inglés) que indica que, para el gobierno federal, el matrimonio en solo la unión entre un hombre y una mujer.
"Lo que queremos es asegurarnos que Puerto Rico no se quede atrás, se tienen que reconocer los mismos derechos y las mismas garantías basadas en la Constitución", sostuvo el abogado Omar González Pagán. El letrado pertenece a la organización Lambda Legal, la cual se ha unido para representar a varios de los demandantes en este caso.

González Pagán destacó que, desde el 2013, los tribunales de 17 estados han emitido decisiones a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo y en contra de las prohibiciones de estas uniones. En total, ya 19 estados en los Estados Unidos, además de Washington DC, ya permiten el matrimonio homosexual. El Tribunal Federal de Puerto Rico pertenece al Primer Circuito de Apelaciones y ya todos los demás estados que pertenecen a dicha Corte de Apelaciones ya reconocen este tipo de uniones.

"Con este caso esperamos reivindicar los derechos de nuestros clientes y de todas las familias LGBTT de Puerto Rico", señaló González Pagán.


Entrevista que nos realizara ayer El Nuevo Día ante la coyuntura histórica de la demanda radicada en el Tribunal Federal para reclamar que el gobierno de Puerto Rico reconozca el matrimonio entre personas del mismo sexo. Somos una de cinco parejas, que junto a la organización Puerto Rico para Tod@s, establecen que la falta de reconocimiento del matrimonio homosexual atenta contra nuestros derechos constitucionales por ser una acción discriminatoria y que nos impide recibir beneficios que las parejas heterosexuales reciben.

jueves, julio 17, 2014

On the way to recognize the legal marriages of same-sex couples in Puerto Rico



Take action and meet our plaintiffs (including Yolanda and Zulma, pictured above) at our Love Unites US: Puerto Rico campaign hub.
http://www.lambdalegal.org/in-court/cases/conde-v-rius-armendariz

Lambda Legal has joined a lawsuit filed in the U.S. District Court for the District of Puerto Rico seeking the freedom to marry for same-sex couples in Puerto Rico and to compel Puerto Rico to recognize... the legal marriages of same-sex couples entered into in other jurisdictions. A commonwealth of the United States, Puerto Rico is an island with a richly diverse population of LGBT couples who need the freedom to marry where they live, and it is also the home of many legally married LGBT people who seek to have their marriages recognized. The amended lawsuit has been filed on behalf of five plaintiff couples, as well as Puerto Rico Para Tod@s, the island’s leading LGBT advocacy organization, and challenges the Commonwealth’s marriage ban as a violation of equal protection and due process guarantees of the U.S. Constitution. 

lunes, julio 07, 2014

Entrevista a Daniel Torres en el vigésimo aniversario de su ópera prima


Leer, escribir e investigar
Entrevista a Daniel Torres en el vigésimo aniversario de su ópera prima
por Yolanda Arroyo Pizarro

YA: ¿Cómo te sientes ante la celebración del aniversario número 20 de esta novela, Morirás si da una primavera?
DT: Muy contento porque cuando ganó el Premio Letras de Oro 1991-1992 y se publicó el libro en 1993, no existían los medios de difusión electrónicos con los que contamos en este siglo XXI.  Apenas comenzaba en 1996 con mi primera cuenta de correo electrónico y mucho después llegó Facebook, y ahí se ha podido armar un grupo de escritores y lectores queer boricuas que son los lectores idóneos de Morirás si da una primavera, aunque como dijo la poeta Karen Sevilla en la presentación, la novela es también un puñado de humanidad.  Además se leyó poco en ese momento aunque se asignó en cursos de la UPR en Río Piedras por la poeta María Arrillaga, una de mis más preciadas mentoras y por otros profesores del sistema de la UPR en Humacao, según me cuenta David Caleb que la leyó en 1995 enseñada por la Profesora Rosa Ventura, a quien agradezco el gesto de leerla y analizarla con su clase en ese momento.  Muchos de los escritores emergentes, como Carlos Vázquez Cruz, también me han confesado que la leyeron y podríamos decir que Morirás si da una primavera precede a textos ya paradigmáticos como tu Caparazones o hasta Mundo cruel.  Leyendo la carta de Papo a Alejandro en Morirás y la conversación telefónica de Nadia con Papo, me recuerda varios de los cuentos de Luis Negrón aunque la novela dialoga con otro texto crucial para mí en la literatura puertorriqueña y ese texto es Felices días tío Sergio de la preclara Magali García Ramis.  Papo es como el tío Sergio que nos cuenta su historia en directo y sin tapujos.  Otro dato que me hace sentir muy contento con esta celebración del aniversario número 20 de Morirás es el hecho de lo mucho que hemos avanzado como comunidad lesbigaytrans en la Isla, y el estado controlado en el que se encuentra la pandemia del VIH/SIDA.  Que aunque ha habido un repunte de infecciones, hay tratamiento con retrovirales que ha permitido vivir con el virus como una  condición crónica.  Y Morirás también fue un libro didáctico que enseñaba al lector acerca de los temores de un grupo de hombres amenazados de muerte por sus prácticas sexuales.

YA: ¿Cómo difiere el Daniel Torres de hace 20 años al de ahora a la luz de esta reimpresión?

DT: El Daniel Torres que escribió Morirás era un estudiante de postgrado que a la par escribía su tesis sobre el calco aparente en la lírica del Barroco de Indias.  Este Daniel Torres de veinte años después, aunque como dice el tango, veinte años no son nada, es un Daniel Torres tal vez más maduro (c)académicamente con una carrera como profesor, crítico literario y catedrático, pero con unas ganas increíbles de seguir escribiendo de manera creativa como si fuera la primera vez que se pone a escribir.  Sobre todo la tercera parte de esta trilogía.  Recuerda que Morirás si da una primavera (1993, 2014) es el inicio que continua Conversaciones con Aurelia (2007) y que, algún día no muy lejano, cerrará Y Lucy, ¿tú qué sabes?.  Y con Lucy podré atar todos los cabos sueltos de estas dos novelas fragmentarias como son las primeras dos de la trilogía.  Nunca pensé que me echaría más de veinte años en finiquitar este proyecto narrativo que le debe mucho a la poesía porque sobre todo soy poeta.  Han sido muchos los golpes, las caídas, los amores, los desamores, los triunfos, los sinsabores y tal vez este Daniel Torres es una persona mucho más centrada y descentrada a la vez que aquel estudiante de postgrado que en 1985, empezando la maestría y el doctorado, hacía sus pininos escribiendo una novela que fue Morirás.  Varios libros después y varias expectativas y ansias en remojo me hacen pensar que esta reimpresión (con algunas variantes en los epígrafes) es un volver a empezar o un cierre climático de mi carrera como escritor.  Curiosamente tengo en prensas José Emilio Pacheco o las voces subalternas de una poesía de las cosas en Mundi Books en Madrid y es como un péndulo porque uno de mis primeros libros de crítica fue precisamente sobre el Premio Cervantes 2009 que lamentablemente se nos fue este enero pasado.  Es como cerrar dos ciclos a la vez, el creativo con una reimpresión y el crítico con un nuevo estudio.

YA: ¿Qué cambios y avances, si alguno, has visto en las pasadas 2 décadas en términos de la literatura queer en PR? ¿Qué nuevos proyectos tienes en mente?
DT: Yo recuerdo la reticencia hacia lo queer que había en el medio universitario que en los 80 para mí era el medio literario.  Yo en las clases de Literatura Comparada y Estudios Hispánicos hacía un análisis que a muchos profesores les parecía que estaba “traído por los cabellos” porque leía en Baudelaire o en Whitman niveles de mariconería a ultranza.  Había cierta incomodidad de hablar del tema.  Aunque había profesoras como Merce López Baralt o María Arrillaga que estaban muy cómodas con el asunto y me dejaban, tanto una como la otra, explorar mis dos vertientes de crítico y de creador.  Con Merce escribí mi primer libro de crítica literaria sobre los poemas inéditos del Coronel Buendía rescatados en el discurso narrativo de Cien años de soledad, libro que se publicó en Chile en 1985, a un año de graduarme del bachillerato de Literatura Comparada con una concentración menor en Estudios Hispánicos.  Con María tallereamos muchos poemas, pero no me atreví a publicar poesía hasta Siete poemas de Cariño  (1995) y Fusilado dios (2000), que ganó Segundo Premio del PEN Club de Puerto Rico en la categoría de poesía.  Aquella reticencia de la que te hablaba antes creo que ha cedido a un grupo de escritores que ha renovado la literatura boricua con propuestas de una escritura del deseo que es muy refrescante.  El Colectivo Literario Homoerótica fue muy importante porque creó un espacio, tanto virtual como en el papel, con su base de datos sobre escritores queer, que culminó en la revista Corpóreo y en una antología, Ó, que amalgamó a escritores de varias generaciones.  Desde 1993 que se publica Morirás si una primavera hasta hoy 2014 ha habido cambios y avances favorables para el discurso literario lesbigaytrans isleño.  De pingazos es otra antología que recoge de una manera valiente y combativa el ansia de hablar de la sexualidad sin tapujos.  

Mi nuevo proyecto es leer, escribir e investigar para Y Lucy, ¿tú qué sabes?  Morirás se cierra con la espera en una parada de guaguas como un punto de indecisión del personaje ante su condición de seropositivo, Conversaciones acaba con una boda gay en el Caribe Hilton donde a la draga Aurelia se la ningunea y la sientan por la parte de atrás del salón del banquete como para esconderla, y Lucy se abre con un grupo de dragas cansadas de caminar desde el cementerio de San Juan donde acaban de esparcir las cenizas de Aurelia, Gran Madama del Dulce de Coco, y van pensando y diciendo qué será de ellas ahora que la Reina se les ha ido y se acaban esas conversaciones...  Entre una boda y una muerte se balancea el discurso narrativo de esta trilogía que busca hablar de la posición del transgénero y el transexual en nuestra sociedad puertorriqueña como impresiones o fotos posibles a añadir al álbum de una familia boricua mucho más completa con todas las posibilidades y combinaciones del género.


Otro proyecto que tengo casi armado es un libro que recoge todas las reseñas que he escrito y publicado de la novísima literatura boricua queer, a titularse Isla del espanto: Apuntes sobre una nueva literatura boricua.  Como ves sigo con el contrapunto de creación y crítica porque esa ha sido la tónica de mi escritura.  Para escribir hay que saber leer y para leer bien hay que querer escribir.  Es una especial simbiosis que se da en el escritor que es crítico y en el crítico que es escritor porque una disciplina informa siempre a la otra.  No hay nadie que se pueda plantar frente a una página o a una pantalla de computadora en blanco sin haber investigado y estudiado sobre lo que se quiere escribir. 

YA: A los autores que publican en estos días, ¿qué recomendaciones o consejos les darías? ¿En cuáles lecturas te has sumergido recientemente?
DT: Yo les pido a ellos consejo, que me recomienden lecturas y direcciones hacia dónde debo encaminar mis palabras porque no soy quién para recomendar ni aconsejar.  En la presentación de Morirás en Libros AC se dio cita un nutrido grupo de escritores jóvenes y precisamente nos sentamos a hablar de cómo narrar ciertos pasajes algo escabrosos a la hora de escribir erótica.  Fue fascinante escuchar todo lo que teníamos que decir sobre diversas perspectivas de un mismo ángulo a la hora de contar nuestras historias.  Yo los leo y los reseño como parte de mi quehacer (c)académico.  He enseñado y reseñado a Luis Negrón, a ti Yolanda Arroyo Pizarro, a Ángel Antonio, a David Caleb, a Ana María Fuster Lavín, mi adorada Ana María, a Moisés Agosto Rosario, a José E. Muratti Toro, a Julio A. García Rosado con su brillante novela Ombligo de la luna, a Max Chárriez que me conquistó desde que leí su cuento en Otros cuerpos y su novela detectivesca, a Mayra Mayra con su otra Julia en proceso y la que sigue su misma ruta, amén de Sirena, y la lista es larga porque están mis compañeros poetas de los 80, Edgardo Nieves Mieles, Rafa Acevedo, Zoé Jiménez Corretjer que los leo y releo, y a mis maestros de los 60, los guajanos, y de los 70 con Wico, Edgardo Rodríguez Juliá, Ana Lydia Vega e Iván Silén a la cabeza como voces discordantes de una misma obsesión urbana y esquizoide.  Es como cuando te miras en la plástica de esos años, la de Martorell y Homar, por ejemplo, y luego lees los textos literarios como La guaracha o La noche oscura del Niño Avilés y hay ahí un discurso que viaja de las palabras a las imágenes y viceversa. 


Últimamente leo varios libros a la vez en mi Kindle: a Charlaine Harris, su serie de novelas de Sookie Stackhouse (voy por la número 10 de 13), la protagonista de True Blood, a C.S. Lewis y sus crónicas de Narnia, a Michael Dobbs y su Casa de naipes o House of Cards, a Teresa Dovelpage y su La Regenta en La Habana, a Junot Díaz y su This Is How You Lose Her.  En papel leo la brillante poesía de Manuel A. López, la edición anotada de Marithelma Costa de La carreta de René Marqués, Ciudades como mares de María Arrillaga, a los maestros hay que leerlos y releerlos, así como El silencio de Claudio de otro maestro, Enrique Giordano y las Poesías selectas 1962-2013 de su hermano Jaime Giordano, ambos maestros míos en Nueva York y en Cincinnati.  Y releo siempre a José Emilio Pacheco, su Tarde o temprano (2009), la última versión de todas las versiones que escribiera este otro maestro a quien enseñé el semestre pasado, conocí en 1990 y lloré a finales de enero de este año cuando se nos fue.  Elenita Poniatowska nos mandó a los participantes de la Feria Internacional de Lectura de Yucatán un correo informándonos de su muerte, y fue un día muy triste para la Poesía.  Se suponía que lo volveríamos a ver en nuestro amado Yucatán, pero apenas pudimos leer sobre él y recordarlo y homenajearlo con mucho cariño.  Se dieron cita Rosa Beltrán, la misma Elenita, Sara Poot Herrera y Doña Margot Glanz.  Mi libro en prensas sobre la última etapa de su poesía y las voces subalternas que se alzan en su discurso poético será mi último tributo a un gigante de las letras hispanoamericanas. 

*Para la realización de esta entrevista colaboró mi hija Aurora.


sábado, julio 05, 2014

“Las estadísticas”: cuento de Yolanda Arroyo Pizarro en Revista Trapecio

Yolanda Arroyo Pizarro obtvo el Premio Nacional PEN Club 2013 por el libro de cuentos Las negras. Sus obras se han publicado en Europa y América Latina. Ha sido invitada como conferenciante magistral a varias universidades de Estados Unidos y América Latina, y ofrece talleres de creación literaria en San Juan, Puerto Rico.


“Las estadísticas”: cuento de Yolanda Arroyo Pizarro en Revista Trapecio
1.
Mi teoría es esta: el gobierno nos está envenenando para que seamos autómatas, seres sin juicio propio y sin opinión. Se les hará más fácil manipularnos.

Mientras llego a esta conclusión, leo una revista médica de psicología que seguramente confirmará mi sospecha. Entonces, el hombre anciano que habita mi casa desde hace semana y media, Saturnino, interrumpe de pronto para preguntar por enésima vez que dónde guardo la leche.
—Ya has tomado demasiada leche hoy, abuelo.

No es mi abuelo, pero me gusta fingir que lo es. Se lo digo con seriedad.  Acto seguido no puedo evitar la condescendencia y sonrío. Me quedo mirando fijo sus canas, un remolino de cabellos que más bien parece un manojo de algodones. La textura invita al toque. Casi siempre que miro su cabellera termino acercándome para acariciarla, jugar con los rebeldes ramilletes blancuzcos. Me levanto de la mesa, revista en mano, y aún leyendo la historia del  boticario del hospital Bethlem de Londres en 1879, abro la puerta de la nevera, saco el envase de leche fresca y le sirvo al viejo en un vaso de plástico tupperware. Saturnino muestra sus dientes, vencedor. Se toma la leche dejando escapar varias flatulencias y camina hasta el balcón de la casa. Allí se sienta a mirar hacia fuera de la casa, risueño, ojos de mar caribeño azuloso, de desconcierto y acierto, desorientados, según ha hecho por los pasados diez días.

Regreso mi atención a la revista y a la historia del hospital londinense sobre un niño de cinco años que según informes de los médicos de la época, manifestaba un comportamiento raro, parecido al autismo de la actualidad. Se concluye que este padecimiento no es un fenómeno moderno. La revista también da cuenta que en la Rusia zarista les decían “idiotas benditos”. De la misma manera se explica que Víctor, el niño salvaje encontrado en  los bosques Aveyron de Francia en el siglo XVIII, se ajusta al perfil de un autista.
Crece mi interés por el tema y dejo a un lado el artículo para ir a la Internet.  Hago una búsqueda y es en ese momento cuando doy con las estadísticas: hace más de 50 años, la prevalencia de esta enfermedad era de uno en cada diez mil niños.

¡Uno en cada diez mil! Mi corazón late acelerado y casi hiperventilo, porque pienso que estoy a punto de descifrar la conspiración mundial más escandalosa de la que se tenga conocimiento.  Sigo leyendo y encuentro que en los años ochenta la tendencia aumentó a tres niños de cada diez mil. Luego, en los noventa, se halló que eran veinte niños de cada diez mil. Según el último estudio del  Centro de Control de Enfermedades en los Estados Unidos,  en el año 2009 la cifra fue de 107 niños, es decir, uno de cada noventa y tres niños sufre alguna enfermedad dentro del espectro autista. (continúa en Revista Trapecio)

Leer el resto del cuento en Revista Trapecio

jueves, junio 26, 2014

Conoce las historias de amor de las cuatro parejas que se unieron a la demanda por el matrimonio igualitario en Puerto Rico

Por Cynthia Lopez Cabán / cynthia.lopez@gfrmedia.com06/25/2014 | 06:16 p.m.
Primerahora

Cuatro parejas que buscan que se les reconozcan sus derechos

Esta son sus historias:

Chispazo universitario


Las vidas de Maritza López Avilés e Iris Delia Rivera Rivera se cruzaron en una escuela superior de Bayamón, pero el flechazo ocurrió en la universidad cuando ambas estudiaban Ciencias Naturales.
“Cuando entramos en la universidad fue que ocurrió ese chispazo”, comentó Maritza, de 58 años, sobre el inicio de la relación.
“Estábamos en un campamento en Guajataca. Me enfermé y ella me cuidó. Ahí fue que sentí las mariposas”, agregó.
Así comenzó una historia de amor, que se ha extendido 38 años. La pareja también tiene una hija de 18 años, cuya custodia legal tiene Maritza.
Maritza, una ama de casa, e Iris Delia, una veterana de la Guerra del Golfo Pérsico, saben que son afortunadas. Siempre han contado con el apoyo de sus familias y amistades.
Apuntan que el secreto para mantener una relación longeva radica en el respeto, la confianza, el amor y en procurar no caer en la monotonía.
“Hace tiempo que quería casarme. Estoy en la demanda porque la amo. Yo soy veterana del Golfo y quiero que ella tenga esos beneficios y el Seguro Social. Tengo varias condiciones de salud que me procupan y si me pasara algo, yo quiero que ella y mi hija estén cubiertas”, afirmó Iris Delia, de 56 años.

La palabra “nos une”



La conexión surgió hace seis años durante una lectura de poesía en el Viejo San Juan dedicada a Ángela María Dávila.
Zulma Oliveras Vega, de 43 años, llevaba 15 días en la Isla tras regresar al País luego de un tiempo de residencia en California.
“Yo creo que fue amor a primera vista”, apuntó su pareja, Yolanda Arroyo Pizarro, de 43 años, sobre la primera vez que se conocieron.
La relación comenzó por teléfono porque Zulma residía en San Germán, aunque se veían los fines de semana. Seis meses después de conocerse comenzaron a vivir juntas.
Zulma, una consejera y activista de los derechos humanos, y Yolanda, una escritora y novelista, también tienen una hija.
La pareja comentó que en la Isla existe apertura y aceptación hacia las parejas del mismo sexo. Ahora hace falta actualizar las leyes para que erradicar el discrimen del País.
Apuntan que existen múltiples razones para unirse a la demanda. Quieren servir de ejemplos a otros parejas del mismo sexo y ayudar a quebrar prejuicios para hacerle el camino más fácil a generaciones futuras.
Además, la pareja sueña con casarse en su Isla.

Amor que sobrevivió a la distancia


José Torruellas Iglesia conoció a su futuro esposo la primera vez que Thomas Robinson pisó la Isla en julio del 2001 para visitar unos amigos.
Luego de ese viaje de Thomas, empezó una relación a larga distancia entre Chicago y San Juan. Pasaron largas horas hablando por teléfono y viajando varias veces al año entre ambas ciudades.
“Empezamos una relación a larga distancia, de tres años, que nadie le daba oportunidad de supervivencia”, apuntó José, de 57 años.
En el 2004, Thomas, de 56 y maestro de inglés, se mudó a Puerto Rico. Dos años después la pareja celebró su fiesta de compromiso y al año siguiente viajó a la ciudad de Toronto en Canadá para casarse.
Ahora persiguen que esa unión sea reconocida en la Isla para que Thomas pueda recibir los beneficios que su esposo recibe y recibiría por su trabajo como representante de servicio al cliente de la Autoridad de Energía Eléctrica.
“Es importante que se reconozca nuestro matrimonio aquí porque nos daría el derecho del plan médico para él. Nos da la formalidad en nuestro compromiso de amor en esta relación, que es reconocida por todos nuestros familiares y amigos.”, indicó José.

En las buenas y en las malas


Johanne Vélez García y Faviola Meléndez Rodríguez se conocieron en una actividad de unas amistades cuando Faviola “rescató” a Johanne de una situación difícil.
Comenzó así una relación que llevó a la pareja a casarse en la ciudad de Nueva York en el 2012 y ahora a reclamar que esa unión sea reconocida en la Isla.
“Como pareja yo creo que el momento más difícil ha sido el momento en que colgaron el nombramiento de mi pareja (a procuradora de las Mujeres). Fue difícil y triste, pero gracias a Dios fue algo para bien y salió airosa”, afirmó Faviola, de 37 años.
En abril del 2009, el Senado dominado por el Partido Nuevo Progresista colgó el nombramiento de Johanne, quien había sido designada Procuradora de las Mujeres por el entonces gobernador Luis Fortuño.
Señaló que fue un momento complicado porque duele ver que el País donde una vive está lleno de prejuicio.
“Es triste y duele, pero la guerra sigue y para eso estamos aquí”, apuntó.
Pero a pesar de ese traspié, la pareja continuó hacia adelante con sus planes. Ahora tiene su propia compañía de consultoría y asesoramiento.
En el plano personal, Johanne y Faviola quieren ampliar su familia y han completado el proceso para adoptar a un niño.
“Tenemos la esperanza de que con la decisión de unirnos a este caso podamos aportar a que nuestra Isla sea más justa, a que en nuestra isla haya un ambiente de mayor respeto y unidad para todas las parejas”, afirmó Johanne.

Fuente: http://www.primerahora.com/noticias/puerto-rico/nota/cuatroparejasquebuscanqueselesreconozcansusderechos-1018236/

Escribir sobre mujeres en 2014: un ejercicio más allá de la solidaridad




Escribir sobre mujeres en 2014: un ejercicio más allá de la solidaridad
Texto de presentación del libro ‘Las divas de mi barrio’ de Carmen Montañez
Por Yolanda Arroyo Pizarro


Escribir sobre mujeres. Podría decir, por ejemplo, mi primera mujer ejemplar, o mujer diva, como le llama la autora a estas criaturas míticas que una se va encontrando en la covacha, la parada de autobús, la avenida o el barrio, y que pasan a ser un hito en nuestras existencias. Entonces, retomando, podría decir, mi primera mujer diva fue mi abuela. Mujer sobresaliente. Mujer amada y amorosa. Mujer errática y contradictoria. A veces castrante, a veces católica, a veces muy pecadora. Mami (así le decía yo), me construyó a su imagen y semejanza. Pero las imágenes y las semejanzas son solo acercamientos, no copias calcadas y exactas. Así que me le parezco, pero no tanto. Por ejemplo, mami decía que debía yo tener cuidado con los blancos; que eran traidores, que eran opresores, que hacían el daño a las mujeres negras y luego no saldaban cuentas. Mami también me decía que atrapara uno, que capturara uno, que con uno me casara para mejorar la raza. ¿Ve usted la dicotomía?

Así, una primera diva del barrio en donde me crie, el barrio Amelia, vivió adentro de la casa en donde me crie. Me la recordó el personaje de la santiguadora en el texto de Montañez. Aquella que llamaban Virginia, la curandera. Mujer fuerte, que manda y va. Que dictamina y no espera a que le digan, ella dice, ella ordena. Pero con todo y su fortaleza, la vemos débil en la muerte de su padre, en el recuerdo de la muerte de su madre. Y me hizo recordar de nuevo a mi primera diva. Mami murió cuatro días antes de que muriera el amor de su vida, Papi, su consorte eterno. Tenía 89 años. Él, 90, cuando 96 horas más tarde cerró los ojos ante la pena de no volver a verla.

Montañez provoca estas nostalgias. Este reencuentro de gente linda en los barrios. Amalia la viajera, mecida en aquel último viaje en el sillón; María la menos puta, extraviada para siempre en un manicomio, instigada por la voz; Maximina y su alambique y su revolotear en el sahumerio del último incienso; Doña Paquita, María del Pilar, Carmelina, Ana Flecha, varias más.

Ayer encontré el ejemplo de otra diva, quizás una de las últimas que he conocido. Y es que siguen apareciendo por aquí y por allá. Siguen sobresaliendo y dejándose ver en mi entorno para que recuerde que nuestra libertad absoluta no ha sido lograda. Las mujeres seguimos a la merced de quienes creen sujetarnos, entregadas a quienes creen mandarnos, llámense esposos, esposas, el estado, la iglesia, la sociedad o las infiltradas —otras mujeres— dentro de nuestra propia comunidad que muy lastimosamente están al servicio de los que subyugan. Ellas también nos esclavizan. Ser una mujer y decirle a otra mujer que no hable de su sexo, que no hable de su regla, que no hable de sus abortos, de su corazón roto, de su color de piel, de su precariedad, o de su denuncia (cualquiera sea esta) es ser una infiltrada que solo sirve a la tiranía de la desigualdad. Es ser una traidora que solo desea acallar la conciencia sucia. Ya lo dijo una de mis divas favoritas, Susan Sontag, y yo lo refraseo: «Toda mujer ya liberada que acepte con complacencia su situación de privilegio, sabiendo que hay otras en la escasez y en la penuria, se hace cómplice y partícipe de la opresión de las demás mujeres.»

Por eso ayer cuando leí en 80 grados el nombre de Elma Beatriz Rosado, próxima a graduarse de historia en el Centro de Estudios Avanzados de Puerto y el Caribe,  compañera de vida y viuda del líder independentista asesinado por el FBI, Filiberto Ojeda Ríos, me dije: allá va otra diva. La pude reconocer. Textos como el de Carmen Montañez me facilitan la radiografía.

Elma Beatriz tuvo la deferencia de escribir un texto en homenaje a Dinorah Marzan, uno que tituló “Siempreviva” y que me hizo recordar a esa otra gran diva que nos abandonó en cuerpo el mes pasado.

Así que si usted todavía se pregunta, ¿por qué seguir escribiendo sobre mujeres?, tengo que adelantarles que la respuesta necesaria está en ‘Las divas de mi barrio’, un libro que mueve a querer perpetuar el paso existencial de gente que te toca de especial manera, gente que se encarga de hacerte madurar con su quehacer o su deshacer. 


«Un buen escritor es aquel que tiene una mirada original sobre el mundo y sabe contarnos lo que ve. Hay muchos escritores capaces de hacer lo segundo con enorme habilidad, pero les falta lo primero.»  Esta cita de José Ovejero, escritor y premio Alfaguara de novela 2013 se cumple cabalmente en el libro de Carmen. Ella sabe hacer lo primero y domina magnamente lo segundo. Esto es un libro de huellas, de entornos, de consecuencias, de militancias.

Finalmente, me gustaría dejarles con este extraordinario pensamiento de cierre que alguna vez le leí a la escritora Virginia Despentes: «Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las insatisfechas, las que nadie desea, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena mujer.» He aquí las divas, las de mi barrio, las del barrio de Carmen, las que nos han forjado, criado, servido de ejemplo. Pido un fuerte aplauso para un texto necesario, sobre mujeres necesarias.






Descansa en paz, Ana María Matute (26 de julio de 1925 – 25 de junio de 2014)

Celebramos la vida de Ana María Matute, recordando sus célebres frases gracias al diario El País:



“El mundo hay que fabricárselo uno mismo, hay que crear peldaños que te suban, que te saquen del pozo. Hay que inventar la vida porque acaba siendo verdad”.

“Escribir para mí no es una profesión, ni siquiera una vocación. Es una manera de estar en el mundo, de ser, no se puede hacer otra cosa. Se es escritor. Bueno o malo, ya es otra cuestión”.

“Me parecería una autentica falta de cortesía que Dios no existiera”.

“El tiempo lo cura todo, pero también lo quema todo. Lo bueno y lo malo. Te arranca de la memoria cosas que quisieras tener ahí. El tiempo se lo lleva”.

Descansa en paz, amiga.



Dejo estos posts que sobre ella escribiera cuando la conocí

04 May 2011
Ana María Matute por su parte, no padeció de asma, pero sí de los riñones. A sus cinco años, tras haber sobrevivido una infección de riñón, la experiencia de rescate de la muerte la llevó a escribir su primer relato, ilustrado ...

domingo, mayo 22, 2011


Dos nombres con A: Ana María y Auro (una conversación de aeropuerto)

Dos nombres con A: Ana María y Auro (una conversación de aeropuerto)
Por Yolanda Arroyo Pizarro
Festival de la Palabra en Nueva York - 9 de mayo 2011

miércoles, junio 25, 2014

Demanda para legalizar el derecho al matrimonio gay en Puerto Rico

En el Tribunal Federal para el Distrito de Puerto Rico, Lambda Legal radicó hoy una demanda enmendada exigiendo poner fin a la prohibición discriminatoria de matrimonios de parejas LGBTT en Puerto Rico. La enmienda al caso Conde Vidal v. Ríus Armendáriz se hizo a nombre de cinco parejas gay y lesbianas junto a la organización Puerto Rico Para Tod@s, la cual representa tanto a lesbianas, gays, bisexuales, personas transexuales y transgénero (LGBTT) como a sus familias.


“Todas las familias puertorriqueñas necesitan acceso a las protecciones otorgadas por el matrimonio”, dijo Omar González-Pagán, abogado de Lambda Legal. “Las personas gay, lesbianas, bisexuales, transexuales y transgénero son nuestros hermanos, hermanas, hijos, hijas, amistades y vecinos. Sus familias merecen la dignidad y respeto que trae el matrominio. Como alguien nacido y criado en esta isla, yo sé que el matrimonio es una de las maneras más importantes en que nosotros, los puertorriqueños, expresamos nuestro amor y compromiso, y protegemos nuestras vidas como familias. Las parejas LGBT de este país necesitan el matrimonio lo más pronto posible”.

El 25 de marzo de 2014, Ada Mercedes Conde Vidal e Ivonne Álvarez Vélez radicaron una demanda exigiendo que Puerto Rico reconociera legalmente el matrimonio que contrajeron en el estado de Massachusetts. La enmienda a esa demanda, radicada hoy, incluye cuatro parejas demandantes adicionales. Dos de estas parejas exigen que se les reconozca legalmente el matrimonio que contrajeron en otras jurisdicciones y las otras dos parejas desean casarse en Puerto Rico. Además, a la demanda se le suma la organización Puerto Rico Para Tod@s.

Las demandantes Conde Vidal (53 años) y Álvarez Vélez (67 años) han estado juntas por catorce años. Se casaron en Massachusetts en el 2004 y juntas tienen una hija. Las otras partes demandantes en el caso son: Iris Delia Rivera Rivera (56 años) – exmiembro de la Guardia Nacional durante la primera guerra del Golfo Pérsico – y Maritza López Aviles (58 años) de Toa Alta, juntas hace 38 años y madres de una hija; José A. Torruellas Iglesias (57 años) y Thomas J. Robinson (56 años) de San Juan, juntos hace 13 años y casados en Toronto en el 2007; Zulma Oliveras Vega (43 años) y Yolanda Arroyo Pizarro (también de 43 años) de Carolina y tienen una hija, Johanne Vélez García (49) and Faviola Meléndez Rodríguez (37) of Guaynabo, juntas hace seis años y casadas en Nueva York en el 2012. La organización demandante, Puerto Rico Para Tod@s, lucha por los derechos de las personas LGBTT y sus familias, y cuenta con miembros a través de toda la isla.



“Somos una familia: Mi esposa, Ivonne, nuestra hija Adita y yo,” dijo Conde Vidal. “Puerto Rico es nuestro hogar, estamos orgullosas de nuestra ciudadanía de Estados Unidos y no somos ciudadanas de segunda categoria. Reclamos nuestra igualdad, proclamamos nuestro amor con nuestro matrimonio, y nuestro derecho a la felicidad en Puerto Rico.”

A Lambda Legal se le unen en la demanda la firma pro bono Debevoise & Plimpton LLP, el Bufete Celina Romany, y la Lic. Ada Conde Vidal, representándose a sí misma y a su esposa. Juntos argumentan que la prohibición del matrimonio en Puerto Rico discrimina injustamente contra parejas LGBTT y a su vez envía un mensaje que muestra a la gente LGBTT y sus hijos como ciudadanos de segunda clase que no merecen las aprobación, respeto, protección y apoyo que reciben las parejas del sexo opuesto y sus familias por medio del matrimonio.



“Puerto Rico es amoroso, respetuoso, inclusivo, solidario y sensible. La mayoría de nuestro pueblo apoya la igualdad matrimonial para las parejas de personas LGBTT porque es cónsona con nuestros valores de respeto, inclusión e igualdad. Ya nuestro pueblo está en el lado correcto de la historia, ahora le toca al gobierno”, dijo Pedro Julio Serrano, fundador y director de Puerto Rico Para Tod@s.



Los abogados de Lambda Legal Omar González-Pagán, Hayley Gorenberg y Jael Humphrey llevan el caso, junto a abogados del bufete Debevoise & Plimpton LLP y las abogadas puertorriqueñas Celina Romany-Siaca del Bufete Celina Romany y Ada Conde Vidal.

Leer más en: http://pedrojulioserrano.com/2014/06/25/lambda-legal-puerto-rico-para-tods-y-cuatro-parejas-del-mismo-sexo-se-unen-a-la-demanda-para-terminar-la-prohibicion-del-derecho-al-matrimonio-en-puerto-rico/

Consulte la demanda aquí.
Lea más sobre nuestras parejas demandantes y sus hijos aquí.

Acerca de mí

Mi foto
Yolanda Arroyo Pizarro (Guaynabo, 1970). Es novelista, cuentista y ensayista puertorriqueña. Fue elegida una de las escritoras latinoamericanas más importantes menores de 39 años del Bogotá39 convocado por la UNESCO, el Hay Festival y la Secretaría de Cultura de Bogotá por motivo de celebrar a Bogotá como Capital Mundial del libro 2007. Acaba de recibir Residency Grant Award 2011 del National Hispanic Cultural Center en Nuevo México. Es autora de los libros de cuentos, ‘Avalancha’ (2011), ‘Historias para morderte los labios’ (Finalista PEN Club 2010), y ‘Ojos de Luna’ (Segundo Premio Nacional 2008, Instituto de Literatura Puertorriqueña; Libro del Año 2007 Periódico El Nuevo Día), además de los libros de poesía ‘Medialengua’ (2010) y Perseidas (2011). Ha publicado las novelas ‘Los documentados’ (Finalista Premio PEN Club 2006) y Caparazones (2010, publicada en Puerto Rico y España).

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